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Toro
Toro

España (2016) *

Duración: 106 Min.

Música: Joe Crepúsculo

Fotografía: Arnau Valls Colomer

Guión: Rafael Cobos y Fernando Navarro

Dirección: Kike Maíllo

Intérpretes: Mario Casas (Toro), Luis Tosar (López), José Sacristán (Rafael Romano), Claudia Canal (Diana), José Manuel Poga (Ginés), Ingrid García Jonsson (Estrella), Luchi Macías (La Tita Mª. Carmen), Nya de la Rubia (Isabelita).

Mª. Carmen le lee las cartas a Rafael Romano, diciéndole que sigue siendo el rey de Oros, y que solo ve un pequeño problema de salud que debe cuidar, pidiéndole él que le hable de una de las cartas, contándole ella que es sobre alguien que lo ve como un padre y del que debe cuidarse.

Un joven, al que llaman Toro roba un coche y se reúne con él en un aparcamiento, y le piden que llame a su hermano Antonio para realizar un trabajo, diciéndole él que ese será su último trabajo, pese a que reconoce que ha sido un padre para él.

Mira su mano, donde lleva tatuada la palabra Toro, y que Rafael le puso, asegurando que ya no lo necesita, como tampoco necesita ya la pulsera de oro que le regaló y que le devuelve.

Va tras ello a recoger a Antonio, que aparece con Jose, al que llaman López, su otro hermano, dirigiéndose a un restaurante chino que no está comprando sus gambas.

Antonio le pregunta si le dijo ya que lo dejaba, diciendo él que sí, algo que Jose no entiende, preguntándole si ha dejado de gustarle el dinero, entendiendo que lo que no le gusta es el dinero sucio, aunque le dice, todo el dinero lo es.

Pero Antonio se muestra feliz, pues es el primero de los tres que deja ese trabajo.

Destrozan el restaurante y tiran las gambas por el suelo, aunque antes de irse Jose va a buscar el dinero, y les dice que vayan bajando, que él lo hará en un minuto.

Escuchan entonces las sirenas de la policía y salen corriendo.

Antonio y Toro suben al coche y son perseguidos por la policía, aunque Toro consigue despistarlos mostrando su gran pericia como conductor, aunque Antonio le hace ver que deben regresar a por su hermano.

Al hacerlo se topan con un coche de la policía que les dispara, alcanzando a Antonio en un ojo y acabando con él, despistándose Toro al mirarlo, lo que le hace chocarse y que el coche vuelque, llegando la policía hasta él, ante lo que Toro simula entregarse, aunque cuando se acercan los ataca y golpea brutalmente hasta que llegan refuerzos y lo detienen mientras Jose lo observa todo desde la azotea del restaurante chino.

5 años después Rafael Romano es nombrado Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora del Silencio gracias a su contribución, acudiendo todos sus colaboradores, estando entre ellos Jose con su hija Diana, regañándole una mujer por llevarla como un hombre.

Toro trabaja como chófer de un hotel recogiendo o llevando a gente en el aeropuerto.

Tras la ceremonia religiosa Romano acude a comer a un lujoso club que regenta, recibiendo a un hombre que se queja de que los japoneses no paran ya en su local porque López se los llevó al vecino, que no es de ellos, lo que le supone importantes pérdidas anuales.

Romano le recrimina que vaya a hablarle de ello justo ese día, indicándole que quiere al día siguiente lo que falta de su contribución.

Toro vive en un pequeño apartamento aunque pernocta en prisión.

Tras recibir una carta del Ministerio del Interior va al colegio en que trabaja Estrella, su novia, profesora en la guardería y a la que cuando sale le muestra la carta en la que le comunican la reducción del grado, por lo que en dos meses dejará de pernoctar en prisión, por lo que brindan con cava, diciéndole él que quiere tener un hijo con ella, aunque ella le dice que quiere vivir algún tiempo con él solo sin compartirlo con nadie.

Tras acostarse juntos él debe marcharse de nuevo a pernoctar en la cárcel.

Romano baja a buscar a Ginés a casa de su novia, Isabelita, que vive con su madre en el mismo edificio que él, encontrándolos en la cama.

Le dice a Ginés que López le está robando, entregándole un hacha y dinero.

Diana les abre a Ginés y sus dos acompañantes, mostrándole a López el hacha, tras lo que le pide el dinero de los japoneses, diciendo él que no tiene el dinero y pidiéndoles dos días, insistiendo Ginés que lo quiere ya.

López trata de huir por la ventana, aunque no lo consigue. Retenido por los dos acompañantes de Ginés, este le golpea los nudillos con el canto del hacha, tras lo que le dicen que tiene tres horas, aunque antes de marcharse buscan por la casa.

Diana se enfrenta a Ginés, que se la lleva, sin que su padre pueda hacer nada.

Ante esta situación, López decide ir a visitar a su hermano, que cuando ve que es él le recuerda que ya le dijo en la cárcel que no quería volver a verle, pero le explica que está metido en un lío muy gordo, y que no lo hace por él, sino por Diana, pues se la llevaron y si no devuelve la pasta acabarán con ella, por lo que le pide que vaya él a hablar con Romano, pues sabe que a él le escuchará y le pide que hable con él por la niña.

Por su sobrina decide ayudarle, yendo con él hasta el gran complejo Hotel Torres Romano, propiedad de Rafael que en efecto los recibe, aunque antes se coloca bajo la manga de la chaqueta un cuchillo que puede sacar mediante un mecanismo.

Toro lo besa como la última vez que se vieron, diciéndole Romano que su hermano le debe mucho dinero, y le dice que debe optar entre la niña o su hermano, asegurándole que él hubiera hecho lo mismo 5 años antes.

Ginés les lleva a la chica y Romano le pregunta qué hacen, diciéndole Toro que deje que se vayan los dos y que se quedará él, diciéndole Romano que no dejará marchar a los dos.

Toro reacciona atacando a los guardaespaldas de Romano mientras su hermano y su sobrina huyen, diciéndole Romano que si sale por la puerta tendrá que matarlo a él también consiguiendo huir pese a todo.

Toro vuelve a manejar el coche como en los tiempos en que trabajaba para Romano. Sus primeros seguidores se acercan a ellos aprovechando un semáforo y le rompen el cristal de atrás de su coche, librándose de ellos al dar marcha atrás, tras ello se adentran en una riera siendo perseguidos por varios motoristas, a uno de los cuales derriba López abriendo la puerta contra él cuando iba a dispararles, tras lo que se les acerca un coche que le arranca la puerta, aunque al tratar de dispararle desde se despista y no ve una rampa, volcando.

Les siguen hasta la playa, en la que se adentra, viendo cómo les disparan, logrando pese a todo librarse de sus perseguidores, cuando logra hacer que el último de ellos choque contra un chiringuito en la playa.

Ya libres de perseguidores, López le pide que le lleve hasta Almería a casa de la Tita, la mujer de su hermano Antonio donde se esconderán.

Toro acepta, aunque le dice que no se volverán a ver.

Romano hace que difundan por todas partes los datos del coche por si alguien los ve.

Paran a medio camino en un parque acuático cerrado del que es vigilante Nandi, un amigo de López, aprovechando Toro para llamar a Estrella a decirle que no se podrán ver ese día.

López le pide prestado a Nandi su Audi, mostrándose remiso, y pidiéndoles que se tomen un vino, encontrando entonces López en su caravana un papel donde está apuntada la matrícula del coche de Toro, por lo que le preguntan si ha llamado a Romano, confesando que lo hizo porque ese coche es lo único que tiene y sabe que no se lo va a devolver, diciendo este que se lo devolvería, pues es su amigo, diciendo Nandi que sabe que él no tiene ningún amigo.

Poco después llegan hasta el parque acuático Ginés y sus ayudantes y golpean a Nandi con el hacha mientras lo interrogan, confesando que iban a casa de la Tita, pese a lo cual acaban con él y lo lanzan por uno de los toboganes del parque acuático.

Una vez en casa de la Tita, Diana le pregunta si tiene fotos de su madre, mostrándole una, diciendo la niña que Lopez le prometió que la llevaría a verla.

La Tita le entrega tras ello a López una bola de cristal en cuya base escondió una importante cantidad de dinero, la del golpe al restaurante chino.

Mari Carmen no quiere ese dinero, pues por él murió su marido, contándole a Toro que lo de aquella noche no fue un accidente, pues el policía que mató a Antonio trabajaba para Romano y lo hizo porque aquel mismo día ella le leyó las cartas y le dijo que alguien que le quería como un hijo acabaría con él, aunque no supo decirle cuándo, y trató de escapar a su destino y Antonio se encontró con una bala que era para él.

Al escucharlo Toro reacciona decidiendo acabar con el asesino de su hermano, aunque López le dice que debe ser inteligente, pues está a punto de salir de la cárcel y si acaba con Romano arruinará su vida y pasará está en la cárcel, haciéndole ver que además vive casi en una fortaleza, sugiriéndole que el mejor modo de joderle es quitarle todo lo que tiene, pues lo guarda todo en una caja fuerte en un apartamento de Almuñécar.

Salen en efecto los dos hacia Almuñécar, señalándole López que solo tiene que entrar y salir y que no tendrá ningún problema.

Toro sube y debe esquivar a dos guardaespaldas, saltando desde la terraza del piso de arriba a la de Romano y una vez dentro abre la caja fuerte sin dificultad y llena la mochila, viendo cómo aparece entonces Isabel a la que sorprende por detrás tapándole la boca mientras escucha cómo Romano habla por teléfono con Ginés, que le cuenta que están en casa de Mari Carmen, afirmando él que en media hora irá al Cabo de Gata.

Toro huye por la ventana hasta el piso de abajo desde donde llega hasta el ascensor, mientras arriba Romano descubre a Isabelita maniatada y amordazada en la cama, por lo que corre hasta el balcón viendo abajo a Toro al que amenaza con su cuchillo sin que este se inmute.

Huyen y paran frente a África donde cuentan el dinero viendo que hay casi 3 millones de Euros, renunciando Toro a su parte, que dice no le interesa, diciendo Diana que ahora deben ir a ver a su madre, prometiéndole López que lo harán al día siguiente.

Romano llega en efecto a casa de Mª. Carmen con el coche rosa de Isabel, afirmando tener el suyo en el garaje, viendo que le espera Ginés fuera, que se muestra extrañado de que Romano llegue en el coche de su novia.

Mª. Carmen lo recibe aunque le pide que no cierre la puerta, invitándolo a cenar.

Romano les pregunta dónde están sus cuñados, pues sabe que fueron a verla, ofreciéndole un sobre que dice es todo lo que tiene y que ella le pide que se guarde, saliendo de su casa pretextando ir a por más vino, siguiéndola Romano que al verla correr le lanza su cuchillo acabando con ella, a la que se acerca quitándole los pendientes que recuerda le regaló él mismo por su boda y que poco después le entrega a Ginés para que se los dé a Isabel.

Mientras López va a buscar los billetes para embarcar, Toro se queda con Diana en un hotel, prometiéndole él que irá a verla con Estrella, quedándose la niña dormida encima.

Cuando regresa su hermano le dice que estaba ya cerrado y no pudo coger los billetes, por lo que los cogerán al día siguiente, pues el barco no saldrá hasta las 8 del día siguiente, por lo que deberán dormir esa noche allí.

Cubre a la muchacha con su cazadora observando Toro que en el bolsillo de esta y en un sobre ensangrentado tiene dos pasajes de Almería a Nador.

Una vez acostada la niña, López le entrega a Toro su parte y le muestra unos chalets de lujo en primera línea de playa en Marruecos, preguntándole Toro cuándo empezó a construir todo eso, a lo que su hermano le dice es solo un proyecto.

Toro le muestra los pasajes comprados días antes, diciéndole que sabía que todo pasaría así.

Él le dice que los compró porque sabía que le iban a pillar, pero no podía imaginar que se iban a llevar a Diana y dice que improvisó lo del robo al estar con él de nuevo.

Toro le dice que es un mierda, como lo fue cuando mataron a Antonio y se escondió y que no le arranca la cabeza por la niña, tras lo que se marcha, decidiendo ir a ver a Estrella antes de volver a la cárcel, aunque la encuentra dormida y no la despierta hasta que escucha unos ruidos fuertes y sale para ver de qué se trata, aunque no ve nada.

Pero al cerrar la puerta ve sobre ella la huella de una mano ensangrentada y se da cuenta de que es la suya, llena de sangre, viendo entonces que le han sacado los ojos a Estrella.

López recibe entonces una llamada en el hotel de Romano que le cuenta que le ha sacado los ojos a la novia de su hermano y sabe que irá a por él, diciéndole que si le devuelve el dinero tal vez le perdone la vida.

Tras ver que sabe dónde está López coge a su hija y se van del hotel en un taxi.

Toro, por su parte lleva a Estrella a un hospital, montando en cólera en la sala de espera y comienza a destrozarlo todo, las sillas, derribando la máquina de bebidas.

Decide ir luego, tal como el propio Romano previó hasta su hotel, haciéndolo también su hermano que deja a Diana al cuidado del taxista.

El hotel está blindado por decenas de hombres armados.

Toro deja el coche en la rampa del párking y hace sonar la alarma atrayendo al vigilante que deja la garita, aprovechando él para robar una llave de esta.

Con esta y con el gato del coche y logra acceder a las cocinas donde es sorprendido por un corpulento hombre que se abalanza sobre él con un cuchillo, pese a lo cual Toro consigue clavarle a él otro en el brazo y luego hurga en su herida y le arranca una oreja de un mordisco antes de acabar con él a sartenazos, momento en que aparece otro hombre que se hace también con un cuchillo y al que debe también enfrentarse consiguiendo quitarle el cuchillo y clavárselo en la pierna y luego en el corazón.

Continúa hasta un ascensor, aunque al darle al botón recibe un disparo en la mano de Ginés, y cada vez que va a tocar los botones Ginés le dispara y cuando le da, dispara al mecanismo del ascensor que se para, por lo que sale y sube por las escaleras.

Sabiendo que está dentro avisan a todos los hombres de la puerta que entran dentro sin ver a López, que así puede acercarse al hotel sin ser visto y colarse por la lavandería.

Perseguido por Ginés que sube tras él y al darse cuenta de que otros bajan a buscarlo, Toro se oculta en una habitación logrando despistarlos por un momento y poder seguir.

Romano lo ve desde la ventana de su apartamento mientras corre por la piscina que hay un poco más abajo del piso donde está instalado.

Se enfrenta a uno de los hombres de Romano con el que acaba, viéndolo López desde arriba, mientras este se dirige a una de las habitaciones, ofreciéndole dinero a la madre de Isabelita para que le deje pasar a hablar con esta.

Toro se enfrenta a un segundo hombre armado con un hacha con la que logra herirlo, pero con el que también acaba.

López habla con Isabel y le pide que llame a Ginés y le cuenta lo que está haciendo con Romano a lo que ella se niega por miedo, pidiéndole él que le cuente entonces que Romano la está violando desde hace nueve meses.

En ese momento es ya Ginés con otros cuatro hombres quienes van tras Toro.

El teléfono distrae a Ginés que hierra en su disparo, y que coge, logrando Toro con el gato del coche abrir una verja que impide su acceso al apartamento de Romano, donde ve que se proyectan sobre una gran pantalla una procesión de Semana Santa.

Observa sobre la figura de una virgen la medalla donde pone "Toro" que llevaba Estrella, sintiendo entonces un pinchazo, y viendo que Romano le ha clavado su cuchillo en el costado, tras lo que le pregunta por qué le ha obligado a ello, pues le asegura que no le importa el dinero, que volverá a ganar, sino que le haya faltado al respeto., entregándole la pulsera que en su día le devolvió, diciéndole que si vuelve a cogerla le llevará a un hospital, asegurándole que es lo que es gracias a él, y aunque parece ir a cogerla, aprieta el cuello de Romano mientras este le dice que ellos dos son lo mismo y diferentes a los demás.

Pero deja de apretarle y le dice que no son iguales.

Llega entonces Ginés que le dice a Romano que le quiso como un padre antes de dispararle y acabar con él., haciéndole caer a la piscina.

Toro le quita la cadena y se marcha herido hacia la playa, donde se encuentra con Diana y con López que dice que lo ha jodido todo al verlo así, aunque Toro le abraza y luego le dice a la niña que le cuide y le obligue a cumplir su promesa de que le lleve a ver a su madre, tras lo que se marcha pidiéndole a su hermano que queme ese dinero.

López lleva a la niña, como le prometió a ver a su madre, viéndolas abrazarse desde el coche. Deja tras ello la mochila de la niña en el suelo mientras él se marcha dejándola con su madre mientras a sus ojos asoman las lágrimas.

En el hospital Estrella se recupera, llevando de nuevo la medalla con el nombre de toro, que sube tras ello al autobús que va hasta la cárcel en la que se presenta de nuevo.

Calificación: 3