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Hasta que la boda nos separe

España (2019) *

          También conocida como:
                    - "Organizadora de bodas" (México)

Duración: 110 min.

Música: Zacarías M. de la Riva

Fotografía: Chechu Graf

Guion: Olatz Arroyo, Eric Navarro, Marta Sánchez (Basada en una historia de Reem Kherici)

Dirección: Dani de la Orden

Intérpretes: Belén Cuesta (Marina), Álex García (Carlos), Silvia Alonso (Alexia), Adrián Lastra (Ben), Antonio Dechent (Arturo), Gracia Olayo (Lourdes), Mariam Hernández (Irene), Salva Reina (Capitán del barco), Leo Harlem (Padre Emilio).

Una niña, Marina, ve "Pretty woman" cuando se acerca su padre.

Ella le dice que su madre le ha contado que se va porque se acostó con la hija de la vecina, diciéndole su padre que, a partir de ese momento su madre dirá muchas cosas malas de él para que le odie, pero que la verdadera razón por la que se va es lo que venden todas esas películas sobre el amor eterno y ser felices para siempre, lo que es mentira y le pide que no deje que la engañen como a él y que viva sin ataduras y sin compromisos, porque al final todo se tuerce, y le pide que se lo prometa.

La niña le pregunta si, entonces, no es cierto que se acostó con la hija de la vecina, diciendo él que sí lo hizo, y, antes de marcharse le cuenta que Pretty Woman es puta.

Años más tarde Marina realiza su papel de planificadora de bodas, junto con su socia Irene, colaborando con ellas Lourdes, la madre de Marina, a la que debe despertar para que toque la marcha nupcial, aunque al despertarse toca con tal energía que asusta al cura que tira un cirio que prende los faldones del altar.

Marina trata de apagarlo, aunque al lanzar el contenido del vaso de su madre aviva la llama, debiendo utilizar luego el cáliz y el agua bendita para terminar de apagarlo.

Ben y Carlos, dos de los invitados no paran de reír al ver lo sucedido.

Ya en el banquete le dice a Irene que se dedica a eso porque los enamorados no miran el dinero, aunque debe controlar a su madre, a la que ve bebiendo en la barra y hablando con un anciano que ya no la escucha porque está dormido, aunque observan al tratar de despertarlo que está muy frío, dándose cuenta de que está muerto, por lo que van a avisar al padre de la novia, que ve que el muerto es un primo suyo de Albacete, diciendo cuando le proponen anular la boda que no está dispuesto a arruinar el día más feliz de la vida de su hija y además el banquete le costó mucho y él no quiere pagar un segundo banquete, por lo que le pide que lo arregle para evitarlo.

Entretanto Carlos le dice a Ben que se quiere marchar, pese a que su amigo trata de retenerlo.

Marina e Irene sacan al muerto en una silla de ruedas mientras esperan una ambulancia.

Deben dejarlo un momento cuando sale la novia buscándolas, sin darse cuenta de que dejaron la silla en una rampa, comenzando esta a rodar hasta toparse con el coche de Carlos al poner este la marcha atrás.

Al pensar que lo mató, decide llamar a una ambulancia, aunque su amigo dice que si lo hacen acabarán en la cárcel, pues es un homicidio, y, como el viejo no tiene marcas de atropello propone meterlo en una habitación para simular que con le dio un síncope.

Entretanto, Marina, Irene y Lourdes buscan al muerto sin éxito, hasta que Marina ve a Carlos cargando con él y simulando que lo lleva a una habitación para que descanse, pues bebió demasiado, aunque en cuanto Marina le pregunta qué hace, él reconoce que le dio un golpe con el coche, diciéndole ella que no fue él y le pide que le ayude a sacarlo hasta la ambulancia.

Él aprovecha el momento para decirle que se llama Carlos, aunque ella, preocupada, apenas le hace caso, aunque luego le da las gracias y lo invita a una copa.

Le pregunta si ella está casada, diciendo que lo gestiona, pero no lo practica, reconociendo que, al igual que él, no cree en el matrimonio.

Después lo invita a bailar, besándose al final de la canción con pasión y acaban haciendo el amor en el coche de caballos de los novios.

Luego, antes de marcharse, le deja su tarjeta.

Al día siguiente Alexia, la novia de Carlos lo despierta y le pregunta cómo fue la boda, a la que ella no pudo ir porque tenía un catarro muy fuerte.

Recoge luego la ropa de él para llevarla al tinte, encontrando la tarjeta en su bolso, preguntándole quién es Marina y a dónde le llevó Ben, diciendo él que tiene una explicación, preguntando ella, al ver que es una organizadora de bodas si es que se van a casar, diciendo él que es una sorpresa, emocionándose ella, que le dice que debe pedírselo, viéndose obligado él a hacerlo, respondiendo Alexia que sí quiere casarse, aunque, asegura que no se lo esperaba, diciéndole Carlos que él tampoco.

Habla luego en la oficina con Ben, planteándose cómo reaccionará Alexia cuando le cuente que la ha engañado, pues nunca lo había hecho, aconsejándole su amigo que no lo cuenta si no quiere meterse en líos.

Carlos llama a Marina, aunque debe decirle que es Mario, ya que ella siempre le llamó así, y dice que tiene que contarle una cosa importante, aunque ella les dice que le llamará más tarde, pues está coordinando una nueva boda.

Durante la celebración de esta, Lourdes, al colocar un enchufe tira accidentalmente una cruz, que atrapa el vestido de la novia que se cae, golpeándose los dientes contra un banco.

El video consigue un millón de visitas en YouTube, teniendo tras este cuatro cancelaciones, negándose el padre de la novia del último encargo, a pagar.

Irene le dice a Marina que es todo por la borracha de su madre, a la que no quiere volver a ver, diciéndole Marina que ella tampoco quiere ver a su sobrino y lo lleva cada día.

Y en plena discusión, y mientras piensan en cómo solucionarlo ven que llega Carlos, planteándose ella que se ha enamorado, para ver que, inmediatamente tras él, entra Alexia, a la que Marina reconoce, pues estudiaron juntas de niñas, no pudiendo creer que Carlos le encargara la celebración de su boda a una amiga de la infancia.

Marina se muestra sorprendida, diciéndole Carlos, a modo de explicación, que Alexia se enteró de la "sorpresa" porque le encontró la tarjeta.

Alexia le dice que sabía que los profesores se equivocaban cuando decían que no iba a llegar a nada en la vida.

Marina le dice que tienen tal volumen de trabajo que no podrán hacer su boda, aunque media Irene y le dice que por supuesto que la organizarán, viéndose obligada a hacerlo.

Alexia le dice que ha pensado que pueden casarse en Tenerife, como sus padres, el mes próximo, observando Carlos que va muy deprisa pensando cosas.

Y, como tienen poco tiempo, le dice a Marina que viaje con ellos a Tenerife para ir tomando decisiones en la casa de sus padres.

Cuando se van, Marina recuerda que en el colegio la llamaban Marina la Gorila porque tenía mucho vello, y no quiere por eso ir, diciéndole Irene que con todo lo que les han anulado debe aceptar o cerrar la empresa.

Viajan juntos en el avión, diciéndole Alexia a Carlos que tiene la fantasía de hacerlo en un avión pues, mantener viva la pasión reduce las posibilidades de infidelidad, viendo cómo Marina se burla.

Y cuando Alexia dice que el olor del café le sienta mal a Carlos Marina pide uno doble.

Alexia va al baño, entretanto hablan Marina y Carlos, diciendo él que lo que hicieron estuvo mal, diciendo ella que estuvo bien.

Regresa Alexia frustrada, diciendo que se le colaron en el baño.

Ya en Tenerife, Marina conduce dando bandazos, evitando que los novios se besen.

Los recibe Arturo, el padre de Marina, que le dice a Carlos que en sus tiempos, antes de pedir matrimonio a una mujer, se le pedía permiso al padre.

Luego se queda mirando a Marina, asegurando que la conoce de algo, contándole entonces Alexia le dice que iban juntas al colegio, concluyendo él que ella es la Gorila, recordando además que en una función teatral se le olvidó el papel.

Presume luego de su colección de botellas de vino, heredadas de su abuelo, y valoradas en 600.000 Euros.

Le dice a Carlos que dejará que su estudio diseñe sus hoteles si es un buen marido.

Los lleva a probar el menú al restaurante de una amiga suya con una estrella Michelín.

Allí Carlos aprovecha para pedirle disculpas a Marina, diciéndole ella que es una pena que se case con Alexia solo porque es incapaz de decirle la verdad, diciendo él que se casa porque la quiere, diciéndole ella que por eso la engaña y se autoengaña pensando que fue una noche especial, diciéndole él que lo hizo porque le surgió la oportunidad y porque pensaba que no volvería a verla, pues no piensa perder a Alexia por un desliz.

Enfadada, ella echa en el plato de él un montón de picante.

Alexia dice que Carlos no debería comer picante, diciéndole su padre que los hombres de verdad aguantan el picante, viéndose obligado a comerlo.

Arturo cuenta, mientras Carlos apenas puede soportar el picante, que en el colegio se llevaban fatal, reconociendo Alexia que en el colegio se portaron muy mal con ella, pero que ahora que están intentando tener hijos ha reflexionado y quiere ser su amiga, tras lo que Arturo propone un brindis por su futuro nieto mientras no paran de sonar las tripas de Carlos, que incluso se pee, debiendo irse al baño.

Luego en casa, Carlos no puede salir del baño, no parando de vomitar.

Arturo le muestra a Marina el álbum de fotos de su hija, y entre ellas una foto de un día que salieron a navegar, contándole que, desde entonces, le tiene pánico al agua.

Le dice luego que se alegra que se lleven bien pese a lo del mote, que le puso Alexia.

Marina lleva a cabo su venganza, llevándolos al día siguiente al muelle, pues pensó que podrían casarse en un barco.

Y para planificarlo todo les hace salir a navegar en un barco de mala muerte, el Cristina, que es el nombre de la mujer del capitán, y que es su vida.

Pero justo en ese momento él recibe una llamada de ella y lo ven discutir.

Alexia no cuenta su problema y acaba en el barco, bajando al camarote.

El capitán recibe la llamada de su mujer, que le cuenta que se está acostando con su mejor amigo, asegurando él al escucharlo que es capaz de hacer una locura, y le oyen luego desde abajo gritando que hundirá el barco con la gente que hay a bordo.

La propia Marina empieza a asustarse y llora mientras el barco no para de balancearse mientras se dirigen directamente hacia la tormenta.

Carlos le pide que regrese, que les va a matar, diciendo él que esa es la idea.

Sale finalmente Alexia sale para pedirle al capitán que no haga una locura y piense en la gente que le quiere y en sus amigos, diciendo él que solo tenía un amigo y se está acostando con su mujer, preguntando ella qué clase de persona es capaz de engañar a su pareja con su amigo de la infancia, no pudiendo evitar mirarse ellos.

Tras ello le dice que lo ve todo oscuro, pero en realidad la vida le está brindando otra oportunidad y aunque hay problemas hay que saber afrontarlos.

El hombre la abraza y regresan al puerto, siguiendo Alexia dándole consejos para mejorar su vida, incluyendo el cambio de sus gafas.

Ya recuperados, Marina pide perdón a Alexia, diciendo esta que después de toda una vida con miedo al mar, este desapareció gracias a lo de ese día.

Le confiesa además que fue ella la que le puso el mote y quien le puso pegamento en la silla, diciéndole Marina que está olvidado, reconociendo Alexia que le quita un peso y que van a brindar con champán, poniéndose Marina a descorchar la botella, pidiéndole Arturo a Carlos que la ayude, y entre los dos hacen que el tapón salga despedido, impactando contra la boca de Alexia, que pierde varios dientes.

Decide ir a ver a su dentista de Madrid, dejando a Carlos con los preparativos.

Marina le dice a este que le da pena, porque no van a durar mucho juntos, aunque él le dice que no es ninguna experta, pues no ha tenido una relación, y piensa que es porque tiene miedo y organiza la vida de los demás pero no sabe cómo organizar la suya.

Por la noche van a ver al representante de Carolina Durante, grupo favorito de la pareja, el cual es dice que les hará un test para ver si están enamorados y si la pareja va a durar, debiendo hacerse pasar ella por Alexia.

Le pregunta a él qué le enamoró de ella, diciendo él que su belleza, aunque le pide que sea sincero y recuerde cuando la conoció, comentando que la conoció en una boda donde todo fue un desastre, pero se fijó en ella y pensó qué aburrida sería la vida sin ella, y, aunque al principio le pareció distante, supo que le gustaría conocerla más.

Luego le toca a ella, que dice que le gustaron su forma de bailar, sus ojos y su mirada, pues cuando lo conoció y la miró sintió que la conocía y pudo ser ella misma.

Concluye el hombre que están enamorados y firmarán el contrato, diciéndoles que cerrarán el trato fumando.

Carlos dice que hace 15 años que no fuma porros, aunque Raúl le dice que no es un porro, sino un "Lina Morgan", que lleva opio, cocaína, éxtasis, peyote, MDMA, ketamina, polvo de ángel y resina de ayahuasca, y lo llaman Lina Morgan porque se duermen las piernas y acabas andando como ella.

Cerrado el trato, y mientras esperan un taxi se sinceran.

Ella le dice que no es hermética, pero que pone límites para evitar los compromisos, contándole él que se hizo una vasectomía sin decírselo a Alexia.

Regresan en un taxi y él empieza a marearse, viendo a Arturo a su yerno que casi no puede andar, por lo que ella debe llevárselo, diciendo que está mareado por el taxi.

Carlos le confiesa que se está empezando a enamorar de ella, que debe llevarlo a la cama, pues se cae.

Intenta luego besarla, pero ella le dice que está con Alexia y en casa de su suegro, aunque él le dice que no quiere estar con Alexia, sino con ella, y que quiere dejar a su novia, aunque ella le dice que tiene que olvidarse de ella.

Pero él le dice que lleva semanas intentando olvidarse de ella y no puede, siendo finalmente ella la que se lanza a besarlo, y acaban haciendo el amor.

La despierta por la mañana él cuando llega Alexia, acompañada por Ben y debe ocultarse tirándose en el suelo, tras la bañera, donde la descubre Ben, que se lleva a Alexia abrazándola para que se pueda marchar Marina sin que la descubran.

Se oculta tras el botellero de Arturo, en el que se le engancha la camisa, tirándolo.

Al escuchar el estruendo acuden todos, acusando Arturo a Carlos al ver su camisa, por lo que le pide que se marche de su casa, asegurándole que no se casará con su hija.

Alexia le dice que Carlos estaba fuera con ella y no pudo ser. Que la quiere tanto que no encuentra a nadie digno de ella, pero que Carlos es un hombre maravilloso y que puede pasarle lo mismo que con las botellas, que de tanto guardarlas, la va a perder a ella.

Arturo, para pedirle perdón le ofrece a Carlos el contrato de sus hoteles y le da así la bienvenida a la familia.

Ben está eufórico y le cuenta a Marina que están muy contentos porque han firmado un contrato de 3.000 millones de Euros, aunque Carlos le recuerda que no firmó aún y que quiere hacer las cosas bien y que tienen que hablar, diciéndole Marina que lo harán en la iglesia, pues tienen una cita con el sacerdote.

Emilio, el sacerdote amigo de la familia trata de facilitar que el expediente se haga con agilidad, aunque Marina les interrumpe constantemente, primero cuando le pregunta a Carlos si es creyente, contando ella que lo conoció en una boda y no sabía rezar, y luego cuando les pregunta si quieren tener hijos.

Alexia le dice que quiere tener tres, teniendo previstos ya incluso los nombres, momento en que Marina vuelve a intervenir pese a que tanto Ben como Arturo le pedían que se callara, diciendo ella que de momento no pueden tener hijos porque él se ha hecho la vasectomía.

Ya en Madrid, llega Irene hecha una furia por la ruptura del contrato, que no está dispuesta a arreglar, comprendiendo Irene que está enamorada.

Mientras hablan hacen un reportaje fotográfico a Tolomeo, el perro de una pareja gay, cuya boda planificaron, tirando Marina una pelota por la ventana, corriendo el perro a buscarla, para caer sobre el coche de los novios, donde acaba muerto.

Perderán también ese contrato y las demandan por daños y perjuicios, maltrato animal y estrés postraumático.

Llega entonces Alexia, que le dice que han decidido seguir adelante con la boda y que quiere que siga siendo la weding planner.

Ella le dice que no puede, pero Alexia le dice que Carlos y ella hablaron y se sinceraron y dice que en el fondo les ha hecho un favor, viéndose obligada a aceptar.

Le dice además que esa noche es su despedida de soltera y la invita, cantando esa noche juntas en el karaoke.

Camino del barco donde se casarán, Carlos le dice a Ben que no puede casarse, y como este trata de disuadirle, él lo despista y se marcha él solo en el coche.

Cuando Ben llega al puerto, ve que el barco zarpó ya.

En el barco, ven cómo Alexia llega en una barca, pareciendo espectacular.

Ante el altar, el cura le recuerda a Carlos, al ver su actitud, diciéndole a Alexia que quiere hablar, que eso es ya la boda y le pide que no le líe lo del día del expediente.

Ben le pide al capitán del Cristina, al que ahora llama Libertad, que lo lleve al barco.

Entretanto, a bordo de este, el cura le pregunta a Alexia si quiere a Carlos como esposo, empezando ella a dudar para, finalmente decir que no, explicándole a Carlos que se acaba de dar cuenta de que no se puede casar con él, para sorpresa de todos los invitados, incluido el padre, que parece ser el único que se alegra de la ruptura.

Ella dice que dijo que sí sin preguntarse a sí misma si quería estar allí y quiere ser ella misma antes de pasar de ser la hija de, a la esposa de, pues le aterraba estar sola, pero también le aterraba el mar y lo superó.

Carlos le dice que lo entiende. Le dice que la quiere mucho, pero que él tampoco se quería casar con ella, pero no se atrevía a decírselo porque es un cobarde.

Ambos se abrazan e indican a los invitados que no habrá boda.

Llega justo en ese momento Ben, que pide que continúe la boda, que no tiene importancia que Carlos se follara a Marina, para sorpresa de Alexia, que pregunta si es una broma, diciendo él que no.

Marina ve que todos la miran y le dice a Carlos que fue él el que le metió en ese lío, diciendo él que fue ella la que le metió la tarjeta en el bolsillo, diciéndole Marina que podría haberla tirado, diciendo él que no le dio tiempo.

Marina le dice a Alexia que cuando le dio la tarjeta ignoraba que él tenía novia, aunque Carlos le dice que podría haber renunciado a organizar la boda.

Marina protesta y dice que no es culpa suya que se acostara con la amiga de su novia, diciendo él que no es culpa suya, pero tampoco es culpa de él que ella se acostara con el novio de la amiga de su infancia.

Ella le recuerda que él le hizo salir desnuda por la ventana de forma humillante después del segundo polvo, haciendo que todos se enteren de que se acostaron dos veces.

Él dice que iba drogado, y que nunca había hecho eso hasta que la conoció y le pregunta por qué lo hizo ella, diciendo que porque se había enamorado un poco, diciendo él que a lo mejor también él se ha enamorado un poco de ella.

Marina le dice que para estar enamorado ha sido un poco cobarde, diciendo él que es así, que debió haber dicho la verdad y no ir a esa boda.

Alexia se pregunta quién de ellos es peor y le dice a Marina que es una desagradecida, pues le abrió las puertas de su casa, le pidió perdón, y ella tuvo la poca vergüenza de organizar su boda, pero que Carlos ha estado mintiéndole a la cara todo esos días y se pregunta qué habría pasado si no hubiese dicho ella nada, y si le habría engañado el resto de su vida, y lo abofetea mientras Arturo aplaude por ello.

Carlos pierde el sentido debido al golpe y cae al agua, viendo la gente que no sale, por lo que se lanza Marina para rescatarlo.

Consigue sacarlo y que vuelva en sí.

Le dice, mientras nadan, que ella nunca ha creído en el matrimonio ni en el compromiso porque siempre se rompe todo, reconociendo Carlos que no pudieron empezar peor.

Ella le pregunta qué son, si amigos, novios, o pareja, tras lo que se besan, mientras arriba les aplauden, todos menos Alexia, que pide al capitán que zarpe pese a estar las dos personas en el agua, pidiéndoles a los miembros de Carolina Durante que toquen.

El barco se aleja, en efecto, mientras ellos los llaman para que vuelvan.

Calificación: 2
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