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Arsénico por compasión
Arsénico por compasión

Arsenic and old lace (1944) * USA

          También conocida como:
                    - "Arsénico y encaje antiguo" (Argentina, Uruguay)
                    - "Noche de novios" (México)

Duración: 118 min.

Música: Max Steiner

Fotografía: Sol Polito

Guion: Julius J. Epstein, Philip G. Epstein (Obra: Joseph Kesselring)

Dirección: Frank Capra

Intérpretes: Cary Grant (Mortimer Brewster), Priscilla Lane (Elaine Brewster), Josephine Hull (Tía Abby Brewster), Jean Adair (Tía Martha Brewster), Raymond Massey (Jonathan Brewster), Peter Lorre (Dr. Herman Einstein), John Alexander (Teddy Brewster / "Roosevelt"), Jack Carson (Oficial Patrick O'Hara), Edward Everett Horton (Sr. Witherspoon), James Gleason (Teniente Rooney), Edward McNamara (Sargento Brophy)

La historia es un cuento de Halloween en Brooklyn, donde cualquier cosa puede ocurrir y normalmente ocurre.

A las 3 de la tarde de aquel día muchos espectadores estaban viendo un partido de béisbol entre los Dodgers de Brooklyn y los Yankees de Nueva York, enzarzándose jugadores y espectadores en una violenta pelea.

Al mismo tiempo, al otro lado del río, en los mismos Estados Unidos, un romántico idilio estaba en su punto culminante.

En la oficina de licencias matrimoniales dos reporteros, tratan de ver si pueden conseguir la foto de alguien importante, llamando su atención un tipo que trata de pasar inadvertido en la cola, creyendo reconocer uno de ellos a Mortimer Brewster, conocido crítico teatral, comentando que sería un éxito para ellos descubrir cómo pescaron al autor de "La biblia del soltero", y, aunque el otro no cree que pueda ser él, se quedan para enterarse de quién es el hombre que trata de ocultarse.

Cuando llega su turno, el encargado del registro les pregunta su nombre, diciendo la mujer que es Elaine Harper, aunque cuando le pregunta a él, le dice que es, en efecto Brewster, que habla tan bajo que el funcionario, sordo, no lo escucha, por lo que tiene que gritar para que le escuche, y entonces se retira sin firmar, y corre para no ser captado por los fotógrafos, ocultándose en una cabina, donde le dice a Elaine que no puede casarse, pues es el símbolo de la soltería tras haber escrito en contra del matrimonio y haberse reído del amor en todas sus obras, no pudiendo salir a la luz que se ha dejado atrapar por la hija de un reverendo de Brooklyn.

Ve cómo Elaine le da la razón, no entendiendo él que no se siente ofendida ni llore ni monte una escena.

Le dice que el amor es una cosa anticuada, pero al mirarla de nuevo no puede evitar besarla, tras lo que vuelve a la cola para casarse.

En el barrio residencial de Brooklyn, y frente al cementerio, inaugurado en abril de 1654, patrullan dos policías, Brophy y O'Hara, este, un joven que relevará al primero en el barrio, que alaba como el mejor de la ciudad.

Llegan hasta la vieja mansión Brewster, donde viven dos hermanas, que, Brophy indica, son las ancianas más dulces que conoce y parecen vivir fuera de este mundo.

O'Hara observa que tienen un cartel anunciando que alquilan una habitación, pero no porque necesiten dinero, pues tal como indica Brophy, su padre las dejó bien situadas para el resto de sus días, asegurando que no alquilan habitaciones en realidad, pero cualquiera que pase por allí comerá bien y saldrá con varios dólares en el bolsillo.

Dentro, Teddy, sobrino de las ancianas toca el piano mientras una de ellas, Abby habla con el reverendo Harper, el padre de Elaine, al que la anciana le indica que no debe juzgar a Mortimer como un mal hombre por llevar a su hija al teatro, ya que es crítico teatral, señalando el reverendo que lo que desaprueba es que escribiera "Matrimonio, un fraude y un fracaso", aunque su tía afirma que Mortimer está muy enamorado y tanto Martha como ella están encantadas, pues antes solo iba a verlas de tarde en tarde y ahora se pasa en Brooklyn 6 noche por semana.

Los policías llaman a la puerta para recoger unos juguetes, informando Brophy a las ancianas que O'Hara se va a hacer cargo de su ronda, viendo el segundo cómo el primero trata a Teddy como si de un coronel se tratara.

La anciana les presenta al reverendo Harper, que les dice a los policías que hacen un gran trabajo arreglando juguetes rotos para regalarlos a los niños del campamento, asegurando el reverendo que ha conocido la bondad y la generosidad por haber encontrado a las hermanas Brewster.

Ven tras ello cómo Teddy sube las escaleras hacia su cuarto gritando "a la carga" y sale luego tocando una corneta como si convocara al ejército, debiendo informar al confuso O'Hara de que Teddy es inofensivo, pero se cree Theodore Roosevelt.

Llega Martha, la otra hermana, antes de que salgan cargados de juguetes para arreglar.

Le explican las hermanas al reverendo que Mortimer ya arregló los papeles para que Teddy ingrese eh Happy Dale cuando ellas mueran.

Cuando se quedan solas, Martha observa que su hermana ha tomado té esa tarde, diciéndole Abby que no pudo esperarla, porque no sabía cuándo volvería y esperaban al reverendo Harper, sorprendiéndole a Martha que pudiera hacerlo sola, tras lo que le indica que bajará a verlo al sótano, diciéndole Abby que no hubo tiempo para bajarlo y además estaba sola, por lo que está en el arcón, aunque cuando va a verlo se asoma por la ventana que está sobre este Elaine, que les guiña un ojo, comprendiendo ellas que su sobrino se ha casado, riendo ellas al ver cómo él la sigue y la besa.

Se despiden por un momento, indicando al taxista que los espere, diciéndole Mortimer a Elaine que él le contará a sus tías que se casaron mientras ella se lo cuenta a sus padres, anunciándole él en ese momento que ha reservado el viaje de novios típico, a las cataratas del Niágara adonde partirán en una hora.

Las ancianas fingen sorpresa cuando les anuncia su boda, diciéndole que beberán vino para celebrarlo y comerán tarta.

Vestido como un explorador Teddy baja al sótano dispuesto a abrir una nueva compuerta en el canal, tal como le indicaron sus hermanas.

Mortimer pregunta a sus tías si dejó allí las notas sobre su nuevo libro "Cuidado con el matrimonio" que desea encontrar antes de que Elaine las vea, encontrando, mientras las busca, una foto de su hermano Jonathan, recordando Mortimer que su cara asustaba incluso a los mayores, estando convencido de que estará en la cárcel o ahorcado.

Recuerda que la semana anterior vio una obra que le recordó a su hermano, en la que nada más levantarse el telón lo primero que se veía era un cadáver, levantando él en ese momento la tapa del arcón quedándose perplejo, por lo que debe mirar varias veces, comprobando que dentro hay un cadáver.

Escucha el silbido de Elaine fuera, pero es incapaz de responder, viendo como sus tías salen felices de la cocina y le lanzan arroz.

Pero él, muy preocupado, les dice que deben ingresar ya en el sanatorio mental a Teddy, pues, ha matado a un hombre, algo que ellas dicen es absurdo, diciéndoles él que hay un cadáver en el arcón, observando estupefacto cómo ellas le dicen, sonriendo, que ya lo saben y que no tiene nada que ver con Teddy, y le piden que lo olvide.

Él pregunta sorprendido quién es ese hombre, diciéndole que es el señor Adam Hoskins, que es lo único que saben de él, tras lo que les pregunta cómo murió, diciéndole Abby que murió porque bebió un vaso de vino que tenía veneno, diciéndole su tía Martha que se lo pusieron en el vino porque se nota menos que en el té, añadiendo Abby que lo metió en el arcón porque el reverendo Harper iba a llegar.

Le dicen luego que procure olvidarlo pues ellas también tienen derecho a tener sus pequeños secretos, para a continuación comentar que llevarán de nuevo al cine al hijo de una amiga, aunque no a ver películas de miedo, que asustan a la gente.

Va a la cocina, viendo cómo las ancianas entregan a los niños, disfrazados, dulces y calabazas, preguntándoles tras ello qué van a hacer, pues no puede entregarlas a la policía y no pueden dejar allí el cuerpo del fallecido, diciendo ellas que no lo harán, que Teddy está en el sótano cavando el canal, comprendiendo que van a enterrarlo en el sótano, diciendo ellas, que en efecto, como hicieron con los otros 12.

Llama Elaine y silba la marcha nupcial, pero él le cuelga, confundido como está.

Le cuentan que el primero en morir era un baptista que se encontraba muy solo porque todos sus parientes habían muerto, y por eso, cuando le dio el ataque al corazón y murió, decidieron ayudar a otros viejecitos solitarios a evitar ese desasosiego.

Teddy, que había estado cavando en Panamá, pensó que era una víctima de la fiebre amarilla y había que enterrarlo y entre los tres lo bajaron y lo enterraron.

Martha le explica que, por cada 5 litros de vino añejo pone una cucharadita de arsénico, media de estramonio y una pizca de cianuro.

Mortimer piensa en cómo solucionar el asunto, decidiendo que lo mejor es acusar a Teddy de los asesinatos, por lo que llama al Juez Cullman.

Aparece entonces aparece Elaine, recordándole que ya le silbó, aunque él, todavía en shock le pregunta qué hace allí, pidiéndole que regrese a su casa y se vaya a la cama, cuando recibe la llamada del juez Cullman, al que le pide que firme los papeles para encerrar a Teddy en Happy Dale.

Justo entonces llega un desagradable anciano que pregunta por la habitación en alquiler y que les cuenta que no tiene casa ni familia.

El hombre rechaza el vino que le ofrecen, aunque cuando le dicen que lo hacen ellas mismas con bayas de saúco se anima a tomarlo, pues no lo bebía desde que era niño.

Pero cuando va a beber, Mortimer, nervioso aún se dispone a hacerlo él también, aunque sus tías le piden que no lo haga, dándose cuenta entonces de lo que pretenden, por lo que le dice al anciano que no beba si no quiere morir, saliendo el hombre corriendo de la casa asustado, diciéndole al taxista, que aún espera, que en esa casa están locos.

Ellas se sienten frustradas y él les dice que no pueden hacer esas cosas, pues va contra la ley y está mal.

Habla luego con Witherspoon, el director del sanatorio, que tiene dudas de que convenga ingresar a su hermano, pues tienen ya varios Roosevelt y les crearía un problema, pero que tienen pocos Napoleón Bonaparte, aunque él no desea cambiar.

Les dice a sus tías que va a ir a ver al Juez Cullman y les pide que entretanto no dejen entrar a nadie en casa y hagan desaparecer el cadáver.

Llaman entonces a la puerta, y aunque no abren, ven cómo entran dos desconocidos, pidiéndole el primero, un tipo alto y con la cara desfigurada al segundo, muy bajito, al que llama doctor, que pase, contándole que ese es el hogar de su juventud, recordando que de niño deseaba escapar de allí, diciendo el segundo que es un buen escondite.

Solo cuando ven que se dirigen a la mesa dispuestos a beberse el vino muestran las ancianas su presencia, diciéndoles el hombre más alto que es su sobrino Jonathan, aunque ellas le dicen que no se parece en nada a Jonathan.

Pero él conoce secretos de ellas, como que Abby lleva el anillo que le compró en Inglaterra la abuela y que Martha lleva cuello alto para ocultar la cicatriz que le hizo el abuelo con ácido, reconociendo ellas que la voz sí parece la de Jonathan, por lo que le preguntan si ha tenido algún accidente, contándoles él que el doctor Einstein, le hizo la cirugía estética, observando ellas que la cara se parece a la de Frankenstein.

El doctor cuenta que en los últimos 5 años le cambió de cara 3 veces y volverá a hacerlo, reconociendo que él también vio la película antes de operarle, y estaba algo bebido.

Mientras las ancianas van a la cocina para vigilar su comida, Einstein le dice a Jonathan que la policía tiene ya fotos de su nueva cara, por lo que deben buscar algún sitio al que ir para volver a operarle, aunque deben ocultar también al señor Spenalzo, diciéndole a Jonathan que no debía haberle matados solo porque sabía algo sobre ellos.

Jonathan recuerda que acudieron a él en busca de ayuda y quiso traicionarlos y le dijo que se parecía a Boris Karloff, exigiéndole que esa misma noche le cambie la cara.

Mortimer consigue la autorización del juez para que ingresen a Teddy, diciéndole este antes de despedirse que irá a ver a sus tías pronto, pues se siente solo, pidiéndole Mortimer que no les diga eso a sus tías y le pide que no beba vino.

Entretanto Jonathan está contento de lo bien que ha comido, cuando baja Teddy con un libro que dice que es su biografía, tomando a Einstein por otro general e invitándolo a ir a Panamá a inspeccionar la nueva esclusa, y, aunque las tías tratan de convencerle para que no vaya, Jonathan le pide que lo haga y que baje a Panamá con Teddy.

Entretanto, Jonathan les dice a su tía que no tienen hotel, diciéndole su tía que no se pueden quedar allí, aunque él les recuerda lo desagradable que era de niño, ante lo que dicen que podrían dejarlos dormir esa noche, diciendo él que convertirán además el laboratorio del abuelo en una sala de operaciones.

Einstein sube entonces a llamarlo, estando feliz de haber visto que Teddy cavó un agujero muy apropiado para poder enterrar a Spenalzo, concluyendo Jonathan que es una buena broma para sus tías, por lo que lo meterán por la ventana cuando duerman.

Martha decide ver el cadáver, ya que no lo pudo ver antes, aunque cuando va a hacerlo asoma Jonathan por la ventana y les dice que van a meter el equipaje por allí.

Cuando suben todos a sus cuartos y apagan las luces, Teddy sube, recoge el cadáver y lo baja para enterrarlo, pensando que es una nueva víctima de la fiebre amarilla.

Bajan luego Jonathan y Einstein para hacer lo mismo con su cadáver, al que meten por la ventana, viéndose sorprendidos por la llegada de nuevo Elaine, a la que Jonathan pregunta quién es, contándole que es la nueva esposa de Mortimer y cuando enciende la luz y los ve les pregunta qué hacen allí, diciendo ellos que viven allí, lo que Elaine niega, ya que va cada día a esa casa y no los vio nunca.

Jonathan se preocupa de que pueda ver el cadáver, aunque Einstein le indica por gestos que no debe preocuparse, pues escondió el cadáver de Spenalzo en el arcón.

Ella decide irse tras presentarse Jonathan, del que ya oyó hablar, aunque este temiendo que viera el cadáver la retiene, decidiendo ocultarla en el sótano, aunque sus gritos alertan a las hermanas Brewster, que salen de su cuarto vestidas como para asistir a un funeral, diciéndoles Jonathan que encontraron un ratero y se ocuparon de él.

Pero entonces sube Elaine que logró zafarse de Einstein, a la vez que llega Mortimer, que no hace caso alguno a su mujer cuando trata de explicarle lo ocurrido, aunque se queda perplejo al ver a su hermano al que no puede reconocer hasta que le recuerda cuando de niño lo ataba a la pata de la cama y le ponía astillas bajo las uñas.

Mortimer les pide que se vayan, pues se quedará él, diciendo Einstein que no molestarán, pues Jonathan dormirá arriba y él en el arcón, diciendo Mortimer, temiendo que descubran el cadáver de Hoskins, que mejor dormirá él en el arcón,

Le pide a Elaine, que esperaba salir hacia Niágara, que se vaya a su casa, haciendo que ella se enfade mucho, aunque él no le hace caso alguno, preocupado por hacer que se lleven a su hermano al sanatorio mental.

Cuando se queda solo vuelve a mirar en el ataúd, descubriendo que quien está dentro no es Hoskins, afirmando Abby no conocer a ese cadáver, no entendiendo nada.

Baja de nuevo Jonathan que le dice a su hermano que no solo no se van a ir, sino que tendrá que ser él quien se vaya.

Mientras discuten, salen las dos ancianas, diciéndole Abby a Martha que mire a ver quién está en el arcón, corriendo los dos hermanos a sentarse sobre él para evitarlo.

Comprende entonces Mortimer, al ver la reacción de su hermano, lo ocurrido, por lo que, le dice que debe irse con el doctor y con su silencioso compañero. Que le permitirá marcharse llevándose la prueba que le acusa, pero que si no lo hace, llamará a la policía, aunque Jonathan le dice que lo que le ocurrió a Spenalzo puede pasarle a él.

Llaman de nuevo, apareciendo el agente O'Hara, que fue, al ver luz por si ocurría algo.

Mortimer retiene al policía, que se pone muy contento de conocerlo, pues, le cuenta que él ha escrito también un drama, ofreciéndose Mortimer a ayudarle.

Le dice luego a Jonathan que entretendrá al agente en la cocina para que Spenalzo, Einstein y él desaparezcan en 5 minutos.

Pero cuando llega Einstein le dice que no se irán. Que tirarán a Spenalzo en la bahía y regresarán, pues allí podrán ganar una fortuna con las dos viejas como tapadera y le pide que oculte en el sótano su instrumental.

Pero al hacerlo, descubre el cadáver de Hoskins, por lo que, cuando Mortimer les vuelve a amenazar con denunciarlos al policía, Jonathan le dice que si le dice al policía lo que hay en el arcón, él le dirá lo que hay en el sótano, comprendiendo que han descubierto lo que hicieron sus tías, por lo que despide al policía, al que le pide que le espere en una cafetería para hablar de su obra.

Sale tras ello para conseguir la firma del médico, necesaria para internar a Teddy.

Las viejas salen dispuestas a celebrar el funeral de Hoskins, viendo que Jonathan y Einstein siguen allí, diciéndoles el primero que van a enterrar a Spenalzo en el sótano, donde lo espera un amigo de Mortimer.

Ellas le dicen que es el señor Hoskins, lo que sorprende a Jonathan, que les pregunta si ellas saben lo que hay en el sótano, diciendo ellas que sí y que no es amigo de Mortimer, sino uno de sus caballeros y no pueden enterrar a Spenalzo, pues el sótano ya está lleno, pues hay ya 12 tumbas porque hacen obras de misericordia.

Einstein ríe y dice que ellos van recorriendo todo el mundo, y ellas, sin haber salido de Brooklyn han empatado con él, pues tienen 12 muertos, igual que él, que asegura que pronto deshará el desempate con alguien que ya ha decidido.

Cuando llega Mortimer con el doctor oye cánticos y se da cuenta de que sus tías están celebrando el funeral de Hoskins, por lo que pide al médico que espere fuera para no alarmarlas, pese a las reticencias de este de esperar junto al cementerio en Halloween.

Sale con Teddy, que toma al doctor por Livingston, dejándoles solos para que lo evalúe.

Entretanto él corre hasta la casa de Elaine, a la que ve asomada a su ventana, y la abraza diciéndole que la quiere tanto que su matrimonio no puede continuar, pues la locura ha hecho presa en su familia, aunque ella le dice que si está loco le quiere así.

Pero entonces llega el doctor Gilchrist, que le cuenta que Teddy lo ha nombrado embajador en Bolivia, por lo que está decidido a firmar los papeles, observando Elaine que su marido vuelve a ignorarla, por lo que, enfadada de nuevo cierra la ventana.

Vuelve a casa con los papeles mientras las tías se quejan de que Jonathan haya enterrado a un metodista junto con un extranjero, asegurando que habrá que deshacerlo, pareciendo dispuestas a llamar a la policía para evitarlo, debiendo convencerlas Mortimer de que no lo hagan, diciéndoles que él hará que se vayan su hermano y Spenalzo.

Entretanto Jonathan asegura que esa noche matarán a Mortimer, pese a que el doctor afirma estar muy cansado, pues llevan dos días sin dormir, aunque Jonathan le dice que aunque llevan 20 años sin verse nunca lo olvidó y desea acabar con él con el método Melbourne, y no por la vía rápida, como le pide Einstein, pues quiere que su muerte sea lenta y dolorosa.

No deseando que lleve a cabo su amenaza, Einstein trata de advertir a Mortimer de las intenciones de su hermano para que se marche, aunque él se niega a hacerlo, preguntándole el doctor si no le han enseñado nada las obras de teatro que ha visto, diciéndole él que muchas de ellas son estúpidas, como la última que vio y que trataba sobre un tipo que, pese a estar advertido de que en la casa había asesinos no se marcha e incluso se sienta en una silla permitiendo que puedan amordazarlo y atarlo con la cuerda de las cortinas, repitiendo él todos los pasos del protagonista para acabar él mismo amordazado y atado por Jonathan, al que no ve, con la cuerda de la cortina.

Ve cómo luego abre el maletín que lleva todo tipo de armas blancas, y advierte a su hermano que cuanto más se mueva más se estrangulará a sí mismo, sin escuchar las súplicas de Einstein de que lo haga por la vía rápida, diciendo Jonathan que recuerde que están actuando para un importante crítico.

Pero el doctor le dice que no puede ver eso sin tomar un trago, consiguiendo encontrar la botella de vino de las ancianas, pasándole una copa a Jonathan, que le dice a Mortimer que ahora sabe que ha vuelto a Brooklyn por él, ofreciéndole su brindis.

Pero cuando van a beber, sale Teddy haciendo sonar su trompeta y haciendo que se les caigan las copas, asegurando Jonathan al ver a Teddy, que él será el siguiente.

Decide tras la interrupción acabar con él por el método rápido.

Pero tampoco consiguen hacerlo, pues suena el timbre y ven tras el cristal la silueta del agente O'Hara, que les indica que deben evitar que Teddy siga molestando al vecindario con su trompeta, pues ha habido numerosas protestas.

Al ver a Mortimer le reprocha que lo dejara plantado en el bar, diciéndole Einstein para explicar que está atado, que les estaba explicando lo que le ocurría al protagonista de la última obra que vio, quejándose O'Hara porque, dice, le han robado esa situación del segundo acto de su obra.

Mortimer trata de indicarle con los ojos que lo desate, pero el policía decide no hacerlo para que le preste atención mientras le explica su obra.

Cuenta el policía cómo un hombre armado con un cuchillo se acerca por su espalda, y pese a que Mortimer trata de advertirle que es lo que está pasando en realidad, el policía no se da cuenta de nada y sigue narrando su obra mientras Jonathan se acerca a él, que se salva cuando lo golpea Einstein con un zapato, diciéndole al policía cuando lo ve en el suelo, que se quedó dormido oyendo su obra.

Llegan entonces el sargento Brophy y otro agente que preguntan qué está ocurriendo, reprendiendo a O'Hara, pues lo está buscando toda la comisaría, diciéndoles que fueron para advertir a las señoras de que las iban a multar, por el toque de corneta de Teddy.

Brophy llama a la comisaría para decir que ya encontraron a O'Hara, volviendo en ese momento Jonathan en sí, y escuchando al sargento diciendo que lo han encontrado en la casa Brewster y que lo retendrán allí, indicando que el teniente va hacia allí.

Jonathan, pensando que se referían a él, dice que le han atrapado y supone que entre ellos y el chivato de su hermano se repartirán la recompensa, palabras que ponen en alerta a los policías, aunque, dispuesto a no caer solo, cuenta que sus tías tienen enterrados 13 cadáveres en el sótano, advirtiéndole Brophy que no hable mal de sus tías, pues son amigas suyas.

No obstante, le pide a O'Hara que baje con él, mientras Mortimer, aun atado a la silla y amordazado trata de evitarlo, negándose el agente a bajar, pues le da miedo Jonathan, ya que se parece a Boris Karloff, lo que hace que Jonathan monte en cólera y lo golpee, organizándose una gran pelea, consiguiendo finalmente, y entre la confusión, liberarse Mortimer, que se sienta en la escalera a fumar un cigarrillo.

Cuando finalmente logran reducir a Jonathan, llega el teniente Rooney, al que le explican que se resistió, aunque deben aclararle que el hombre al que tienen retenido no es el tipo que tocaba la trompeta, sino un tipo que se parece a Boris Karloff, enfadándose el teniente al ver que no leen los boletines de jefatura, pues ese hombre está reclamado en Indiana tras escapar de la cárcel de locos asesinos donde le habían condenado a cadena perpetua.

Les pregunta por qué se originó la pelea, contando que quería que bajaran al sótano, donde había 13 cadáveres enterrados, diciendo el teniente si eso no les hizo pensar que se había escapado de un manicomio y les regaña por su inutilidad y releva a O'Hara.

Pero Teddy les dice que es cierto, que hay 13 cadáveres enterrados, explicándole al teniente que ese es el que toca la trompeta, viendo que se hace pasar por Roosevelt.

El teniente pide que reanimen a Jonathan para interrogarlo.

Mortimer le explica al teniente que Teddy va a ser internado esa misma noche, aunque el oficial observa que los documentos no sirven, pues Teddy firmó como Roosevelt, por lo que se apresta a convencerlo de que firme con su verdadero nombre, haciéndole creer que es por que se trata de un secreto de estado.

Llega entonces Witherspoon para llevarse a Teddy y le dice al taxista que les llevará él.

Mortimer vuelve a verse sorprendido cuando Witherspoon le pide que juzgue una obra de teatro que ha escrito basada en algunos de los incidentes ocurridos en Happy Dale.

Al enterarse las tías de que se van a llevar a Teddy se disgustan y dicen que prometen que no volverá a tocar la trompeta, pidiendo que lo dejen, pero, que si él se va, ellas se irán también, lo cual a Teddy le parece muy buena idea, aunque Witherspoon señala que no es posible, pues no aceptan personas cuerdas, diciéndole Mortimer que mezcladas entre los demás no destacarán.

El teniente dice que deben llevárselo, pues los vecinos le tienen miedo y si sigue allí se verán obligados a registrar su sótano, ya que Teddy va diciendo que hay 13 cadáveres enterrados en él, diciendo las ancianas que es cierto, y que le pregunte para corroborarlo a su sobrino Mortimer.

Este opta por mostrarse también como un loco, haciendo sonar la trompeta, imitando a su tío gritando "carguen".

Las ancianas insisten en decir lo de los 13 cadáveres, diciendo Mortimer que es cierto, y que hay otros 13 en el ático.

Cuando el teniente indica que bajará a echar un vistazo al sótano, Mortimer le dice que suba a los cadáveres del sótano y él bajará a los del ático para reunirlos a todos y los mandan a Happy Dale, mientras con gestos trata de hacerle ver que sus tías están mal, y cuando ellas indican que cada domingo les ponen flores, Mortimer le pide al policía que les siga la corriente, continuando ellas diciendo que de los 13 enterrados, 12 son sus caballeros, pero que Spenalzo no tiene por qué estar allí.

Por fin el teniente entiende a Mortimer y le pregunta a Witherspoon si tendrá sitio también para las señoras, aunque el director del centro piensa que también deberían llevarse a Mortimer.

Ellas se muestran felices de poder ir con Teddy.

Entretanto, Elaine, confusa con todo lo ocurrido y que ha escuchado las últimas conversaciones por la ventana, abre la trampilla del sótano desde fuera.

Las ancianas firman contentas su consentimiento para ser internadas, observando Witherspoon que es precisa también la firma de un doctor.

Einstein, que en ese momento trataba de escabullirse es descubierto por Mortimer, que le pide que se acerque y firme los papeles si no quiere que lo denuncie.

Mientras firma, el teniente habla con la central para contarles que detuvieron al tipo reclamado en Indiana, y pregunta por su cómplice, comentando en voz alta lo que le van diciendo, de que es un tipo muy bajito y de ojos saltones que habla con acento alemán y que se hace pasar por médico.

Al escuchar cómo lo describen, Einstein se cree descubierto, aunque enseguida se da cuenta de que, pese a tenerlo delante ha pasado desapercibido, por lo que escapa.

Las tías hablan luego con Mortimer al que le expresan su preocupación, temiendo que lo descubran, pues él firmó como pariente más próximo y en realidad él no es un Brewster, revelándole que su madre entró en esa casa como cocinera y él nació 3 meses después, y como era buena mujer y cocinera, se casó con ella su hermano, pero que su verdadero padre era también cocinero de un barco mercante.

Ellas tratan de consolarle pensando que le han dado un disgusto, aunque en realidad él se siente liberado, pues ha comprobado que la locura es hereditaria, saliendo por la ventana para llamar a Elaine, a la que le dice a gritos que no es un Brewster, sino el hijo del cocinero de un barco.

Justo en ese momento escucha cómo grita Elaine, que sube del sótano, diciendo que es cierto, y que ha visto los 13 cadáveres abajo.

Aparece justo en ese momento el teniente, y para hacer que se calle, Mortimer la besa y se la lleva en brazos, indicando las ancianas que se la lleva de viaje de novios.

Finalmente ella responde a su beso frente al taxista al que le dice que van a las cataratas del Niágara, pidiéndole que llame a un taxi, tratando el taxista de explicarle que lo tiene allí, aunque cuando Mortimer le dice que no es el señor Brewster, sino el hijo del cocinero de un barco, el taxista afirma que él en realidad es una cafetera, mientras, al grito de "carguen", y con Elaine en brazos, Mortimer corre hacia la casa de esta.

Calificación: 4
Te cuento la película