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Explota, explota

España / Italia (2020) *

Duración: 116 min.

Música: Roque Baños

Fotografía: Juan Carlos Gómez

Guion: Eduardo Navarro, David Esteban Cubero, Nacho Álvarez

Dirección: Nacho Álvarez

Intérpretes: Ingrid García Jonsson (María), Verónica Echegui (Amparo), Fernando Guallar (Pablo Cuesta), Giuseppe Maggio (Massimiliano), Fran Morcillo (Lucas), Fernando Tejero (Chimo), Pedro Casablanc (Celedonio Cuesta), Natalia Millán (Rosa).

Una joven vestida de novia baja la escalinata de la Plaza de España de Roma llorando, dirigiéndose tras ello hasta el aeropuerto de Roma, donde pide un billete para regresar a su casa en España

Su novio, llega corriendo tras ella y grita María, aunque ella se encuentra ya en el avión y llora, tratando una azafata de animarla cantando "Adiós amigo", en la que le aconsejan cuando tenga tristeza en el alma bailar para ver cómo sus penas se acaban, porque la banda las hace olvidar, cantando con ella todos los pasajeros.

En Madrid, dos azafatas la ven llegar y especulan en si se va a casar o la dejaron en el altar, concluyendo al ver su cara que es este el problema.

María ve un cartel que anuncia el programa "Las noches de Rosa" y mientras lo observa un tipo que camina a toda prisa se tropieza con ella y se le caen sus papeles, sonriendo al ver sus caras hasta que él se percata de su vestido. Ella se echa a llorar, debiendo él consolarla y le da su pañuelo, aunque va a salir su vuelo a París y tiene que marcharse, dejándole el pañuelo con el nombre de Pablo bordado.

Trata de coger un taxi, pero no aceptan liras, y una de las azafatas, Amparo, al verla perdida, le pregunta si está bien y si su traje es un Valentino, pues le encanta Italia y sus diseñadores.

Como la ve tan desconsolada le pregunta si tiene adónde ir, diciendo ella que no, por lo que la lleva a su casa, viendo ambas esa noche "Las noches de Rosa", en la que esta baila con sus "rosets" el "Tuca, tuca", que ellas bailan también.

Gracias a Amparo, María comienza a trabajar también como azafata de tierra.

Mientras sueña con ser una estrella como Rosa, la vuelve a su mundo real un pasajero que reclama su maleta, que no salió por el nuevo sistema de cintas transportadoras, dándose cuenta al observarlo de que se trata del hombre que le dejó su pañuelo, que también la recuerda a ella y se presenta como Pablo Cuesta, y le habla de lo curioso de que la primera persona a la que ha visto sea la última a la que vio antes de su viaje.

Le cuenta que lleva en la maleta su tesis doctoral y asegura que su futuro laboral depende de ella y asegura que su padre lo va a matar si no aparece.

Ella le pide su dirección para hacérsela llegar, dándole él la del trabajo.

Y nada más irse Pablo, María ve cómo sale su maleta, pero no logra alcanzarlo, decidiendo llevársela ella personalmente por rapidez.

Se sorprende al ver que en la dirección que le indicó está Televisión Española.

Dentro ve salir a algunas rosets y se acerca al plató, donde está Rosa recibiendo una bronca de un hombre porque una de sus chicas bailó con los pies pegados al suelo, lo que prohíbe el código de televisión, decidiendo la chica reprendida renunciar a seguir.

Luego el mismo hombre reprocha a Chimo, el realizador que se recree con planos obscenos de pechos y piernas, indicándole que el Departamento de censura, que él dirige, quitará todo.

Cuando se van, entra María, fascinada por estar allí, y, mientras las bailarinas ensayan, ella sigue los pasos que ya ensayó con su amiga en casa, sin ser consciente de que la observa Chimo, que le pregunta luego si es bailarina, diciéndole ella que no, pero que le gusta bailar.

Se presenta como Chimo, director de "Las noches de Rosa" y le pide que baile para él, aunque ella le dice que no es bailarina.

Él le pone una música, para que baile para él, y, aunque por error le pone el himno de España, le pone luego "Bailo, bailo", donde le muestra cómo se maneja, entusiasmado a Chimo, aunque, como debe regresar a su trabajo, ella se marcha corriendo, topándose

con Pablo que le cuenta que trabaja allí como asistente de su padre en el departamento de contenidos audiovisuales.

Ella le entrega la maleta y sale corriendo para regresar al aeropuerto, aunque Pablo la llama para preguntarle cómo se lo puede agradecer, escribiéndole ella su número de teléfono en la palma de su mano, diciéndole que puede invitarla a un café.

Mientras brinda luego en casa con Amparo, por el destino, suena el teléfono.

Comprueban que se trata de Pablo, que le dice que la llamó pronto porque se le empezaba a borrar el número para invitarla a dar un paseo por el Retiro, pidiéndole María que lleve él a un amigo y ella llevará a una amiga.

Él ve en ese momento a un técnico, que no sabe ni cómo se llama, Lucas, al que le asegura que le encantará el plan, llevándolo como amigo.

Entretanto, en Roma, Massimiliano, muy triste, recibe una llamada del aeropuerto en que le informan que María se fue a Madrid.

Se encuentran al día siguiente las dos parejas en el Retiro, contándole Pablo a María que su tesis versa sobre deontología profesional, preguntando ella si es dentista.

Van luego a las barcas y allí Amparo trata de animar a Lucas, que le cuenta que es de Bilbao, porque dice, los del norte son muy fríos y le canta "Hay que venir al sur", mientras Lucas los graba con una cámara, y al final se besan apasionadamente.

María vuelve al trabajo y un día la encuentra allí Chimo, que le cuenta que ha recorrido el aeropuerto tratando de encontrarla muchas veces y que quiere contratarla.

En Televisión Española, entretanto, Celedonio Cuesta le presenta a su hijo Pablo un nuevo contrato. Le dice que terminaron sus días como asistente y que pasará a ser el nuevo censor.

Él se siente contento y pregunta aunque, señala, todos esperaban que ocupara ese puesto Chimo, diciéndole su padre que este es un degenerado sin moral y en cambio él es casi como un sacerdote sin sotana, asegurando él que no le defraudará.

Pero no quieren que parezca un acto de nepotismo, por lo que, antes de hacer oficial el cargo necesita que trabaje desde la sombra tomando las decisiones, bajo su supervisión temporal y cuando en la siguiente reunión del directorio el ministro le felicite, él dirá que fue testigo de su buen hacer y así no podrán decir que es un enchufado y él podrá jubilarse en el futuro dejando a salvo las buenas costumbres, pidiéndole que meta en vereda a las rosets.

María vuelve a quedar con Pablo y pide dos cañas, aunque él dice que es abstemio, preguntándole ella qué enfermedad es esa, pidiéndole, cuando se lo explica, que haga una excepción para brindar por ella, pues la eligieron para ser una roset.

Al escucharla, se toma, en efecto, la caña, de un trago y se muestra impresionado pues ignoraba que el baile era tan importante para ella.

Ella le cuenta que se crio en un convento donde le pegaron las monjas por incumplir la regla de no bailar, y no puede parar porque su sueño es ser bailarina.

A él le da vergüenza contarle su nombramiento y le indica que nadie puede enterarse ahora que van a trabajar juntos de que son pareja como exige la política de la empresa.

Pablo va con su padre a la revisión anterior al programa en que deben medir las faldas, no pudiendo medir más de 8 centímetros desde las rodillas, midiendo la de María 12 y medio, por lo que le obligan a bajársela

Pero a pesar de su ansia por actuar Rosa le pide que ella se siente porque es una sustituta y no saldrá hasta que ella lo diga, pues aunque se fue una roset, la sustituyó la que había de suplente antes de ella.

Se acerca disimuladamente Pablo mientras está sentada, diciendo ella que es tonta por pensar que iba a bailar el primer día, diciéndole él que pronto se solucionará todo.

Ella le pregunta por el asunto de la regla, contándole que es cosa de su padre y que él es su asistente. Y su padre es el que dice lo que es y lo que no es decente, viendo cómo, de hecho, colocan una enorme flor para ocultar el escote de Rosa.

Él sigue trabajando codo con codo con su padre, mientras María sigue ensayando.

Por su parte Amparo y Lucas avanzan en su relación.

Pablo y María se encuentran en la terraza de televisión y se besan apasionadamente.

María, decepcionada, va a hablar con Chimo para decirle que cuando le ofreció esa oportunidad ella pensaba que iba a bailar, mostrándose él dispuesto a echar a una de las rosets, mientras se le insinúa, aunque ella le dice que no quiere echar a nadie.

Pablo, sin embargo, le sugiere renunciar y buscar un trabajo más normal.

Un día le piden que pase al escenario, aunque es solo para que sujete la carta de ajuste.

Amparo reza a Santa Clara, patrona de la televisión para que su amiga baile, pidiendo que alguna de las bailarinas se rompa una pierna, aunque a María le parece mal.

Pablo recuerda el día en que se chocaron en el aeropuerto, y que ella iba vestida de novia y no entiende que nadie pudiera dejarla en el altar en el día más importante de su vida, contándole María que en realidad fue ella la que dejó a su novio, recibiendo Pablo la noticia con alivio, pues pensaba que la había dejado él y que seguía enamorada.

En un vuelo procedente de Roma llega el novio abandonado, Massimiliano, que va a llamar desde un teléfono público y se le cae una foto en que una azafata reconoce a María y le dice que cree que vive con Amparo que se bajaba en la estación de Iglesia.

Finalmente le llega a María el momento esperado cuando una de las rosets se cae, quejándose de un pie, aunque Rosa le dice que el resbalón fue simulado, confesando la bailarina que está embarazada de 3 meses y el médico le dijo que dejara de bailar.

María llama feliz a Amparo y a Pablo para contárselo, contándoles que está muy nerviosa, pidiéndole Pablo que sea ella misma, pero no demasiado, pues está su padre al que no le gusta mucho la libertad.

El día de su debut le indican que tienen una coreografía improvisada y Rosa le recuerda que tiene una oportunidad para demostrar su valía y le pide que la aproveche.

Llega para verla Amparo, que ve a Lucas tras la cámara.

Al principio se muestra muy nerviosa, comentando Celedonio que parece que le ha dado un calambre y se choca con sus compañeras.

Pero Amparo la anima y ella empieza a soltarse y comienza a bailar de forma sensual, algo muy valorado por Chimo, pero no por Celedonio, que le indica a Pablo que él sabrá cómo proceder, mostrándole unas tijeras.

Al terminar, ella corre a abrazar a Amparo a la que le dice que no lo habría logrado sin ella, y Chimo le dice que es su favorita y que suba a su despacho, notando ella la ausencia de Pablo, que es el único que no acude a felicitarla.

Entretanto, Amparo se queja con Lucas porque ve que trata de evitarla y ella le pregunta si se ven esa tarde, aunque él se va y dice que tiene que trabajar.

Chimo le da una copa de champán a María para brindar por su debut y le dice que hablará con Rosa para que la ponga en primera fila y la abraza y baja su mano hasta su trasero, ante lo que ella se enfada y se marcha tras decirle que es un cerdo.

Pablo habla con su padre, al que le dice que María es nueva y tienen que darle tiempo para que se acople, diciéndole su padre que confía en él.

Trabaja con el montador, al que le indica que empezarán cortando sus momentos más fuertes, aunque él piensa que la chica baila muy bien y es lo que la gente quiere ver y que su padre se ha quedado en otra época y que él estaría todo el día mirándola y está convencido de que si la dejan en el montaje toda España se enamorará de ella.

Amparo espera en el bar, pero Lucas no aparece, aunque lo ve desde la ventana abrazando a un desconocido. Canta "Lucas", mientras lo sigue hasta el metro hasta perderlo de vista.

Por la noche se sienta con María para ver su debut en "Las noches de Rosa", tratando de olvidar ambas sus sinsabores.

Rosa da paso a las rosets, y ellas esperan emocionadas el debut, aunque cada vez que la cámara va a enfocarla desaparece o salo se la ve de espaldas.

Massimiliano acude al barrio de Iglesia y pregunta en un bar si saben si la chica vive por allí, aunque no les suena, aunque él si consigue ver, en uno de los pocos planos en que sale, a María, en la televisión del bar.

María no puede entender la censura, preguntándole su amiga si Pablo no trabajaba en ese departamento, contando ella que es el padre quien decide y cree que le odia.

Al día siguiente vuelve a llamar a Pablo, pero no se lo coge. Y, a la vez, Amparo trata de llamar también a Lucas, y cantan "0303456".

Amparo consigue hablar con Lucas, que le dice que tuvo que quedarse más tiempo en el trabajo y que al día siguiente se tiene que ir por trabajo a Pamplona, contándole ella que le vio por la calle paseando con otro chico. Se despiden para siempre.

En la reunión anual, Celedonio anuncia su retiro y el nombramiento de sucesor de su hijo que dice, es el mejor preparado por su trabajo y por haber estudiado deontología y es un ejemplo de moral y rectitud, pues, de hecho, el último trabajo fue recortado por él.

El ministro indica que han estado pensando en traer sangre nueva y esperaban un cambio de estilo para captar a las nuevas generaciones con el especial de Nochevieja y parecerse a la televisión que se hace en otros países, diciendo Celedonio que ellos son el último bastión contra el libertinaje y Pablo perpetuará ese ideario, y si no le hacen caso tendrá que llamar al Caudillo o, mejor aún, a su señora, ante lo que todos le piden que no se acalore y acatan la decisión, firmando Pablo su contrato.

Chimo a la salida le dice que lo hace por envidia ya que él ha tenido citas con casi todas las rosets, algo que él solo puede soñar.

María va a buscar a Pablo, que le dice que estaba preparando la reunión anual de la directiva, diciéndole ella que su padre le odia y cortó todos sus planos, diciendo él que siguió las normas que indican que nada de piernas y escotes, preguntando ella si solo es eso para él, piernas y escote, tratando él de consolarla, diciéndole que ella quería bailar y ya lo hizo y no debe importarle tanto salir o no en pantalla.

Se despiden con un beso que, casualmente ve Chimo desde su ventana.

Llama por ello a María de nuevo a su despacho y le pide disculpas por lo su actitud del día anterior y por la actitud de Televisión Española al cortarla, diciéndole que la culpa es del nuevo censor, y le indica cuál es su despacho.

Ella sube, encontrando a Pablo ejerciendo sus labores como nuevo censor y se va triste, por lo que va a ver a Rosa, a la que le dice que no puede seguir y quiere marcharse.

Rosa le recuerda la película que le dio fama y su nombre, cuando tenía su edad, pues en realidad se llama Angustias y que con ella no pudieron pese a sus reglas y consiguió que cambiaran algunas cosas y ahora le toca a ella, que debe seguir bailando con ella, por todas.

Massimiliano va entretanto a televisión y pregunta por ella.

María habla con Pablo desde el balcón, que le cuenta que su padre le prohibió decir cuál era su trabajo y ella le pregunta si le pidió también que la cortara, diciendo él que es su trabajo, no entendiendo ella que haga ese trabajo si no le gusta, y cree que lo hace porque es lo que se espera de él y lo llama cobarde.

Cuando ella entra, suena el teléfono, y cuando va a abrir enfadada con Pablo, se ve sorprendida al ver que no es él, sino Massimiliano.

Le dice que lleva días buscándola y le pide un minuto.

Ella pide disculpas y él le dice que la culpa es suya porque no estaba seguro, y cuando se dispone a marcharse, Amparo le pide que se quede a dormir allí y así podrá además ver a María en el especial de Noche Vieja.

Ese año se emitirá en directo, acudiendo como invitado especial, el famoso Ismael.

Antes Pablo va a realizar su control de vestidos, supervisado por su padre.

Cuando llega a ella, le pregunta ella si no le gustan sus piernas, y le dice que su padre debe estar muy contento y le da las felicidades por ello.

Se presenta ante todos como nuevo censor y les advierte que al ser en directo no podrán hacer cortes a posteriori y si cometen un fallo podrán herir la sensibilidad de 30 millones de personas y les indica que eviten el contoneo excesivo de sus caderas.

Llega el invitado especial, Ismael, que interactúa con Rosa.

Cuando empieza la emisión María decide subirse la falda y se coloca en el centro, lo que provoca el enfado de Celedonio, que pide que las cámaras no enfoquen a María, aunque ella se va poniendo cada vez más en medio, incluso delante de Rosa e Ismael y comienza a hacer gestos sensuales, sin que puedan sacarla de plano y cuando piden que enfoquen solo a Ismael ella se pone a bailar con él y a mover las caderas.

Ante tal escándalo, Celedonio llega a pedir que corten la trasmisión, saliendo por un momento la imagen de Franco.

Ansioso de venganza, Celedonio pide a una de las rosets que haga algo amenazando con despedirla si no lo hace, acabando el baile con los pechos de María en pantalla, al soltar la chica su vestido por detrás, cortando en ese momento la emisión.

Humillada, María sale llorando, aunque Rosa le dice que ya era hora y que la belleza no debería ofender a nadie, comentando Ismael que, aunque ella no lo sepa, ha hecho historia.

Sale llorando para coger un taxi y Pablo tras ella, tratando de consolarla, diciéndole que no pasa nada, aunque ella se marcha.

Llega a Televisión la guardia civil. Celedonio, que es quien les llamó, les indica que el director de ese programa pornográfico es Chimo, al que detienen, pidiendo Celedonio que detengan también a la degenerada que enseñó el pecho, aunque ellos dicen que ante la justicia el responsable es Chimo, y cuando les dice que los bailes sensuales también deberían ser un delito, ellos le llaman abuelete, indicándole que solo es ilegal mostrar desnudos.

Ella camina hacia su casa mientras tararea "Rumores" en que indica que se siente sola con su pena, aunque al llegar a casa ve todo iluminado con velas y una cena de lujo preparada para dos, saliendo Massimiliano que le canta la canción de "María Marí".

Ella le dice que no sabe qué hacer, y Massimiliano la besa, viéndolos por la ventana Pablo, que regresa en el taxi que le llevó hasta la casa.

Massimiliano le pide una nueva oportunidad y que regrese con él a Roma.

En el telediario informan que, aunque hubo muchas llamadas, también las hubo para felicitar a televisión por la valentía mostrada.

Celedonio lleva una botella de champán para brindar con su hijo, diciendo que han limpiado la casa, asegurando estar orgulloso, pues se pudo quitar de encima a Chimo y a esa provocadora, aunque entonces Pablo le confiesa que está enamorado de esa mujer. Su padre le dice que confunde los sentimientos con los gustos.

Pablo le dice entonces a su padre que está despedido, aunque él le dice que no puede hacerlo, a lo que Pablo le responde que sí puede, pues es ahora el director y él solo un consultor y además quiere que empiecen a cambiar las cosas allí.

Le recuerda además que él nunca quiso formar parte de todo eso y que si aceptó el cargo es porque es imbécil, pues en todos esos años estuvo tratando de buscar su cariño y su admiración sin darse cuenta de que es incapaz de darlos porque solo se quiere a sí mismo.

Vuelve al plató y rompe la regla con que medían el alto de las faldas.

María sube al avión con Massimiliano, asegurando que es la vergüenza del país.

Llega también Pablo al aeropuerto y le dice a Amparo que quiere hablar con María, contándole ella que está a punto de volver a Roma, pero que no lo hará si la detiene.

En el avión, María lee una entrevista hecha a Pablo en que afirma que van a cambiar las cosas en televisión y que la moral de cada programa será decidida por cada director, pues la audiencia sabe cuidarse sola.

Al escucharla, Massimiliano le dice que la entiende, pero que tenía que intentarlo, abrazándolo ella, que le dice que debe regresar, pues tiene que bailar.

Se despide de él y baja del avión a la vez, que por la otra puerta entran Pablo y Amparo, que tuvieron que sacar pasaje para poder subir.

Cuando sale, Mabel, le dice que Pablo está en el avión, por lo que regresa a este.

Cuando baja Pablo, le dice que lo hizo todo muy mal y se arrepiente, por lo que le pide perdón y le dice que entendería si creyera que va a ser más feliz con Massimiliano en Italia, pero que no quería que se marchara sin decirle que le gustaría compartir su vida con ella.

Se besan mientras despega el avión en que va Amparo al lado de Massimiliano.

En el siguiente programa sale como estrella, junto a Rosa, María y cantan "Fiesta", en la que Pablo toca la guitarra, apareciendo Celedonio, ya sin su traje y aplaudiendo, besándolo una mujer, ahora que no es tan estirado.

Entretanto Amparo cumple su sueño de conocer Roma, que recorre en una vespa con Massimiliano.

Calificación: 3
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