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La ruleta de la fortuna y la fantasía
La ruleta de la fortuna y la fantasía

Guzen to sozo (2021) * Japón

          También conocida como:
                    - "La rueda de la fortuna y la fantasía" (Argentina)

Duración: 121 min.

Fotografía: Yukiko Iioka

Guion y Dirección: Ryûsuke Hamaguchi

Intérpretes: Kotone Furukawa (Meiko), Ayumu Nakajima (Kazuaki Kubota), Hyunri (Tsugumi Konno / "Gumi"), Kiyohiko Shibukawa (Segawa), Katsuki Mori (Nao Murayama), Shouma Kai (Sasaki), Fusako Urabe (Moka Natsuko), Aoba Kawai (Nana Aya).

Episodio 1. Magia (o algo menos reconfortante)

Meiko realiza un reportaje fotográfico como modelo.

Luego, en el taxi de regreso le cuenta su amiga Tsugumi, con la que comparte taxi, cómo conectó pese a haberlo conocido recientemente con Kazuaki.

Hablando, él le dijo que pensaba que era guapa pero fría, por los mensajes que se intercambiaron antes de conocerse, pero le dijo que eran correos del trabajo, comprobando ella también que en persona era más simpático.

Ella le dijo que le había parecido un hombre superficial, al que se le da bien tratar con mujeres, sorprendiéndole a Meiko que le atrajera, pues no le gustan los hombres superficiales.

Le cuenta que Kazuaki tiene una empresa de diseño de interiores y es inversor.

Ella rechazó su oferta de trabajo y después de dos horas tomando una copa perdieron el último tren y acabaron pasando juntos unas 15 horas.

Así pudieron comprobar que su historia familiar era parecida y acabó contándole cosas muy íntimas que no le había contado ni siquiera a Meiko y a él le pasó lo mismo.

Sintió algo muy erótico en esa conversación, aunque no hubo nada físico, sintiendo ambos que se estaban empezando a enamorar y que estaban muy a gusto juntos.

Pero se despidieron y se fueron en un taxi sin llegar a acostarse, pues ella cree que no es normal tener sexo en la primera cita.

Le pregunta a Meiko si se acostó alguna vez en una primera cita, diciendo ella que no.

Se pregunta qué habría pasado después, de haberlo hecho, reconociendo que le estuvo enviando señales toda la noche, pero que él no pudo, pues su lado mental se lo impedía.

Kazuaki le contó que su exnovia le engañó con otro hombre varias veces y fue tan traumático que dudaba poder volverse a enamorarse otra vez así pese a que habían pasado dos años.

Reconoció que había disfrutado mucho hablando con ella, pero que había sido todo muy repentino y estaba confuso y temía volver a enamorarse, pues nunca se había sentido tan cómodo hablando con nadie, ni siquiera con su ex.

Fue un momento mágico para dos personas que suelen mantener la distancia.

Al final él sugirió que se dijesen adiós y ver si la magia desaparecía al verse de nuevo, aunque le dijo que había sido el mejor día de su vida y sería maravilloso si al volver a verse fuese todo mejor.

Tiene miedo de lo que pueda ocurrir la siguiente vez, pero está deseando verle.

Tras dejar a Gumi, Meiko pide al conductor que dé la vuelta y regresa por el mismo camino hasta un edificio donde pregunta con el presidente de la empresa.

La recibe un joven al que ella le dice que le gusta su nueva oficina, diciéndole que sabe que ha empezado a invertir.

Le dice que sabe que pasaron un momento mágico los dos juntos, pero que eran patéticos hablándose por sus iniciales Tsu y Ka - lo que le contó Gumi -.

Le cuenta entonces que Tsugumi es su mejor amiga y estuvieron en una sesión de fotos.

Él le dice que le cuesta creer que hablara sobre él, diciéndole Meiko que adivinó que era él por lo que le contó, pero que ella no le dijo que salieron juntos ambos.

Ella le pregunta si le gusta su amiga, diciendo él que aún no lo sabe.

Meiko le dice que no está celosa puesto que no está enamorada de él y que apenas pensó en él desde que se separaron, pero que Tsugumi le contó que estaba muy dolido porque le engañaron y que por eso tenía miedo a enamorarse.

Kazuaki le dice que ella no es quién para entrometerse y le pide que se marche, pues se está comportando como una perturbada y le pregunta por qué fue, diciendo ella que no lo sabe, que no tenía a nadie con quien poder hablar de ello y cree que él puede escucharla, que se enfadó mucho al enterarse de lo suyo, pero que no está enamorada, pero que es como si le quitaran algo que creía que le pertenecía, de Gumi.

Le extraña el tono de él, que le dice que tampoco le pertenece esa chica.

Ella le pregunta si se acostarán en su siguiente cita, diciendo él que eso no le incumbe a ella, que le dice que si lo hacen acabarán teniendo una aburrida y convencional relación y echarán de menos aquella primera cita.

Él le pregunta si está enfadada con él, diciendo ella que está enfadada, pero no sabe con quién. Que quizá con el destino.

Él le dice que la mala es ella, pues no solo le engañó, sino que se portó mal al querer probar qué se sentía acostándose con un hombre rico, recordando Meiko que le contó eso porque le preguntó con insistencia, pero la realidad es que era por frustración sexual y curiosidad, y que la trata como la mala, pero el malo es él por hacerle sentir esa frustración sexual, diciendo él que no es su vibrador.

Él se enfada y le dice que podría matarla y le dice que no quiere estar con ella, pues ha vuelto a hacerle daño, diciéndole ella que a lo mejor es porque le quiere y recuerda que de niña se metía con los niños que le gustaban y que incluso cuando discuten tiene un buen ritmo.

Él dice que para ella creía que era suyo. El tipo que la amará siempre aun separados y aunque ella no le quiera y le dice que no la aguanta.

Ella le recuerda que la quería mucho y lo pasó muy mal y le dolió haberle hecho tanto daño.

Él trata de abrazarlo, pero ella no le deja, diciéndole él que la quiere y siempre la ha querido, y que lo que siente por Gumi es distinto, aunque ella le dice que si la abraza desaparecerá y no le garantiza que vuelva a ser suya, por lo que las perderá a las dos y quiere mucho a Gumi y que hacen buena pareja pese a que ella es un poco rígida.

Le pregunta qué era lo que más le gustaba de ella cuando estaban juntos, diciendo él que era sincera, aunque ella dice que le engañó, diciendo él que pensaba que lo hacía porque no le pertenecía.

Le pregunta si intentó conectar con ella de verdad alguna vez.

Ella lamenta que hace daño a la gente que quiere en vez de hacerlo feliz, aunque él dice que tuvieron momentos felices, diciendo ella que es defectuosa, diciendo él que le pasa lo mismo, pues es peor que un vibrador.

Le dice a Kazu que es muy amable y por eso no es para ella, pero que con Gumi haría una buena pareja y le pregunta si estaría dispuesto a creer en algo más intenso que la magia y él la abraza, escuchando entonces unos pasos, los de la secretaria que estaba cuando llegó ella y que dice haber olvidado su portátil.

Al verla, Meiko sale corriendo, y él tras ella.

La secretaria le pregunta si ella es la persona en que estaba pensando, diciendo él que no, preguntando ella por qué la persigue entonces y le dice que no debe hacerlo.

Mientras Meiko corre por la calle, él se queda pensando.

Tres días más tarde…

Meiko y Gumi están juntas en una cafetería y le pregunta a su amiga si le ha pasado algo bueno, pues está muy guapa, contándole esta que el chico del que le habló quiere verla esa noche para hablar.

Y justo en ese momento pasa por fuera Kazuaki, que se queda parado mirando a Meiko.

Ella lo hace pasar y los presenta como si no se conocieron.

Meiko le pregunta entonces a él si se ha decidido, contándole a Gumi que la exnovia de Kazu es ella y fue a verle justo después de que hablaran en el taxi y fue como si esos dos años hubieran desaparecido en un instante. Que fue algo mágico y se dio cuenta de que todavía le quería y le deseaba con todo su corazón.

Le dice a Kazu que no puede imaginar su vida sin él y ahora sabe que su encuentro con Gumi fue la magia que necesitaban ellos y sabe que él también lo notó.

Gumi se levanta y se marcha, saliendo él corriendo tras ella mientras Meiko llora, aunque, cuando se quita las manos de la cara muestra que nada de eso pasó.

Gumi y Kazu siguen allí y la primera se lo presenta como el señor Kubota, diciendo Meiko que se marcha, pues no quiere molestarles, y les dice que hacen buena pareja.

Episodio 2. Una puerta abierta de par en par

Un grupo de estudiantes ve su clase interrumpida cuando ven a uno de los alumnos, Sasaki, arrodillado frente al profesor Segawa en su despacho, rogándole que le ayude para no arruinar su futuro, aunque el profesor le pide que se levante.

El otro profesor pide a Segawa que cierre la puerta, pidiéndole este que no lo haga, pues parecería acoso académico.

Cinco meses más tarde…

Nao, una alumna ya madura llega al piso de Sasaki, que la desnuda enseguida.

Tras hacer el amor, ella dice que tiene que irse a buscar a su hija, recibiendo él un mensaje referido a un viaje del seminario de verano, aunque él, que está repitiendo curso dice que no irá, diciendo Nao que a ella ni se lo han dicho, recordando Sasaki que no está en el grupo del chat de las alumnas, diciendo ella que no ha buscado a propósito que la gente le odie.

Él le dice que sí es culpa suya, pues no se adapta cuando le hablan y ha creado una barrera a su alrededor, y parece que mira a los demás por encima del hombro, siendo él el único que saltó esa barrera.

Ella dice que se ha esforzado mucho para ir a la universidad, y él le dice que le tiene a él, aunque ella le dice que podría encontrar a más amigos con derecho a roce, diciéndole él que es por eso por lo que no está en el grupo del chat de las chicas.

Ven que sale en televisión el profesor Segawa, tras ganar el prestigioso premio Akutagawa, aunque a Sasaki no le hace gracia verlo, pues por culpa suya no está él presentando ese programa en la televisión, en el que está otro antiguo alumno, diciéndole Nao que el francés era obligatorio para graduarse, y que si no lo aprobó fue por su responsabilidad, asegurando Sasaki que con la otra profesora habría aprobado solo por el hecho de ir a clase, pero lamentablemente se quedó embarazada y ahora ya no le cogerán para la televisión, ni siquiera en los canales locales.

Nao lleva en el bolso el libro de Segawa y le muestra a Sasaki unas páginas que lo sorprenden, diciendo que Segawa es un pervertido, diciendo ella que al leerle incluso se excitó.

Él tiene entonces una idea. Le pide que le ayude para tenderle a Segawa una trampa de seducción en venganza por haber arruinado su carrera, esperando poder hacer lo mismo con él, aunque ella se resiste, pues, dice, le gusta el profesor, diciendo él que si no le ayuda se acabó el sexo entre ellos.

Nao se sorprende al ir a ver al profesor a su despacho y comprobar que este recuerda su nombre, diciendo ella que ha ido para felicitarle por el premio, pidiéndole un autógrafo, pues, dice, el libro le gustó mucho.

Al entrar en su despacho va a cerrar la puerta, pidiéndole el profesor que la deje abierta.

Ella abre el libro, en la escena que le gustó y dice que le gustaría ver allí su firma cada vez que la lea.

Le dice que le sorprende que se acuerde de ella después de un año sin darle clase, diciendo él que destacaba entre los demás alumnos, diciendo ella que era la mayor de la clase, diciendo él que no es por eso, sino porque preguntaba mucho.

Ella le dice que le gustaría hacerle algunas preguntas sobre su libro y le pregunta si quiere ir a tomar un café, diciendo él que le preparará un té allí mismo.

Él recuerda que estaba casada y tenía una niña, diciendo ella que supone que volverá a ser ama de casa cuando acabe sus estudios, contándole que entró para estudiar Psicología, pero que le será imposible hacer el doctorado.

Él, por su parte, le dice que está soltero.

Nao le hace luego varias preguntas sobre la escena donde le firmó y se la lee.

Es una escena erótica que lee en voz alta, cerrando la puerta mientras lo hace, levantándose él para volver a abrirla, sentándose luego frente a ella mientras lee.

Terminada la lectura, le pregunta qué le motiva a escribir algo así, diciendo que tiene en cuenta el gusto de cierto tipo de lectores y al hacerlo a medio libro, hace que no lo dejen.

Le pregunta si tuvo una erección mientras lo escribía, diciendo ella que lo imaginaba, cuando le dice que sí.

Ella le dice que le gustó leer esa parte en concreto porque siempre ha sido un poco débil frente al sexo y suele caer a menudo ante las tentaciones sexuales, pues no sabe rechazar a los hombres que le resultan atractivos y por eso tiene varias relaciones.

Le pregunta si él tiene la misma debilidad, diciendo él que es posible y que para escribir una novela a veces debe sucumbir a las debilidades, aunque le dice que su vida es bastante aburrida, que no ha tenido tentaciones y que, de haberlas tenido, seguro que habría sucumbido de inmediato.

Le dice a ella que si le preocupa no saber rechazar a los hombres atractivos, tal vez debería hablar con un psicólogo, no con él, diciendo Nao que no le preocupa esa personalidad, pues no es una adicción, sino que le preocupa que algún día la pueda descubrir su marido.

Él le dice que ella tiene la habilidad para pensar y actuar sin dejarse limitar por el sentido común, algo poco común en la sociedad japonesa.

Ella le responde que simplemente tiene un mayor deseo sexual y menor autocontrol y no encaja con los estándares de otras personas.

Ella dice que es la primera vez que alguien es tan positivo con ella, y que ha sido tonta, y, para probar su estupidez. le muestra el teléfono, donde ha estado grabando toda la conversación y le pregunta si no ha notado que ha estado tratando de seducirlo, diciendo él que ni se le había pasado por la cabeza, que solo pensó que ella era un poco rara y estaba un poco asustado y no entendía bien su conducta.

Ella le dice que estaba tratando de seducirle para sonsacarle frases y acciones, preguntando él para qué, diciendo ella que para venderlo a los medios.

Él le pregunta si lo grabó todo, incluida su lectura, diciendo ella que sí, ante lo que se levanta él y dice que no puede ser, y le pregunta si le puede pasar el archivo de la grabación, pues mientras lo leía estaba pensando en que le gustaría grabarlo, porque es probable que eso no vuelva a pasar nunca más, pero que está muy excitado.

Sabe que la parte que leyó también da lugar a malinterpretaciones, pero escuchar a alguien con una voz tan bonita, leyendo su escrito, es una experiencia increíble. Que lo maravilloso fue su voz.

Ella se extraña de que no le pregunte por las razones por las que hizo eso, diciendo él que pensaba que le odiaba, diciendo ella que no tiene motivos para ello, diciendo él que se puede odiar a alguien solo por ser quien es, preguntando ella qué se puede hacer cuando eso sucede, cuando otras personas sienten asco por ti solo por ser como eres.

Él le dice que si la gente a su alrededor le ha hecho creer que no tiene valor debe luchar contra ello sin dejar que las reglas de la sociedad la cambien.

Ella dice que es difícil. Que él ha tenido talento para ser reconocido por la sociedad y por eso puede hablar así, diciendo él que es cierto, y que por eso le gusta haber hablado con ella y cree que de no haberlo ganado no estarían allí hablando con él.

Ella dice que debería haber leído su novela antes de provocar esa situación.

Le pide que le envíe el archivo a su correo.

Ella le pregunta si ha pensado masturbarse mientras lo escucha, diciendo él que no lo cree, diciendo ella que entonces no se lo enviará. Que debe prometerle que se masturbará con su voz al menos una vez, prometiendo él que lo hará.

Ella le dice que ella también podría masturbarse imaginando ese momento.

Le dice que cuando llegue a su casa le enviará el archivo mientras vuelve a leer su novela pues le encanta que a alguien le guste su voz y que sea él y le da las gracias antes de marcharse pidiéndole él que deje la puerta abierta.

En su casa le escribe en efecto, enviándole el archivo de audio.

Llegan mientras lo hacen su marido y su hija y sale con ellos mientras se envía.

Cinco años más tarde

Nao va en un autobús donde se encuentra con Sasaki.

Nao le cuenta que es revisora de textos y él le cuenta que es editor y está en el departamento literario y le pide su tarjeta, pues están buscando revisores externos y le pide que le pase un presupuesto, aunque ella prefiere no hacerlo.

Sasaki le pregunta si está enfadada con él, pidiéndole ella que no mienta, pues nunca ha leído ni una sola novela, diciendo él que le dieron el puesto por eso.

Ella le pide que se calle, pero él le dice que no es culpa que Segawa renunciara a su trabajo y que ella se divorciara, aunque, le dice, fue divertido que la administración de la universidad recibiera su correo sexual por error, al confundir Segawa por Sagawa y se pregunta qué será de Segawa y si seguirá vivo, diciéndole ella que podría pedirle que escribiera un libro, aunque él dice que sigue desaparecido y no va a investigarlo.

Nao le dice que él podría editarlo y ella revisarlo.

Antes de bajarse del autobús, Sasaki le cuenta que se va a casar con una compañera dos años mayor que él que quiere casarse antes de los 30.

Ella entonces le da su tarjeta y lo besa en la boca, sintiéndose él incómodo mientras sigue en el autobús.

Episodio 3. Una vez más

El virus informático Xeron aprovecha una vulnerabilidad en el protocolo de Internet infectando los archivos del disco del usuario, que se propaga a los contactos de este.

Tras conocerse en 2019, filtró todo tipo de información clasificada, por lo que el mundo paralizó el uso de las redes y se retomaron cartas y telegramas, desconociéndose si la red volverá a ponerse en marcha.

Natsuko regresa a su ciudad natal tras recibir una postal invitándola a una reunión de la promoción de antiguos alumnos de 1998.

Cuando llega a la fiesta, se siente desplazada. Solo una antigua compañera, Kiyomiya se dirige a ella y recuerda que no era del tipo de personas que va a esas reuniones, diciendo que le gustaba mucho la clase de Historia del profesor Fujisaki.

A Kiyomiya le sorprende que lleve falda, y le dice que se ha suavizado, diciendo ella que se ha vuelto aburrida.

Algunas compañeras se van de fiesta luego, pero ella se despide y se marcha sola.

Al día siguiente para en un pequeño restaurante de katsudon y le dice al cocinero que es delicioso, y recuerda que años atrás, de estudiante, solía parar allí, camino del instituto.

Va luego hacia la estación Senda, cruzándose en las escaleras con una mujer, que llama su atención, por lo que vuelve a bajar, viendo que ella vuelve a subir.

La amiga le pregunta qué hace allí, diciéndole que por la reunión del instituto, aunque la amiga no sabía nada, probablemente porque cambió su apellido y su dirección.

Natsuko le dice que sigue viviendo en Tokio y que va a volver ya.

Le pregunta si tiene tiempo de tomar un café, diciéndole la amiga que tiene que irse a su casa porque tiene que recoger un paquete, aunque la invita a ir con ella.

Le cuenta que no reconoció a muchas de las que fueron a la reunión, pues pasaron ya 20 años y cree que tampoco la reconocieron a ella, aunque le cuenta que estuvo hablando con Kiyomiya, que es profesora de arte y que en aquella época le hubiera gustado que ella fuera su modelo.

Su amiga recuerda que era muy atractiva.

Natsuko le cuenta que es ingeniera de sistemas, aunque está sin trabajo, pero tiene ahorros y desempleo y se lo toma como un descanso.

La amiga le cuenta que tiene un hijo de 16 y una hija de 14 y su pareja trabaja en una farmacéutica.

Natsuko le dice entonces a su amiga que tras 20 años, está evitando hablar de las cosas importantes, tras lo que le pregunta si es feliz, diciendo que nunca se ha sentido infeliz, por lo que cree que es feliz, aunque no sabe lo que siente.

Por su parte, Natsuko reconoce que no es feliz, pues se arrepiente de no haber luchado más por sus sentimientos aunque el resultado hubiese sido el mismo y que por eso ha ido allí, para poder verla.

Su amiga le dice que quiere aclarar algunas cosas antes de que comience a hablar.

Le dice que ni siquiera recuerda su nombre, que pensó que lo recordaría o saldría con la conversación, y le pregunta si sabe cómo se llama ella, diciéndole ella que por supuesto, que es Mika Yuki, diciéndole la mujer que no es así, que es Aya Kobaysahi y su apellido de soltera era Nomura, por lo que cree que la ha confundido con su compañera de clase.

Aya le dice que cuando se vieron en las escaleras y se giró al verla con cara de sorpresa, pensó que quizá se conocían y trató de recordarla y pensó que sería su compañera de clase, pero ni siquiera estudiaron en el mismo instituto, pues Noa estudió en el Miyagi y Aya en el Sendai.

Natsuko se siente muy contrariada, pues esperaba mucho volver a ver a su amiga Mika y la confundió, pues se parece mucho y rompieron el contacto porque oyó que se había casado después de la universidad.

Aya le pregunta si eran pareja, pero no le responde, decide marcharse, topándose en la entrada con el hombre que le lleva el paquete a Aya, pidiéndole esta que se quede a tomar el té que le había preparado.

Vuelve a preguntarle si Mika fue su primer amor, diciendo que no está segura, pero sí que fue su primera pareja y siguieron la relación a distancia cuando ella se fue a Tokio, hasta que le dijo que tenía un novio.

Habían planeado vivir juntas en Tokio al acabar la universidad, pero la engañó y rompieron el contacto cuando supo que se había casado.

Aya le cuenta que su marido intentó quedar con su exnovia del instituto y lo supo porque cuando surgió el virus le llegaron todos sus e-mail. Decía que se deseaban, pero ambos amaban a sus familias y querían cuidarlas, pero le decía que conocerla a ella fue una de las mejores experiencias de su vida.

Nunca le confesó que había leído sus mensajes.

Natsuko le dice que no debería ser tan comprensiva, aunque apenas la conoce, e insiste en que sigue viendo a Mika en ella, pues es como se imaginaba que sería aquella.

Aya se ofrece a hacer ella de Mika, pues le da pena que se pierda ese dramático encuentro y cree que es algo importante para ella hablar.

Como si de Mika se tratara le pregunta si al decir que no es feliz es por su culpa y si salió con alguien más tras cortar con ella, diciendo que salió con varias personas, pero no llegó a conectar de verdad.

Natsuko reconoce estar enfadada consigo misma por no haber dicho lo que debía, ya que la última vez que hablaron estaba paseando por Tokio y aunque su voz sonaba firme, no habló para no hacerla sufrir más y le colgó y no volvieron a hablar.

Había querido decirle que era su único y verdadero amor y que no podía querer a nadie más, pero sabía que si decidía vivir con ella, complicaría su vida.

Fue a la reunión para decirle que no esperaba recibir algo a cambio, solo que en su momento no pudo transmitirle esas palabras y debió habérselas dicho aunque la hicieran sufrir, pues ese dolor era necesario en sus vidas y está segura de que en su vida hay un agujero, igual que en la suya y que haga lo que haga no puede llenar.

Que quizá sigan conectadas a través de ese agujero y es lo que ha ido a decirle.

Rompe ese momento la llegada del hijo de Aya, solo preocupado por su paquete.

Natsuko le dice entonces que debe marcharse, diciendo Aya acompañarla hasta la estación.

Por el camino, le pregunta a Aya con quién la confundió a ella, diciéndole esta que con una compañera de clase del instituto. Una chica con aspecto de chico con la que no tenía una relación muy cercana, pero con la que coincidía en la sala de música, porque ambas tocaban el piano durante la hora de la comida, aunque luego en clase no se hablaban, y cuando ella se fue a Tokio, perdieron el contacto.

Natsuko le dice a Aya que pueden hacer lo mismo de antes, pero al revés, haciendo ella de la chica que tocaba el piano.

Vuelven a repetir el encuentro en las escaleras.

Recuerdan que tocaban el piano juntas a la hora de la comida aunque no se acuerda de su nombre y le dice que se sentía orgullosa de ser la única persona que hablaba con ella y que la admiraba.

Que a veces no sabe qué está haciendo allí. Que podía haber hecho cualquier cosa, pero ha perdido su oportunidad y ya no queda nada que le apasione y el tiempo va matándola lentamente.

Ella le responde que en el instituto se sentía como si todos la miraran como un bicho raro y como si le observaran de lejos y como si estuviera fuera de lugar y ella fue la única que dio un paso y le hizo mucha ilusión, pues tiene el valor de dar fuerza a las personas.

Se despiden tras el encuentro, yendo Natsuko hacia la estación, volviendo de pronto Aya sobre sus pasos, corriendo hacia Natsuko a la que le dice que ha recordado su nombre, Nozomi, y la abraza contenta.

Calificación: 4
Te cuento la película