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Un doctor en la campiña
Un doctor en la campiña

Médecine de campagne (2016) * Francia

          También conocida como:
                    - "Un amigo irremplazable" (México)
                    - "En un lugar de Francia" (Argentina / Uruguay)

Duración: 102 min.

Música: Alexandre Lier, Nicolas Weil, Sylvain Ohrel

Fotografía: Nicolas Gaurin

Guión: Thomas Lilti, Baya Kasmi

Dirección: Thomas Lilti

Intérpretes: François Cluzet (Jean-Pierre Werner), Marianne Denicourt (Nathalie Delezia), Isabelle Sadoyan (Madre de Werner), Félix Moati (Vincent Werner), Christophe Odent (Michel Norès), Patrick Descamps (Francis Maroini), Guy Faucher (Sorlin), Margaux Fabre (Ninon), Yohann Goetzmann (Alexis), Josée Laprun (Madre de Alexis), Géraldine Schitter (Fanny).

Tras pasar por el escáner, Jean-Pierre Werner habla con su médico, Michel Norès del hospital de Mantes-la-Jolie, que le informa que tiene un tumor en el temporal izquierdo que es inoperable, preguntando Jean-Pierre si podría curarse con la quimio de ir todo bien, respondiéndole el médico que sí pero que deben sustituirle y debe dejar de trabajar para curarse.

Pero tras la consulta vuelve a la región en la que él mismo trabaja como médico rural y va a visitar a sus pacientes, primero a un anciano que lleva múltiples capas de ropa, por lo que le lleva mucho tiempo atenderle, yendo tras ello hasta una granja para atender a un granjero que se pilló un dedo con la puerta, fijándose en su siguiente visita en las zapatillas de uno de los niños de la casa, diciéndole a su madre al verlas que le hagan una radiografía, pues parece tener un pequeño desvío de las lumbares.

Va a ver luego a su madre, que vive también en una granja, y examina su depósito, pues le cobraron 500 litros de gasolina y el indicador marca 300, aunque ve que lo que falla es el indicador y que el depósito está lleno.

En su consulta, Jean-Pierre atiende todo tipo de problemas, preocupándose incluso de los asuntos económicos de sus pacientes, enviándolos cuando es preciso a la trabajadora social o los del ánimo como las depresiones.

Mientras examina los datos de su escaneo llega una persona entre la niebla de la noche, Nathalie, a la que le pide rapidez, ya que son las 20'30 y ya había cerrado.

Ella le aclara entonces que no es una paciente, sino la doctora que le va a ayudar, enviada por Norès.

Ella le dice que no ha ejercido nunca en un pueblo, aunque sí ha hecho prácticas en un hospital, y le dice ha terminado la residencia recientemente, algo que no le cuadra al doctor, por la edad de la doctora, que le explica que comenzó la carrera tarde y que antes trabajó durante 10 años como enfermera y estuvo trabajando en urgencias mientras esperaba el traslado a la campiña, porque asegura, el hospital no es lo suyo y además iba de vacaciones con su padre a la región y la conoce, aunque el doctor le dice que no es lo mismo ir de vacaciones que a trabajar y que es una idealista pues la medicina rural no se enseña.

Al día siguiente Jean-Pierre le pide que atienda a un paciente con dolores de cabeza, viendo cómo la corrige, pues cree que va dirigiendo las respuestas del paciente, señalando que debe dejarle hablar a él y podrá darse cuenta de que muchas veces con lo que cuentan ya tienen el 90% del diagnóstico.

Mientras van más tarde a sus visitas ella trata de poner música, aunque él se lo impide.

La deja que vaya sola a ver al primer paciente, pero este no la recibe y le dice que prefiere ver al doctor.

Su siguiente visita es a una granja y el doctor le pide que se adelante mientras él habla por teléfono, aunque cuando sale, él se ríe, viendo cómo aparece poco después ella corriendo aterrorizada y acosada por las ocas, explicándole el doctor que lo que debe hacer para evitar que la ataquen es humillarlas metiéndole el pico por el culo, comprendiendo ella enfadada que es una broma, por lo que le pregunta por qué la trata mal, tras lo que vuelve a bajarse, espantando esta vez a las ocas.

De vuelta, en casa del doctor ella ojea un libro, explicándole Jean-Pierre que es de su hijo, que estudia arquitectura, no queriendo estudiar medicina tras comprobar que la medicina no tiene allí descanso y ocupa día y noche, estando con su madre en París.

Ella le propone repartirse el trabajo, haciendo él la consulta y ella las visitas, aunque él le dice que no, advirtiéndole además que al día siguiente empiezan su ronda a las 7'30, pese a lo que ella no se desanima y le dice que estará.

A esa hora visitan en una granja a un anciano que vive atendido por una enfermera y que lleva una bolsa para el pis y oxígeno, opinando Nathalie que deberían ingresarlo, pues tiene una arteriopatía sin tratar, diabetes, infección pulmonar e infección de orina, aunque Jean-Pierre le dice que cada vez que lo ingresan vuelve más débil, señalando la enfermera que llevan dos años allí tratándolo y cree que no hay por qué cambiarlo.

Van luego a tomar café al bar de la población, donde la saluda el alcalde que le dice que tiene el proyecto de hacer un centro de salud, aunque Jean-Pierre cree que lo que tiene es un proyecto inmobiliario y le pregunta a quién pondrá en el centro, y señala él que tendrán fisio, logopeda, enfermera…, señalando el alcalde que están contra el progreso y se quejan por todo.

Le pregunta tras ello si conoce el síndrome de Maroini, asegurando ella que no, por lo que cuando llama luego Norès para preguntarle cómo le va y si se va adaptando a Jean Pierre, le pregunta por el síndrome, aunque él tampoco lo conoce, descubriendo de pronto en el ordenador que era una nueva broma, y que Maroini es el alcalde.

El propio Norès ve a Jean-Pierre mientras está en su sesión de quimio y le señala que tiene las plaquetas bajas y necesita descansar, y que para eso le mandó a Nathalie, tras lo que le pregunta por qué no le ha dicho a nadie que está enfermo, ni a su madre, ni a sus amigos ni a su ex esposa e insiste en pedirle que se deje ayudar aunque él dice que se encuentra perfectamente.

Por fin permite que visite sola a los pacientes aunque insistiéndole en que le llame, quedándose su coche atascado en un camino tras una de las visitas.

Visita también a la propia madre de Jean-Pierre.

De regreso observa un accidente en la carretera, habiendo un muchacho en el suelo, al que golpeó un coche cuando iba en bicicleta, aunque el chico asegura que está bien y dice que es un soldado, apareciendo su madre desde una casa cercana diciéndole que no se asuste, pues el chico es así desde que nació, pues es discapacitado mental.

Cuando regresa, Jean-Perre está cenando y le pregunta si tuvo algún problema, asegurando ella que no, recibiendo entonces una llamada desde el campamento gitano que se dispone a atender, diciéndole antes de marcharse a Jean-Pierre que no se terminó la tortilla, diciendo este que sí, dándose cuenta de que no ve bien.

Cuando está a punto de marcharse él le dice que es de noche y no la dejará ir sola, por lo que van juntos hasta una caravana donde está una mujer que lleva varios días acostada y sin comer y a la que le diagnostica una neuralgia cervico-branquial, que el doctor les explica es dolorosa, pero no grave, pinchándole un antiinflamatorio.

Al día siguiente cuando llega a la consulta la encuentra a rebosar, llena de gitanos que dicen que les gustaría que los visitara a todos.

Ve cómo el doctor hace una ficha a cada paciente y le pregunta si no ha pensado en hacerlas en el ordenador, lo que le ayudaría a encontrarlas luego en 20 segundos, aunque él le pide que le diga un apellido al azar y él le demuestra que tarda menos en buscar la ficha físicamente.

Ella le recuerda que le reclaman un certificado médico del colegio, diciéndole él que vaya a que la vea un colega, a lo que ella indica no tiene tiempo y que es solo un trámite, que basta con que firme, diciendo él que no firma certificados que no sean verdaderos, pues podría estar ocultando alguna enfermedad, diciéndole ella que entonces tendrá que examinarla, debiendo acceder finalmente a ello y firmándoselo.

Mientras Jean-Pierre acude a quimioterapia, Nathalie atiende la consulta yendo una joven pareja de novios debido a que la chica tuvo un condiloma y debe comprobar que él esté bien, viendo que lo contrajo él también.

Jean-Pierre va a ver a su madre, observando que está viendo una película de pie, diciéndole que si se sienta se queda dormida.

Mientras tanto Nathalie recibe también a una chica muy joven embarazada que tiene miedo de perder al niño en el momento del parto debido a que el hospital más cercano está a una hora.

Norès somete a Jean-Pierre a una prueba simple, pidiéndole que dibuje cruces en círculos que puso en una hoja, observando que tiene el síndrome del hemisferio menor, que le hace eliminar todo lo que hay a su izquierda, por lo que deben esperar a que con la quimio el tumor disminuya y desaparezca el síndrome, contándole él que en su casa sintió un fuerte olor a quemado, aunque comprobó que no había nada en el fuego.

Nathalie visita también al señor Sorlin, el anciano al que Jean-Pierre no quiere enviar al hospital y observa que le cuesta respirar, insistiendo el anciano mientras lo examina en que quiere ver a Jean-Pierre, intentando Nathalie contactar con él sin éxito, y temiendo que sufra una embolia, y viendo que necesita antibióticos y anticoagulantes decide hospitalizarlo.

Cuando llega Jean-Pierre por la noche dispuesto a contarle sus problemas de salud observa que está en su caso el perro del anciano, explicándole ella lo ocurrido, ante lo que Jean-Pierre le pide que se marche y que devuelva todo, diciéndole que le había hecho una promesa al anciano de que no le hospitalizaría pasara lo que pasara, asegurando que en el hospital estará desorientado, deberán atarlo y morirá en una sala de medicina interna o volverá más débil.

Luego, mientras cena, recibe una llamada y debe salir en medio de la noche lluviosa hasta una granja embarrada, donde se cae al llegar haciéndose daño en un pie, y encontrando al alcalde en muy mal estado al haberse cortado con la lijadora teniendo una enorme herida que tendrán que suturar, algo que no puede hacer allí.

Llama por ello a Nathalie diciéndole que Maroini se ha seccionado la femoral y pierde mucha sangre, por lo que sale ella pidiendo que entre tanto llame a los bomberos.

Nathalie los encuentra poco después con hipotermia y el pulso muy bajo, ayudando a ponerle un gotero al alcalde y ayudándole con la herida para evitar que se desangre.

Una vez solucionado el tema del alcalde regresan a la consulta donde debe hacerle una radiografía del tobillo y otra de la clavícula, comprobando que sufre solo un esguince, aunque al mirar la clavícula ve que esta se encuentra bien, pero tiene varias manchas en el pulmón, aunque no le dice nada y guarda las placas diciéndole que está bien.

Le pregunta al día siguiente a Norès, que le cuenta que lleva 5 semanas con quimio y que tiene un poco afectado el pulmón, señalándole que tenía que respetar su confidencialidad y por eso no se lo dijo.

Aprovechando su tratamiento Jean-Pierre visita en el hospital a Sorlin y le cuenta que están cuidando a su perro.

Nathalie va al centro de discapacitados y visita a Alexis, que trabaja cen una empresa de paquetería, contándole a Nathalie que sabe mucho de la I Guerra Mundial.

Unos días más tarde se celebra en el pueblo el octavo festival de country, bailando Nathalie con el resto de los participantes al estilo texano.

Charla luego con un muchacho que le explica que el pueblo se divide entre cazadores y no cazadores y le dice que si entiende eso entenderá el pueblo, aunque le indica que su padre está por encima de esos grupos, confesándole el muchacho a Nathalie que está preocupado pues ha visto a su padre cansado después de la última vez.

Poco después este, Jean-Pierre se une a ellos.

Nathalie ve entonces a Ninon, la chica que estaba embarazada y va tras ella, aunque la encuentra esquiva, y cuando le pregunta por su bebé, pues no volvió a la consulta, ella le cuenta que no lo va a tener porque así lo decidieron ella y su novio.

Luego hablan Nathalie y Jean-Pierre, que le cuenta que fue a ver a Sorlin y no está muy bien, contándole ella a su vez que fue a ver a Norès.

Se acerca entonces Alexis y le dice que es un gran bailarín, bailando ella con él mientras los observa Jean-Pierre que luego la lleva de regreso a su casa.

Norès examina a Jean-Pierre de nuevo y le dice que creía que iría mejor, pero como el tumor no ha desaparecido con la quimio le propone cambiar el tratamiento añadiendo radiación, aunque no muy fuerte, asegurándole que puede dar muy buenos resultados, aunque él se niega, asegurándole que no quiere radiarse.

Nathalie recibe una llamada de la madre de Alexis, muy preocupada porque este se ha rodeado por todo su equipamiento de la I Guerra Mundial vestido como un soldado de la misma.

El muchacho deja que Nathalie se acerque y le cuenta que vio muchos documentales sobre la Guerra desde que tenía 12 años, explicándole luego su madre que cuando le da por algo no le interesa nada más, decidiendo ella rebajarle la dosis de medicación, pues el muchacho tiene una memoria excepcional y que lo que padece parece más un autismo que un retraso mental, señalándole la mujer que los médicos le dijeron que le faltó oxígeno al nacer y le pregunta qué cambiaría, diciéndole Nathalie que le darían un tratamiento más especializado y podría aprender a leer y a escribir.

Maroini reúne a todos los implicados en el tema médico de la región, incluyendo a Jean-Pierre, Nathalie, Fanny la enfermera, la trabajadora social y el terapeuta además de la encargada de la sanidad a nivel regional para discutir sobre el proyecto de crear un centro de salud, pareciendo Jean-Pierre de pronto favorable a la idea pese a haberse opuesto siempre, frente a lo que Natahalie les dice que ya trabajan en equipo y que el problema no es crear centros de salud sino que los médicos quieran ir y que la mayoría de esos nuevos centros son pura especulación inmobiliaria y no siempre funcionan y un centro vacío saldría muy caro al municipio.

Fanny propone otra solución, la de poner un medio de transporte que lleve a los ancianos al centro de salud o al especialista en la ciudad, proponiendo Jean-Pierre que el ayuntamiento ayude a informatizar las consultas médicas.

Jean-Pierre vuelve al hospital para visitar a Sorlin, al que sienta en una silla de ruedas y lo lleva hasta su coche sin pedir permisos, llevándolo de regreso a su casa.

De camino a su casa llama por teléfono y le cuenta a Nathalie que ha hecho una estupidez, pidiendo que reúna a todo el equipo en su casa, y una vez allí se reparten las tareas, yendo él por la mañana, Gisele a darle de comer, Fanny dos veces al día para hacerle las curas, encargándose el ayuntamiento de llevarle la comida, quedándose una mujer con él por la noche.

Le dice a Nathalie que tienen un trabajo muy angustioso y con muchas preocupaciones, pues ellos deben tratar de reparar los defectos de la naturaleza, aunque saben que ganará ella, aunque le asegura que se alegra de que esté allí.

Cuando Ninon vuelve a la consulta, Nathalie no deja que entre su novio, y cuando le explica que lleva varias semanas sin dormir bien y muy deprimida por haber vuelto a abortar, Nathalie le pregunta por qué no usa anticonceptivos, señalando ella que porque quieren tener un bebé, aunque es luego su novio el que le dice que no puede tener un niño, pues no sabe si podría cuidarlo, ya que a veces se le va la cabeza, sobre todo cuando él regresa tarde por las noches y le dice que no es madura para tener un novio y que además no le gusta que salga con sus amigas.

Nathalie al escucharla le dice que debe dejar a su novio, que la maltrata.

Finalmente Sorlin muere en su casa, ocupándose del cadáver Nathalie y la enfermera, preguntándole Jean-Pierre cuando se quedan solos si no nota el olor a quemado.

Le pregunta tras ello si se lo contó Norès, indicando ella que no, que vio las manchas de sus pulmones en la radiografía.

Finalmente Jean-Pierre accede a someterse a radiación.

Algún tiempo después, le muestra el resultado de sus placas a Nathalie, que le dice que no ve nada, observando que el tumor se ha reducido tanto que no aparece ya en el escáner.

Les llaman entonces para atender una urgencia, uniéndose ella a él. Juntos van en el coche, sonriendo Nathalie mientras conduce, siendo correspondida por Jean Pierre.

Calificación: 3