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Un día perfecto
Un día perfecto

A perfect day (2015) * España

Duración: 105 min.

Música: Arnau Bataller

Fotografía: Álex Catalán

Guión: Fernando León de Aranoa, Diego Farias (N.: Paula Farias)

Dirección: Fernando León de Aranoa

Intérpretes: Benicio del Toro (Mambrú), Tim Robbins (B.), Olga Kurylenko (Katya), Mélanie Thierry (Sophie), Fedja Stukan (Damir), Eldar Residovic (Nikola), Sergi López (Goyo).

El cuerpo de un hombre muerto es izado desde el fondo de un pozo por los miembros de una asociación de cooperantes (la AID Across Borders), valiéndose de una cuerda muy desgastada de la que va tirando su coche, aunque la cuerda acaba rompiéndose debido al peso del cadáver, que vuelve a caer.

Es el año 1995 en la zona de los Balcanes.

Los miembros de la misión son un portorriqueño al que llaman Mambrú y un nativo, Damir, que ríe al escuchar hablar a los vecinos, que esperaban que sacaran el cadáver para poder coger agua, contándole a Mambrú que en esa zona la gente es famosa por sus yogures y por su sentido del humor, siendo los humoristas más famosos de su país nacidos allí.

Mambrú llama a otro compañero, al que llaman B para ver si tiene cuerda, respondiéndole este negativamente mientras conduce a toda velocidad pese al mal estado de los caminos sin reparar en lo asustada que está su joven compañera Sophie, parando cuando se topan con una vaca tirada en el camino, tratando los que la colocaron allí de obligarlos a rodearla, tras poner una mina a un lado, siendo lo complicado adivinar a qué lado, afirmando que no pueden volver atrás porque les esperan las granadas de la guerra, decidiendo ante la duda acelerar y pasar por encima del animal ante el terror de la muchacha que lo golpea afirmando que le odia.

Poco después llegan hasta el pozo, pidiéndole la aun enfadada Sophie que regañe a B por no respetar las normas, diciéndole Mambrú que B solo quería impresionarla, pues sabía que no había nada bajo la vaca.

Cuando se asoma al pozo Sophie queda impresionada al ver su primer cadáver.

Para aliviar las tensiones Mambrú decide llevarse a Sophie al briefing de seguridad, dejando a Damir con B para que intenten conseguir una cuerda.

Por el camino están a punto de atropellar a un niño que se cruza en su camino con una pelota, y cuando bajan para socorrerlo aparece otro grupo de muchachos que le quitan la pelota, y cuando Mambrú pide que se la devuelvan uno de ellos saca una pistola y les amenaza, ante lo que asustado, Mambrú le pide al niño, Nikola, que renuncie a la pelota y vaya con ellos a la base donde le darán otra.

B le dice a Damir que desde que tiene a una novia esperándole, Mambrú no es el mismo y está pensando más en la vida burguesa que le espera que en el presente, topándose entonces con una caravana de Naciones Unidas y les ordenan parar.

Mambrú, por su parte llega a la base de Naciones Unidas donde un compañero le dice que acaba de llegar del aeropuerto donde ha recogido a una chica guapísima, yendo tras ver a la joven a ver a Goyo, su encargado, al que le pregunta qué hace allí, Katya, la rusa, y echándole en cara que no le consultaran a él, como jefe de seguridad sobre la vuelta de Katya, contándole tras ello que le escribió a Sara, su novia, tres cartas contando pormenorizadamente su aventura con él.

Goyo le dice que no debe preocuparse, pues va a estar solo 4 días para hacer una evaluación, ante lo que Mambrú se asusta y le pregunta si es que van a tumbar la misión, diciéndole Goyo que ella misma se lo explicará.

Durante el briefing, el oficial al mando les explica sus prioridades, hablando de los tres pozos de la región, dos de los cuales están minados, levantando la mano entonces Sophie, que se presenta como experta en agua y saneamiento, y ante la desaprobadora mirada de Mambrú, para explicar que el tercer pozo está también inservible debido a que hay un cadáver en el mismo, respondiéndole el militar que su prioridad es quitar las minas, diciendo ella que entonces quiten las minas de los otros.

Detenidos por el convoy militar, B y Damir observan a una mujer que avanza con sus vacas, sin hacer caso a los militares que le dicen que puede haber minas, respondiendo ella que debe volver a su casa y solo hay un camino y ella no puede volar, observando Damir que no tiene problemas, pues camina tras las vacas.

En la base el oficial repite a Sophie que son los militares quienes deben fijar las prioridades, viendo esta que Mambrú no dice nada, pese a lo cual ella insiste diciendo que el muerto está minado para conseguir que vayan.

Goyo le pide a Mambrú que lleve a Katya a la base pese a las objeciones de él, que pide que no le complique más la vida, que ya tiene muchos problemas llevando a Sophie, que sigue tratando de conseguir la colaboración de Naciones Unidas, comprendiendo Goyo que la chica ha visto su primer muerto.

Mambrú insiste en que si Sara se entera de que está con Katya tendrá problemas, diciéndole Goyo que nadie se lo contará, afirmando Mambrú que lo hará ella misma.

Sophie no entiende que no se haga nada y que tengan que volver a la base, recordándole él que es culpa suya por decir que el cadáver está minado.

Katya lo saluda recordándole que hace año y medio que no se ven, diciendo él que está distinta de la última vez que se vieron, respondiendo ella que ahora está vestida.

B y Damir llegan a una población y van a la tienda que ven tiene un montón de cuerdas, pese a lo cual el dueño de la tienda les dice que no hay cuerda y que los muertos no se tocan y que si ese hombre está en el pozo será por algo.

Pese a ello B insiste y pregunta cuánto cuesta la cuerda, diciendo el hombre que no la venden y que las necesitan para ahorcamientos, debiendo marcharse sin cuerda.

Ya en el coche, Katya le pregunta a Mambrú por Sara, y le dice que se encontraron en una tienda de muebles, donde miraba dormitorios, contando que ella también los miraba con Bernal.

De vuelta de su frustrada compra B se topa nuevamente con el convoy de Naciones Unidas, que adelanta pese a que se les señala que deben ir detrás, pues los militares van escoltando un convoy de carne para los refugiados, lo cual, según B es como llevar una diana y por eso desea alejarse de ellos cuanto antes.

Katya le cuenta a Mambrú que le dijo a Sara que iba a ir de nuevo allí y que lo iba a volver a ver por lo de la evaluación, preguntándoles ellos qué va a evaluar, explicándoles que tratan de ver si la misión sigue teniendo sentido cuando está llegando la paz, señalando él que seguirá siendo zona de emergencia durante mucho tiempo, y son necesarios pese a que él se vaya a marchar.

Cuando llegan al pozo, descubren que hay un camión cisterna repartiendo agua, que les cobran a 6 dólares el cubo para indignación de Sophie.

B y Damir llegan a un puesto de control, donde B trata de hacerle entender al soldado a cargo del mismo que necesitan cuerda, viendo que tienen una en el mástil con su bandera y pide que se la deje un par de horas, diciendo el soldado que si quitan la bandera significaría que se han rendido y no puede hacerlo, pues le matarían.

Nikola le dice entonces a Mambrú que tienen cuerda cerca de allí, en su casa de Dukovo, decidiendo ir pese a las objeciones de Katya que le recuerda que tienen prohibido tocar el cadáver, quejándose ella de que no llegará a tiempo a su reunión, observando cuando llegan a la localidad que es una población arrasada por la guerra.

B, que se reúne con ellos allí bromea diciendo que no ve ninguna cuerda por allí, tras lo cual les dice que esa fue probablemente la ciudad de la cuerda.

Cuando se reúnen y ve a Katya, B le pregunta a Mambrú si pertenece a "Modelos sin fronteras", debiendo contarle él que esa es la Katya de la que le ha hablado.

Cuando llegan a casa de Nikola ven la cuerda, aunque esta se encuentra atando a un perro que parece asalvajado y al que no se atreven a acercarse.

El niño desea además entrar para recoger su pelota, diciéndole Mambrú que no puede hacerlo, pues le puede caer el tejado encima, haciendo un trato con él, diciéndole que una vez consigan la cuerda él entrará a buscarle la pelota, decidiendo inyectar calmantes en unas salchichas para conseguir dormir al animal, que Nikola les cuenta que una vez mordió a su padre, a lo que su padre respondió mordiéndole a él.

Les cuenta también que sus padres tenían miedo de que les ocurriera algo y decidieron marcharse llevándolo a él con su abuelo, que le dice que volverán.

Pero las salchichas no hacen efecto, observando B que parece incluso más despierto, decidiendo ir Mambrú y Sophie mientras esperan entrar para buscar la pelota, observando que la casa no ha sufrido excesivos desperfectos, excepto en el salón, que no tiene tejado, explicándole Mambrú a Sophie que lo que hacen es colocar en medio una bombona abierta y poner una mecha cerrándolo todo, hasta que media hora más tarde explota todo para evitar que vuelvan tras la guerra.

Cuando llegan al garaje ven que el coche permanece allí con las maletas.

Sophie encuentra la pelota y se dispone a salir, pidiéndole Mambrú que no abra la puerta, aunque al ver que ya lo ha hecho le pide que no se dé la vuelta, aunque ella no puede evitar hacerlo, viendo que en el patio están los padres de Nikola ahorcados, lo que hace que le dé un ataque de nervios.

Tras calmarse sale con la pelota y le pide a B que entre para ayudar a Mambrú, consiguiendo así una cuerda larga. La cuerda con que colgaron a los padres de Nikola, con la que se marchan dejando al perro aun ladrando.

De regreso se topan con un control de los militares locales que les dicen que deben dar la vuelta, observando cómo bajan de un microbús una veintena de prisioneros civiles con las manos atadas, indicándoles Katya que según los acuerdos de paz deberían estar ya desmovilizados, aunque estos dicen que no han sido informado.

Mambrú le pide a Sophie que se ponga al volante y que si lo ve con las manos tras la cabeza se marche de allí deprisa.

Mambrú trata de contemporizar y les pregunta a qué hora abrirán la carretera, pero Damir se niega a seguir hablando con ellos, ya que los soldados le han dicho que lo conocen y que conocen a su familia, por lo que Mambrú opta por obedecer y dar la vuelta, llamando a los cascos azules para que se hagan cargo de la situación mientras ellos empiezan a dar vueltas por las montañas perdidos, teniendo solo como referencia una colina hasta que al anochecer se topan con una vaca atravesada en el camino y deben parar y pasar allí la noche pese a las protestas de Katya.

Sophie sigue impactada por los asesinatos y Mambrú le da a beber whisky y le dice que se concentre en el presente olvidando lo que pasó y lo que pasará

Recibe entonces una llamada de la base en la que le dicen que ha llamado Sara por una urgencia, viendo cuando la llama que en realidad ha llamado para hablar de Katya y para pedirle que le ayude a elegir el color del dormitorio, diciendo él que el que ella elija y que no es que no le importe, sino que confía en ella.

Y para desviar la conversación de su novia, Mambrú le cuenta a B que Katya está allí para mandarlos a sus casas, y luego, cuando esta se aleja de los coches Mambrú le recuerda que no puede alejarse de los coches, decidiendo ella ponerse a hacer pis delante de todos, pasándose tras ello al coche de B.

Este por su parte le dice a Mambrú que debería acostarse con ella para que se quede contenta y les haga un informe favorable, pues se ha fijado que lleva bragas negras y asegura que nadie va a la guerra con bragas negras si no busca algo y le dice que él le ha preparado el terreno contándole que de vez en cuando él les habla de ella con afecto, lo que enfada a Mambrú, que le recuerda que eso no es cierto.

Habla tras ello con Sophie del niño, que está dormido y que le ha dicho a ella que de mayor querría ser cooperante. Les interrumpe Katya, que advierte a Sophie que Mambrú trata de acostarse con todas las nuevas, diciendo Sophie que lo sabe y que se lo advierten a todas cuando llegan.

Cuando Sophie se aleja, Katya dice que le recuerda a ella unos años antes y le pregunta a Mambrú si tiene novio, respondiendo él que no lo sabe, preguntándole ella si lleva una foto de Sara en su cartera, y cuando él dice que no le importa, ella le dice que antes no la llevaba, dándose cuenta él de que se la miró, a lo que ella se excusa diciendo que le ocultó que tenía novia, diciendo él que no lo ocultaba, sino que no surgió, aunque ella le recuerda que ella sí le habló de su novio, diciendo que él no le pidió que lo dejara.

Ella le pregunta si es que se avergüenza y por eso no habla de ello, sacando él una foto de Sara de su cartera y enseñándosela, pese a lo cual ella dice que le engañó, asegurándole él que aunque se lo hubiera contado no habría habido diferencia.

Tras pasar la noche durmiendo en los coches, Katya se despierta asustada y gritando al ver a una vaca tras el cristal, viendo B que se trata de la mujer que vio el día anterior con sus vacas, por lo que despierta a Mambrú y le pide que siga a la mujer y a sus vacas, pudiendo así rodear a la vaca muerta y seguir su camino sin problemas.

Regresan hasta el pozo donde encuentran preocupado el abuelo de Nikola, al que le explican que no pudieron regresar debido al corte de la carretera y que el niño les llevó a casa de sus padres en Dukovo, aunque le dicen que el niño no entró en la casa, y cuando este se va con sus amigos el abuelo le confirma que sabe lo que les ocurrió a sus padres y que se lo contará al niño cuando acabe la guerra.

Los cooperantes vuelven a bajar al pozo para subir el cadáver, aunque de pronto, y cuando el cadáver está a medio subir se para de golpe sin que Mambrú, que sube con él encuentre la razón hasta que ve arriba unos cascos azules que llegaron debido a la solicitud de inspección que realizó Sophie, deteniendo la extracción del cadáver a la espera de que puedan comprobar si está minado.

Ellos le explican que han comprobado que no hay minas, pero el oficial al mando de los cascos azules le explica que esa zona ha pasado a manos de las autoridades locales, por lo que sacar el cuerpo es ilegal y necesitan un juez para sacarlo, por lo que hacen que corten la cuerda y vuelva el cuerpo al agua.

Y mientras se desesperan al ver que no pueden hacer nada, Mambrú observa a unos niños mayores que Nikola con su balón, por lo que sigue a los muchachos y se lo quita diciéndoles que no es suyo, amenazándolos, ante lo que uno de los niños le dicen que se la vendió Nikola por 10 dólares.

Le pregunta a Nikola cuando lo ve, el cual le confirma que la vendió, contándole más tarde que necesita dinero para ir a ver a sus padres y que ya solo le faltan 10 dólares para conseguir los 40 que necesita.

Mambrú le da 100 dólares pero pidiéndole a cambio que le acompañe su abuelo.

Sin poder terminar su misión y mientras regresan a la base, reciben un aviso porque se ha colapsado una letrina en un campo de refugiados en Karaula, donde hay 8.000 refugiados.

Sophie pregunta si será muy duro, respondiéndole B que no, que todo irá bien siempre y cuando no llueva, viendo cómo nada más decir esas palabras comienza a diluviar.

En Bosnia muchos ven la lluvia con esperanza, y entre esta avanza un microbús escoltado por los cascos azules cargado con la gente que con seguridad habría muerto de no haber intervenido los cooperantes.

También junto al pozo las cosas se ven de otro modo, pues la mujer de las vacas, que vuelve a pasar por allí avisa a los vecinos, ya que gracias a la lluvia el pozo se ha llenado y el hombre muerto está ahora al borde del mismo, por lo que pueden sacarlo los propios vecinos.

Calificación: 3