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El mundo de ayer

Le monde d'hier (2021) * Francia

Duración: 89 min.

Música: Valentine Duteil

Fotografía: Philippe Guilbert

Guion y Dirección: Diastème

Intérpretes: Léa Drucker (Élisabeth de Raincy), Denis Podalydès (Franck L'Herbier), Alban Lenoir (Patrick Hérouai), Benjamin Biolay (Didier Jansen), Jacques Weber (Luc Gaucher), Thierry Godard (François Willem), Emma de Caunes (Lucie), Jeanne Rosa (Clémence), Frédéric Andrau (Dimitri), Luna Lou (Mila).

La presidenta, Élisabeth de Raincy, acude a una reunión con el Primer Ministro, Didier Jansen, al que le dice que no puede hacer nada, pues no encaja en el FMI, y que no debía haber dudado tanto.

Él cree que es idea de Franck, el Secretario General, aunque ella le dice que es cosa suya, y le recrimina que no se peleara para presentarse a las legislativas en vez de esconderse en Washington, aunque él le dice que no habría ganado, diciéndole ella que habría perdido con honor.

Le propone ser Alto Comisionado para Refugiados, aunque para ello debe hablar con Gaucher, el candidato, a lo que se resiste.

Llega entonces Franck, el aludido Secretario General, que desea hablar con ella en privado, aunque Élisabeth le pide que hable delante de Didier, contándole que tienen malas noticias, pues los últimos sondeos indican que Willem está ganando terreno, con un 37,7, mientras que Gaucher se estanca en un 33,3, aunque Élisabeth le recuerda que ocurrió lo mismo 5 años atrás y pese a ello lo derrotó en la segunda vuelta y Gaucher es de los suyos, un republicano.

Franck le insiste luego en que quiere contarle algo más, aunque en privado, asegurándole Didier, antes de marcharse que soportará muy bien no verlo más tras unas semanas.

Cuando se quedan solos le asegura que Willem va a ganar las elecciones, pues una web de noticas rusas lanzará una bomba tras la primera vuelta: un video en que se ve a Rachid Wassouf recibiendo una maleta llena de dinero en un viaje de Gaucher a Egipto en que le acompañaba, 10 años y medio atrás.

Dice que uno de sus agentes vio el video, y en él Wassouf indica que ese dinero se utilizará en la campaña de Gaucher.

Le extraña que no lo pillaran antes, indicando que la web rusa parece financiada por el Kremlin y debe haber ya muchas copias y ni Interior ni Exteriores saben aún nada y asegura que esa información no saldrá de la embajada.

Pide que mande a Alexandre, el embajador en Rusia a París junto con el agente que vio el video y que vayan Gaucher y Yasmina para que le informe de las consecuencias legales, aunque él dice que no es buena idea y pide que le dé unas horas, pese a que están a miércoles y la primera vuelta será el domingo.

Mila, la hija de la presidenta la llama angustiada por sus sueños terroríficos que no la dejan dormir bien.

Vuelve tras ello para hablar de nuevo con Franck que le dice que solo les queda una solución, y tienen solo tres días, pues tras la primera vuelta no podrán hacerlo ya, recordándole que Willem, el candidato de la extrema derecha es muy peligroso pues van a por todos: homosexuales, judíos, inmigrantes, árabes y parados y contra la pena de muerte y el aborto y le recuerda lo que pasa ya en Rusia, Turquía, Brasil, Estados Unidos, los países islamistas, Corea del Norte, China, Cuba, Polonia, Hungría, Austria, Chequia y Eslovaquia, o el Brexit. Y después de Francia irán Alemania, Italia, Finlandia, Bélgica, Holanda, y todos ellos, incluido Willem, tienen el apoyo de Rusia y tiene vínculos con la extrema derecha europea, asegurando que si Francia cae caerá el resto de Europa y Willem puede liderar la internacional fascista.

Le reprocha que no se haya enfrentado a él debido a su orgullo, asegurándole que hubiera ganado a Gaucher sin problemas y la acusa de ser la responsable de lo que está pasando, lanzándole ella enfadada un vaso de agua a la cara antes de retirarse.

Tras ello y en un cuarto anexo la atiende un médico que le trasfunde sangre mientras le ponen oxígeno.

El secretario va a verla de nuevo más tarde y le muestra información que tienen de Willem, preguntando ella si tiene a alguien infiltrado, asegurando que a nadie le preocupa que le hayan sacado fotos con una amante, su jefa de prensa y pregunta si a la gente no le preocuparía más poner a un alcohólico al frente del país, diciéndole Franck que eso lo acercaría más al pueblo, en vez de alejarlo.

Pero ella no permite que salga, aunque él insiste, recordándole él lo bien que le ha aconsejado durante los últimos 10 años y le asegura que la historia no se acaba allí, que será responsable si llega al poder la extrema derecha y que él no quiere ser responsable de una guerra civil y si no hace nada no podrá volver a mirarse en un espejo.

Pese a lo que le dijo a su Secretario, le pasa la información a Patrick, el jefe de sus guardaespaldas, diciéndole que tenga cuidado de a quién se la confía.

Ella acude a la inauguración de una comisaría, que ella, recuerda, aprobó ella misma, junto con la financiación para su construcción.

Para poder hacerse cargo del asunto, Patrick pide un día libre para ir al médico.

Franck se ve con Gaucher, el candidato, en una cocina, no entendiendo Franck que bromee sobre las encuestas, aunque Gaucher está convencido de que les encanta a los franceses y está convencido de que destrozará a Willem.

Mientras están reunidos recibe la llamada de Didier, comentándole a Franck luego que está convencido de que fue la presidenta la que le pidió que lo llamara.

Élisabeth habla con su exmarido, el padre de Mila y le dice que ella se lo contó todo y que tiene que ponerse en tratamiento con independencia de lo que la gente piense, asegurándole ella que se pondrá en tratamiento en tres semanas, cuando acabe su mandato, diciéndole él que debería haber empezado tres meses antes y que no debe dejarlo más, aunque ella dice que tiene problemas más serios.

Y de pronto ella le pide que le enseñe su móvil, ofendiéndose él de que tras 10 años juntos y una hija en común no confíe en él.

Se reúne luego con su hija y la regaña por haber hablado con su padre de su enfermedad, recordándole que es un secreto de estado, algo que, dice, es muy grave.

Le repite a ella que en tres semanas empezará el tratamiento y volverán a estar juntas e irán de viaje, aunque Mila dice que lo que quiere es que se cuide y se cure.

Patrick se reúne con otro compañero, tras colocar cámaras en el apartamento de la amante de Willem.

Élisabeth habla con el canciller alemán sobre la moratoria, logrando convencerle para que la ayude a conseguir dejar un planeta más limpio.

En su siguiente reunión con Franck, le dice que ha puesto al día a Didier de la situación con Gaucher y le propuso algo, que no considera buena idea, pero quiere que la escuche, por lo que hace pasar a Primer Ministro, que les dice que su idea es colar en las cuentas de la campaña de Willem irregularidades tan graves como para que se anulen las elecciones y organizar unas nuevas.

Franck cree que permitirán que Willem salga elegido, diciendo Élisabeth que así lograrán que Gaucher se retire y evitar esas elecciones.

Didier asegura que Gaucher se retirará cuando sepa que va a publicarse el video, y más tras los resultados de las primera vuelta, pues ganará Willem y habrá un solo candidato y las elecciones quedarán anuladas y así el video no saldrá, aunque deben buscarle alguna excusa, como una enfermedad y así se marcharía con honores.

En ese caso solo Élisabeth podría presentarse, aunque Franck le pide que le deje estudiar el asunto y le recuerda las consecuencias que tendría que se pospusiesen las elecciones. Supondría que ella debería seguir en el cargo en vez de tres semanas, de tres a seis meses más y volver a presentarse y si Gaucher acepta, saldría reelegida, aceptando ella la propuesta.

Cuando llega a su casa Franck, su mujer está viendo una película muda y le recuerda a él que al día siguiente se irá a Bruselas, quedándose dormida en el salón antes de que él vaya a acompañarla, pese a habérselo prometido.

Patrick hace un seguimiento desde su ordenador de la chica a la que vigilan.

Pero unas horas más tarde, a las 4,20 debe despertar a la presidenta, debiendo cubrir su pecho antes de que se despierte para que no sepa que lo tenía al descubierto.

Le comunican que hubo un grave atentado en Ginebra en que hubo al menos 50 muertos, 12 de ellos franceses y numerosos heridos.

Le informan que habían tenido amenazas en los últimos meses contra centros financieros como Ginebra, que provenían de la izquierda radical, no del mundo árabe y que la discoteca en que se atentó estaba en el barrio de los bancos franceses, diciendo otra consejero que en Ginebra hay bancos franceses por todas partes.

Un militar les dice que el terrorista inmolado era francés y lo estaban investigando.

En televisión informan del atentado y entrevistan a François Willem desde la sede central de su campaña, indicando este que la catástrofe podría haberse evitado, pues el gobierno conocía e investigaba al kamikaze, y recuerda que ha pedido repetidamente que se encarcele a los sospechosos, acusándolos incluso de complicidad, diciendo que tanto Gaucher como la señora De Raincy tienen las manos manchadas de sangre, comprometiéndose a encarcelar, cuando sea elegido, a todas las personas que suponen una amenaza contra el orden público.

La presidenta pide el número de las familias mientras despotrica contra el candidato ultraderechista, llamando luego a los familiares para mostrarles sus condolencias.

Patrick se reúne con dos colaboradores que le informan de los movimientos del día anterior, contándole su compañero que el candidato fue sin el coche de escolta, y que su guardaespaldas no entró, y al llegar a casa, del coche al domicilio, salió sin protección y que la cosa no fue muy bien, pues él le gritó y se fue dando un portazo.

Él piensa, por lo que pudo ver, que ella debe tener videos en su teléfono o en su ordenador, diciendo el otro colaborador que él no vio nada, pues son muy cautos, por lo que necesita más tiempo, indicando Patrick que no disponen de este, pidiendo que le encuentre algo.

Tras dar un discurso contra el racismo y discriminación y apelando a la unidad de la nación, pide que le organicen una reunión discreta esa tarde con Willem.

Recibe una llamada de Didier, diciendo que hay algo que no le cuadra, pues llamó a Gaucher como le dijo, y cuando lo hizo estaba reunido con Franck, no entendiendo que lo asesore si sabe que saldrá el video y que no será elegido.

Ella decide llamar a su embajador en Moscú.

Tras ser nuevamente atendida médicamente, y de recibir una nueva trasfusión, le pide a Patrick que lo pare todo.

Willem acude en efecto a la reunión solicitada por la presidenta, diciéndole esta que lo que dijo esa mañana fue escandaloso y vergonzoso, diciéndole él que siente si le dolió, pero que su rival es Gaucher y cree que si el islamista hubiera estado entre rejas no se habría inmolado.

Élisabeth le recuerda que están en un estado de Derecho y no puede encarcelarse a los investigados. Son solo sospechosos y le acusa de ser un vendedor de humo.

Él le dice que creía que le había convocado para informarle del atentado, no para insultarle, llevándolo ella a una estancia en el sótano a la que solo puede accederse con la huella dactilar de ella, la sala Júpiter, a la que, le dice, solo acceden los presidentes y los más altos cargos militares. El lugar más seguro y secreto del país, y le asegura que mientras ella viva no meterá allí ni un solo pie.

Recibe tras ello a Franck, enfadado por lo que hizo con Willem, y por haber llamado al embajador en Moscú.

Ella le pregunta por qué sigue viendo a Gaucher, recordándole él que fue ella quien le pidió que lo asesorara y no podía dejar de hacerlo de un día para otro, mostrándole su enfado por el hecho de que haya sospechado de él.

Le dice que Alexandre le confirmó la existencia de la grabación, diciéndole Franck que ha cometido un error, pues ahora conoce oficialmente la existencia del video y no podrá negarlo y está seguro de que Alexandre la venderá a Gaucher para conservar su puesto, y lamenta que tras 20 años de fidelidad es la primera vez que ha desconfiado de él.

Le dice lo importante que es que coincidieran en ese tiempo y se siente mal de que dudara de su lealtad y de su amor por ella y le pide que ordene a Patrick que haga lo que le dijo.

Le exige tras ello que le pida perdón, pues de lo contrario no pinta nada allí.

Ella dice que no le deja elección y hace que pase Dimitri, al que le cuenta que el Secretario General presentó su dimisión y que será él quien ocupe el cargo, tras lo que le dice a Franck que ya no tiene nada que hacer allí, abriéndole la puerta para que se marche, besándola él antes de salir, pidiéndole que se cuide mucho.

Recibe un nuevo tratamiento tras ello mientras Franck llega a su casa vacía. Redacta una nota rápida que introduce en un sobre.

Sale luego a la terraza de su casa y se lanza al vacío.

La presidenta llora tras enterarse de la noticia, recibiendo la nota que Franck dejó para ella y en la que pone solo: "Tú y yo no somos nada".

Sale corriendo en bata y con los pies descalzos afuera, aunque ha helados, debiendo recogerla Patrick, que la lleva en brazos adentro.

Tiene prevista una visita al hospital de Ginebra, donde hay 6 ingresados franceses, informándole Clémence, su secretaria personal de que tienen previsto 30 minutos para las visitas y luego una rueda de prensa antes de volver al aeropuerto.

Reciben una llamada de Dimitri para informarles de que ha muerto también su embajador en Moscú, aparentemente por un ataque al corazón.

Cuando llegan al aeropuerto llega también Didier con Mila, preguntándole la presidenta a Didier si sabe a dónde va, respondiendo este afirmativamente, dándole ella las gracias por haber llevado a la muchacha.

Antes de subir al avión pide a Patrick que actúe, sustituyéndolo otro guardaespaldas, mientras Patrick se marcha.

Calificación: 2
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