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Una hora más en Canarias

España (2009) *

Duración: 100 min.

Música: Alejandro Serrano, Ernesto Millán y José Ángel Sagi

Fotografía: Carlos Ferro

Guión: David Serrano y Olga Iglesias

Dirección: David Serrano

Intérpretes: Angie Cepeda (Claudia), Juana Acosta (Mónica), Quim Gutiérrez (Pablo), Miren Ibarguren (Elena), Eduardo Blanco (Eduardo), Kiti Manver (Daniela), Isabel Ordaz (Noelia), Diego Martín (Germán), Samuel Lee Guevara (Juampi), Sergio Cabrera (Miguel).

Claudia es una atractiva colombiana de treinta y cinco años, propietaria de una cafetería en el centro de Madrid, casado con un marido también guapo y con un hijo.

Pero a pesar de todo lo que tiene no está dispuesta a perder nada, y menos a Pablo, empleado y amante que amenaza con dejarla por Elena, su nueva novia.

Por ello le pide ayuda a su hermana Mónica para que le ayude a recuperarlo a cambio de una importante cantidad de dinero que le permitirá terminar sus estudios. Y Mónica idea un plan para alejar a Pablo durante unos días de su novia y así poder reconquistarlo.

El señuelo será el dinero de una supuesta herencia que están dispuestas a invertir en el bar que Pablo sueña con montar en una calita de su pueblo en Canarias, y para decidirse deben viajar con él a las islas sin contar con Elena, que, pese a su aspecto de mujercita inofensiva amenaza a Claudia con despedazarla si tiene alguna aventura con su novio.

El plan, empieza bien, pues Claudia tiene el detalle de acercarse hasta la floristería que comparten la madre y la tía de Pablo para llevarles un regalo. Y Pablo caerá esa noche en las redes de Claudia, ya que es incapaz de resistirse a que le acaricien la nuca.

Y para afianzar su posición, Claudia idea un plan aun más maquiavélico. Conseguirá encontrar al padre de Pablo, algo que este siempre había soñado, pues su madre se enamoró de un músico en las fiestas de su pueblo y se acostó con él, pero él se marchó y su madre perdió su teléfono y nunca lo volvió a ver.

Claudia contrata a un músico callejero argentino para que se haga pasar por ese padre.

Pero durante ese tiempo Pablo pasa mucho tiempo junto a Mónica, lo que hace que ambos se den cuenta de que tienen muchas cosas en común y empiecen a enamorarse.

Su amor y el reencuentro con su padre, pese a su sobreactuación, le hacen feliz hasta que se entera de que Claudia y Mónica no heredaron nada y él ya dio sus ahorros como señal.

Además aparece Elena, que no duda en atacar a Claudia en plena procesión del silencio al darse cuenta de que se acostó con su novio.

Tras comprobar el estado mental de su novia Pablo la abandona y ella tratará de vengarse simulando que Claudia trata de asesinarla, aunque se cae ella sola desde una ventana, por lo que magullada y quemada por el sol pierde toda su dignidad.

Entretanto, a Mónica el amor le hace volar. Y además quiere ayudar a Pablo para que consiga poner en marcha su bar "Una hora más en Canarias". Para ello chantajea a su cuñado, al que hace que viaje a Canarias y que financie a Pablo a cambio de ocultar el secreto sobre sus relaciones extraconyugales, consiguiendo además alejar a Claudia.

Entretanto, la madre de Pablo debe reconocer ante Mónica que el padre de este no era un músico y que se acostó con él porque estaba borracha, si bien, y para no disgustar a su hijo simula estar feliz con Eduardo, con el que poco a poco irá intimando hasta convertir el deseo de su hijo en una realidad.

Finalmente Pablo parece haber conseguido todos sus objetivos, al haber encontrado en Mónica al verdadero amor, lo que parece aceptar Claudia.

Pero es solo apariencia, pues, en connivencia con Elena hacen que Mónica sea detenida acusada de un robo, mientras Claudia se apresta a volver a conquistar a Pablo, al que no está dispuesto a perder, recurriendo a su arma secreta: las caricias sobre la nuca.

Calificación: 1