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Un golpe con estilo

Going in style (2016) * USA

Duración: 96 min.

Música: Rob Simonsen

Guion: Rodney Charters

Dirección: Zach Braff

Intérpretes: Michael Caine (Joe Harding), Morgan Freeman (Willie Davis), Alan Arkin (Albert Garner / "Al"), Matt Dillon (Agente Hamer), Ann-Margret (Annie Santori), Christopher Lloyd (Milton Kupchak), Joey King (Brooklyn), John Ortiz (Jesús Garcia), Peter Serafinowicz (Murphy), Josh Pais (Chuck), Maria Dizzia (Rachel Harding).

Un anciano, Joe Harding acude a su banco para preguntar por una notificación de embargo, señalándole el gestor que le atiende, Chuck Lofton, que su cuenta está en descubierto porque lleva varias semanas sin recibir ningún ingreso de Wechsler Steel, su empresa, señalando que lleva varias semanas llamándoles y no le han contestado.

Joe se queja de que la cuota de su hipoteca se triplicó de repente, diciéndole Chuck que cuando la contrató le advirtieron de que la aplicaban el tipo de interés promocional, pero que su validez expiró en enero.

Joe le recuerda a Chuck que fue él el que le vendió ese producto, señalando este que le advirtió de que podrían subirle los tipos durante la refinanciación, recordando el anciano que se lo dijo en efecto, aunque indicándole que era muy improbable.

Joe le explica que su nieta y su hija viven con él porque su hija es auxiliar de enfermería y su sueldo es bajo, y para poder llevar a su hija a un instituto mejor se fueron a vivir con él y por ello no puede perder su casa, diciéndole Chuck que no debe preocuparse, pues es una notificación amarilla, que es peor cuando es roja.

Mientras hablan, entran tres tipos encapuchados y armados a atracar el banco pidiendo que todos se lancen al suelo con pies y brazos hacia arriba mientras los cajeros les meten el dinero en unas bolsas.

Chuck, asustado empieza a hablar para intentar calmarse y seguir el protocolo, ante lo que uno de los atracadores acude a pedirle que se calle, permitiendo al anciano que se levante, observando este que el atracador tiene un tatuaje en el cuello.

El anciano le ofrece su cartera, pero el ladrón le dice que deben proteger y cuidar de sus mayores, señalando Joe que a Chuck eso no le importa, preguntándole el atracador si él es quien le quiere quitar la casa al anciano, tras lo que le pide la cartera.

Cuando se van, los atracadores piden que no llamen a la policía hasta pasados 90 segundos, pues los tiroteos nunca acaban bien, observando que Chuck se ha meado.

Joe declara ante el Agente Especial Hamer al que le habla del tatuaje de uno de los atracadores de un guerrero mongol, sugiriéndoles que busquen al tatuador, y, aunque al policía no parecen interesarle sus teorías, poco después repite las repite ante la prensa.

Mientras juega a la petanca en el club de jubilados con sus mejores amigos, Willie y Al, el primero lee que los atracadores se llevaron 1.600.000 dólares.

Joe recuerda que no se pusieron nerviosos y parecían tenerlo todo coreografiado.

Los tres amigos acuden a una reunión de su empresa, Wechsler Steel, siendo informados de que se va a llevar la producción a otro país y congelaron el pago de las pensiones durante el periodo de transición, pues, aunque disponían de un fondo para cubrir los planes de pensiones, como van a carecer de actividad en Estados Unidos no tendrán ninguna responsabilidad fiscal y el fondo de pensiones se disolverá, por lo que no podrán siquiera seguir pagando su alquiler.

Los tres amigos acuden cada mañana a desayunar a Nat's Diner, y algunas noches cenan también juntos en la casa que comparten Al y Willie, mientras ven la televisión, y aunque Joe trata de animar a sus amigos asegurándoles que saldrán adelante, cuando llega a su casa encuentra en su buzón el requerimiento de pago del sobre rojo.

Willie por su parte tiene problemas con sus riñones y acude a diálisis, diciéndole el doctor que no va muy bien y solo podría ayudarle un riñón, por lo que le pide que hable con sus seres queridos, pues está muy abajo en la lista para recibir uno.

Luego habla por Skype con su nieta Kanika, que le envió un regalo de cumpleaños. Una camisa muy colorida y una foto suya, pidiéndole Willy que le recuerde a su madre que es más importante estar con ella que su carrera.

Por su parte Al, para completar su pensión, da clases de saxofón a Ezra, un niño sin dotes para la música y al que convence que las abandone, abrazándolo contento el muchacho, que lo que desea es dedicarse al baile.

Al debe explicárselo luego a Annie, la abuela de Ezra, que le dice que lo comprende, pues escucharle tocar era una tortura, contándole tras ello que le vio tocar a él varias veces, recordando haberlo visto en el 77 con Stan Getz en el West Village.

Joe sigue yendo a recoger cada día a su nieta al colegio pese a que tiene ya 14 años, y cuando le muestra su sobresaliente en biología le recuerda que le prometió que si sacaba sobresaliente en todo le regalaría un perro.

Los tres amigos van a comer juntos para celebrar el cumpleaños de Willie en el club de jubilados, diciéndoles entonces Joe que está pensando en atracar un banco, algo que sus amigos se toman como una broma.

Les muestra el sobre rojo y les dice que en 30 días el banco le quitará su casa.

Dice que los bancos acabaron con los sueños de la gente y nunca les pasa nada y por ello ha pensado en atracar un banco, pues lo peor que les puede pasar es que les den una cama gratis, tres comidas al día y mejor asistencia médica de la que disponen ahora.

Le dice a Al que está viviendo sin ningún aliciente en la vida, y Willie podría viajar para ver a su nieta y asegura que no les cogerán.

Ya en la cama, Joe recibe una llamada de Willie, que le dice que se ha dado cuenta de que no se llegó a cumplir ninguno de sus deseos de cumpleaños pese a mantenerlos en secreto y por eso quiere contarle el último: quiere vivir mejor y ver a su familia más de una vez al año y comer un trozo de tarta cuando le apetezca, y por eso desea saber si hablaba en serio, respondiéndole Joe que sí, pues no tienen nada que perder.

Willie le dice que no es un ladrón y no quiere hacerse rico, solo quiere conseguir el dinero de sus pensiones.

Al no desea escucharlos, pero Joe le pregunta si quiere irse apagando poco a poco o despedirse a lo grande, pese a lo que Al rechaza la idea, aunque, al igual que sus amigos, luego le cuesta conciliar el sueño.

Para preparar su atraco comienzan por ir a un supermercado, donde Willie y Joe ensayarán un robo, mientras Al les espera en el coche, aunque Al no desea quedarse en el coche y acaba entrando en el supermercado, donde trabaja Annie, a la que Al debe decirle que no desea una relación con nadie, ante sus insinuaciones.

Entretanto Joe y Willie se va escondiendo productos entre la ropa y salen con ellos, aunque entonces ven que Al no está en el coche, decidiendo Joe robarle su silla motorizada a una anciana, debiendo subirse Willie en la cesta mientras los persigue la guardia de seguridad del supermercado, debiendo tirar parte de lo robado para poder ir más deprisa y comenzando a soltar harina al viento para dificultar la visión de la guardia jurado, que pese a todo los alcanza por culpa de un inoportuno semáforo.

Al también es retenido por otro guardia de seguridad cuando lo ve huir pese a que no se había llevado nada, debiendo comparecer los tres ante el encargado del supermercado, que les muestra cómo las cámaras de seguridad grabaron todo, aunque el hombre al ver su edad decide amonestarles tras darles unos vales de descuento.

Al, enfadado, se marcha en el coche y los deja allí y les hace ver que son unos atracadores increíbles que ni siquiera son capaces de robar en un supermercado.

Joe concluye que necesitan ayuda profesional y le dice a Willie que conoce a un maleante que les pondrá en contacto con la gente adecuada, yendo a casa del ex marido de su hija, Murphy, recriminándole que no le pase la pensión alimenticia a su hija.

Murphy vende marihuana, y por ello le piden que les presente a alguien que les ayude.

Al vuelve al supermercado y le insiste a Annie que no quiere una relación, aunque ella le dice que deben aprovechar los días que les quedan, invitándolo a cenar, aunque Al le hace ver que comparte piso, señalándole Annie que ella que vive sola.

Esa noche acaban acostándose tras cenar.

Al día siguiente mientras desayunan leen en el periódico que los fondos y acciones de los pensionistas de Wechsler se utilizarán para pagar a los deudores y se hará cargo de la liquidación en Williamsburg Savings Bank, el banco de los tres, que ven que van a quitarles las pensiones, ante lo que Al decide apuntarse para atracar ese banco.

Acuden a ver a Jesús, un cliente de Murphy al que le llevan una bolsa de marihuana de parte de este, y le piden ayuda a cambio del 25% del botín.

Más tarde, y cuando a Joe y a Willie se les pasa el efecto del porro que les pasó Jesús, hacen un cálculo, mientras cenan en Nat's del dinero que deben robar en función de las expectativas de vida que tienen, asegurando Willie que no cree que viva más de 3 años, calculando Joe 7, y señalando Al que él, como es gafe llegará a los 100, por lo que la suma les da 27 años a 45.000 dólares, por lo que deberán robar 1.215.000 dólares, donando el resto si consiguen más.

Jesús se plantea diseñar un plan especial para ellos dadas sus características, comenzando ellos a comprobar las medidas de seguridad y les enseña a hacer un puente para robar el coche con el que deben huir.

Hacen también ejercicio para mejorar su forma física, ayudándoles Annie.

Jesús les indica que es muy importante buscar una buena coartada.

Les señala que los cajeros disponen de bombas de tinta y dispositivos de localización.

Deben pensar que disponen de solo 2 minutos, por lo que ensayan el atraco, si bien la primera vez que lo hacen les lleva casi 5, aunque poco a poco van mejorando.

Van también a practicar tiro, cayendo las primeras veces por el retroceso.

Pero su tenacidad va dando resultados y ven que cada vez se les da mejor tanto el tiro como el tiempo de entrada y salida del banco.

El día anterior al atraco ven "Tarde de perros", que no les tranquiliza, y tratan de descansar, lográndolo solo Al, que gracias al sexo está más cansado.

Al día siguiente, cuando se despierta, Cary, la hija de Joe se encuentra, sorpresivamente a su ex marido, Murphy, en la cocina, señalando Joe que se está esforzando y le ha hecho el desayuno a Brook, a la que acompañará además al colegio, diciéndole Joe a su nieta que esa tarde irá su padre a recogerla, pues se ha dado cuenta de todo lo que se está perdiendo y se esfuerza por ser un buen padre, pidiéndole el abuelo que le dé una oportunidad, tras lo que la abraza más fuerte que nunca.

El día previsto para el robo coincide con la fiesta benéfica del barrio, por lo que van todos con camisetas amarillos que prepararon ellos.

Murphy trata de convencerlo de que no siga adelante, pero él le dice que no se meta y que empiece a ejercer de padre, pues no puede cubrirlo por más tiempo.

En la feria, Al reparte algodón de azúcar y Willie, con una máscara de Frankenstein recoge las entradas para el tren del terror, donde también asusta a los niños.

Al mediodía realizan una parada para ir al baño, aprovechando para cambiarse y coger uno de los autobuses con el que van hasta el banco, al que entran con máscaras del rat pack, cerrando la puerta tras ellos, tras lo que realizan varios disparos intimidatorios, haciendo que todos se tiren al suelo, pasando sus bolsas a los cajeros, uno de los cuales da al botón de la alarma.

Todo se tuerce cuando Willie sufre un pequeño desvanecimiento tras acercarse a una niña asiática que le ofrece su muñeca, diciendo él que no quiere robársela, levantándole la niña la máscara, al ver que el malestar es porque no puede respirar bien con ella, reparando además en el reloj en el que lleva la foto de su nieta.

La policía sale hacia el banco, y Chuck coge el arma del guardajurado y les apunta, empezando a disparar, aunque su puntería es tan mala que no logra darles, disparándole luego Al a él, que cree morirse, aunque se trata solo de balas de fogueo.

Se marchan tras ello con el dinero, separándose al coger Joe un taxi, con el que va hasta el establecimiento de Jesús para darle la bolsa, y Al va en autobús.

Celebran que todo fue bien cenando juntos con champán y todas las tartas, tocando además Al, el saxo con la orquesta.

Todo parece perfecto hasta que Willlie se pone enfermo y llaman a una ambulancia.

En el hospital el doctor les informa de que Willie tiene un fallo renal terminal, algo que nunca les contó y les dice que sin un trasplante no vivirá.

El Agente Especial Hamer señala en su rueda de prensa que los atracadores debían tener alrededor de 70 años e iban armados y disfrazados de Dean Martin, Frank Sinatra y Sammy Davis Jr. Y son peligrosos.

El encargado del supermercado llama a la policía al ver las imágenes del robo, pues vio que los tipos tenían la misma altura y el mismo peso y su forma de correr.

Poco después, la policía llega a casa de Annie para detener a Al, acudiendo también varios agentes del F.B.I. al hospital para detener a Willie, al que estaban visitando su hija y su nieta, siendo Joe detenido mientras asistía a un partido de béisbol de su nieta con Murphy.

Les interrogan por separado sobre los 2.300.000 dólares robados, preguntándoles dónde estaban entre las 14'30 y las 15'30, señalando todos ellos que estaban en la feria, asegurando Joe haber estado en una de las taquillas y que su nieta tuvo oportunidad de lanzarlo a una tina de agua, y Willie estuvo asustando a los niños, habiendo grabado las cámaras el momento en que Willie se quitó la máscara de Frankenstein.

Al, por su parte estuvo en el escenario cantando con Annie.

Todo parece atado, pero el policía le asegura a Joe que al final algún detalle estúpido acaba delatando a los delincuentes.

Al y Joe son llevados hasta el hospital, donde improvisan una rueda de reconocimiento al que también llevan a Willie, observando horrorizados que la testigo es la niña asiática que llegó a ver la cara de Willie.

Sentados tanto los sospechosos como el resto de ancianos en sillas de ruedas, hacen que la niña los mire uno a uno hasta llegar a Willie, que será el último.

La niña se para frente a él y observa su reloj de pulsera con la foto de su nieta, entonces avisa al policía y dice que no lo ve, que no está allí, y está segura, porque tiene una gran memoria, aunque le sonríe a Willie.

Cuando salen, se cruza en el camino con la hija y la nieta de Willie y les sonríe.

Unos días más tarde aparece Jesús en Nat's con un perrito para la nieta de Joe.

Este le pregunta si cogió su parte ya, diciéndole Jesús que a ellos no les roba y además es deber de la sociedad cuidar de sus mayores, la misma frase que le dijo el atracador al que vio durante su primera visita al banco, preguntándole Joe por su tatuaje, diciéndole Jesús que era Henna, y sabía que volvería loca a la policía durante años.

Aparece entonces el agente Hamer para devolverle su cartera, que se dejó olvidada.

Joe le muestra al perro, al que el agente empieza a hacerle carantoñas hasta que le muerde, afortunadamente, pues en la parte inferior va el dinero.

Ese día Mitzi, la camarera se lleva una sorpresa, pues en vez de las monedas de propina habituales, se encuentra bajo la nota un fajo de billetes.

En el club de jubilados también se ven sorprendidos al llegar una caja con varias tartas bajo las cuales hay varios fajos de billetes de 100 dólares y una nota donde pone "Todo el mundo se merece un pedazo del pastel".

Willie entra en el quirófano, estando a su lado Al, que le va a donar un riñón y que le dice que fue un compañero de piso estupendo durante los últimos 25 años.

Unos días más tarde, Joe da un discurso alabando a Al Garner, su gran amigo que arriesgó todo por los demás, incluso su riñón, aunque no se trata de su funeral, sino de su boda con Annie.

Ese día bailan todos, felices, Joe con su nieta, Willie con Mitzi…

Al les confiesa que está experimentando una sensación extrañísima que cree podría ser felicidad, tras lo que los tres amigos brindan.

Calificación: 2