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Trash: Ladrones de esperanza
Trash: ladrones de esperanza

Trash (2014) * Gran Bretaña / Brasil

          También conocida como:
                    - "Desechos y esperanza" (Hispanoamérica)

Duración: 114 min.

Música: Antonio Pinto

Fotografía: Adriano Goldman

Guión: Richard Curtis (Novela: Andy Mulligan)

Dirección: Stephen Daldry

Intérpretes: Rickson Teves (Raphael), Eduardo Luis (Gardo), Gabriel Weinstein (Gabriel / el Rata), Rooney Mara (Olivia), Martin Sheen (Padre Julliard), Wagner Moura (José Angelo), Selton Mello (Frederico Gonz), Stepan Nercessian (Santos), André Ramiro (Marco), Maria Eduarda (Pia).

Un niño apunta con una pistola a la cabeza de un hombre, mientras otro niño le grita "¡Mátalo, Raphael, mátalo como él quiso matarte!".

El mismo niño, Raphael, comenta en un una grabación de video ante quienes lo ven que si están viendo esa grabación probablemente estará muerto, pues la policía lo persigue porque tiene algo muy importante de un político muy poderoso, y que no se lo dará, pues ya no tiene miedo y va a terminar lo que José Angelo empezó.

Este, José Angelo recuerda en su apartamento el momento del entierro de su hija Pia poco antes de cumplir los 9 años, dejando junto a su nicho una medalla.

José Angelo guarda en una cartera una foto con su hija y una llave, tras lo que cierra la maleta, no pudiendo ver la llegada de varios coches policiales que van a detenerlo, irrumpiendo en su casa y obligándolo a huir, lo que hace descolgándose por la cañería, siendo perseguido por varios agentes, uno de los cuales le dispara, optando al ver que no podrá escapar por lanzar su cartera con fuerza, cayendo esta en un camión de basura, mientras él es detenido y golpeado por los policías.

Poco después el camión descarga en el vertedero mientras cientos de personas tratan de encontrar allí algo aprovechable para ganarse la vida, estando entre ellos muchos niños, como Raphael y su amigo Gardo.

Y será precisamente Raphael quien encuentre la cartera, en la que, al ver el dinero decide dejar el trabajo por ese día, no haciendo caso de las quejas de Gardo por el hecho de que su jefe les pague menos por ser niños, mostrándole Raphael el dinero que encontró y al que se lo entrega para que se lo cambie.

Mientras Gardo se va él revisa la cartera encontrando el carnet de José Angelo, un billete de lotería de animales, la llave, una foto de Pia y un calendario.

Su propietario, José Angelo está siendo torturado, recibiendo Frederico, que dirige a los torturadores la llamada de un diputado que pide que le hagan hablar para que no se le tuerza la campaña electoral, preguntándole los torturadores dónde escondió el dinero y el libro y preguntándole qué tenía en la cartera.

Poco después entierran su cadáver en una bolsa.

Tras el trabajo, Raphael va a la parroquia, donde la hermana Olivia, una cooperante norteamericana les da clases de inglés a los niños pobres, llegando poco después Gardo con un pollo que compró con el dinero encontrado y que van a llevar a su tía, que vive en el poblado de chabolas en que viven, aunque antes se bañan en el río.

También llega la policía al vertedero, hablando con el jefe de los rebuscadores, diciéndoles que su jefe pagará 20 reales al día a quien les ayude a buscar la cartera.

Gardo le pregunta a Frederico por la razón del despliegue policial, diciéndole que buscan una cartera, y que darán 1.000 reales a quien la encuentre, explicándole que es una pista importante para resolver un crimen.

En el video Raphael, ahora junto a Gardo, afirma que no se puede confiar en la policía, porque trata a la gente pobre como basura.

Gardo le dice a Raphael que pueden pasarse el día buscando en la basura, recibir la paga y además devolver la cartera, obteniendo los 1.000 reales, a lo que Raphael se niega, asegurando no fiarse de la policía y que a lo mejor si esperan valdrá el doble, aunque como no sabe donde esconderla decide ir con su amigo hasta la casa del Rata, en realidad un lugar en las alcantarillas rodeado de ratas.

Gabriel, el Rata, un muchacho aproximadamente de su edad y con una enfermedad de la piel se niega a ayudarles si no van a partes iguales, asegurándoles que sabe de dónde es la llave que había en la cartera, aunque no les ayudará si no comparten el botín, debiendo acceder finalmente a ello.

Tras Raphael y Gardo, el Rata habla también ante la cámara, contando que a la gente no le gustaba verlo por el vertedero por su enfermedad y que vive en las cloacas.

Los tres muchachos viajan en el metro hasta una terminal, donde un tipo les pide un pago por dejarles pasar, debiendo el Rata entregarle su medalla de oro, consiguiendo así llegar hasta un lugar desde el que se ven las taquillas de la estación, a las que asegura corresponde la llave que encontraron, aunque hay demasiados policías, por lo que Gardo se encarga de atraerlos fingiendo un robo mientras sus amigos se dirigen a las taquillas, donde solo encuentran un sobre con el que huyen hasta el metro, esquivando a los policías y a otro muchacho que trata de averiguar en qué andan metidos por orden del tipo al que el Rata le dio la medalla.

Ven que el sobre va dirigido a Joao Clemente, preso 7416 de la Penitenciaría de Colva, habiendo una carta y unas fotos de fotomatón, con unos números anotados.

Deseosos de saber de quién se trata, se cuelan en las dependencias del sacerdote y buscan en el ordenador el nombre de Joao Clemente viendo que es un abogado activista y defensor de los pobres para los que construyó casas, animando a la gente a manifestarse, acabando en la cárcel como prisionero político.

Mientras ellos leen la información, el párroco, el padre Julliard se queja ante Olivia de que su superior quiera acallarlo y que permanezca ciego ante las injusticias.

En el vertedero entre tanto, la gente busca la cartera observados por la policía, cuando aparece un niño que cree haberla encontrado, aunque enseguida ven que no es esa.

Frederico le pregunta a uno de los niños por Raphael y Gardo a los que no ve allí, diciéndoles el muchacho que no fueron a trabajar ninguno de ellos.

Mientras juegan con un videojuego Gardo le propone a Raphael devolver la cartera, diciendo este que antes desea hablar con el hombre encarcelado.

Poco después unos policías cogen a Raphael y se lo llevan sin que Gardo, que estaba jugando se entere de nada hasta que observa cómo se lo llevan ya, corriendo a buscar al Rata, con el que van hasta la parroquia para pedirle ayuda al párroco.

Raphael es llevado ante Frederico, que le echa en cara que no le hiciera caso, tras lo que lo meten en la parte de atrás del coche policial con la cabeza cubierta y comienzan a hacer trompos, de modo que el niño se golpea la cabeza.

Entretanto el padre Julliard acude a comisaría a preguntar por Raphael, aunque allí le dicen que no tienen a nadie retenido, gritando él el nombre del muchacho para que todos los detenidos recuerden su nombre, por lo que es expulsado de la comisaría.

Raphael, mareado y magullado es interrogado por Frederico al que le confiesa que encontró 300 reales y le pregunta si encontró algo más, y como no responde hace que lo metan en el maletero donde se golpea por los bruscos movimientos de este.

El sacerdote regresa derrotado por no haber podido encontrar al niño por lo que reza una oración por su alma, mientras sus amigos piensan que está ya en el cielo.

Pero este está vivo aun y Frederico le pregunta al bajarlo del coche si desea saber cómo murió José Angelo, ante lo que el niño se pone a rezar, ordenando el policía que lo maten sin responder al policía que le pregunta qué le contará a Santos.

Y cuando su superior se marcha, el policía apunta a la cabeza de Raphael, aunque dispara hacia otro lado, y cuando su compañero le dice que no ha tenido huevos, él dice que Santos debe limpiar su propia mierda.

El niño se queda allí de rodillas, maniatado y herido, cayendo al suelo.

Al día siguiente, mientras Gardo y el Rata trabajan en el vertedero escuchan a un hombre que grita que ha encontrado a un niño, llevando poco después varios hombres a Raphael a la casa parroquial.

Mientras lo cura, el sacerdote les dice que lo mejor que deben hacer es entregarle a él la cartera para que se ocupe de cobrar la recompensa y acabar con el problema.

El Rata le pregunta a Raphael si lo dejarán ya, diciéndole este que ahora tiene más motivos para seguir, diciéndole su amigo que él hará lo que decida.

Ante el video Raphael dice que si los policías no lo mataron esa vez, lo harán la próxima, preguntándose Gardo también en el video cómo entrar en una cárcel.

Los niños van a casa de Olivia y le dicen que Raphael necesita un abogado y que su abuelo lo es y podría ayudarle aunque está en prisión y que la necesitan a ella que como americana y blanca podrá acceder sin problemas.

Raphael recuerda que oyó a los policías hablar de Santos, contando el Rata que es un político que quiere ser alcalde y que vive cerca de la playa, contando después ante las cámaras que él quería ir a la playa, cogiendo poco después ambos un autobús hacia esta, yendo Raphael ilusionado porque no había visto nunca el mar, contándole el Rata que él nació junto al mar y que entonces no pasaban nunca hambre, pues su familia vivía de la pesca, siendo su deseo volver a vivir allí.

Gardo entre tanto, tras estrenar ropa que le compra Olivia, se dirige con ella a prisión, donde le dicen que Clemente tiene las visitas restringidas, aunque cuando le dicen al funcionario que se trata del nieto del preso, este se aviene a permitirles la entrada a cambio de una pequeña cantidad.

El Rata y Raphael llegan a la casa de Santos y caminan por el tejado haciendo que el perro comience a ladrar, por lo que son descubiertos por el jardinero al que le dicen que estaban cogiendo fruta, viendo salir a la esposa de Santos enfadada por no aguantar los ladridos del perro.

Gardo y Olivia entran a través de un pasillo rodeado de celdas abarrotadas donde los prisioneros dicen obscenidades a la muchacha, siendo llevados hasta una sala a la que poco después llevan a Clemente, dándose cuenta Olivia una vez allí, de que Gardo le mintió y que no es nieto de este, preguntándole el hombre qué pretende, ante lo que Gardo le da el mensaje de José Angelo que decía: todo está hecho.

Clemente les cuenta que José Angelo es su sobrino, y, aunque no tienen su carta físicamente, Gardo se la aprendió y se la recita, diciéndole que el diablo que le encarceló estará pronto entre rejas y que las mentiras y la corrupción saldrán a la luz y que su esfuerzo no fue en vano y que Santos será la primera pieza del dominó en caer y que el cambio llegará pronto, aunque si la carta llega a sus manos es porque le atraparon y que la carta contiene el secreto y sella el destino de su enemigo, exclamando Clemente al escucharlo: ¡Aleluya!.

Raphael y el Rata observan que en casa de Santos hay mucha vigilancia, explicándoles el jardinero que es porque le robaron 10 millones a su jefe y que quien lo hizo fue José Angelo, que era la mano derecha del jefe.

Tras una reunión con políticos preparando el asalto a la alcaldía, donde recogió una importante cantidad de dinero para su campaña y para sobornos, Santos presume ante José Angelo de llevarlo todo anotado en su libro, y no en ningún ordenador, entregándole el dinero y el libro a su mano derecha.

José Angelo hace que se rompa el frigorífico de la casa y cuando lo sacan afuera lo llena de bolsas de basura cargadas con el dinero y el libro de contabilidad, y cuando al día siguiente acude un camión a recogerlo, José Angelo le dice que si se lleva el frigorífico a su casa le dará 40 reales y 20 más por subírselo.

Gardo le explica a Clemente que en el sobre había una foto con números anotados, pidiendo Clemente su Biblia a Marco, un funcionario de la prisión que se niega a llevársela, diciéndole que la visita se acabó y que llevársela le crearía problemas, le dice que vaya al día siguiente el muchacho y él se la entregará, pidiéndole a Gardo que vuelva al día siguiente para que recoja la Biblia que es un código, teniendo en cuenta el folio, capítulo y versículo y que lo entenderán fácilmente para averiguar lo que su sobrino le quiso decir, aunque Marco le pide 1.000 reales por la Biblia.

Olivia les pregunta por qué están haciendo eso, y Raphael le responde que porque es lo correcto, proponiéndoles ella en ese momento hacer un video contando la historia desde el principio.

Frederico recibe una llamada de Santos al enterarse de la visita de la gringa y del niño a Clemente, insistiéndole en que consiga su libro y el dinero y que cierre el vertedero.

Los chicos comienzan a rodar su video, siendo interrumpidos por la llegada de la policía al mando de Frederico que le dice a Olivia que necesita un visado especial, diciéndole tras encontrando allí la cartera vacía que colar a un menor en una prisión y sobornar a un funcionario es un delito, por lo que la detiene.

Mientras Olivia es detenida, los muchachos huyen, observando al hacerlo que han comenzado a arder sus viviendas, preguntándose los niños qué han hecho.

Las personas que perdieron sus viviendas son acogidas por el sacerdote pese a que apenas tiene sitio en la parroquia para todos.

El Rata, que sabe dónde escondía el padre Julliard el dinero de la parroquia lo roba para poder conseguir la Biblia, dejando en su lugar un dibujo del propio muchacho con su nombre y el corazón roto.

Sabiendo que no será demasiado fácil obtener la Biblia, Raphael idea una estrategia para que una vez obtenida se la pase al Rata y el Rata a él.

Así lo harán, yendo Gardo al bar donde quedó con Marco, que le entrega la Biblia, pero que trata de retenerlo, hiriéndolo Gardo con un pincho y consiguiendo escapar por los tejados, tirándosela desde allí al Rata, que es visto por dos policías que se disponen a seguirlo, tirándole entonces la Biblia a Raphael que iba en una bicicleta.

Conseguirán llegar así hasta las favelas tras cruzar un puente sobre la autopista y despistar así a la policía, que previamente les disparó, aunque sin alcanzarlos, llegando a una favela en construcción, aunque una vez allí se dan cuenta de que no saben interpretar la Biblia, que además está escrita en inglés.

Gardo se marcha a buscar comida mientras Raphael y Gabriel tratan de buscarle sentido, llegando finalmente a la conclusión de que el primer número es el de la página, el segundo el del capítulo, el tercero el del versículo, y el cuarto el número que ocupa la palabra en el versículo, anotando: cow, lion, horse y bear.

Gardo busca entre tanto comida entre la basura, mientras abajo los jóvenes bailan, fijándose en él una chica que le avisa de la llegada de la policía para que se marche, siendo ayudado por otro niño a ocultarse.

Entretanto, con los nombres de los animales anotan el número que representan en la lotería de animales mientras la policía comienza a buscar en las calles su rastro, huyendo Gardo de ellos para avisar a sus amigos, que huyen con él, dándoles Gardo sin querer la pista que buscaban, al comprender que los números anotados son un teléfono.

Huyen a través de los tejados de las favelas siendo descubiertos finalmente por la policía que les dispara, siendo ayudados nuevamente por la chica con la que habló en la calle Gardo, la cual les pide a sus amigos que les ayuden a huir en sus motos, que más adelante deben esquivar un control policial.

Frederico llega al lugar donde estuvieron los chicos y ve la foto con los números anotados y los números de la pared.

Raphael llama al teléfono a la vez que Frederico, descubriendo que es el teléfono del cementerio de San Francisco.

Los tres chicos acuden al cementerio y mientras Gardo y el Rata discuten, no sabiendo cómo encontrar lo que buscan, Raphael mira el calendario que había en la cartera y en el que había dos números anotados, descubriendo así la tumba de Pia Angelo y la medalla que dejó su padre, llorando al descubrir que allí yace una niña, cuando alguien que lo observa se acerca a él descubriendo que se trata de la propia Pia, a la que le pregunta aliviado quién está en la tumba, lo que la muchacha ignora, explicándose que su padre le dijo que estuviera allí escondida y dice estar esperando a su padre, que le dijo que si algo salía mal debía ir a buscarlo allí.

Mientras Raphael trata de encontrar a sus amigos Pia vuelve a esconderse, apareciendo entonces sus amigos, pero con Frederico, que los lleva a punta de pistola, obligándoles a abrir la tumba y a bajar el ataúd con el dinero y el libro.

Frederico llama entonces a Santos y le dice que tiene el libro, pero no el dinero, justo antes de que caiga sobre su cabeza una piedra lanzada por Pia, aprovechando los chicos su confusión para golpearlo, cogiendo Raphael su pistola con la que le amenaza, siendo animado por Gardo a matarlo para que no lo mate a él mientras ellos corren.

Y Raphael le apunta a la cabeza, aunque no llega a disparar, limitándose a golpearlo con la pistola antes de salir huyendo con sus amigos y con las bolsas del dinero, ocultándose en un camión de basuras del que se bajan cuando este llega al día siguiente al vertedero.

Cogen sus bolsas, afirmando el Rata que van a iniciar una revolución, corriendo hasta la parte de arriba del vertedero, yéndose el Rata hasta la parroquia, donde se cuela, descubriendo poco después el padre Julliard la hoja con el dibujo de Gabriel, ahora con una cara sonriente, y el dinero que se llevó, y muchos billetes más, junto con la Biblia de Clemente y el libro de contabilidad de Santos que el párroco examina.

Olivia es liberada y encuentra bajo su cama la cámara con la que estaba grabando a los niños y su historia.

Estos, sentados en ese momento en la parte de arriba del vertedero se felicitan por su triunfo, mientras la gente comienza a llegar para trabajar, comenzando entonces ellos a lanzar los billetes al viento para que los recojan los pobres que trabajan allí, que comienzan a avisar a los demás para que vayan, anunciando que es un milagro.

Olivia acude a ver al padre Julliard y le pregunta por los chicos, mostrándole él el dibujo de Gabriel diciéndole que los chicos estaban tristes y ahora están contentos, entregándole ella la grabación.

Mientras ve su declaración, los cuatro niños viajan en una furgoneta hacia la playa.

Piensan en subir el video a la Red para que lo vea mucha gente poniendo palabras clave muy impactantes, aunque el sacerdote teme que sea peligroso para ellos, preguntándose por qué lo hicieron todo, señalando ella que porque era lo correcto.

Olivia ayuda al sacerdote a subir a la Red la contabilidad de Santos con todos sus sobornos

Los niños llegan a la playa y afirman que deben luchar por sus derechos y por un país mejor y que todos tienen derecho a ser tratados igual.

El video causa conmoción, saliendo en televisión el informe sobre la corrupción, política y policial, siendo arrestado Santos junto con otros líderes políticos y policiales.

El video animó a las personas a seguir manifestándose, aunque nadie sabe el paradero de los muchachos, por cuya salud temen, sin saber que estos se encuentran felices en la playa, donde podrán divertirse y donde no volverán a pasar hambre, yq que salen a pescar.

Calificación: 1