Te cuento la película

Los aitas
Los aitas

Los aitas (2025) * España / Bélgica

Duración: 85 min.

Música: Aranzazu Calleja

Fotografía: Bet Rourich

Guion: Borja Cobeaga y Valentina Viso

Dirección: Borja Cobeaga

Intérpretes: Quim Gutiérrez (Óscar), Juan Diego Botto (Juanma), Iñaki Ardanaz (Néstor), Mikel Losada (Andoni), Laura Weissmahr (Nina), Ramón Barea (Padre Arrupe), Sofía Otero (Ainara), Vera López Monreal (Sandra), Aitor Sanz (Gorka), Irati Goitia Arraibi (Bea), Mara Garcés Renedo (Cristina), Irati García Pérez (Alaitz).

Un grupo de niñas se disponen a ver la retransmisión del Mundial de gimnasia rítmica y parecen entusiasmadas.

Afueras de Bilbao. 1989

En el bar Loren varios amigos charlan.

Óscar, dice a los demás que aprovechen el paro pues en breve los volverán a contratar.

Aparecen entonces Sandra, la hija de Óscar y una amiga para vender papeletas para una rifa, y animan al dueño del bar que dice que lo que sortean es vino lo que a él le sobra, pese a lo cual compra una.

Cuando se despierta, Andoni ve frente a él a Ainara, su hija, que le pregunta por qué duerme en el sofá y él le dice que es muy cómodo.

Néstor, padre de otra de las niñas, es el dueño de un videoclub, aunque él no les compra papeletas y asegura que el VHS es el futuro ante Andoni, al que le reprocha que ni él ni Óscar quisieran entrar en el negocio, lo que le llevó a tener que buscar otros socios, y por eso se llama Veralnes, de Verónica, Alberto y Néstor.

Andoni le dice que él se va a ir a Asturias a buscar un trabajo de verdad, y si no es allí a otro sitio, incluso al extranjero.

Las madres y la abuela de una de ellas van a ver a las niñas que practican gimnasia rítmica y comentan el viaje que realizará al día siguiente con ellas hasta Berlín, junto con Nina, su profesora, que es alemana.

Juanma se levanta muy tarde y se ducha poco antes de que llegue su mujer, que le reprocha que se pase el día en la cama y le recuerda que ella y las niñas se van al día siguiente, por lo que no tendrá que disimular que no se acaba de despertar.

Él le dice que se apañará, y que sabe ir a la compra, aunque ella le dice que comprarse ropa no es hacer la compra, y él le dice que debe ir bien vestido para encontrar trabajo.

Néstor aprovecha ese momento para decirle a Carmen, su mujer, que Verónica y Alberto no lo vieron claro y al final puso él todo el dinero, y le confiesa además que tuvo que pedir para ello un préstamo.

Todas las mujeres implicadas en el viaje quedan en casa de Nina para preparar los bocadillos para el viaje.

Le preguntan a la profesora si aprovechará para ir a ver a su padre, aunque ella les dice que vive en Berlín Oriental y ellos van al Occidental y no pueden pasar al otro lado del muro.

Comienzan a preparar los bocadillos de mortadela y le piden algo de beber a Nina, que les dice que tiene solo la cesta de la rifa, y ellas dicen que seguro que les tocará a alguna de ellas, pues compraron entre ellas todos los boletos.

Beben una de las botellas cada una de las mujeres, que brindan con ellas.

Beben y ríen mientras preparan los bocadillos y se emborrachan.

Esa noche, la hija de Néstor lo despierta tras ver a su madre, que vomita en el baño.

Juanma no consigue despertar a su mujer.

Pasa lo mismo con Mari, la mujer de Andoni, que debe llevar a su hija al autocar.

Son los primeros en llegar y Nina le dice que Ainara no puede viajar sola, aunque Andoni le dice que ya se harán cargo las demás madres.

El siguiente en llegar es Néstor con sus hijos y pregunta a Nina qué les hizo a las mujeres, y observan que ella está perfecta y comentan que así son las soviéticas, y ella les dice socarronamente que las forzó a beber, como hacen los soviéticos.

Llega luego Juanma con sus hijas y trata de marcharse también, aunque Nina le dice que las niñas no pueden viajar sin un adulto responsable y ella no vale, pues debe ser alguno de sus responsables legales, y si las madres no pueden ir, tendrán que ir ellos que dicen que no pueden, aunque ella les recuerda que están en el paro.

Observan entonces que el conductor del autobús va a ser el padre Arrupe.

Entretanto, en el bar Óscar se da cuenta de que Sandra, su hija no está camino de Alemania, sino en la puerta del bar de Loren, donde está él y le cuenta que su abuela está medio muerta y él le dice que entonces la ha dejado sin viaje.

Sandra le pide que la acompañe. Cambia por su compañía en el viaje todos los vales con promesas que le fue regalando, como ir al parque de atracciones o a la playa, aunque él se excusa y le dice que tiene mucho lío allí, ante lo que ella le recuerda que no hace nada más que beber en el bar, y él le dice que se vaya a casa.

Pero entonces Loren le dice que para él está cerrado el bar y recuerda todos los boletos que él les compró para que se fueran a ese viaje.

Finalmente va con ella y se sorprende al ver al resto de los padres y más al ver que el conductor es un sacerdote.

Néstor le cuenta que el padre Arrupe fue profesor suyo y lo llamaban el Panadero porque daba hostias como panes y que a él lo dejó sordo de un oído.

Óscar les pregunta luego a sus amigos qué hacen con Juanma, pues era el patrón pese a que a él también lo echaran.

Ve que Néstor se lleva también a su hijo Gorka y Óscar le dice que su madre tiene resaca, no una enfermedad terminal y no sería necesario llevárselo.

Todos van sin recambio de ropa y sin dinero cuando parten para hacer los 2.000 kilómetros que los separan de Berlín, pero no tiene vídeo y Gorka les dice que se aburre.

Las niñas comentan que las madres se bebieron el vino de la rifa, aunque una de ellas dice que las entiende, pues tienen una vida muy deprimente.

A Gorka no lo quieren ni las niñas ni los mayores, y se aburre. Nina le deja su walkman.

Llevan cartas, pero si no admiten a Juanma son solo tres para el mus.

Óscar dice que quiere llamar por teléfono y los demás comentan que está esperando por si le vuelven a llamar de la fábrica. Realizan por ello una primera parada.

Las chicas aprovechan para practicar sus ejercicios gimnásticos, con los que Gorka es tan hábil como ellas, por lo que se avergüenza de que el padre Arrupe pueda pensar que es homosexual, por lo que llama a su hijo y le pide que vaya con él y trata de encontrar un balón pese a que Gorka asegura que no le gusta el fútbol.

Cuando el cura abre el maletero para ver si lleva un balón salen dos hombres que preguntan si están ya en Francia, y a los que el cura conoce, pues fueron alumnos suyos y recuerda que estaban siempre metidos en política y que salen corriendo.

Mientras huyen se topan con Óscar, que regresaba de la cabina y al que tiran, por lo que se hace daño en la muñeca, que Nina debe masajearle y vendarle.

Presume ante ella de haber interceptado a uno de ellos, aunque su hija le dice que en realidad el hombre le empujó y lo tiró, aunque él asegura que contará su versión.

Le dice luego a Nina que ellos no pintan nada en ese viaje y que no son una ayuda y le pregunta qué hace una alemana sola en Bilbao, y le cuenta que es la consecuencia de un padre irresponsable como les ocurre sus hijas.

Trata de convencer a los demás de que deben regresar, pues cree que no saben acompañar a sus hijas y que estarían mejor en casa, aunque Andoni les cuenta que no estaría mejor, pues se está separando y por eso desea irse a Asturias.

Óscar le pide que aprovecha para estar con Ainara, aunque él asegura que su hija no lo aguanta y se irá adonde haya trabajo, o incluso se quedará en Alemania.

Óscar les propone a todos regresar, pues podrán llegar para la cena, aunque Nina les dice con rotundidad que nadie va a volver y que las niñas competirán, ante lo que suben al autobús y continúan camino.

Las chicas deciden comerse los bocadillos a escondidas para no tener que compartirlos.

Cuando Néstor ve al cura que bebe de un termo no cree que se trate de café, como les dice, pues recuerda que llegaba a clase con olor a vino, y cuando estaba bebido pegaba más y por eso lo dejó a él sordo de un oído, y aseguran que fue él quien inventó el calimocho, pues en una excursión del colegio llevaba una botella de vino y hacía mucho calor y otro profesor llevaba latas de Coca-Cola y los mezcló.

Pero Juanma les dice que es imposible, pues la Coca-Cola llegó a España 30 años antes y no fue en lata, y, al escucharlo, Óscar se ríe y les dice que eso les pasa por juntarse con ese, que les fastidió la anécdota.

Llega entonces el olor de la mortadela a los padres y ven que las niñas se ríen junto con la profesora que también comió el suyo.

Empiezan todos a recordar que antes se vivía peor y que ahora son todos unos blandos.

Pero la hija de Néstor le hace ver a su padre que ni siquiera conoce su plato favorito,

Hacen una parada para dormir en el aparcamiento de una gasolinera.

Ainara tiene sed, y Juanma, que no puede dormir la acompaña a uno de los servicios, y allí le dice que entiende que esté nerviosa y que no se duerma, pues está preocupada por el divorcio de sus padres.

Se da cuenta de su error al hablar de eso cuando ve la reacción de la niña al enterarse de ese modo de las intenciones de su padre y se encierra en uno de los servicios.

Juanma debe despertar a Andoni y explicarle lo que pasó y contarle que creía que la niña lo sabía y Andoni le dice que el viaje era precisamente para contárselo.

Andoni va hasta los servicios, donde la niña le pregunta si es cierto que se van a divorciar y él le dice que solo se van a separar, aunque no sabe cuál es la diferencia.

Ella le dice que entonces se irá de casa y no lo verá, y él le dice que como no le aguanta, así dejará de tener a un señor en el sofá fumando y que se librará de él.

La niña regresa al autobús enfadada.

Por la mañana continúan camino.

Las hijas de Juanma le preguntan dónde veraneaba y les cuenta que en Laredo, donde tenía su abuelo un barco y dice que lo vendieron porque era muy caro mantenerlo y ahora no tienen dinero porque lo despidieron.

Le pregunta una de ellas cómo consiguió el trabajo anterior y él dice que en parte se lo consiguió su abuelo. Que su trabajo consistía en supervisar, y recuerda que el abuelo le dijo que ya tenía trabajo para toda su vida.

Atraviesan París, aunque, desde lejos, a las niñas no les parece distinto a Barakaldo.

Cuando hacen su siguiente parada Andoni llama a Mari y le cuenta que ya le habló de la separación a la niña.

También llama Óscar que regaña a su suegra por haberle puesto a Sandra la cantimplora de su madre porque ya estuvo haciendo preguntas.

Piensan que tanto las niñas como ellos necesitan dormir en una cama para descansar esa noche, aunque carecen de dinero para permitírselo, aunque Juanma dice que tiene una idea.

Conserva aún la chequera de empresa y dice que pueden ir a un hotel y pagar la habitación con un cheque.

Sabe que es ilegal, aunque cuando se den cuenta, ellos ya estarán en Alemania.

Se ofrece para hablar él en el hotel, pues les dice, habla francés, y, aunque lo habla muy mal se empeña en chapurrearlo pese a que la recepcionista habla español y le dice que no suelen aceptar cheques, aunque, al ver al grupo de niñas se lo permite y les deja cargar a la habitación lo de la cafetería.

Las niñas están tan agotadas que casi todas se quedan dormidas en el comedor.

Néstor observa que el padre Arrupe rechaza el vino que le ofrecen.

Gorka pide prestado el walkman a Nina y comienza en la mesa a contonearse, lo que molesta de nuevo a su padre, que no quiere que se mueva como si fuera gay y discuten e incluso le da una colleja por negarse a quitarse los auriculares, con la aquiescencia del padre Arrupe que le dice que una bofetada a tiempo ahorra muchos problemas, aunque Néstor le recuerda que en efecto a él no le gustaba dialogar y era más de pegar tal como le recuerda su sordera y cuando el cura le reprocha su mal carácter Néstor lo empuja y lo tira al suelo.

Les dice a los otros que a todos les dio alguna colleja y todos son buenos chicos y buenos padres, aunque Óscar le dice que a él no le dio clase.

Cuando se queda sola, Sandra le pregunta a su padre cómo murió su madre.

Él le dice que hay temas de los que no le gusta hablar y hay temas que por más que se hablen no van a cambiar nada y su madre también era de ocultar, pues aunque sabía que lo suyo no tenía solución no le dijo nada hasta el final.

Le dice que hablarlo la dejará mal, aunque ella insiste en que desea que hablen ya.

Andoni comienza a golpear la puerta de la habitación al encontrarla cerrada para que le abra su hija, aunque entonces sale un hombre que le pide que deje de molestarlos, y se da cuenta de que se equivocó de habitación.

La niña le pide que le prometa que no se irá, aunque él le dice que se va porque no hay trabajo, aunque ella le insiste en que no se vaya o que, al menos no se vaya muy lejos.

Néstor, por su parte, está preocupado porque su hija piense que es más bruto que un arado, lo mismo que decía su abuela de su padre, y él cree además que era cierto.

La mayoría se duermen, menos el padre Arrupe, que se queja de lo que han cambiado las cosas y de que ahora le digan que sus métodos son anticuados.

Andoni sale a fumar al pasillo y ve que está haciendo lo mismo Nina, que hasta ese momento simulaba no fumar para no dar mal ejemplo a las niñas.

Él le pregunta qué buscaba una alemana en su pueblo y ella le dice que no tienen ni idea de lo que se están perdiendo, pues esas niñas harán sus vidas y buscarán fuera lo que no encuentren en casa, y quizás muy lejos de ellos, y todos se habrán perdido una oportunidad.

A la mañana siguiente todos esperan, pues habían quedado a las 8 y pasaron ya 15 minutos y no les cogen el teléfono, por lo que sube con Juanma a la habitación del cura, que no está allí, aunque se dejó las llaves del bus y el dinero.

A partir de ese momento será Nina la que conduzca.

Paran en una gasolinera y ven que está llena de gente que ven absortos la televisión. Ignoran que están viendo la noticia de la caída del muro de Berlín.

Cuando llegan a la ciudad ven que esta es una fiesta y las calles están abarrotadas y rodean el autobús, felices y eufóricos.

Baja Nina para ver qué ocurre. Una mujer le dice que la gente está cruzando al otro lado y que ella puede hacerlo si lo desea, y la besa.

Le dicen que deben regresar, aunque ella dice que fueron a un campeonato, y sigue adelante con el autobús hasta el polideportivo, que observan que está vacío.

Finalmente les abre un hombre al que ella le explica que fueron al campeonato, aunque el hombre les dice que el campeonato se suspendió.

Ella le dice que han hecho un viaje muy largo, desde España y le pide que les deje entrar, aunque él dice que está cerrado y que no hay nadie.

Ella se enfada al verlos resignados y pregunta cómo van a decirles a las niñas que fueron para nada. Que tienen que entrar y que hagan sus ejercicios, aunque ellos le hacen ver que si no hay otro equipo no se compite.

Juanma se ofrece para hablar con el hombre de dentro de nuevo, y les sorprende ver que Juanma sabe hablar muy bien alemán, y no como el francés.

Consigue que les deje entrar si le compran un bocadillo para desayunar.

Salen ellos mismos para hacerlo y toman unos perritos calientes.

Ven un videoclub lleno de gente, y piensan que Néstor es un visionario y que es el futuro y que es una pena que tenga ya otros socios, aunque entonces tiene que reconocer que no los tiene en realidad.

Juanma anima a Óscar a que use su indemnización junto con él y se hagan socios y que llamen al videoclub Nesjúcar por Néstor, Juanma y Oscar.

Andoni habla con unos obreros y les pregunta si hay trabajo allí y les dicen que no les falta.

Las niñas se visten y se pintan para salir a competir y Nina las anima aunque no haya ningún otro equipo.

Mientras entrenan, Nina les dice a los padres que se sienten, pues harán de jurados, aunque nunca las vieron competir.

Las niñas salen a la pista con la pelota y dejan boquiabiertos a los padres con sus habilidades, y a Nina incluso se le saltan las lágrimas.

Ainara, preocupada al ver que padre no estaba se siente feliz al ver que si está en las gradas y que les aplaude como los demás, que les ponen un 10.

Gorka abraza a Nina al ver sus lágrimas, aunque cuando acaba todo sigue llorando.

Ve a los padres contentos con las niñas y entra, deja las llaves del autobús y se marcha.

Andoni, que la ve alejarse, sale a su encuentro y ella le dice que dejó las llaves del autobús, y él le pregunta si se va, y ella le dice que no, que se queda.

Óscar llama y cuenta que quedaron las primeras de todas las que había y que fue muy bonito, aunque a su suegra le extraña que no preguntara en esta ocasión si le llamaron de la fábrica, aunque le cuenta que no, y él concluye que tampoco lo van a llamar.

Gorka pregunta dónde fue Nina y Andoni le cuenta que a su casa.

Será Andoni quien conduzca de regreso.

Calificación: 2