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Wonder Wheel

Wonder Wheel (2017) * USA

          También conocida como:
                    - "La rueda de la maravilla" (Hispanoamérica)

Duración: 101 min.

Música: Varios

Fotografía: Vittorio Storaro

Guion y Dirección: Woody Allen

Intérpretes: Jim Belushi (Humpty Rannel), Juno Temple (Carolina Rannell), Justin Timberlake (Mickey Rubin), Kate Winslet (Ginny Rannell), Jack Gore (Richie Rannell), Tony Sirico (Angelo), Steve Schirripa (Nick).

Coney Island. Años 50

Mickey Ruben cuenta que durante el verano trabajaba en la playa 7 y en otoño estudiaba en la Universidad de Nueva York un master en teatro europeo, aspirando a ser escritor.

Su primer personaje es Carolina, que con los ojos llorosos y con una maleta, llega a la playa y pregunta a uno de los feriantes por Humpty, el encargado del tiovivo, que, le dicen, ese día está de noche por lo que la envían a Ruby's, el bar de las almejas, donde trabaja su mujer, Ginny.

Cuando la encuentra y le dice que es la hija de Humpty, esta asegura que le pillará desprevenido, sorprendiéndose Carolina de que Ginny sea tan joven, pues cuando murió su madre, tenía el pelo blanco.

Ginny le cuenta que su padre está pescando y que estuvieron un tiempo en New Jersey, pero les echaron de la casa en que vivían, pues recayó con la bebida y la lio y por eso deben vivir allí, en medio de ese ruido constante, sufriendo ella migrañas constantes.

Carolina le cuenta que no tiene ni una moneda y espera que su padre no la eche.

Ginny se queja porque la llamaron del cole por su hijo Richie, que, le aclara, no es de su padre, sino de su primer marido.

Humpty regresa de la pesca contento hasta que ve a su hija, y le pregunta qué hace allí, mostrando su desagrado por su presencia, pues le dijo que no volviera a pisar su casa en su vida, contándole ella que tiene un grave problema y no tuvo más remedido que ir.

Se enfada con Ginny por haberla dejado entrar, tras lo que le pide que se vaya, diciendo ella que no puede marcharse, pues si la encuentran la matarán y huyó sin nada, pues Frank la quiere matar, pues está marcada, diciéndole su padre que eso le pasa por casarse con un gangster.

Ginny, al enterarse dice que debe irse, pues pueden ir a buscarla y tienen un niño.

Humpty le dice a Ginny que necesita un trago, diciéndole ella que no meta la pata, ofreciéndole a cambio un café mientras Carolina le recuerda que cuando se casó tenía solo 20 años y no sabía lo que hacía.

Ginny le dice que debería ir a la policía, diciendo la chica que el problema es que ha hablado demasiado con ellos, pues, le dijeron, podrían caerle 5 años si no cooperaba.

Su padre le recuerda que su madre y él trabajaron para que pudiera ir a la universidad y no quiso, pese a que podría haberse casado con cualquier otro, aunque ella dice que los que elegía para ella eran aburridos y ella quería a Frank, recordándole Humpty que el último deseo de su madre en el lecho de muerte fue que no se casara con Frank.

Dice que allí no la buscarán porque saben lo que su padre pensaba de ella y que llevan 5 años sin hablarse, recordando Humpty que la necesitó cuando su madre murió, pues estaba perdido, y lo plantó por Frank pese a que la consideraba la luz de su vida.

Llega entonces, de mal humor Richie, el hijo de Ginny, que le regaña y le dice que algún día matará a alguien con su manía de hacer hogueras en todas partes.

Pese a su recibimiento del día anterior, Humpty decide acoger a Carolina y le pide a Ginny que le busque trabajo en lo de las almejas, aunque no quiere que acabe de camarera, recordándole Ginny que ella también lo es y que no es el sueño de su vida.

Humpty le pide que vaya a pescar con él el viernes por la noche como el resto de las mujeres de sus amigos, pero ella le dice que no le gusta, recordando él que no le gusta nada de lo normal, ni jugar a los bolos, solo la radio y las revistas de cine.

Al día siguiente Ginny encuentra a su hijo Richie en el cine en horas de colegio, confesándole además que le quitó dinero a Humpty para ello, no entendiendo que le quite dinero a su padre, recordando él que no es su padre y que le odia, diciéndole su madre que le salvó la vida y es una buena persona, preguntando el niño por qué le pega entonces, diciéndole ella que ya dejó la bebida y no lo hace.

En casa, y mientras se prueba diferentes vestidos y complementos que guarda de sus actuaciones, Ginny le cuenta a su hijo que no pudo estudiar porque necesitaba trabajar, pero que fue una joven actriz con un futuro prometedor, escuchándola Richie aburrido.

Ke cuenta que su padre tocaba la batería y tenía un gran ritmo, pero se largó.

Mickey cuenta que tiene una aventura con Ginny, a la que conoció a principios del verano durante un día de lluvia cuando la vio caminando por la playa mientras el resto de la gente corría, diciéndole que debe irse, pues se esperan tormentas eléctricas.

Fueron a tomar algo, contándole él que había recorrido todo el mundo. Que cuando comenzó a estudiar en New York, los japoneses atacaron Pearl Harbour, y cuando se licenció retomó sus estudios y que el mejor lugar del mundo es Bora Bora.

Le habla de sus ambiciones artísticas, diciéndole que desea escribir grandes obras trágicas en que una persona acaba destrozada por su debilidad fatídica, contándole que la suya es que es un romántico empedernido.

Ella le pregunta si cree que una persona es responsable de su propia tragedia, señalando él que el destino cuenta también un papel, pues señala, controlamos menos cosas de las que deseamos, aunque ella le dice que es la causante de sus males.

Él dice que se lo imaginó al verla, pues pensó que era muy guapa, pero que escondía alguna debilidad fatídica.

Ella le dice que cometió un error años atrás, pero que no volverá a sucederle, tras lo que le dice que tiene que marcharse, preguntándole él si volverá a la playa pronto.

Al volver Humpty le pregunta si irá al béisbol el domingo, diciéndole ella que no le interesa, y si lo hizo un tiempo fue por él, pero no le llegó a gustar.

Se lo propone a Richie, que dice que prefiere ir al cine, diciéndole Humpty que se va a quedar ciego de tanto ir al cine y le acusa de ser como su madre, que se cree que es verdad lo que escucha en la radio.

Ella ensaya ante el espejo como decirle a Mickey que es una mujer casada y que tenía razón, que había pensado en poner fin a todo ahogándose, pero con un hijo no puede hacerlo y además él la habría rescatado.

Ginny volvió y él conocía un sitio recóndito en el paseo marítimo donde hicieron el amor.

Ella le contó entonces que no tenía 35, sino 39 años y que estaba casada y tenía un hijo de su primer matrimonio, aunque Mickey le dice que eso no es importante y no estropea esa maravillosa noche.

Ella le cuenta que arruinó su vida por una infidelidad. Su marido era un batería al que amaba, pero no se pudo resistir al hermoso joven que la besaba en el escenario cada noche. Empezó entonces a ansiar esos besos y se acostó con él.

Cuando su marido se enteró, se marchó humillado y ella entendió por vez primera lo que era el amor y se derrumbó y no pudo volver actuar porque no podía meterse en el papel y se le olvidaban las frases y bebía, por lo que dejaron de contratarla.

Entonces, Harold, "Humpty", la conoció en una cafetería y se ayudaron a recomponerse y pasaron ya 5 años y dice deberle mucho, pero no percibe en él el amor que tuvo con su primer esposo, pues el amor no es gratitud, ni compañía, ni hacer el amor de forma mecánica cuando ella tiene mucho que dar y nadie a quien querer dárselo.

Mickey recuerda que fue un verano caluroso e intenso y ella inventaba mentiras para sacar tiempo y poder verlo y hacer el amor siempre que podía.

Fueron juntos a su apartamento en Greenwich Village, donde, él dice, vivieron los escritores que más admira y donde vuelven a hacer el amor.

Ginny le cuenta que fantasea con que él escriba una obra que ella pueda interpretar como Virginia DeLorean, su nombre artístico.

Desde que volvió Carolina le era más fácil deshacerse de Humpty, deseoso de que su hija se apunte a una escuela nocturna para que no acabe su vida como camarera.

Un día aparecen por el tiovivo dos tipos que dicen ir de parte de Frank, que está buscando a su mujer, contándoles Humpty que no la ha visto en 5 años ni sabría cómo podría encontrarlo, pues en ese tiempo se mudó tres veces.

Mientras habla con ellos, aparece Ginny, que le pregunta si le ha pegado a su hijo, diciéndole ella que ya le advirtió que lo haría si le volvía a pillar robándole dinero.

Los dos matones, al marcharse, deciden tomar unas ostras en Ruby's, donde está trabajando Carolina, aunque renuncian a ello debido a que se les hizo tarde.

Así, el ángel de la muerte pasó de largo y puso rumbo al oeste.

Ginny aprovechaba cada vez que llovía para ir a ver a Mickey y le cuenta a una amiga que trata de presionarlo sin que él note e hicieron progresos, pero va lento.

Se corta el pelo y un día se topa con Mickey cuando va con Carolina, aunque él parece fijarse más en Carolina que en su nuevo corte de pelo.

Un día Carolina va a la playa 7 y saluda a Mickey, y ve que lee Hamlet y Edipo y se lo deja, para hablar sobre el libro cuando lo acabe.

Carolina se lo cuenta a Ginny al día siguiente, y le dice que solo hablaron 5 minutos, pero le pareció un encanto y con cierto atractivo para ella, que cree, también le gustó.

Esa noche Ginny se muestra enfadada. Se queja de que Carolina no le ayuda ni a quitar los platos, porque los rompe, diciendo Ginny que debería insistir más, estando de acuerdo Carolina, aunque no en ese momento, pues se pintó las uñas, estando Humpty dispuesto a hacerlo él, aunque al final lo hace Ginny como siempre.

Esta vuelve a acostarse con Mickey en su casa, aunque él le dice que la nota distraída, preguntándole ella por Carolina, para luego contarle que debe saber que se casó con un mafioso que la busca por soplona y le pregunta si no se le habrá ocurrido nada raro respecto de ella, pues cree que no es para él, pues se está escondiendo.

Mickey se sentía, en efecto, atraído por Carolina, que le cautivó al instante, pero no podía sincerarse con Ginny ni dañarla, ni tampoco le podía contar a Carolina la aventura con su madrastra, ni que le era infiel con él a su padre, por lo que pensó que era mejor olvidarse de ella.

Pero como en una obra griega, Ananké, o el destino gobierna gran parte de la vida.

Mickey iba conduciendo bajo una terrible lluvia cuando vio a Carolina camino del trabajo, por lo que la recogió y la acerco al restaurante.

Carolina le contó que sabía lo que hacía su marido, pero que hizo la vista gorda porque su marido era muy guapo y tenía a decenas de chicas tras él, pero la quería a ella y además le regalaba pieles, coches, la llevaba a Florida, a las carreras, al Copacabana, o a la ruleta en Cuba, hasta que empezaron las discusiones o los malos tratos.

El F.B.I. la detuvo y ella les contó cosas porque estaba asustada y ahora ellos temen porque podría desenterrar muchos cadáveres.

Mickey se da cuenta de que su vida es muy insulsa. Él lee historias, pero ella las vivió.

El reflexiona y dice que vive de salvar vidas y ella estaría a salvo en Venecia o Bora Bora, donde él piensa retirarse.

Ginny le reprocha que llegue tarde al trabajo, pues tiene una horrible migraña, aunque Carolina le dice que llegó tarde porque fue a comprarle un regalo por sus 40 años.

Ginny llama desde el trabajo a Mickey para decirle que le encantaría poder cenar con él a la luz de las velas, aunque cree que Humpty le habrá preparado algo.

En efecto Humpty le ha preparado una fiesta con todos sus amigos que le van grabando mensajes en un magnetófono, el regalo de Humpty, que dice le compró a un tipo que lo había robado, por 3 dólares.

Pero mientras todos cantan ella siente una terrible jaqueca y se retira, yendo Carolina, que le regaló un pañuelo, ir a ver qué le ocurre.

Ginny le pregunta qué quería consultarle en el restaurante, diciéndole ella que buscaba consejo sobre Mickey, pues cree que hay algo entre los dos, pues notó que flirteaba, pues le contó su historia pese a ser un desconocido y él le dijo que su cara era preciosa a la luz de la lluvia.

Ginny intenta saber si le cogió la mano o la tocó, diciéndole que no, aunque a ella le apetecía, y por eso le pide consejo, pues ella le conoce, diciéndole Ginny que es un charlatán que le llenará la cabeza de mentiras y que tiene dos caras, por lo que le conviene olvidarse de él, pues, además, sabe que tiene novia y está enamorado de ella y piensa casarse, asegurándole además que no es su tipo.

Mientras hablan, recibe una llamada debido a que su hijo ha vuelto a meterse en otro lío con el fuego, provocando un incendio en el sótano de un bloque de pisos, por lo que cuando llega este le regañan tanto ella como Humpty, aunque luego Ginny estalla contra Carolina quejándose de que no ayuda porque él la malcrió y Frank la consintió y que en el restaurante no sirve para nada, por lo que indica, es mejor que se marche a México.

Carolina dice que se irá, algo que Humpty no está dispuesto a permitir, ya que ahora está empezando a estudiar, quejándose Carolina de que fuera Richie el que provocó el incendio, pero lo paguen con ella, insistiendo Humpty en que quiere que prospere, pues no puede pasarse la vida sirviendo mesas, pues ella vale más.

Ginny se queja y le dice que también ella quiere ser algo más que una camarera, pues también vale más que eso y acaba tirando el magnetófono.

Ginny lleva a su hijo a una psiquiatra y le pregunta de qué hablaron, diciendo que le hizo preguntas sobre ella, Humpty y su padre y que le dijo que ella era culpable de que su padre los dejara, porque es lo que ella repite una y otra vez.

Le dice a Humpty que tendrá que seguir yendo a la psiquiatra por 10 dólares, aunque él los quiere para los estudios de Carolina e ir a la psiquiatra es tirar el dinero, bastando, asegura, con ser más estricta con él, mostrándose preocupado por ella y por sus bruscos cambios de humor, quejándose de que trate a Carolina como si fuese su novia, pues la lleva a pescar, se enfada si sale y racanea por ella, asegurándole que le dejará tirado y se hundirá de nuevo, cuando lo haga.

Ginny vuelve a verse en el jardín chino con Mickey que le regala un libro con las obras de Eugene O'Neill, autor que le encanta porque escribió sobre la trágica condición humana y sobre cómo hay que mentir para sobrevivir.

Ella entonces le dice que Carolina le contó que flirteaba con ella, reconociendo él que le fascinó su historia, pero que no flirteó.

Ella reconoce estar celosa, diciéndole él que no tiene motivo para estarlo y esperaba tener un futuro juntos.

Tras aquello, Mickey decidió hablar con su amigo Jake, estudiante de postgrado de filosofía que le dice que lo suyo no tiene explicación, porque no tiene que ver con la razón, sino con los sentimientos.

Le cuenta que se ha estado viendo con esa mujer casada todo el verano y ella fantasea con dejar a su marido y huir con él.

Jake le dice que tendría con Ginny una conexión más sólida que con Carolina, que parece voluble y Ginny le estaría eternamente agradecida por ser su salvavidas.

Tras escucharlo vio que Carolina era una dulce fantasía, pero Ginny era mejor.

Pero mientras piensa eso se acerca a él Carolina en la playa y le dice que conoce el lugar donde se come la mejor pizza de Brooklyn y quiere invitarle.

Ginny busca debajo del colchón la caja que Humpty guarda con el dinero y tras cogerle una importante cantidad va a un joyero para comprar un reloj que pide que le graben.

Entretanto Richie, un día, tras salir de la psiquiatra, pasa a la sala de espera y provoca un incendio en la papelera.

Ginny y Mickey quedan para hablar en una punta del paseo y le entrega como regalo de cumpleaños, el reloj grabado que él rechaza, diciéndole él que no está bien que le regale algo tan caro, pues costaba 500 dólares, algo que sabe que ella no puede permitirse.

Le dice además que él no está preparado para ir en serio pese a que le había dicho que la quería, pero no por Carolina a la que apenas conoce le dice.

Ginny, enfadada, tira el reloj a la playa, pero cuando llega a casa encuentra a Humpty regañando a Richie y acusándolo de haberle robado 400 dólares, confesándole Ginny que fue ella, porque lo necesitaba para pagar a su psiquiatra, y lo necesita, pues quemó la sala de espera de esta.

Humpty se queja del ejemplo que le da al niño robando ella, corriendo ella a coger una botella de whisky que escondía y de la que bebe, alegando tener dolor de cabeza.

Llega entonces Carolina, contando que ha invitado a Mickey a una pizzería y espera que esa noche sea la noche, bebiéndose Ginny tres vasos antes de irse a trabajar.

Ve, al llegar a Ruby's, cómo están hablando con la encargada los dos matones que vio con Humpty días antes, contándole esta que buscaban a Carolina y que les contó que iba a cenar esa noche a la pizzería Capri.

Ginny corre a una cabina para llamar al Capri y dice que necesita hablar con una clienta, aunque cuando lo está haciendo de pronto se lo piensa y no dice nada.

En el restaurante, Mickey le dice que tiene que contarle que está enamorado de ella, para luego explicarle que tiene una aventura con Ginny, porque esta no es feliz con su padre, pero que no está enamorado de ella, pues busca a alguien que la salve de su infeliz matrimonio, pero que él no piensa en seguir con ella en ningún caso.

Carolina piensa que eso acabará con su padre, que depende tanto de ella y no sabe cómo asimilar todo lo que le contó, por lo que, a la salida, ella le dice que irá andando, pues quiere pensar y debe asimilarlo, yéndose cada uno en una dirección, sin fijarse él en que a Carolina la persigue un coche.

Cuando llega al trabajo, al día siguiente, Mickey recibe la visita de Humpty, que quiere preguntarle por su hija, de la que no sabe nada y a la que Mickey creía en el trabajo, contándole Humpty que no regresó a dormir.

Ginny, en su casa bebe su tercera copa cuando regresa convencido de que cogieron a Carolina. Le quita la botella a su mujer y bebe indicando que teme que esté muerta.

De pronto Humpty le recuerda a Ginny que ella quería echarla y le dice que quizá se fue de la lengua sobre su hija, diciendo ella que nunca lo haría y que, aunque quisiera hacerlo no sabría a quién recurrir.

Pero a continuación Humpty se arrepiente de lo que le dijo y lamenta haberla acusado, diciéndole que la necesita y que no se vaya y sale a beber de nuevo.

Ginny se pon el elegante vestido de una de sus funciones, encontrándola así Mickey cuando llega a verla, preguntándole ella si le parece sensato ir allí, pues tiene marido.

Le dice tras ello que sabe que va a decirle que no ha sido sensato al tirar por la borda una relación con una mujer que iba a quererle como nadie le habría querido jamás, aunque dice, le da miedo Humpty.

Le dice que cree que Carolina debió regresar con su marido o huir a México, recordándole que ella ya le advirtió que era una mujer marcada, y cree que es oportunista ir ahora a decirle que si pueden retomar su relación donde la dejaron, aunque, al ser mayor, es más tolerante con los errores y por eso el perdón es posible.

Mickey le dice que está al corriente de todo y que sabe lo que ha hecho y que Carolina estará en alguna cuneta.

Le dice que sabe que llamó al restaurante desde una cabina y colgó. Que tuvo en sus manos la vida de Carolina y decidió no salvarla.

Ella le dice que no sabe qué insinúa y él dice que no insinúa, que la acusa, no viéndola preocupada porque quería que Carolina desapareciera. Pudo avisarla y colgó.

Ella le ofrece un cuchillo para que la mate y la vengue, como en una tragedia griega, aunque en vez de ello, Mickey se marcha.

Humpty regresa a casa borracho y afirma que la policía no puede protegerlos.

Le dice a Ginny que la ve rara y le pregunta por su vestido y le pide que no le saque de quicio, pues no está de humor, insistiendo en que la ve rara.

Pero luego le pide que no le deje nunca, pues tiene que ayudarle a superarlo como ya hizo antes y luego le pregunta si no se animará a salir de pesca el lunes, insistiendo ella en que no le gusta pescar.

Entretanto, y en la playa, Richie hace una hoguera más.

Calificación: 2