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Una vida a lo grande
Una vida a lo grande

Downsizing (2017) * USA / Noruega

          También conocida como:
                    - "Pegeña gran vida" (Hispanoamérica)

Duración: 135 Min.

Música: Rolfe Kent

Fotografía: Phedon Papamichael

Guion: Alexander Payne, Jim Taylor

Dirección: Alexander Payne

Intérpretes: Matt Damon (Paul Safranek), Christoph Waltz (Dušan Mirkovi?), Hong Chau (Ngoc Lan Tran), Kristen Wiig (Audrey Safranek), Jason Sudeikis (Dave Johnson), Maribeth Monroe (Carol Johnson), Udo Kier (Joris Konrad), Rolf Lassgård (Dr. Jørgen Asbjørnsen), Ingjerd Egeberg (Anne-Helene Asbjørnsen), Søren Pilmark (Dr. Andreas Jacobsen).

Instituto Edvardsen, en Bergen, Noruega.

El doctor Jorgen Asbjornsen experimenta con ratones, quedándose asombrado tras realizar una de las pruebas, por lo que corre a hablar con su colega el Doctor Andreas Jacobsen, al que le dice que lo han conseguido, tras lo que se abrazan


5 años después. Estambul, Turquía


En un congreso sobre escala humana y sostenibilidad, el Dr. Andreas Jacobsen, se presenta ante los asistentes con una caja.

Cuenta que 75 años atrás Nellie Edvardsen, abrumada por la fortuna que la familia de su marido había amasado durante la I Guerra Mundial con la venta de gas mostaza fundó el instituto que lleva su nombre para que las maravillas de la ciencia se utilizasen para ayudar a la humanidad.

En los años 50 se plantearon el problema de la superpoblación como la mayor amenaza a largo plazo de la humanidad y la causa de las catástrofes, como el clima extremo y su devastador impacto sobre los alimentos y el agua.

Entre las soluciones ideadas había una que les parecía imposible, aunque, tras muchos años de investigación acabó dando sus frutos, presentándoles un remedio práctico, del que les hablará su colega, el Dr. Jorgen Asbjornsen, para lo que abre la caja que traía, viendo el público, asombrado, a un hombre perfectamente proporcionado, pero en miniatura, que tras un atril proporcional a su tamaño, y ante un micrófono, pasará a explicarles que 5 años atrás, tras muchos años de investigaciones descubrieron un proceso por el que todo material orgánico puede reducirse a nivel celular en una ratio de 2.744 a 1, convirtiendo a un hombre de 1'80 en otro de solo 12'9 cm.

Sometieron una amplia gama de flora y fauna a ese proceso, y, con la excepción de algunos peces y mariscos, no se detectó ningún efecto secundario, por lo que, confirmada la seguridad del experimento, decidieron crear un grupo experimental con su mujer Ane Helene y él como los primeros humanos en someterse a la reducción celular mediante un proceso corto e indoloro que conlleva solo una pequeña molestia de extirpar y reemplazar la dentadura y otras prótesis, administrándosele una sedación suave, y tras un breve descanso, se recuperan en un par de horas con una leve deshidratación e hipotermia de la que se recuperan en una hora.

Una vez completado su pueblo, de 7X12 metros, este fue colocado en un pequeño recinto cerrado y permeable al gas diseñado para protegerlos de los peligros del clima, animales, e insectos, pasando a vivir en la primera comunidad autosostenible para "pequeños".

Entra de nuevo el Dr. Jacobsen con una bolsa de basura que dice contiene todos los residuos no biodegradables que produjeron 36 personas durante 4 años, y esa tarde expondrán su propuesta para una transición de 200 a 300 años para que el mundo pase a transformarse en pequeño, haciendo pasar tras ello a todos los "pequeños", en un pequeño carrito, incluido el que fue el primer bebé, el pequeño Ronni y su hermana.

La noticia corre como la pólvora haciendo que todas los demás simposios se queden vacíos, corriendo la noticia por todo el mundo.

Entre sus espectadores está Paul Safranek, que lo ve en un bar mientras recoge la cena para él y para su madre con la que vive, aunque a ella no le impresiona tanto la noticia, pues no puede entender que con tanto adelanto no puedan curar su fibromialgia.


10 años después


Tras su jornada como rehabilitador en la fábrica de carnes de Omaha, donde atiende a quienes tienen algún problema médico, escucha en el noticiario que la reducción es un grave problema que afecta al consumo y hace perder muchos puestos de trabajo.

Se repite la misma escena que 10 años atrás, pero esta vez con su pareja en vez de con su madre. Ella tampoco tiene hambre cuando llega con la cena del bar.

Visitan una gran mansión que a su mujer le encanta, pero que no está a su alcance.

Acuden a una fiesta donde hablan con otra pareja, recordando el otro hombre, anestesista, a Paul, pues comenzó medicina en Lincoln, como él, recordando Paul que tuvo que abandonarlo al segundo año y regresar a Omaha cuando su madre enfermó.

En la fiesta se encontrarán con una sorpresa, pues llevan a una pareja de personas pequeñas en una caja, reconociendo Paul a Dave Johnson y a Carol, su mujer.

Charlan luego con ellos animadamente asegurando Dave que no lo hace solo por salvar el planeta, sino a sí mismo, pues les quita la presión del dinero y viven como reyes.

Paul le cuenta que él sigue en la misma casa en que se crio y Audrey sueña con cambiarse, pero no pueden, pues acaba de pagar el crédito universitario, recomendándole Dave que haga como él y vaya a la comunidad de Leisureland.

Tras su visita comentan lo felices que parecen, pues viajan y tienen clases de cocina, yoga, catas de vino…

Reciben entonces la noticia de que el banco rechazó su solicitud de crédito y necesitarían por ello reunir más dinero para la entrada.

Ello les anima a viajar hasta Santa Fe y visitar Leisureland, la primera microcomunidad de Estados Unidos, coincidiendo con otros muchos visitantes, ante los que realizan una presentación. El encargado de hacerla, Jeff Lonowski les muestra una casa de ensueño, asegurando Jeff que alguien como él tendría que trabajar 30 o 40 años para comprarse una casa así, apareciendo en su grandiosa bañera su esposa, que, después de un día intenso, con su clase de tenis, masaje, comida con sus amigas, y compras, fueron a una joyería donde se compró una pulsera de diamantes y unos pendientes y un collar a juego engarzados en platino que le costaron 83 dólares, su presupuesto de comida para dos meses enteros, lo que maravilla a los asistentes.

Pueden ver luego tras una cristalera las magníficas instalaciones, siendo atendidos por una encargada de ventas, que les indica que, teniendo en cuenta sus deudas, y si liquidan su casa y su coche podrán acceder a la mansión Regency, una casa de 1.000 metros cuadrados sobre una parcela de 6.000, por 63.000 dólares incluyendo seguro médico, un paquete de salud y deporte y tendrían una desgravación fiscal.

Tras todos sus gastos, les quedaría un total de 152.000 dólares, equivalentes, al cambio, a 12.500.000 dólares para vivir de por vida.

Le preguntan por qué si es tan bueno no está ella, respondiéndole que su marido tiene una prótesis de cadera y por ello no lo admiten en el programa.

Les ofrece tras ello un paquete de mayor lujo que entraría en su presupuesto.

Poco tiempo después forman un mercadillo en su calle para vender todas sus cosas y en las cárnicas le hacen una gran despedida.

Hacen luego otra fiesta de despedida con sus amigos, amigas y familiares, a los que prometen volver al menos una vez al año.

Entre ellos está el padre de Audrey, pero no su madre, que no lo acepta. Pero su padre tiene un amigo al que le va muy bien, parece rejuvenecido y además le hace ver a su mujer, que hay cero delincuencia, aunque siguen preocupados.

Un borracho les dice que no deberían tener los mismos derechos que el resto de ciudadanos, pues no contribuyen realmente a la economía del país.

Guardan en una caja sus recuerdos, incluidos sus anillos de prometidos y cogen el avión y luego a un autobús que les lleva hacia Leisureland.

En él van las personas que se van a someter al proceso y otros que ya fueron reducidos y que llegan de viaje y les animan.

Tras dar su consentimiento al procedimiento es llamado Paul para la intervención, diciéndole a Audrey que en 5 horas, en la sala de recuperación volverán a verse.

Le someten a una depilación total, tras lo que les quitan los dientes, siendo llevados luego hasta una sala donde les inyectan el reductor, tras lo que cierran la puerta y los someten a la reducción de masa.

Una vez reducidos les recogen con una pequeña pala y los colocan en una camilla adecuada a su nuevo tamaño, tras lo que los pasan a la zona de los pequeños donde les reimplantan los dientes antes de pasarlos a recuperación.

Allí, pregunta por su mujer, yendo la enfermera a informarse e indica que irá al área dental a informarse, pues seguramente se encontrará allí, aunque poco después le pasan una llamada de la propia Audrey que le pide que la perdone. Que le afeitaron la cabeza y entonces pensó que no podía dejar a sus padres y a sus amigos y decidió no someterse al proceso.

Él le pide que regrese y lo hablan, pero ella está ya en el aeropuerto, y, aunque le dice que se siente fatal por haberle fallado, lo hacía solo por hacerle feliz y había tenido que pensar más en sí misma y se niega a volver y verlo reducido.

Solo, uno de sus vecinos le da la bienvenida y le explica que la ciudad dispone de una red que les protege de los rayos ultravioleta, teniendo a su disposición pequeños automóviles que pueden utilizar cuando necesiten, aunque él apenas atiende, ya que está conmocionado y por ello no le emociona la llegada a su mansión, el modelo Barrington, en cuyo impresionante dormitorio les esperan dos albornoces con los nombres de Paul y Audrey, disponiendo de un enorme vestidor lleno de ropa variada, recibiendo entonces un camión con la caja con las alianzas.

Pasado un tiempo empieza a ver en las noticias cómo preocupa que, amparados en su tamaño empiezan a colarse inmigrantes en el país, habiendo aparecido de hecho un grupo de vietnamitas disidentes de los que solo sobrevivió una mujer, Ngoc Lan Tran, que fue trasladada al hospital de Leisureland, donde tuvieron que amputarle parte de una pierna infectada, siendo evidente que los países totalitarios reducen a la fuerza a los opositores.


Un año después


Paul firma el acuerdo del divorcio, estando ya integrado en su nueva comunidad, aunque ahora vive en un apartamento normal y trabaja en una oficina de atención telefónica.

Acude a una fiesta de cumpleaños a casa de su amigo Dave, al que le dice que se ha equivocado, animándole Dave a volver al mercado y que las madres solteras son lo mejor, diciéndole Paul que está bien y que de hecho se relaciona con una madre soltera.

Cena en efecto en su casa con una mujer, Kristen y charlan y comentan los problemas que se encuentran, oyendo los ruidos del vecino de arriba que organiza muchas fiestas.

Sale a la terraza para pedirle a este, Dusan que no haga tanto ruido, aunque en vez de callarlo lo tiene poco después en su puerta y le cuenta que va a celebrar una pequeña fiesta en su piso, y le pide que, si le molestan, que se lo diga, pero que no se ponga a gritar desde el balcón, e incluso le invita a la fiesta.

Cuando despide a Kristen, le pide que el domingo vaya con Jonah, su hijo, aunque ella le dice que le cae muy bien, pero es demasiado pronto.

Sube tras ello a casa de Dusan, llevando además la rosa de tamaño natural que había comprado, comprobando que no es una fiestecilla, diciéndole Dusan que cuando se enteran varios van todos porque la ciudad es aburrida y después de las 10 de la noche no hay nada que hacer pese a que son muy pocos los que tienen que madrugar.

Le presenta a su amigo Konrad y le cuenta que es capitán de barco, contándole que es una profesión que han tenido su padre y abuelo.

Parece contento con las ventajas de ser pequeño, diciéndole que la semana siguiente irá a las Seychelles y luego a navegar un mes por el lago Titicaca

Ve en la fiesta a un chico que llama su atención y le cuentan que es el pequeño Ronni, el que fue el primer bebé pequeño, nacido en Noruega y se hace un selfie con él.

El piso parece una auténtica discoteca e incluso se anima a dar unos pasos, tomando la pastilla que le ofrece una muchacha, y, aunque trata luego de vomitar, no lo consigue, vagando luego por la fiesta como en una nube y bailando solo.

Le despierta al día siguiente el timbre. Está durmiendo en la alfombra de su vecino cuando llegan tres mujeres para limpiar el piso.

Ante Dusan reconoce que nunca había estado en una fiesta así, en la que había además montones de europeos como Ronni, reconociendo que siempre ha tenido curiosidad por conocer la primera colonia que se fundó, la de Noruega.

Dusan le dice que él y Konrad van allí un par de veces al año para hacer negocios y le aconseja que salga de ese apartamento y conozca mundo, que no sea tan americano, pues, aunque bailó y rio por la noche, por dentro lloraba.

Él dice que la gente quiere hacerse pequeña no por el medio ambiente, sino para poder disfrutar de las cosas que antes eran solo para los ricos y él proporciona objetos de lujo al consumidor pequeño ayudado por su hermano y su mujer, que siguen siendo grandes.

Lleva por ejemplo Cohibas, pues con uno normal hacen 2.000 que venden a un dólar, cuando los normales cuestan alrededor de 50 y tienen también perfumes, bebidas, etc.

Ve entre las limpiadoras a una que le llama la atención que ve que está cogiendo las pastillas del baño de Dusan, diciéndole que este se las dio para una amiga enferma.

Él se fija en que cojea mucho porque ella lleva una prótesis de mala calidad que le debe estar doliendo tanto en la pierna donde la lleva como en la otra y en la espalda, dándose cuenta entonces de que se trata de la disidente de Vietnam a la que vio en televisión.

Dusan sí sabe quién es. Una mujer que se jugó la vida para llegar allí a limpiar su casa, e ironiza con que América es la tierra de las oportunidades.

Paul la examina y observa que tiene artritis y que si no hace algo pronto acabará con la cadera mal y se ofrece a hacerle algunos ajustes en la prótesis, aunque, le dice, necesita un pie nuevo y le dará consejos para caminar mejor y que no le duela tanto.

Dusan no entiende que con esa profesión se dedique a contestar el teléfono, diciéndole Paul que cuando se mudó allí no pensaba trabajar y dejó que le caducara la licencia.

Ella le dice que la acompañe tras el trabajo, pues su amiga necesita ayuda y ni el médico del mundo grande ni el del pequeño han hecho nada por ella.

Cogen un funicular y luego el autobús hacia las afueras de la ciudad y le pregunta cómo acabó limpiando, pues él creía que estaría dando conferencias o escribiendo libros, contándole ella que pasó mucho tiempo en el hospital y estuvo a punto de morir. Tuvo tres familias de acogida, pero, le dice, la gente de allí es muy egoísta y prefirió vivir sola y ganar dinero.

Y de pronto puede ver un mundo que no conocía. El muro que rodea su ciudad tiene un pequeño túnel que lleva hacia el exterior, donde se hacinan grupos de latinos, entorno a un enorme patio interior rodeado de cientos de minúsculas viviendas, y, en el centro del cual hay una pantalla de cine donde proyectan una película de Cantinflas.

Suben hasta un 7º sin ascensor donde vive la amiga de Ngoc Lan, Gladys, a la que le lleva las pastillas y comida, contándole que no tiene a nadie, pues su marido murió en el proceso de reducción debido a que se olvidaron de quitarle el oro de un diente.

Gladys era criada en la primera familia de acogida en que estuvo y ahora tiene cáncer de estómago y morirá pronto, y ella quiere acompañarla para que no muera sola, dándole varios de los calmantes que cogió en casa de Dusan, ayudándole Paul a moverla para evitar las escaras.

Trata luego de arreglarle la pierna, pero ella dice que está muy cansada y le pide que vuelva el jueves por la mañana.

Cuando lo hace, Ngoc Lan le cuenta que Gladys murió. Tal vez le dio demasiados analgésicos, pero murió feliz, le dice.

Le ajusta el pie a la prótesis y ella le cuenta que su pueblo ya no existe, pues lo inundaron para crear una presa, y, al protestar por ello las detuvieron a su hermana y a ella, muriendo su hermana en prisión por una enfermedad.

Sin quererlo, Paul le rompe el pie y debe cargar con ella a sus espaldas, diciendo que necesitaba una prótesis nueva y le ayudará a conseguirla.

Paul debe sustituirla ese día en su trabajo a y pasar la aspiradora mientras las compañeras de ella se ríen de él.

Debe acompañarla luego a repartir, entre los más necesitados, la comida que le dan en las casas donde limpia, y los restos de algún restaurante, visitando también a varios enfermos, como un niño con tiña, por lo que, dice, irá a la farmacia y comprará algo.

Y tras repartir la comida van a la iglesia, donde esa pobre gente latina canta con entusiasmo.


Dos semanas después


Llega la brigada de limpieza a casa de Dusan tras otra de sus fiestas, riéndose este mucho al ver a Paul, que forma parte de esta, explicando que solo hará eso hasta que ella consiga su pie de nuevo.

Mientras él limpia, Ngoc Lan, recoge todos los restos de comida de la fiesta, y Dusan le dice que puede llevárselo todo, pues Konrad y él se irán en dos días.

Les cuentan que está ocurriendo algo muy importante en la primera colonia, la de Noruega, y quieren que vayan con un importante pedido y les ofrecen muchísimo dinero, pero necesitan más gente para hacerlo rápido, diciéndole a Ngoc Lan que necesitan a Paul, al que tratan así de librar de su compromiso, aunque tras oírlos ella les dice que irá con ellos, pues recibió muchas invitaciones de esa colonia y siempre dijo que no.

Le cuenta que recibió, cuando estaba en el hospital cartas de todo el mundo y una especial de Jorgen Asbjornsen que le dijo que se sentía muy mal, pues sufría por su culpa, pues no pensó que encoger fuera malo para las personas.

Ante su entusiasmo no se atreven a negarse a llevarla, navegando hacia su destino en un pequeño barco que lleva anexo otro cargado con botellas normales de alcohol y otros productos, viendo un día Paul al levantarse que están en el barco Jorgen Asbjornsen y su mujer hablando con Ngoc Lan, afirmando que les impresionó mucho su caso.

Jorgen se muestra triste y Anne Helene les cuenta que está raro por haber tenido que tomar decisiones de forma demasiado rápida. Tuvieron que hacer las maletas de inmediato y salir corriendo.

Paul pregunta qué noticia es de la que hablan. Le cuentan como si fuera de dominio público lo de la fuga de metano en la Antártida, lo que supondrá el fin de todo.

Les cuentan luego, ya a todos que estuvieron reunidos en Helsinki todos los científicos, grandes y pequeños, entre ellos 26 premios Nobel que concluyeron por unanimidad que pronto el hombre desaparecerá de la Tierra, habiéndose reducido solo un 3% de la población, demasiado poco y demasiado tarde ya.

Esa noche, antes de irse a dormir, Paul le revisa la pierna a Ngoc Lan, comentando él lo sorprendentes que han sido sus últimos años, y al ver la cara de placer de ella al recibir sus masajes, la besa, aunque cuando ella abre los ojos él se disculpa, diciéndole ella que le ha gustado y quiere que vuelva a besarla.

Cuando se levantan al día siguiente, juntos, Dusan sonríe al verlos.

Llegan por fin al puerto, donde les esperan, viendo con agrado por el camino el maravilloso paisaje noruego hasta llegar a la primera colonia, donde observan no hay red ni paredes, explicándoles el propio Jorgen que están demasiado cerca del mar para los mosquitos y que los pájaros prefieren a los ratones.

Al llegar a la población todos los reciben contentos.

Solveig, una mujer de la colonia a la que todos rehúyen por ser muy pesada, le pregunta a Paul si se irá con ellos, preguntando Paul a dónde, y le muestra un lugar al que se llega por un largo pasillo desde una sala de control donde pueden verlo todo a través de monitores y les cuenta que trabajaron en esa cámara casi desde el principio.

Les cuentan que el túnel lleva a una cámara a 1'6 kilómetros de profundidad dentro de la litosfera encapsulada en una doble capa de Inconel 625.

Y además de una importante biodiversidad tienen campos para cultivar alimentos, bosques para leña y ganado, algo que compara Paul con el Arca de Noé.

Utilizan energía geotérmica y sistemas para crear luz, natural, oxígeno, CO2, purificar agua, etc. y deberán permanecer allí 8.000 años hasta que el medioambiente de la superficie se estabilice.

Cenan todos los habitantes de la comunidad juntos y les habla Jorgen, que les pregunta si están dispuestos a ir a ese nuevo mundo, ya que no habrá vuelta atrás, viendo que todos parecen preparados y contentos por vivir esa nueva experiencia.

Paul se va solo a meditar, sacándolo de sus pensamientos Ngoc Lan, que le dice que Dusan quiere volver en cuanto le paguen y ella desea regresar para atender a las personas que dependen de ella, a lo que Paul le responde que no debe preocuparse por un par de personas a miles de kilómetros de allí, pues él quiere ir con los supervivientes y desea que ella vaya también, pues el futuro de la humanidad está en ese agujero.

Pero Ngoc Lan le dice que quien necesita ayuda es la gente real que necesita de su apoyo, no los que se van a meter en ese agujero.

Dusan trata también de disuadirlo, pero Paul le dice que todo en su vida han sido casualidades que le han llevado a estar en ese momento allí, y por fin tiene su oportunidad de hacer algo importante en su vida, aunque Dusan cree que esa gente es una secta y que para la extinción faltan cientos de años.

En la comunidad, al día siguiente celebran una fiesta para despedirse del sol real, que verán ese día por última vez.

Ngoc Lan le pregunta a Paul qué tipo de polvo fue el del barco, pues asegura que, para los americanos, hay 8 clases de polvos: amor, odio, solo sexo, ruptura, reconciliación, borracho, amiga o compasión.

Él le dice que influyen muchos sentimientos y que no diga polvo, pues es vulgar, sino hacer el amor, concluyendo ella que fue un polvo amor, lo que le hace estar más confusa, pues la ayudó, pero ahora quiere irse, lo que le llevó a pensar que tal vez era un polvo compasión, por la pierna.

Él dice que la admira por lo que hace y quiere por eso que vaya con él, aunque no se deja convencer, y le dice a Paul que, aunque es y parece fuerte, también tiene sentimientos.

Los que van a la cámara se despiden del sol, emocionados, cuando este se pone, pues saben que no volverán a verlo.

Comienzan tras ello su entrada y Paul se despide de Konrad, de Dusan y de Ngoc Lan, que le entrega su Biblia, en vietnamita, pero no le deja besarla.

Comienzan él a andar con la caravana, que le dicen, será de 11 horas, primero cuesta arriba para evitar las inundaciones, y luego ya cuesta abajo.

Se queda parado pensando mientras los demás avanzan y corre luego en dirección contraria, para llegar justo cuando se iba a cerrar la puerta, quedando de hecho su maleta dentro.

Fuera, sus amigos que se habían quedado observando, confirman sus sospechas al ver que sale, diciéndole Dusan a Ngoc Lan, que ya le había dicho que a ese tipo le salía todo mal.

Paul corre hacia ella y le dice que el suyo fue un polvo de amor y se abrazan para contemplar una pequeña explosión que tapia la entrada al túnel.

Se despiden de Noruega y regresan en avión a Estados Unidos.

A partir de ese momento multiplican sus ayudas, ahora al ser dos, ayudados por un coche que conduce Paul.

Calificación: 3