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El regreso de Ben
El regreso de Ben

Ben is back (2018) * USA

          También conocida como:
                    - "Regresa a mí" (Hispanoamérica)

Duración: 98 min.

Música: Dickon Hinchliffe

Fotografía: Stuart Dryburgh

Guion y Dirección: Peter Hedges

Intérpretes: Julia Roberts (Holly Burns-Beeby), Lucas Hedges (Ben Burns), Courtney B. Vance (Neal Beeby), Kathryn Newton (Ivy Burns), Rachel Bay Jones (Beth Conyers), David Zaldivar (Spencer / "Spider"), Michael Esper (Clayton).

Un chico encapuchado llega fumando con un vapeador a una casa y como no hay nadie mira por la ventana, viendo a un perrito que salta al verlo.

Entretanto y en la iglesia de la localidad, Holly Burns asiste con Ivy, su hija mayor y los pequeños Liam y Lacy a los ensayos de Navidad, ya que la mayor participa en el coro y los pequeños, en el Belén viviente.

Cuando Holly regresa con sus hijos, ve que está el joven encapuchado frente a la casa y se queda estupefacta, tras lo que sale del coche y abraza emocionada al muchacho.

Salen luego los hijos pequeños, también contentos, pero no Ivy, que hace una llamada.

La madre parece emocionada y ríe las anécdotas de su hijo, pero la hermana no.

Pero poco después Holly va al baño y se guarda todas las medicinas mientras su hijo mayor, Ben juega con sus hermanos pequeños en la calle, con la nieve.

La madre dice que está mucho mejor, preguntándole su hija por qué entonces lo esconde todo, incluyendo sus joyas, diciéndole que para evitar tentaciones, pero que esta vez tiene buenas sensaciones, algo que Ivy no comparte y se pregunta qué hace allí, pues tenían previsto ir a verlo al día siguiente.

Su madre le pide que lo vigile y lo grabe con el teléfono, haciéndolo ella diciéndole que es un video familiar navideño.

Y de pronto aparece Neal, el padre de Liam y Lacy, que es negro, y que se queja de que fuera Ivy quien lo llamó y no ella.

Neal le dice a Ben que habían llegado a un acuerdo de que lo mejor era no volver todavía a casa, algo que dijeron los terapeutas y él mismo, puesto que allí hay demasiados detonantes, respondiendo Ben que eso fue meses antes y que la Navidad anterior metió la pata, pero ahora tiene apoyos y le va bien y tiene a su padrino.

Su madre dice que le cree, pero Ivy le recuerda que escondió medicamentos y joyas, lamentando Ben que no le crean y les pide que le lleven de regreso.

Holly les echa en cara a Neal y a Ivy que ya no tengan fe en Ben, pero decide llevarlo de regreso, calmándola Ben y diciéndole que es mejor así, aunque antes de marcharse les para Neal. Ben los ve hablando desde el coche.

Su madre le dice que le van a dar un día si pasa la prueba de drogas que le hará y que tendrá abierta la puerta de su habitación y ella lo vigilará, obligándole para ello a hacer pis en un vaso sin perderlo de vista, saliendo limpio el test.

Suben al desván para buscar sus antiguos adornos de Navidad, haciendo subir a su hermana para que compruebe que no queda nada de sus drogas, pues antes las escondía allí.

Ben le dice luego a su madre que quiere ir de compras, para sus hermanos, llevándolo su madre a un centro comercial, donde se ve con un antiguo amigo que le dice que creía que estaba muerto.

Su madre le dice que si supera eso lo tendrá muy fácil, pues es un líder natural.

Pero de pronto, y mientras paran para tomar algo, Ben observa cómo baja en un ascensor un tipo al que conoce y realiza una llamada.

Holly se encuentra con el antiguo doctor de sus hijos, ahora con Alzheimer, al que le recuerda que mandó analgésicos a Ben cuando se lesionó con 14 años haciendo snowboard y le subió la dosis y su hijo se enganchó, por lo que, le dice, espera que tenga una muerte horrible.

Ben le dice a su madre que estaba hablando con su padrino, pues está nervioso, y este le aconsejó ir a una reunión, al que ella decide acompañarlo.

Allí cuenta que lleva 77 días sin drogarse. Lo máximo que ha conseguido y que hizo sufrir mucho a su madre, que lo encontró ese verano con una aguja clavada, y que de no ser por su perro, que se preocupó de mantenerlo despierto, habría muerto.

Tras la reunión, algunos lo animan y felicitan, acercándose una chica joven, como él, que le dice que es su primera reunión, preguntándole luego si no se acuerda, contándole que era su camello e irá a rehabilitación después de Navidad, aunque le gustaría colocarse una última vez, pero que no lo hará a no ser que pueda hacerlo con él.

Regresan a la compra y le compra ropa, revisándole los bolsillos antes de que entre en probador, aunque cuando se encierra se pone nerviosa y le obliga a abrir, entregándole él una papelina que dice, le entregó la chica de la reunión, a la que se lo quitó para que no se drogara, pues, le dice que la última vez que no ayudó a alguien murió.

Holly lo lleva luego al cementerio y le pregunta enfadada dónde prefiere que le entierre.

Van tras ello al oficio navideño, donde Holly saluda a su amiga Beth, a la que le dice que piensan en Maggie y que comprende que le duela, aconsejándole ella que agarre a Ben fuerte.

Salen los niños con sus disfraces de oveja y ángel y luego canta Ivy en el coro, llorando Ben al escucharla, emocionado.

Pero cuando regresan a casa ven que alguien entró e hizo destrozos, recordándole a Neal al ver que lo mira mal, que él estaba en la iglesia, y aunque los regalos siguen allí y no hay daños importantes, no encuentran a Ponce, el perro, por lo que Neal le dice a Ben que fue llegar él y pasó eso, diciéndole que es culpa suya.

Tras ello Ben sale y su madre coge el coche para buscarlo.

Lo ve corriendo y lamenta que por más que lo intente todo sale mal y que aunque no lo ha hecho él, es el motivo por el que lo hicieron y les pone en peligro, negándose a subir al coche y señalando que debe arreglarlo y encontrar a Ponce, diciéndole su madre que irán a buscar juntos al culpable, consiguiendo así que suba al coche.

Según avanzan recuerda los lugares donde se pinchó o donde robó a alguien.

Se acerca a una casa, pidiéndole a su madre que le espere y que no le haga preguntas, abriéndole un tipo que le invita a pasar, aunque él le dice que no lo hará y que su madre está en el coche, asegurando el tipo que él no robó su perro, pues es alérgico.

Holly le dice que sabe que conoce a ese hombre, diciéndole él que era su profesor de Historia. Que su madre murió de cáncer y tenía por ello una gran cantidad de oxi y tenían un arreglo, comprendiendo su madre que era a cambio de sexo, por lo que, angustiada, acaba vomitando.

Van luego hasta la casa del padre de Maggie, por si hubiera sido él, por odio.

Pero desde la ventana lo ven durmiendo y no está Ponce y se marchan, aunque el hombre lo ve, sale y le destroza el cristal, debiendo marcharse a toda velocidad.

Van luego hasta una restaurante donde espera ver a alguien.

Allí le cuenta a su madre que él enganchó a Maggie a la que le dijo que la droga era estupenda, tratando su madre trata de exculparlo diciéndole que se lo dijo porque en aquel momento era su verdad y lo hizo porque quería hacerla feliz.

La llama Neal preocupado: Ella le dice que están bien, pero que quieren regresar con Ponce.

Ben critica a Neal, pero su madre le dice que es una buena persona y que sin él no estaría allí, pues ella no podría haber pagado sus rehabilitaciones, y él rehipotecó la casa.

De pronto entra en el restaurante el tipo al que antes vio en el ascensor del centro comercial, que, al verlo, sale corriendo, persiguiéndolo Ben y peleándose con él, al que le pregunta a quién le contó que había vuelto, diciéndole que todos lo saben y le pregunta por su perro.

El yonqui le dice que él robaba a los demás, pero se pone digno cuando le roban a él, aunque finalmente consigue enterarse así de que fue Clayton.

Holly reconoce a Spencer, al que ahora llaman Spider, al que ve muy mal aspecto, golpeando a Ben antes de marcharse.

Le dice a su madre que ya sabe quién tiene a Ponce y que se trata de la persona que esperaba que no fuera.

Holly le da todo el dinero que puede sacar del cajero, y un colgante, aunque le dice que es mejor olvidarse de Ponce, pues es ya mayor, aunque él le dice que quiere a Ponce y que si no lo arregla será peor para toda la familia la próxima vez.

Lo espera nerviosa en el coche, por lo que, no pudiendo resistirlo baja, y empieza a marcar en su móvil, viendo entonces que Ben ya salió, aunque sin Ponce, diciéndole que Clayton ya no está allí, pues ha ascendido.

Holly le dice que todo ocurrió porque necesitaba un padre y no lo tuvo.

Van a una gasolinera, y Ben le pide a su madre que se vaya a casa, pues no es seguro, diciéndole ella que irá con él, a lo que Ben le dice que él no vale la pena y que si lo conociera le dejaría, asegurándole ella que nunca lo haría.

Él le dice que no lo conoce y que siempre miente y le confiesa que su padrino le dijo que no fuera, pues no estaba listo y que no fue la chica la que le dio la droga, que estaba en el trastero sobre la habitación de Liam y Lacy.

Le dice luego que él mató a Maggie y le repite que no vale la pena y que se vaya a casa, insistiendo ella en que no le dejará.

Entran en la tienda, donde, mientras ella coge una bebida él se marcha.

Ella se acerca a casa de Beth. Le dice que no sabía dónde ir, pues no quiere llamar a su marido para evitar que llame a la policía, observando que su amiga tiene la casa llena de fotografías de su hija.

Le entrega un medicamento para casos de sobredosis que todavía guarda y le dice que no pueden salvarlos, pero que se odiará si no lo intenta, entregándole también las llaves de su coche para que vaya a buscarlo.

Entretanto, Ben encuentra a Clayton y le entrega el dinero y el colgante, aunque este le dice que no se trata solo de dinero, recordando que era su mano derecha y tenía planes para él, pidiéndole él que le devuelva al perro y deje tranquila a su familia.

Clayton le devuelve el colgante, pero le dice que debe hacer un favor más.

Le colocan un montón de paquetes de dinero adosados al cuerpo.

Trata de cambiar en una farmacia el medicamento de Beth, pues caducó, aunque no se lo venden, recibiendo un mensaje de su hijo en que le dice que todo va bien y no se preocupe.

Holly trata de encontrarlo recorriendo barrios llenos de drogadictos, volviendo a ver a Spencer, con claros signos de síndrome de abstinencia, al que le pregunta dónde está, diciéndole que le ayudará si lo hace, mostrándole la droga que le quitó a Ben, consiguiendo así que le diga que está en la tienda de empeños al otro lado del puente.

Ella recuerda que su madre y ella eran amigas, por lo que le pide que llame a su madre y le diga que no está muerto.

Llama tras ello a Neal para calmarlo y le dice que está con Ben y lo tienen todo controlado, pero se pone tras ello Ivy que le dice que no es cierto, que configuró los teléfonos y sabe que no está con Ben, pues él está en otro pueblo.

Ella le dice que se separaron para buscar mejor, aunque Ivy no le cree, pidiéndole ella que le ayude a encontrar a Ben dirigiéndola hasta un descampado.

Ben llega entretanto hasta el lugar donde debe hacer el pago.

Holly llama al teléfono de su hijo viendo que suena, pero en un contenedor cercano.

Le dice a Ivy que lo encontró, aunque ella no la cree y sigue preocupada.

Le pregunta a una mendiga si vio a su hijo, respondiéndole la mujer que en el río, que es donde acaban todos.

Ella baja a la orilla, viendo allí a un grupo de drogadictos.

Ben regresa a la tienda de empeños, llevando ahora adheridos a su cuerpo montones de paquetes de droga, entregándole Clayton como regalo una papelina, aunque él pide al perro.

Al amanecer, Holly llama a Neal, ya derrotada, para decirle que lo ha perdido y que le ha estado mintiendo porque ha estado tratando de encontrarlo.

Ella le dice que no sabe ya dónde buscarlo, diciéndole que le diga dónde está e irá a ayudarle a buscarlo, aunque ella le dice que regresa a casa.

Entretanto, Ben regresa con Ponce y la papelina en la mano.

Por su parte, Holly conduce sin parar de llorar, desesperada y de pronto da la vuelta.

Ben compra una jeringuilla en la farmacia.

Para luego junto a un viejo granero, y tras dar de comer al perro, cuelga el colgante en el espejo del coche y escribe una nota diciendo que el perro se llama Ponce y el teléfono de su madre, dirigiéndose tras ello hacia el granero.

Holly acude a comisaría para denunciar a su hijo, por robarle el coche para que lo detengan.

En ese momento, un hombre ve al perro ladrando y coge la nota.

Mientras espera a ser atendida, Holly recibe la llamada del hombre.

Va con el coche hasta el lugar del que le llamaron, y ve su coche, viendo al abrirlo cómo Ponce sale corriendo hacia el granero, encontrando a Ben sin sentido con la jeringuilla en la mano.

Trata de reanimarlo y le aplica el medicamento que le entregó Beth y le hace el boca a boca, llorando al ver que no respira, aunque finalmente ve que recupera el conocimiento.

Calificación: 2
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