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El amor en su lugar

Love gets a room (2019) * España / Gran Bretaña

Duración: 103 min.

Música: Víctor Reyes

Fotografía: Rafael García

Guion: Rodrigo Cortés, David Safier (Obra: Jerzy Jurandot)

Dirección: Rodrigo Cortés

Intérpretes: Clara Rugaard (Stefcia), Ferdia Walsh-Peelo (Edmund), Mark Ryder (Patryk), Valentina Bellè (Ada), Jack Roth (Jozek), Freya Parks (Niusia), Anastasia Hille (Irena), Magnus Krepper (Sargento Szkop), Henry Goodman (Zylberman), Dalit Streett Tejeda (Sarah).

Varsovia. Enero de 1942

400.000 judíos de toda Polonia llevan más de un año confinados por los nazis en un estrecho gueto en mitad de la ciudad y nadie puede entrar o salir de su perímetro.

Fuera del muro, la vida sigue. Dentro, sus habitantes mueren de enfermedad. Hambre. Frío. O tratan de recordar que siguen vivos.

Stefcia corre, pues llega tarde para la función que representan en el teatro Fémina, por lo que regatea con un hombre que lleva una bicicleta adaptada para llevar pasajeros, debiendo apearse enseguida ante la llegada de un camión con soldados alemanes y ocultarse en un edificio semirruinoso, del que también debe huir ante el acoso de otro hombre oculto allí y que pretende que le dé su abrigo de piel.

Atravesando edificios consigue llegar a otro punto de la ciudad, pero tampoco corre mejor suerte, pues allí se está llevando a cabo un control.

Allí observa cómo el oficial al mando del grupo hace que varios hombres deban arrodillarse a recoger sus gorras, simulando luego que les dispara obligando a todos a reír como si tuvieran gracia sus pesadas bromas, contándole Stefcia un chiste a una mujer para que sonría y no tenga problemas con el alemán.

Zylberman, otro de los actores le señala que llegó tarde y le dice que no debe coger demasiado cariño a los niños que cuida, diciendo ella que le dan sopa.

Ve cómo Niusia, otra de las actrices da a la pequeña Sarah un panfleto para que lea, pero Irena, la compañera más mayor le indica que les traerá problemas y lo quema.

Llega la hora de la actuación y antes de salir Edmund mira a la niña, Sarah, su hermana para ver si tiene fiebre, mientras otra de las actrices le pide que no tosa mientras están en escena.

Comienza la función, con el teatro lleno, sin que Patryk haya llegado, contando Irena a Stefcia justo antes de salir a escena que por fin llegó.

En la obra, una pareja se instala en su casa de alquiler, interactuando con la casera.

Fuera, mientras esperan para salir, Stefcia sonríe y le dice a Patryk que al público le encanta lo que ha escrito.

Y aunque les toca salir, Patryk le dice que deben hablar. Le dice que se van esa noche del gueto ellos dos, pues consiguió sobornar a dos soldados de las SS, preguntando ella qué pasa con Edmund, diciéndole Patryk que no tenía dinero para más.

Le dice que se irán a su pueblo y les esconderá algún granjero.

Pero Stefcia le recuerda que no quiere casarse con él, pues es novia de Edmund y no quiere separarse de él, diciéndole Patryk que solo quiere salvarle la vida.

En escena, la pareja de recién casados, Edmund y Ada, reciben la visita de Patryk, pues, dice, se le ha asignado la habitación donde ya están ellos, indicando Patryk que no conseguirá ya otra, pues se gastó todo el dinero en sobornos, diciendo Edmund que no pueden echarlo de allí, pues se helará o le matarán de una paliza y siendo soltero no ocupará mucho, aunque nada más decirlo entra Stefcia en escena, descubriendo que no es soltero.

Cuando entra la chica, Edmund recuerda que la conoce, pues actuaron juntos en el Greenspan, asegurando que es una gran cantante.

Ella le pregunta a su marido si no encontró una habitación libre, defendiéndose él alegando que la comisión de alojamiento pensaba que esa lo estaba.

Las dos mujeres reniegan de lo inútiles que son sus maridos y de los funcionarios.

Patryk y ella se casaron esa misma mañana y Ada y Edmund el día anterior.

Deciden hablar con la casera para poder vivir las dos parejas juntas.

Cuando salen de escena, Ada recrimina a Stefcia por no estar concentrada, pues se perdió dos veces.

Le pregunta a su compañera qué estaría dispuesta a hacer para salir del gueto, asegurando ella que lo que fuera.

En escena lamentan que deberían estar de luna de miel y no encerrados compartiendo una habitación, decidiendo simular allí mismo que viajan en un coche de caballos con una canción que es seguida por los espectadores golpeando el suelo con sus pies.

Termina la actuación Edmund improvisando una broma sobre los informantes judíos, que el público ríe, pero que pone nerviosos a sus compañeros, pues les pone en peligro y puede hacer que cierren el teatro.

En el entreacto, Stefcia le cuenta a Edmund el plan de Patryk para poder huir esa noche, indicando que le dijo que quería que huyese con él, aunque, dice, que le contestó que quería estar con él, sintiéndose Edmund confuso, no sabiendo cómo reaccionar.

Acude a ver a Sarah, que está ensayando una canción.

Mientras se cambia para el siguiente acto, Sarah le pregunta por qué no se casa con Edmund, diciendo ella que no se lo permiten.

La niña recuerda que antes estaba con Patryk, recordando Stefcia que Patryk la ayudó mucho cuando mataron a su padre.

Hablando con la niña se despista y llega tarde a escena, diciéndole Patryk mientras esperan para salir que si Edmund no le deja marcharse es porque tal vez no la quiere tanto.

Fuera, Ada le hace ver a Patryk que ella ya no quiere y dice que debe escribir canciones para alguien que le quiera.

Mientras ellos actúan, hay grupos de personas que aprovechan para pasarse panfletos.

Entretanto, en escena, Stefcia y Edmund recuerdan con nostalgia su pasado juntos.

Cuando salen de escena, Edmund le dice que debe irse con Patryk, pues ellos no pueden conseguir el dinero y desea que ella se salve, aunque ella protesta y le dice que encontrarán el modo de salir juntos.

De pronto ella repara en que les estaba escuchando Zylberman, del que ella sospecha que puede ser colaboracionista, diciendo él que la escuchó decir que necesita dinero, animándola a entregar a Niusia, ya que Jozek, su novio es de la resistencia, aunque entonces podrían cerrar el teatro, proponiéndole que aproveche que es guapa y es actriz para conseguir clientes en el Polonia sin tener que hacer la calle y podría tener mejor vida, comer y dar de comer a Sarah, que no tendría que pasar hambre.

En escena, Patryk se acerca también a Ada, de la que empieza a sentirse enamorado.

Entra es escena Zylberman, jefe del comité de vecinos porque organizan una fiesta, e invitan a Stefcia a cantar para ellos, concluyendo con una canción en yidis que todos siguen con gusto, y patean siguiendo el ritmo.

Cuando sale de escena le pregunta a Patryk de dónde sacó el dinero para los sobornos, viéndole remiso a explicarlo, por lo que comprende que lo robó, contándole él que fue a Grocher, el dentista, que, dice, saca los dientes de oro y se los vende a los alemanes.

Ella le pregunta si sabe que le robó, reconociendo él que lo golpeó y cayó, pero no sabe si le ocurrió algo, pero que nadie lo sabe.

Agobiada, sale afuera para tomar aire, saliendo Edmund tras ella para llevarle el abrigo, preguntándose ella qué han hecho para estar así.

Le pregunta luego a qué estaría dispuesto él para no perderla, si robaría o mataría por ella, diciendo él que no quiere retenerla, pues quiere que viva, y para ello tendrá que irse con Patryk, algo a lo que ella se niega.

Vuelve adentro y le pide a Patryk que le dé el dinero o le denunciará, pues lo ha robado, diciendo él que para ella, que le recuerda que quiere a Edmund y que se lo dará si de verdad la quiere para que pueda irse con él.

Corre a abrazar a la niña, aconsejándole Irena que se vaya con Patryk, pues lo importante es que te amen, no amar. Que ella ha querido a muchos hombres y siempre hay otro cuando pierdes a uno.

En su siguiente escena celebran la fiesta a la que acuden Niusia y Jozek, e invitan a beber a la casera, que les dice que va a volver a casarse con Finkelstein.

Luego se queda ella sola en escena con Edmund y con Patryk, cantando una canción en que se debate por el amor a ambos, a los que, siguiendo el guion debe besar, aunque solo besa a Edmund, recordándole este que también debe besar a Patryk, haciéndolo ella al final de forma muy apasionada.

Interrumpe la escena la llegada del Sargento Szkop, el mismo que antes, y durante el control hacía bromas de mal gusto, obligando a los judíos a reírlas, que toma asiento y pide que continúe el espectáculo.

Bajan el telón, y tras este, Stefcia pregunta a Patryk si es el alemán que trabaja con el dentista y si cree que le esté buscando, preguntándole Edmund si ha puesto a Steffi en peligro, indicando que deben esconderla en casa de la hermana de Jozek.

Zylberman le dice a Niusia que es por culpa de sus amigos de la resistencia, aunque, concluyen, en realidad podría estar allí por cualquier cosa, tanto por Niusia como por ver qué escribió Patryk, o por Irena, pues todos tienen algo que callar.

Niusia dice que Edmund es un radical, pues le vio en la imprenta, aunque este se defiende diciendo que ni siquiera es sionista.

Stefcia dice que quizá fue solo para ver la función, pues está solo y cuando van a por alguien no van solos, por lo que deciden continuar con la función, y, como ven que ríe se relajan pensando que realmente solo fue a ver la función.

Stefcia pregunta a Sarah si prefiere estar con ella o con su hermano, no sabiendo la niña qué responder, saliendo con ella y con Edmund afuera.

Edmund le pregunta si quiere despedirse de ellos, pero solo quiere que la niña diga que prefiere quedarse con Edmund, que le dice que no necesita enfadarle para que le sea más fácil marcharse.

Ella le pregunta por qué le es tan fácil renunciar a ella si la quiere tanto y por qué no lucha por ella, diciendo que no quiere que se muera, diciendo ella que ya están muertos, y que debe hacer lo necesario para estar juntos, preguntando él si lo que le sugiere es que le robe el dinero a Patryk y deje allí a Sarah para que se muera, diciendo ella que morirá de todos modos, diciendo él que entonces lo harán juntos, tras lo que se marcha enfadado pidiéndole a ella que se marche.

Ella se queda sola fuera llorando desconsoladamente, saliendo el escenógrafo con su abrigo, que habla de Irena y de cómo los espía, sabiéndolo todo de todos, e indicando que solo los invisibles sobreviven.

Él recuerda que es un converso de tres generaciones, pero le consideran judío y que además no tiene a nadie.

Les interrumpen para que entren, pues llegó la última escena.

En el escenario Edmund y ella cantan preguntándose qué deben hacer, debatiéndose en un mar de dudas, ya que se han enamorado y deberían separarse de sus respectivas parejas para vivir su amor, pues no pueden vivir el uno sin el otro.

Escuchan de nuevo la puerta, viendo cómo ahora entra un grupo de soldados que va tomando posiciones en el teatro.

Entra en escena Sarah, que debe cantar una canción, para que Stefcia determine si lo hace bien, conmoviendo al público.

De pronto Stefcia dice que ya sabe qué hacer, fuera de guion y se marcha del escenario y saca también a Patryk y a Edmund, pidiéndole a Ada que improvisen.

Le dice a este que le ha querido mucho, pero ya no y sabe que él haría lo que fuera por ella, pero Patryk llegaría a hacer incluso cosas que no están bien, por lo que cree que le ama más.

Le dice a Edmund que debe irse tras la función y llevarse a Sarah y ella se quedará allí con Patryk, pues, dice, es a él a quien quiere y además ellos tienen mucho que dar a la gente, pues necesitan reír. Él seguirá escribiendo sus obras y ella interpretándolas para que olviden por un rato el dolor, y tal vez logren sobrevivir y que los rusos les liberen y tener hijos.

Pero Patryk sabe que en realidad quiere a Edmund más que a su vida, pero que lo harán, pues él la quiere a ella más que a la suya.

Tras acordar esto acuden a escena para la representación del gran final.

Pero cuando comienza ese gran final les interrumpe un disparo del Sargento Szkop, momento en que otros soldados abren las cortinas, haciendo varios disparos más como si fuera incapaz de dominar su arma.

Se dirige luego a una señorita del escenario, estando Niusia, temblorosa y pálida, convencida de que se dirigen a ella, aunque el sargento aclara que es con Irena con quien desea hablar, aunque, indica, se dirige a ella porque sabe que los demás la escucharán.

Que sabe que a los judíos les gusta hacer cosas de judíos, como bailar o rezar, y que a él también le gusta reír, haciendo que todos rían, como antes hizo durante el control, pese a no tener ganas de hacerlo.

En el escenario, Patryk le pregunta a Edmund si es de la resistencia, diciendo este que ya no, y que es imposible que lo sepan, asegurándole Patryk que si le pasa algo a Stefcia acabará con él.

Szkop les dice que entiende que lean, y sabe que para ello imprimen periódicos prohibidos en yidis y panfletos, y que para imprimirlos hace falta una imprenta.

Vuelve a disparar mientras habla, diciendo que su fusil tiene algo suelto, por lo que saca una pistola que dice es más sólida y fiable y solo dispara si él lo desea, apuntando con ella a Irena.

Les dice que los folletos le dan igual, pero la imprenta no, porque con ellas se pueden imprimir salvoconductos y no puede permitir que impriman salvoconductos que perturben la paz que han alcanzado.

Apunta a Irena, que le dice que está cometiendo un error, aunque de pronto se gira y dispara al músico que tocaba la batería y que trata de huir, aunque es fácilmente retenido por los militarse que lo apalean y se lo llevan, escuchándose cuando salen varios disparos.

Tras ello les felicita por la función y les pide que continúen mientras los soldados se marchan.

Todos se sienten confusos y asustados tras el incidente, diciéndoles Stefcia que deben terminar la función, pues es lo que les queda y piden a la gente que se sienten, pues terminarán antes del toque de queda.

Todos están abrumados y asustados, pero, pese a todo, continúan con su función.

La función termina con el intercambio de parejas, que deberán divorciarse para poder casarse con las personas a las que aman, besando con pasión Stefcia a Edmund porque así figura en la obra, pero también como despedida.

Patryk besa a Ada, este sí por guion, y Jozek indica que si él y Niusia se casan al día siguiente tendrán que vivir los seis juntos, por lo que necesitarán otro biombo, aunque lamenta que no podrán irse de luna de miel, terminando la función diciendo todos juntos que, cuando nada puede hacerse, siempre queda el amor.

Cantan luego todos, la canción de cierre del espectáculo, mientras detrás de la primera fila Steffi se despide de Edmund y de Sarah y les pide que se marchen antes del toque, pese a las reticencias, pidiendo a la niña que no se muera y que cuide de su hermano.

Les indica Patryk el sótano por el que deben salir, poniéndole Edmund a Stefcia, antes de marcharse, un anillo.

Edmund recorre luego con su hermana en brazos los sótanos para huir, asegurando que volverá si encuentra la forma de hacerlo.

Por fin la gente rompe a aplaudir, algo que les emociona a todos, que saludan uno a uno, recibiendo Stefcia, que es la última en hacerlo, la mayor ovación.

Desde los túneles Edmund también se emociona al escuchar los tan deseados aplausos.

El amor en su lugar, de Jerzy Jurandot se estrenó en el teatro Fémina del gueto de Varsovia el 16 de enero de 1942 y se representó durante cuatro semanas, cinco meses antes del inicio de las deportaciones.

De las 400.000 personas que vivieron en el gueto, solo 50.000 sobrevivieron al final de la guerra.

Calificación: 3
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