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Dos días, una noche
Dos días, una noche

Deux jours, une nuit (2014) * Bélgica / Francia / Italia

Duración: 96 min.

Fotografía: Roger Deakins

Guion y Dirección: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne

Intérpretes: Marion Cotillard (Sandra), Fabrizio Rongione (Manu), Catherine Salée (Juliette), Christelle Cornil (Anne), Batiste Sornin (Dumont).

La insistente llamada del teléfono despierta a Sandra.

La llama su amiga Juliette, y mientras habla con ella y saca del horno la tarta que hizo para los niños, empieza a llorar.

Sube al baño y se toma una pastilla sin poder dejar de llorar, pese a que se repite a sí misma que no debe hacerlo.

Cuando llega Manu, su marido, se muestra preocupado, pues le llamó Juliette y le dijo que no le cogía el teléfono, y le contó que si van a ver a Dumont, el dueño de la empresa aceptará que sus compañeros voten de nuevo, pues Jean-Marc, el encargado habló en la anterior votación con los trabajadores y les metió miedo, no entendiendo él por qué no quiere ir, diciendo ella que no sirve de nada.

Finalmente consigue que hable con Juliette, que le pide que vaya con ella a ver a Dumont, que las recibirá antes de las 5 y podrán convencerle para que acepte que se haga una nueva votación, pues Dumont no decidió aún.

Pero tras escucharla vuelve a llorar, pues dice que no puede volver a empezar.

Tras recoger a los chicos, Manu la lleva a la fábrica, donde se encuentra con su amiga, aunque cuando llegan se da cuenta de que le mintió, pues Dumont no las estaba esperando, pero le dijo eso para convencerla.

Paran al jefe en el aparcamiento cuando se disponía a marcharse.

Juliette le plantea la posibilidad de realizar una nueva votación el lunes.

Él recuerda que en la votación del día anterior hubo 14 compañeros de 16 que prefirieron la prima anual a su reincorporación a la empresa, pues no pueden pagar ambas cosas, por lo que no cree que volver a votar suponga un cambio de la mayoría.

Juliette insiste en pedir una nueva votación sin Jean Marc influyendo a la gente, pues les dijo a los trabajadores que si no la despedían a ella despedirían a otro, algo que él niega haber dicho y le dice que no se opone a la votación aunque duda que cambien las cosas.

Le dice luego a Sandra que quería hablar con ella el lunes, para decirle que la crisis y la competencia asiática le obligaron a tomar esa decisión.

Sandra no logra decir nada, y le dice a Juliette cuando se marcha Dumont que no podía hablar. Que le quería decir que ya estaba recuperada y lista para trabajar, pero fue incapaz de articular palabra, aunque Juliette le dice que no importa, que su presencia le conmovió y si el lunes acude a la votación pasará lo mismo con el resto de la gente.

No quiere ni cenar con sus hijos y prefiere irse a la cama lamentando que solo Juliette y Robert pensaron en ella, asegurando que no existe para los demás.

Manu le sugiere que hable con sus compañeros durante el fin de semana, porque si va el lunes, todos juntos, podrán apoyarse, pero si va a verlos y les dice que necesita su trabajo será más fácil convencerlos, aunque ella dice que parecerá una mendiga.

Buscan de todos modos, con la ayuda de sus hijos las direcciones de sus compañeros.

La llama Robert, el otro compañero que voto por ella, que le da el teléfono de Kader, otro compañero que no estará en su casa el fin de semana.

Le dice a Kader que ya está recuperada y le pide que vote por ella, pues en su casa necesitan su sueldo, pese a que sabe que si lo hace él perderá 1.000 Euros, preguntando él si podría no votar, pero ella le dice que no sirve, consiguiendo finalmente que la apoye.

Al día siguiente sale en el autobús para empezar con su recorrido.

Vuelve a tomar pastillas pese a que su marido le insistió que no lo hiciera el día anterior.

Va a ver a una compañera, Mirielle, pero no está en ese momento, por lo que, entretanto va a casa de Willy.

Le explica que el jefe les permitió repetir la votación porque Jean-Marc influyó a la gente en la primera contando que si no la echaban a ella echarían a otro, diciendo él que no votó porque ella perdiera su trabajo, sino por cobrar su prima y fue Dumont quien les dijo que tenían que decidir entre una cosa o la otra y que él necesita la prima, pues tienen que pagar 500 Euros al mes para la universidad de su hija.

Le dice al final, que, de todos modos, lo pensará, pero la mujer le dice que ya está pensado, pues necesitan el dinero, ya que ella está también desempleada.

Vuelve luego a casa de Mirielle, que llega justo en ese momento a su casa y que le dice que aceptaría votar por ella, pero eso le haría perder la prima y ella dejó a su marido y está empezando de cero con su compañero y no puede permitirse perder 1.000 Euros.

Va luego a ver a Nadine, y a través del portero automático su hija le dice que no está su madre, aunque la escucha por detrás y le pregunta por qué no quiere hablar con ella.

Van luego al restaurante en que trabaja Manu, donde come con su madre y sus hijos, y sale afuera para que ellos no la vean llorar, contándole a su marido que lo que más le duele es lo de Nadine, pues se llevaban bien y ni siquiera quiso hablar con ella.

Su marido trata de convencerla de que vea a un par de personas más, llevándola él en el coche, viendo cómo toma otra pastilla, preguntándole cuántas ha tomado.

Va a casa de Timur, diciéndole su hija que está entrenando a un grupo de chicos, indicándole el campo en que está, muy cerca de allí.

Ve que está, en efecto, entrenando a un grupo de niños.

Cuando la ve, el hombre rompe a llorar y le dice que por supuesto que votará a favor de que se quede y está contento de que haya ido, pues desde el día anterior está furioso consigo mismo por haber votado por la prima y le pide disculpas, diciéndole ella que puede entenderlo, aunque él insiste en que está avergonzado, pues hasta olvidó lo que ella hizo por él cuando rompió las células y dijo que había sido ella para cubrirle.

Él le dice que lo conseguirá y le propone hablar con Miguel y le dice que le llamará.

Sale contenta tras ese buen momento, yendo con más ánimo a casa de Hicham.

Le dice a su mujer que quiere hablar con él porque puede ayudarle a conservar su empleo. Lo llama por teléfono, diciéndole él que habló con Kader y que no desea perder su prima.

Angustiada, entra en una tienda a comprar agua y de pronto ve allí a Hicham, que le cuenta que trabaja allí los fines de semana en negro y le pide disculpas por haber sido tan brusco por teléfono, aunque se reafirma en que no puede perder su prima.

Ella le pide que se ponga en su lugar, confesándole él que le llamó Jean-Marc y cree que hizo lo mismo con los demás para que no cambien de opinión, preguntándose ella por qué piensa que es mejor que la despidan y le pregunta qué dijo en su contra, diciéndole que pensaba que no podría trabajar bien después de su enfermedad.

Siente ahoga al escucharlo y se va, debiendo tomar un largo trago al llegar al coche.

Su marido trata de animarla, pero dice que su jefe tiene razón y que no está a la altura, pues no puede dejar de llorar y pierde la voz.

Él le dice que tiene motivos para derrumbarse, pues cuando estaba ya bien para regresar al trabajo le informaron de su despido.

Le dice a él que siente que van a separarse porque ya no la quiere. Que siente pena por ella, pero ya no la quiere y le pregunta si no le importa que no hayan hecho el amor en cuatro meses, diciendo él que sí, pero que sabe que volverán a hacerlo y que la quiere.

Van a ver a otros dos compañeros, Yvon, y su hijo, que están arreglando el coche y les cuenta lo mismo y les dice que a lo mejor les llamó Jean-Marc para decirles que con la depresión no volverá a trabajar igual, pero que lo hará.

El padre le dice que no quiere que la despidan, pero tampoco perder su prima.

El hijo, más duro, le dice que les pagan la prima porque trabajaron para cobrarla y ella quiere que se la den a ella y le pregunta si no le da vergüenza ir a robársela, enzarzándose en una pelea padre e hijo, acabando el último por tirar a su padre, cayendo también ella, que ve al recuperarse a Yvon en el suelo y sin reaccionar, por lo que debe auxiliarlo, ayudándole también su marido, que le echa agua encima.

Yvon le dice tras ello que puede contar con su voto el lunes.

Pero ella se siente luego mal, pues fue ella quien provocó la pelea y no puede soportarlo, pues se siente como una mendiga o una ladrona que va a quitarles su dinero y ve que tienen ganas de pegarle y ella también se siente con ganas de pegarles a ellos, por lo que decide irse a dormir y no seguir con las visitas pese a que Manu le recuerda que dijeron que irían a ver a Miguel, diciendo ella que los verá el lunes, insistiendo él, pues, dice, tiene el voto de 5 de 10, aunque ella le dice que en realidad solo tiene el de dos, que a los otros los forzó a apiadarse de ella y piensa en cómo la mirarán los que por su culpa pierdan la prima y le dice que ni siquiera piensa ir el lunes y que decidan por ella, tras lo que vuelve a tomar otra pastilla.

La llama Juliette, pero no desea ponerse y se va a la cama.

Luego va a verla Manu y le dice que Juliette llamó por teléfono para decir que Timur habló con Miguel y votará por ella también, por lo que solo les faltan tres votos más, y le dice que irán a verlos al día siguiente.

Ella le dice que se siente sola, pero él le dice que lo conseguirán.

Al día siguiente vuelve, en efecto a salir.

Va a ver a otra compañera, Anne, y no le abren, aunque cuando se está marchando sale y le dice que la vio por la ventana. Que estaba escuchando música y no escuchó el timbre, pidiéndole que pase.

Le dice que ya sabe lo de la votación porque la llamó Nadine, que le dijo que necesitaba los 1.000 Euros, lamentando Sandra que no se lo dijera a ella y no le abriera.

Anne le dice que necesitan la prima para hacer el patio trasero pues tienen que hacer un muro, diciéndole Sandra que no se disculpe. Que no quiere su lástima.

Le dice luego que necesitan el dinero, pero que hablará con su marido, y le dice que la llamará más tarde cuando regrese él.

Mientras van a la siguiente dirección suena una canción en la radio y su marido la apaga, pidiéndole ella que no lo haga. Que no quiere que trate de protegerla. Sabe que la quitó porque es una canción que habla de pensamientos oscuros y de lo triste que es la noche.

Va a hablar con Julien, que está en un bar, pero no se atreve a entrar, pues hay mucha gente. Su marido le dice que esperen hasta que salga, comiendo un bocadillo entretanto.

Mientras está en la panadería lo ve pasar y se acerca a verlo, aunque duda en hacerlo.

Él le pregunta quienes votarán que sí, aunque se niega a decírselo.

Le dice que no puede permitirse perder la prima y le dice además que Dumont vio que podían hacer el trabajo con 16 personas y no cree que la vuelva a readmitir, diciéndole ella que tienen que hacer tres horas extras cada semana, diciendo él que a lo mejor aceptan si se las pagan.

El marido la lleva de nuevo a casa de Anne, pues no la llamó, diciéndole Sandra que no quiere ver a más personas y quiere regresar a casa.

Él le dice que Julien le mintió, pues el jefe no dijo que prefería pagar horas extras a readmitirla y que lo hizo para desanimarla, por lo que la lleva a casa de Anne, tomándose ella otra pastilla.

Ella le dice que aún está hablando con su marido y están viendo si pueden pagar a plazos, aunque escuchan de pronto cómo él la llama a gritos y la hace entrar a la fuerza mientras le pregunta a Sandra si disfruta fastidiando a la gente, y sigue escuchando gritos dentro.

Le dice a su marido que la lleve a casa, pues no quiere seguir jodiendo a la gente y que Jean-Marc tiene razón y no está a la altura.

Vuelve a llamar Juliette, pero no quiere volver a hablar con ella.

Va a comprar sándwiches para una fiesta que tienen los niños al día siguiente.

Pero luego en casa saca todas sus pastillas de las cajas y se las toma de una vez, guardando la caja en el armario como siempre, sin dejar rastro.

Cuando va a acostarse escucha a su marido llamándola y pidiéndole que baje, pues tiene una visita, viendo que se trata de Anne que ha ido para decirle que votará por ella el lunes.

Ella confiesa entonces que acaba de tomarse toda la caja de Xanax, por lo que le pide a Anne que llame a una ambulancia mientras él la lleva a la cocina para intentar que vomite.

La llevan al hospital y le colocan sueros. Le pide perdón luego a su marido cuando lo dejan pasar, contándole él que Anne sigue en la sala de espera.

Ella le dice a su marido que irán a ver a los tres últimos esa noche, aunque le dice a Anne que antes irán a llevarla a su casa, diciéndoles ella que no irá a su casa, pues ha decidido dejar a su marido y que es la primera vez que decide algo, proponiéndole Sandra que duerma en su casa esa noche.

Van a la siguiente visita. Allí el compañero le dice que sabe por qué fue. Que le llamó Yvon y aunque él esté dispuesto a perder la prima él no puede, ya que tienen un solo sueldo.

Ella le dice que sentirá que pierda su prima si se queda, diciéndole él que hace bien en luchar por su sueldo y que él debería votar que sí, pero será un desastre para él si la mayoría la apoyan, pese a lo cual le desea suerte.

En el coche vuelve a decirle a Anne que si quiere la llevan a su casa, pero ella dice que no. Que es difícil porque acababan de mudarse y esperaban tener un hijo, pero que es mejor así.

Sandra le pide que no lo haga por ella, diciéndole Anne que no se siente obligada, que es feliz de ayudarla.

Escuchan rock camino a su siguiente destino y parecen más animados.

Pero nadie le contesta en su nueva visita.

En la siguiente va a preguntar a Alphonse, que está en la lavandería.

Este le dice que le gustaría votar por ella al día siguiente y Dios quiere que ayude al prójimo, pero tiene miedo de los demás, y por eso no votó por ella el día anterior, pues a él la prima le supone solo 150 Euros.

Confirma que Jean-Marc habló con él y le dijo que si se quería llevar bien con los demás tenía que votar por la prima y aunque quería votar por ella no se atrevió.

Ella le dice que el lunes será diferente, pues el voto es secreto y con él votarían 8 por ella, ante lo que el muchacho le dice que lo hará, aunque luego le pregunta si obtendría la mayoría sin su voto, diciéndole ella que no, echándose entonces atrás Alphonse diciendo que entonces Jean-Marc dirá que ganó por su voto, pues preguntará a los demás y él tiene un contrato temporal y si Jean-Marc informa mal sobre él no le renovarán, confirmando ella que Alphonse es como ella, que tiene miedo a Jean-Marc.

Al día siguiente Manu las lleva hasta la fábrica, donde, antes de la votación habla con Charly, que es el que faltaba, diciendo este que necesita la prima pero lo pensará.

Ven que entra en la sala Jean-Marc, pese a que les dijeron que no iría, aunque algunos dicen que no votarán si no está él, pues también fue Sandra, aunque ella les dice que se irá.

Julien insiste en que se quede Jean-Marc, diciendo Robert que es el jefe y si se queda les puede influir, diciendo el hijo de Yvon, de acuerdo con Julien en que quieren que se quede para que él y la otra puñetera no puedan influirles.

Yvon le pide a su hijo respeto para Juliette y que no sea grosero, lanzándose contra él, debiendo separarlos los compañeros.

Ante ello Jean-Marc dice que se irán él y Sandra para que nadie influya.

Acuerdan que la votación sea secreta, recontando los votos Juliette y Julien.

Salen en efecto Sandra y Jean Marc, que le dice, una vez fuera que debe estar contenta, pues jodió a todo el equipo. Que ya se hizo la votación y no servirá de nada repetirla.

Ella le dice que no debió meterles miedo para que votaran en contra de ella, negando él haberlo hecho, diciendo ella que lo hizo y que además los llamó el fin de semana para que no cambiaran su voto, preguntando él quién le dijo eso, respondiendo ella que no tiene corazón.

Poco después sale Juliette para decirle que votaron 8 a favor y 8 en contra, faltándole un voto para poder ser readmitida. La abraza y le dice que irá a verla después, diciéndole además que los que votaron por ella siguen en el comedor, entrando para agradecérselo y decirles que no les olvidará, observando que, pese a su miedo está también Alphonse.

Le dice a Anne que podrá quedarse si lo desea también esa noche en casa.

Mientras vacía su taquilla, recibe la llamada de Dumont.

Este la felicita, pues consiguió convencer a la mitad del personal para que renunciara a la prima, por lo que, para disipar el rencor en el personal ha decidido pagar la prima y readmitirla, aunque no podrá hacerlo de inmediato, pues durante su baja vieron que el trabajo podía hacerse entre 16, y la cogerán en septiembre, pues no renovarán un contrato temporal.

Ella le dice que no puede dejar que despidan a alguien para volver, diciendo el empresario que no le despedirán, simplemente no le renovarán, diciendo ella que es lo mismo.

Cuando sale llama a su marido y le dice que será difícil, pero que empezará a buscar ese mismo día trabajo y le dice que está feliz, porque dieron pelea, alejándose sonriente.

Calificación: 3
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