Te cuento la película

La furia

La furia (2024) * España

Género: Drama

Duración: 107 min.

Música: Jona Hamann

Fotografía: Neus Ollé

Guion: Gemma Blasco, Eva Pauné

Dirección: Gemma Blasco

Intérpretes: Ángela Cervantes (Alexandra), Àlex Monner (Adrián), Eli Iranzo (Madre), Salim Tamoud (Samir), Carla Linares (Julia), Pau Escobar (David), Ana Torrent (Directora Medea).

En el baño de la discoteca Alexandra se coloca papel higiénico enrollado en sus bragas a modo de compresa y se coloca un tampón.

Luego se retoca con la ayuda de una amiga y salen a la pista para seguir el baile.

Mientras Alex baila con otro chico se les acerca otro chico, Adrián, hermano de ella que le pide que no coja droga de nadie, que se lo pida a él, lo que provoca una pelea y los de seguridad expulsan a todo el grupo.

Álex se queja de que vayan de machitos y se besa luego con Samir, al que le coge de sus partes, aunque él le dice que ese día no toca.

Van luego, para seguir la fiesta, al piso de una amiga.

Alex va al baño y por el pasillo es abordada por uno de los asistentes a la fiesta que la inmoviliza y le pone la mano en la boca y la lleva a una de las habitaciones sin que que ella pueda hacer nada.

Y en el cuarto, a oscuras y amordazada el chico la viola y la deja tirada en el suelo.

Se ilumina con el móvil para poder ver y consigue subir la persiana y que entre algo de luz. Y, dolorida, se quita la ropa interior y sale.

Sin poder evitar llorar, coge su abrigo y se marcha.

En el ascensor ve que corre semen por su pierna y vomita.

Ya en su casa se saca el tampón lleno de sangre y se desnuda para ducharse.

Su madre, extrañada, pues creía que dormiría con Samir, llama a la puerta del baño, y ella le dice que está bien, pero que se va a duchar.

Se ducha frotando bien cada parte.

Escucha luego un mensaje de Samir, que dice que se quedó mal de que se fuera sin decirle nada.

Cuando horas más tarde llega Adrián, le dice que tuvo suerte de marcharse, pues al final fue la policía y él tuvo que irse andando por si había algún control, pero que se lo pasó muy bien.

La nota rara y le pregunta que le pasa, aunque ella asegura que nada y él le pide que alegre la cara, pues es Fin de Año.

Unos días antes Alex, Adrián y su madre estaban en el pueblo con sus tíos.

Cazaron un jabalí al que desuellan con la ayuda de Adrián y Alex, que quería mirar y aprender acaba vomitando.

Luego, mientras come la familia le dan ánimos a Alex a la que le aseguran que ya le saldrá algún casting.

Hablan de las fiestas, y se plantean si irán con su padre en Navidad, aunque Adrián quiere pasar el Fin de Año en Barcelona y le pregunta a Alex si quiere M.

Además de la herida del cuello tiene el costado amoratado y trata de curarlo con Betadine.

Acude al ginecólogo para una exploración y le cuenta que lo hizo sin protección, por lo que le dice que debe pedir cita para que le hagan una prueba sobre las ETS.

El ginecólogo le pregunta si el sexo fue consentido, pues le ve una herida en la vulva, aunque ella niega la agresión.

Por la noche se acuesta con su novio y comienzan a tener sexo, pero ella le pide entonces que encienda la luz y él observa que está muy nerviosa y deben dejarlo.

Alex comienza a ensayar Medea para un casting y su hermano le ayuda a pasar el texto.

Para en mitad del ensayo para contarle que en la noche de Fin de Año en casa de Julia la agredieron.

Él le pregunta si solo la tocaron o además la violaron, y comprende, por su silencio, que fue lo último, aunque no sabe quién fue, pues no se acuerda de nada.

Él le dice que iba muy pasada y le pregunta, enfadado, porque no se lo dijo allí, porque lo habría reventado.

Ella solo puede llorar y recoger los restos de una figura que él rompió en su enfado.

Acude a su trabajo como empleada del teatro, pero está muy mal. Angustiada y dolorida.

En casa, su hermano le dice que cree que debería ir a la policía, aunque ella dice que no lo hará pese a que él le dice que tiene un amigo con el que podrían hablar d manera informal, aunque ella le recuerda que le pidió que no se lo dijera a nadie.

Le pregunta si se lo dijo a Samir y dice que no, ni quiere que se lo diga él.

Acude al cumpleaños de su amiga Julia Font y esta y las otras chicas están preocupadas de ver su estado tras beber más de la cuenta.

Le dice luego que se irá andando a casa, pero se cae y se da un buen golpe, por lo que Julia va a buscar su moto mientras ella se lamenta para sí misma de que nadie se entera de nada y le dice a su amiga que no quiere ir a su casa, pero se la lleva en la moto.

Cuando se despierta, ve a Samir con ella. Le dice que le llamó Julia muy tarde y le pregunta qué le está pasando y si quiere que la acompañe al casting, y le dice que no.

En casa de su madre recoge cosas guardadas de su niñez que desea tirar.

Su hermano no entiende que se lo contara si no quiere hacer nada.

Acude al casting y recita su monólogo y le preguntan luego qué preparó por libre, y dice que Medea, porque le gustó tanto que se lo aprendió, aunque le recuerdan que es la prueba para el coro.

Pero la directora del casting convence a los otros para que le permitan hacerla y realiza la prueba de forma desgarradora.

Al final de la obra, la directora de la prueba la lleva a la parte de abajo del teatro, donde está todo el vestuario que y la invita a compartir un vino.

Le pide luego que monte allí el salón de su madre moviendo el mobiliario que guardan allí y le pide luego que se siente en el lugar en que se sentaba su padre y le pregunta cómo se ven las cosas desde allí.

Le pregunta a la actriz si ha hecho de madre muchas veces y dice que demasiadas, y por eso se sienta en el lugar en que en su casa se sentaba su madre y que el papel de madre que más le ha quedado es el de Medea.

Ella pregunta por qué siguen haciendo las mismas obras, y le dice que hay algo que siempre se renueva, pero que no se lleva a Medea a casa, pues mató a sus hijos, y le recuerda que en la ficción mienten.

Alexandra le dice que ella sí cargaría con el papel, aunque la actriz le dice que no, que ya verá que no, que es ficción.

En casa, le pregunta a su madre dónde se sentaba su padre y le pregunta luego por qué no está enfadada con él y le dice que ya lo estuvo, pero no puede estarlo después de 20 años y no puede ir a Málaga y secuestrar a su nueva mujer.

A su hermano le dice luego que la prueba fue una mierda.

Pero por la noche llega un poco borracha a su casa y muy contenta.

Su hermano, asustado, le pregunta dónde estaba y ella le explica que estaba de celebración, pues la cogieron para Medea y además como protagonista.

Pero él sigue enfadado y le pregunta por qué no contestaba al móvil, pues su madre se pasó horas esperándola sin poder dormir.

A ella le da risa saber que la estaban esperando y despierta a su madre, que se quedó dormida en el sofá para que se vaya a la cama.

Se hace un tatuaje en la pierna.

Va con Julia amiga a su casa y entra, mientras la espera, al cuarto donde fue violada.

Algún tiempo después comienzan los ensayos para la obra.

En ellos, un grupo de compañeras deben hablar con ella y la asedian y la toca, hasta hacer que acabe agobiada y la directora le pregunta qué necesita, y dice que una escopeta, para poder sentir poder.

Sigue los ensayos apuntando, como si llevara una pistola en la mano.

Tras esa experiencia tan intensa se siente agobiada y da golpes y solloza enfadada.

Acuden a la boda de Clara, una amiga, y allí Adrián le dice a su hermana que acaba de enterarse de que lo dejó con Samir y le reprocha que no le cuenta nada ya.

Le propone pagarle un curso de defensa personal.

Le dice que lo que le pasó le servirá de algo al final, aunque ella dice que una violación no te sirve para nada.

Trata de sacarla a bailar, pero ella se niega, aunque saca luego a su madre y baila con ella, que le pregunta dónde está su cabecita, y le dice que en muchos sitios.

Luego, mientras la gente baila, ella deambula entre ellos y comienza a oler a los jóvenes y se queda parada junto a uno de ellos, que baila alegre y sin preocupaciones.

Sale tras ello a vomitar.

Adrián sale tras ella, preocupado al verla y le pregunta si es que está ahí dentro su violador y la abraza mientras ella no para de llorar y le pide que la deje, pues la está agobiando mientras él le pregunta quién es y le pide un nombre y le indica que necesita saberlo porque si no, se volverá loco.

Siempre tuvo una gran sintonía con su hermano, salían juntos y bebían y luego reían.

Recuerda un día en que regresaban muy borrachos a casa y ella no aguantaba se puso a hacer pis en la calle pese a que él le regañaba por ello.

Recuerda también otra comida familiar en que, tras haber fumado ya algún canuto, juegan con la familia y ellos se coordinan para engañarlos.

La tía los lleva al día siguiente al monte y enseña a disparar a Alex mientras que Adrián también practica con su escopeta.

Desde su balcón, Alex observa al chico que cree que la violó.

Acude con su hermano y con su tía y otras personas a una cacería.

Adrián le dice que es una egoísta por no decirle el nombre para dejar de sufrir los dos, aunque está convencido de que fue algún amigo, y no hay tantas posibilidades y comienza a descartar amigos y le pregunta si fue David.

En la cacería, Alex dispara y matan un jabalí y esta vez ayuda a desollarlo, sin los ascos del año anterior, aunque le reprochan que disparó muy tarde.

En una fiesta con amigos Álex, jaleada por todos y animada por su hermano canta y todos la corean y se divierten y siguen luego en la discoteca, donde baila muy animada.

Baila ahora también, en la misma discoteca y sus amigas le desean feliz año, aunque esta vez no ríe con despreocupación como entonces. Ahora parece buscar a alguien con la mirada.

Se queda luego mirando fijamente hacia la barra, donde el violador está con otra chica.

Cuando ve que va al baño lo sigue y es esta vez ella quien lo empuja hasta dentro de uno de los retretes y lo empuja contra la pared y le pide que la mire, mientras él le pide calma y ella le exige que se calle.

Pero no va más allá. Se marcha golpeando la pared, enfadada.

En el pasillo se cruza con su hermano mientras se aleja, y sale a la calle con un ataque de ansiedad.

La encuentra allí Julia, que se preocupa al verla así y trata de conseguir que respire.

Escuchan entonces gritos de Adrián y sale corriendo y ve que está rociando un coche, donde encerró a David, con gasolina y le pide que pare, aunque está fuera de sí.

Pelean los dos hermanos y Adrián le pide que se marche e incluso la tira al suelo, tras lo que lanza una cerilla sobre el coche, que comienza a arder.

En el teatro debe coger con sus manos vísceras, como hizo ya con el jabalí y llevárselas a la boca, por lo que su cara queda manchada con la sangre que trata de quitarse luego con fruición.

Calificación: 2