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Toc toc

España (2017) *

Duración: 96 min.

Música: Antonio Escobar

Fotografía: David Omedes

Guion: Vicente Villanueva (Obra: Laurent Baffie)

Dirección: Vicente Villanueva

Intérpretes: Alexandra Jiménez (Blanca), Paco León (Emilio), Rossy de Palma (Ana María), Nuria Herrero (Liliana), Adrián Lastra (Otto), Oscar Martínez (Federico), Inma Cuevas (Tiffany), Ana Rujas (Natalia).

Terminada su jornada laboral, las trabajadoras de un laboratorio felicitan a su compañera más joven, que cumple 25 años.

Sólo una de ellas, Blanca, permanece apartada, con un traje anti gérmenes y mascarilla, y, cuando la joven la abraza, se siente horrorizada.

Ana María, es una mujer mayor, que, al salir de su casa toca con su dedo varias veces la figura de un santo ya desgastado, y tras asegurarse varias veces de haber cerrado bien y de que lleva las llaves, se santigua tres veces, aunque antes de salir a la calle regresa, comprobando que se dejó una luz encendida, volviendo a repetir todo su ritual al salir, para, una vez en la parada del autobús, regresar para cerrar varios botes que se dejó abiertos, repitiendo su ritual, antes de subir al autobús, donde escucha a una mujer contándole a otra que unos ladrones se colaron por una ventana abierta, por lo que se baja del autobús y regresa a su casa para cerrar las ventanas antes de volver a salir cumpliendo todo el ritual anterior, no siendo la última vez que lo haga, ya que al escuchar a otra mujer contando cómo una casa ardió por culpa de unas velas de una cena romántica, regresa para apagar las velas que tiene encendidas a varios santos.

Emilio es taxista. Le cuenta a uno de sus clientes que ya se ha cruzado nueve veces con el autobús de la línea 9, explicándole luego que ha leído que un hombre suelta 60 millones de espermatozoides en cada eyaculación.

Sigue contando sus cruces con el 9 y, luego, a una mujer le cuenta que es la tercera mujer que sube ese día, por 5 hombres, contándole además que se ha cruzado ese día ya con tres Mini verdes.

Liliana es profesora de aerobic. Trabaja a un gran ritmo y todos comentan que en sus clases se suda el triple que en las demás y se queman más calorías.

Otto acude a un curso de autoayuda y a la salida habla con otra alumna a la que le cuenta que ha hecho muchos cursos de ese tipo, viendo la chica cómo el chico de pronto no está ya a su lado, no habiéndose percatado de que ha dado un gran salto.

Federico es argentino, camina por la calle y de vez en cuando grita groserías a los viandantes, como llamar putas a las mujeres o haciendo cortes de mangas o simulando lamerlas, teniendo numerosos tics.

Llega a un portal un poco antes que Emilio, que se baja del taxi a la vez que se sube un cliente, aunque no se percata de ello y lo deja encerrado con llave para desesperación del cliente que grita, sin que le oiga que tiene que ir a Getafe.

Emilio sube hasta la consulta del Doctor Palomero contando los 75 escalones que hay, aunque la recepcionista se lo discute, pues otros pacientes dieron otros números, lo que le lleva a salir para volver a contarlos.

Tras él llega Blanca, que se cruza con un repartidor. Sujeta la puerta con el pie para no tener que tocarla, aunque luego se cruza en la escalera con Emilio, que está recontando los escalones y al tocarlo sin querer debe limpiarse con toallitas.

Una vez en la sala de espera, limpia el asiento con toallitas, mientras Federico, que llegó antes le dice groserías, como que le chupa la concha o que le dé el culo, aunque cuando Blanca le pregunta qué dijo, él dice que buenas tardes, antes de preguntarle a qué hora la citaron a ella, que le contesta que a las 4'30, que es la misma hora a la que está citado él, que de pronto él la llama hija de puta, haciendo que esta vez ella se ofenda, y aunque él trata de excusarse, ella se escapa y va a otra habitación, donde la sorprende de nuevo y le dice que puede explicarlo, aunque entonces la llama guarra, por lo que ella vuelve a esconderse, llegando en ese momento Emilio, que insiste en que son 75 escalones, y al que Blanca le pide ayuda, aunque entonces aparece Federico, que les dice que lanza insultos y obscenidades a la gente sin querer por culpa del síndrome de Tourette, y le pasa desde los 11 años, asegurando estar en pleno ataque.

Les cuenta que no tiene cura, pero espera que Palomero se lo apacigüe.

Le preguntan a la recepcionista si se trata de una terapia de grupo, señalando ella que cada uno tiene su hora, aunque los tres dicen estar citados a las 4'30, informando además Emilio que él lleva esperando cita 410 días.

Le preguntan si es cierto que Palomero nunca ve a sus pacientes dos veces, señalando Federico que es una especie de filántropo que no cobra la consulta.

Mientras Blanca se lava en el baño varias veces, Emilio y Federico hablan, planteándose el primero el promedio de insultos y obscenidades de este al día, al año y en su vida.

Llega tras ello Liliana, que se sienta a esperar.

Fuera, Blanca se encuentra con que no hay papel para secarse, ni para cerrar el grifo sin tocarlo y sale a pedir a la recepcionista que le dice estar muy ocupada, pues el doctor citó a todos los pacientes a la misma hora y está tratando de arreglarlo.

Llega también Ana María, que escucha el grifo que Blanca dejó abierto.

En la sala de espera, Federico le dice a Emilio que lo que él padece es Aritmomanía.

Cuando Ana María empieza a escuchar las obscenidades de Federico, no puede dejar de santiguarse, pidiéndole a Blanca un Evangelio, debiendo esta, tras dárselo, lavarse nuevamente.

Otto es el último en llegar, haciéndolo ya tarde.

Cuando Emilio menciona la luz, Ana María comienza a decir que se ha dejado la luz y el gas encendido y decide marcharse.

Emilio observa que Otto no entra en la sala, explicándoles que no lo hace porque el suelo está lleno de líneas, ayudándolo Emilio a que entre, subiéndose por los sofás.

Ana María ve que le faltan las llaves y lo saca todo del bolso para buscarla, aunque al final las encuentra, aunque sigue con el temor a haberse dejado el gas abierto, aunque les confiesa que lo comprobó al menos 35 veces antes de salir de casa.

La recepcionista les pide disculpas, pues no puede contactar con el doctor Palomero, temiendo que su vuelo de Londres se retrasara por culpa de un huracán y les sugiere que hagan una ronda de presentaciones.

Liliana empieza de pronto a dar unos gritos, repitiendo las últimas sílabas.

Otto sugiere que hagan lo que dijo la recepcionista y se presenten.

Recuerda que antes tomó algo con la chica con la que participó en la terapia anterior y que le preguntó cómo alguien tan favorecido como él no tenía suerte en el amor, aunque en un momento en que debe salir para hablar por teléfono, ve, al regresar que Otto ordenó todo lo que tiró de su bolso, en perfecto orden, observando cómo va hacia el baño de banqueta en banqueta para no pisar las rayas del suelo.

Les cuenta que sufre TOC desde la adolescencia, explicando Federico que es la abreviatura de Trastorno Obsesivo Compulsivo, que es lo que sufren todos ellos.

Ana María niega que ella sufra nada, diciendo que solo ha ido a por una receta para una amiga, y se niega a participar en la ronda propuesta y se aleja un poco del grupo.

Otto cuenta que no puede caminar sobre las líneas del suelo y está obsesionado con el orden y la simetría.

Federico habla tras él para contar que quiso ser abogado, pero con su problema no pudo y montó una pajarería, aunque le devolvían todos los loros, pues le decían que estaban mal educados y perdió también a su esposa.

Se van pasando una pelota para que hable la persona a la que se lo pasa, pero cuando le dan con ella en la cabeza a Blanca, que regresaba tras haberse lavado el pelo varias veces en el baño, regresa a este para hacerlo de nuevo.

Emilio les cuenta que además de contarlo todo y de calcularlo todo, está a punto de separarse de su mujer porque colecciona todo tipo de cosas.

Blanca, cuenta que es auxiliar de laboratorio y tiene pánico a las bacterias, hongos y ácaros, hasta el punto de que las mujeres de la limpieza se quejan de que les quite el trabajo, y, aunque muy poca gente lo sabe, ha acabado aislándole del mundo, y cuenta que su color es el blanco.

De pronto Liliana, "Lily", grita, debiendo explicar que le pasa algo en la cabeza que le obliga a repetir todo lo que dice, y además a repetir en ocasiones las últimas sílabas de lo que dicen los demás, algo que le pasa desde que murió su padre, señalando que desde entonces tiene miedo de morirse, contando que sus clases tuvieron mucho éxito, aunque en una ocasión uno de sus alumnos, Marcial, no pudo seguir su ritmo y tuvieron que llevárselo.

Otto la alaba, pues, dice, repetirlo todo, es el colmo de la simetría y su color es el gris.

Vuelven a pedirle a Ana María que cuente su problema. Ella, tras decir que su color es el azul oscuro les cuenta que tiene que comprobarlo todo una y otra vez, lo que Federico explica, es un TOC de verificación, que Federico dice leyó que se cura bastante bien, señalando ella que espera que sea así, pues no tiene vida, pues siempre llega tarde a las citas y sus amigas ya no la llaman, contando también que tiene pensamientos extraños y es mimética y susceptible a todo lo que oye.

La recepcionista indica entonces que le informaron que el avión del doctor salió ya, decidiendo entonces las mujeres del grupo marcharse, aunque la recepcionista les advierte que si se marchan no puede garantizarles que el doctor las vea hasta dentro de más de un año, por lo que les pide que se queden, aunque no le hacen caso.

Será Otto quien las intercepte en recepción y las convenza para regresar contándoles una idea que se le ocurrió como veterano en varias terapias.

Propone que el grupo se centre en una persona durante 3 minutos para desbloquear el problema haciendo que se enfrente a su TOC todos delante de los demás.

Federico será el primero, y tendrá que tratar de evitar durante tres minutos las obscenidades y gestos obscenos, mientras los demás lo apoyan, aunque no dura mucho, pues cuanto más tenso está más fuerte es el ataque.

Se centrarán después en Ana María, que debe estar tres minutos sin comprobar nada y sin santiguarse.

Entretanto los demás tratan de hacerle perder la confianza en sí mismo preguntándole si está segura de que tiene las llaves, pues si no las lleva no podrá comprobar si se dejó la luz o el agua o el bote de galletas abierto, por lo que acaba buscándolas y sufriendo un ataque hasta que las encuentra.

Tampoco funcionará la terapia con Lily, pues no deja de repetirlo todo.

Les da las gracias a todos y dice que les apoyará para que pueda su ayuda servir a alguno del grupo, viendo todos como habla y habla sin parar, pensando que quizá haya superado su problema, contándoles que es monitora de body power y salsa choque y de tanto repetir sus series se suda mucho, por lo que su TOC es una ventaja.

Y de pronto, y para estupefacción de todos repite todo lo que dijo.

Llevan luego a Blanca al baño y le piden que toque el lavabo, y que pase tres minutos sin lavarse las manos, aunque es incapaz de hacerlo.

Tampoco Otto consigue pisar las líneas. Lily le dice entonces que si las pisa le dará un beso, pese a lo cual, y a los empujones de Emilio no lo consigue, ni siquiera cuando le vendan los ojos, aunque, pese a todo, Lily le da el beso prometido, por el esfuerzo.

A Emilio le preguntan complicadas multiplicaciones o divisiones, y las resuelve, no puede dejar de hacerlo, por lo que, enfadado, dice que lo que han hecho no sirve para nada y que se marcha, tratando, tanto Lily, como Blanca, que llega a abofetearlo, de impedírselo.

Otto dice que han fracasado y lo que han hecho no ha servido para nada, aunque Federico le dice que no está de acuerdo.

Le pregunta a Emilio cuántas veces se ha santiguado Ana María en la última hora, diciendo que no lo sabe. No lo ha contado. Y cuántas palabrotas dijo él en las dos últimas horas, y tampoco las contó, por lo que, les dice, la solución pasa por pensar menos en sí mismos.

Recuerdan que cuando Ana María se asfixiaba Otto fue a buscar agua y caminó sobre las líneas sin darse cuenta y cuando fue a consolar a Lily también. Se olvidó de ello por lo urgente.

Lily dice entonces que alguien más olvidó su TOC, Blanca, pues fue a desabrochar la faja de Ana María y no se lavó las manos. Estaba tan concentrada en socorrer a Ana María que se olvidó de sus miedos.

Blanca dice que también olvidó su TOC Ana María pues antes de empezar el ejercicio rezó, pero no se santiguó.

Se dan cuenta de que Lily no repitió Pi porque también se olvidó por ayudar a Emilio.

Otto le dice que es un principio, y le pide a Lily que si lo entiende diga que sí, pero solo una vez, ella dice que sí y, para que no lo repita, Otto la besa, y al hacerlo, sin darse cuenta pisa las líneas.

Ana María propone que se reúnan todos, una vez al mes, ya que todos consiguieron algo menos Federico, que dice, lo suyo no tiene remedio.

Se marchan tras ello, no haciendo caso alguno a la recepcionista, que les dice que el doctor llegó ya al aeropuerto y les atenderá si lo desean.

Antes de despedirse crean un grupo de WhatsApp y Ana María le propone a Federico quedar para merendar.

Luego, Lily se va con Otto en su bicicleta y Emilio se lleva en su taxi a Ana María y a Blanca, que se encuentran dentro del taxi con el hombre que subió al principio de la tarde.

Mientras la recepcionista recoge todo para marcharse llega el doctor Palomero, que no es otro que Federico, que felicita a su recepcionista, pues, dice, estuvo muy acertada, señalando ella que son las ventajas de contratar a una actriz en paro.

Emilio va con su mujer al punto limpio a tirar algunas de las cosas que coleccionó y ella lo besa tras ese logro.

Ana María logra contenerse por un momento y no santiguarse al salir, aunque debe comprobar que lleva las llaves, que, en esa ocasión se le olvidaron de verdad.

Blanca es capaz de coger al niño de su compañera, que hace sus necesidades sobre ella.

Lily hace ahora relajaciones, y no tiene tanto éxito como en sus clases y sale con Otto.

Federico por su parte llega a su siguiente sesión, donde le espera su siguiente grupo.

Calificación: 2