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Terciopelo azul

Blue velvet (1986) * USA

Duración: 115 min.

Música: Angelo Badalamenti

Fotografía: Frederick Elmes

Guión y Dirección: David Lynch

Intérpretes: Isabella Rossellini (Dorothy Vallens), Kyle MacLachlan (Jeffrey Beaumont), Dennis Hopper (Frank Booth), Laura Dern (Sandy Williams), Dean Stockwell (Ben), George Dickerson (Detective Williams), Hope Lange (Sra. Williams), Fred Pickler (El Hombre Amarillo), Priscilla Pointer (Sra. Beaumont)

Jeffrey Beaumont regresa a su casa en el pequeño y paradisíaco pueblo maderero de Lumberton tras abandonar la universidad debido a un infarto de su padre.

Un día, y mientras regresa a casa desde el hospital descubre en un descampado cercano a esta una oreja humana, que recoge y lleva a su vecino, el detective Williams, al que esa misma noche visitará en su casa para interesarse por el caso.

Y aunque no recibe información, verá a Sandy, la hija del detective, que le cuenta que oyó hablar a su padre de una cantante, Dorothy Vallens, que vive en el séptimo piso de un edificio cercano.

Movido por la curiosidad Jeffrey va a recoger a Sandy al día siguiente al instituto, provocando el enfado de Mike, el novio de ella que la ve subir a su coche, y le explica su plan para poder entrar en casa de Dorothy e investigar el asunto.

Se hará pasar por un fumigador, pidiéndole a Sandy que llame mientras él fumiga para abrir una ventana por la que entrará más tarde.

Y llaman a la puerta, aunque no es Sandy quien aparece, sino un hombre vestido de amarillo, cuya presencia aprovecha Jeffrey para robarle a Dorothy un juego de llaves.

Jeffrey y Sandy acuden a cenar al local donde actúa Dorothy, saliendo mientras lo hace hasta su casa, adonde sube Jeffrey solo, quedándose Sandy en el coche para avisarlo mediante cuatro pitados cuando llegue Dorothy, aunque Jeffrey no oirá los pitidos al haber tirado de la cadena justo cuando Sandy lo avisaba, por lo que apenas tiene tiempo para ocultarse en un armario antes de que entre ella, oyéndola hablar con alguien que la llama por teléfono, y a quien suplica que la dejen hablar con su hijo.

Un ruido hecho involuntariamente hace que Dorothy se percate de la presencia de un extraño, por lo que tras coger un cuchillo lo amenaza preguntándole quién le envió, obligándole a desnudarse cuando él le dice que entró para verla desnuda. Tras ello Dorothy comienza a besarlo y acariciarlo hasta que llaman a la puerta y debe esconderse de nuevo.

Quien llega es un hombre que la obliga a llamarlo "papito", que la trata violentamente y que la golpea cada vez que ella lo mira a la cara.

El hombre saca una mascarilla de oxígeno mientras la llama mami y le dice que quiere entrar dentro de ella. Luego ella le mete un trozo de terciopelo azul en la boca mientras él le mete otro trozo a ella antes de hacer el amor.

Cuando el hombre se marcha Jeffrey la ayuda a acostarse, llamándolo ella Don, tras lo que le pide que acaricie sus pechos, rogándole que le pegue, aunque él no puede hacerlo.

Antes de marcharse busca lo que vio que ella escondía debajo del sofá, encontrando una foto de un hombre con un niño, y detrás un certificado de matrimonio de ella con Donald James Watts, llegando a la conclusión, tal como le cuenta al día siguiente a Sandy de que Frank Booth, el hombre que se acostó con Dorothy la noche anterior tiene secuestrado al marido y al hijo de esta, y que la oreja es la del marido, habiéndosela cortado para tenerla coaccionada, aunque Jeffrey se niega a contárselo todo al padre de ella, pues consiguió la información ilegalmente y se metería y la metería a ella en un gran lío.

Al día siguiente vuelve a visitar a Dorothy, que le pide que se quede con ella, yendo tras ello a verla actuar de nuevo al club, donde comprueba que también está Frank, que llora mientras ella canta "Blue Velvet", acariciando mientras lo hace un pedazo de terciopelo azul.

Jeffrey lo espera hasta que sale del club y lo sigue hasta su casa, dedicándose a vigilarlo y a tomar fotografías, contándole a Sandy todo lo que averiguó.

Vio que Frank estaba en tratos con el hombre que vio en el apartamento de Dorothy el día que fue a fumigar y al que él llama, por el color de su traje, el "Hombre Amarillo", al que vio otro día reunirse con otro hombre elegantemente vestido, a los que siguió hasta una fábrica en la ciudad, donde poco después apareció muerto un traficante, y la mujer de este con las piernas rotas.

Le expone a Sandy que desea resolver el misterio porque los misterios le gustan, para luego decirle que ella es un misterio y le gusta mucho, tras lo que se besan, aunque ella le pide que no siga, ya que tiene novio.

Volverá a visitar a Dorothy, que le dice que desea acostarse con él y que le pide que la golpee, y aunque en principio se niega a hacerlo, finalmente la abofetea y se acuestan.

Pero a su salida es sorprendido por Frank que llega con varios secuaces, el cual decide llevarlo con ellos hasta un tugurio regentado por Ben, un hombre amanerado y vestido de forma estrafalaria que realiza una actuación para ellos, moviendo sus labios como si se tratara de Roy Orbison cantando "In Dreams", mientras suena este en un casete.

Allí Jeffrey es golpeado varias veces, viendo cómo Frank permite que Dorothy vea durante unos minutos a su hijo, allí escondido.

Tras cerrar algún oscuro trato con Ben, la comitiva se marcha para recorrer las carreteras a gran velocidad, hasta que Frank se enfada al ver que Dorothy mira a Jeffrey, parando el coche en un descampado, donde, delante de todos comienza a hacerle daño a Dorothy al apretar sus pezones, ante lo que Jeffrey reacciona diciéndole que la deje y dándole un puñetazo, provocando la ira del mafioso, que hace que le bajen del coche, y tras pintarse los labios lo besa llenándole la cara de carmín, tras lo cual, y de nuevo con el fondo de la canción de Roy Orbison le pide que deje de visitar a Dorothy, amenazándolo si no le obedece con enviarle "una carta de amor", que es como Frank llama a sus balas, dándole tras ello una fuerte paliza pese a las protestas de Dorothy, dejándolo allí abandonado.

Al día siguiente despierta magullado y dolorido, llorando luego en su casa tras recordar todo lo ocurrido, tras lo que llama a Sandy, que le pide que hable con su padre.

Acudirá a la comisaría, pero descubrirá entonces que el Hombre Amarillo es un policía, que ve que se llama Gordon, recordando entonces que en casa de Ben oyó cómo Frank le contaba a este que Gordon se enfrentó a "ellos" y les quitó toda la droga.

Decide por ello marcharse, acudiendo esa noche a casa de Sandy para hablar con su padre, al que le entrega las fotos tomadas de los mafiosos, contándole lo que ha descubierto, advirtiéndole Williams que no meta a su hija en el asunto.

El viernes siguiente Jeffrey va a recoger a Sandy para ir a una fiesta, comprobando mientras espera a la muchacha que llega a la casa Gordon para buscar al padre de esta.

En la fiesta Jeffrey y Sandy se besan, confesándose mutuamente su amor, aunque cuando salen observan que son perseguidos por un coche que acaba envistiéndolos, sospechando que se trata de Frank, aunque descubrirán enseguida que su perseguidor es Mike, el novio de Sandy, deseoso de vengarse de él por haberle robado a la novia.

Pararán justamente delante de la casa de Jeffrey, donde Mike lo reta a una pelea, aunque entonces aparece Dorothy completamente desnuda, sin saber lo que hace o dice y llena de hematomas, ante lo que Mike se retira, llevando a Dorothy a casa de Sandy donde, mientras esperan una ambulancia, ella le pide a Jeffrey que la abrace, diciendo que es su amor secreto ante los atónitos ojos de Sandy, que escucha cómo ella le dice que le quiere y que tiene su semen dentro.

Poco después Jeffrey llama a Sandy desde el hospital para pedirle perdón, pidiéndole que mande a su padre al apartamento de Dorothy, al que él se dirige.

Williams entretanto dirige una operación contra la casa de Frank muriendo varios policías.

Al llegar al apartamento de Dorothy, Jeffrey se encuentra allí muertos al Hombre Amarillo, que pese a todo sigue en pie, y a otro hombre, que sospecha es Don, al que, efectivamente le falta una oreja, decidiendo marcharse y dejarlos tal cual, aunque antes de salir ve cómo llega hasta el edificio el hombre elegante que vio con Gordon, descubriendo que se trata de Frank disfrazado, debiendo esconderse de nuevo en el piso de Dorothy, desde donde, con la radio de Gordon, solicita ayuda a Williams, aunque, al darse cuenta de que Frank también tiene una radio y lo escucha dice que se va a esconder en la habitación haciéndolo realmente en el armario.

Mientras Frank entra en el dormitorio él sale del armario y coge la pistola de Gordon antes de volver a esconderse, acabando con Frank cuando este abre el armario, justo un segundo antes de que entren en el apartamento Sandy y su padre.

Todo parece haber vuelto a la normalidad en el pueblo maderero, y mientras Jeffrey y Sandy comen junto a las familias de ambos, Dorothy juega en un parque con su hijo.

Calificación: 4