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Rifkin's Festival
Rifkin's Festival

Rifkin's Festival (2020) * España / USA / Italia

          También conocida como:
                    - "Rifkin's Festival: Un romance equivocado en el lugar adecuado" (México)
                    - "Un romance equivocado" (Colombia)

Duración: 92 min.

Música: Stephane Wrembel

Fotografía: Vittorio Storaro

Guion y Dirección: Woody Allen

Intérpretes: Wallace Shawn (Mort Rifkin), Gina Gershon (Sue), Elena Anaya (Joanna Rojas), Louis Garrel (Philippe), Enrique Arce (Tomás López), Sergi López (Paco), Douglas McGrath (Gil Brener), Tammy Blanchard (Doris), Steve Guttenberg (Jake), Christoph Waltz (Muerte), Georgina Amorós (Delores).

Mort Rifkin le cuenta a su terapeuta que dejó de trabajar en la novela que escribía para ir con su mujer, Sue, al Festival de Cine de San Sebastián por trabajo, pues era la encargada de prensa de varios participantes.

Recuerda que años atrás, él daba clases de cine y le habría encantado ir a un festival, porque entonces a él le entusiasmaban los grandes directores europeos, pero ahora ya no le apetecía y solo accedió a ir porque sospechaba que se sentía atraída por un director, Philippe, al que hacía de publicista, y que a él le llamaba Grinch, porque no le gustaba ninguna de las películas navideñas que a él le entusiasmaban.

La primera noche en San Sebastián, cuando se durmió, tuvo un extraño sueño, basado en Ciudadano Kane, aunque en su bola de cristal aparecía la lechería de Richie.

La madre de Mort le comenta a su marido que Rose Budnick, superviviente de los campos del Holocausto y que decía que la vida no tenía sentido se suicidó, pero pide que no le cuente nada a Mort, aún niño y en cuyo trineo llevaba escrito "Rose Budnick".

Cuando se levanta quiere contárselo a su mujer, pero esta se tiene que ir y le dice que no comerán juntos, que lo hace con Philippe y una periodista.

Recuerda que a Sue le atraían los hombres brillantes, y que, de hecho, él consiguió conquistarla por sus artículos, pensando ella que era un novelista en potencia, aunque cuando le mostró sus primeras páginas ella le dijo que eran ampulosas.

Solo, y sin nada que hacer, Mort caminó toda la mañana por la ciudad sin rumbo, recordando a su padre, al que decepcionó, siendo su hermano el que ganaba dinero.

Él quería escribir un gran libro de verdad y ser un genio como Fellini, viviendo una escena como en 8½, apareciendo en esa ensoñación su profesora de inglés, que le decía que apuntaba maneras como escritor y que le recomienda que procure que su novela no parezca ampulosa.

En la ensoñación aparece también el rabino Mintz, que le pregunta si sigue haciéndose grandes preguntas sobre la existencia.

También habla Marcia Cohen la chica del barrio que le robó el corazón, recordando ella que era el único que leía a los rusos y a Proust y la llevaba a ver a Ionesco y a Beckett y que recuerda que sus padres estaban enamorados de él, pero ella no.

Él cree que habría decepcionado a sus padres, pues sigue sin encontrarse a sí mismo.

Recuerda también el consejo de su padre: "con dinero, cago donde quiero".

Acaba su ensoñación cuando escucha que alguien le llama, viendo que es Tomás, un productor conocido que le dice que le encanta ese festival, pues durante 10 días desconecta en esa ciudad mágica y que le cuenta que ha visto a Sue paseando y riendo por la playa con Philippe Germain, diciéndole que le encantó la película de este.

Mort le habla del sentimiento de opresión que nota en el pecho, diciéndole Tomás que le recuerda los síntomas del infarto de su primo y le aconseja ir a ver a un doctor, dándole la tarjeta de uno de la ciudad que le recomendó un amigo.

Cena con Sue, aunque ve que esta invitó también a Philippe.

Y mientras Mort recuerda su fascinación por los directores de la Nouvelle vague, Philippe habla de la influencia de los maestros americanos y sus finales esperanzadores.

Cuando consiguió dormirse tuvo otro extraño sueño.

En él, como Jules y Jim, pedaleaban tras Sue, él y Philippe hasta la playa, donde le cuenta a Philippe que cuando la conoció, ella era extraordinaria, brillante, aunque neurótica y él le pareció un genio en ciernes y tenían apasionantes discusiones sobre libros, teatro o música clásica y ahora, los dos la aman.

Ella, dice que Mort es muy bueno, pero no ha vivido con él un amor apasionado y pronto será tarde y le gustaría poder vivir los tres juntos, por lo que propone un ménage à trois, aunque él dice que eso es demasiado bohemio para él, pidiéndole ella que se lo piense, diciendo que ella y Philippe dormirían en la cama y él en el sofá cama.

Al día siguiente mientras pasea indica que es cierto que Sue está abierta a todo y le gusta probar cosas, mientras que él está lleno de miedos.

Acude a su cita, sorprendiéndose al ver que no es un médico, sino de una doctora.

Cuando le cuenta que vive en Nueva York, ella le dice que estudió allí, pero volvió por su marido.

Él le habla de su mujer y de su representado, diciéndole la doctora que la película le pareció pretenciosa. Una película comercial que intentan hacer pasar por artística.

Mort le cuenta que es escritor y pretende escribir una obra maestra.

Le dice, tras las pruebas, que no aprecia ningún problema a la espera de la analítica.

Le cuenta que enseñaba los clásicos del cine, diciendo ella que pasó tiempo en París y le encantaban las películas de Truffaut y Godard.

Salió encantado con la doctora.

Esa noche cenó con un montón de gente del cine, sintiéndose aburrido, viendo además a Sue y a Philippe intercambiándose sonrisitas.

Al día siguiente coincidió de nuevo con Tomás en una terraza en que estaba con unos amigos, Ramón Robles y Gil Brenner, que es quien le dio el nombre de la doctora.

Gil le dice que la conoce desde que era estudiante y se casó con un profesor de la universidad. Muy listo pero muy mala persona y que además la dejó por otra estudiante.

Ella fue a París tratando de olvidarlo y ahora lleva un par de años intentándolo con otro tipo, un pintor, que Gil cree es otro imbécil.

Luego, cuando estaba a solas no podía dejar de pensar en la doctora, teniendo una ensoñación en que se veía con ella en el coche como en "Un hombre y una mujer", diciéndole ella que creía en el amor a primera vista, diciendo él que supo que la quería en cuanto le dijo que no le pasaba nada en el corazón y que era solo reflujo.

Ella le dice que en París pasearán por sus calles y comerán en las brasseries y él terminará su novela.

Vuelve a pedir una cita con ella señalando que tiene un pequeño bulto en la mano, aunque una vez en el hotel, Sue le recuerda que tienen el pase de "Al final de la escapada" y que dan a Godard el premio Donostia, y cuando él le dice que no podrá ir, porque tiene que ir al médico, ella observa que el supuesto bulto es solo una picadura.

Aparece de hecho un amigo de ella, que es dermatólogo que le dice que, en efecto, es solo una picadura, por lo que Sue le pide que anule la cita, pues le costó mucho encontrar tres entradas, pues irá Philippe con ellos, ya que quiere hacer un remake.

Viendo la película, los personajes son sustituidos por él y su mujer, que le pasa un porro diciéndole que eso puede ayudarle a liberar su escritura, como le pasa a Philippe, que fuma todo el rato mientras escribe sus guiones.

Luego ella le pregunta con quién le gustaría hacer un trío, diciendo ella que con Ryan Gosling, diciendo Mort que él con su cuñada Doris.

Philippe concede una entrevista, donde cuenta que acaba de comprarse un velero.

Pasea luego con Sue, que le cuenta que a ella también le gustaba navegar, y pasean luego, diciéndole Philippe que, cuando contestaba a preguntas sobre amor y pasión pensaba en ella, que le pide que no diga eso, pues la enfrenta a sentimientos que ha estado reprimiendo y que está hecha un lío.

Él le dice que cuando llega la persona adecuada las decisiones difíciles son más fáciles de tomar y le pregunta si le gustaría que navegaran juntos a Koh Rong, una isla de los Mares del Sur en su barco.

Sue le dice que tiene la habilidad de descubrir sus fantasías más íntimas, diciendo él que como director de cine entiende de psicología y sabe cuándo una mujer está deseando tener una aventura, y la acaricia.

Entretanto, Mort llama pidiendo una nueva cita, diciendo que le pitan los oídos.

Aunque cuando va al médico, Mort normalmente va a aterrorizado pensando que le dirán que le queda un mes de vida, con la doctora Rojas no le importaría hacerse un chequeo diario pese a que no existe ni la más remota posibilidad de tener algo con ella, aunque, reconoce, eso es lo que pensó la primera vez que vio a Sue.

Compró una guía turística para visitar la ciudad mientras hacía tiempo para su cita.

Visita una iglesia pese a no ser creyente, aunque, dice, siente respeto por la religión.

La doctora le mira los oídos, y dice que podría recetarle unas gotas, pero no lo ve necesario.

Aunque no la entiende, Mort la escucha discutiendo por teléfono con su marido, al que le dice que la está engañando y se está viendo con otra, aunque él le dice que son imaginaciones suyas, diciendo ella que no hace más que prometerle que va a dejar de beber, pero no lo hace.

Mort, que había intentado entablar conversación con ella sobre su estancia en Nueva York la ve cómo ahora trata de recomponerse y recordar que iba mucho al MET. Para pedirle luego que se vaya mientras llora.

Él le pregunta si puede hacer algo por ella y la invita a salir a tomar algo para calmarse.

Van a un bar. Ella le cuenta que su matrimonio le está provocando dolor en el pecho y lamenta haber bebido.

Él le pregunta si sigue queriendo a su marido, diciendo ella que ya no lo sabe. Es consciente de que él tiene aventuras, pero es un artista al que no se puede juzgar por los estándares burgueses, pues es creativo y tempestuoso y que, ella accedió a un matrimonio abierto, aunque ella no tiene aventuras, pues no conoció a nadie interesante.

Él le propone que lo deje, aunque ella le dice que Paco la necesita.

Le pregunta a Mort si él es fiel, diciendo él que sí, que ha mirado a otras mujeres, pero sin llegar a más, aunque su matrimonio está haciendo aguas.

Ella dice que su marido es temperamental, pero si le dice que lo deja se echa a llorar y amenaza con matarse. Y, además, en San Sebastián la vida es agradable y plácida, ofreciéndose a mostrarle la ciudad.

Cuando Sue le pregunta por qué llegó tan tarde, él le cuenta que fue al médico y cuando le dice que huele a alcohol, le dice que estuvo tomando una copa con Tomás.

Debe acudir a un cóctel en honor a Philippe, yendo luego al club Altxerri, donde Philippe tocará los bongos.

Mort observa luego en el club cómo Sue sigue el ritmo exageradamente.

Regresa más pronto él al hotel, y tiene otro sueño, esta vez con Joanna y con Sue, que aparecen como en "Persona", e incluso hablan en sueco.

Joanna y Sue se abrazan. Esta le cuenta que no ha sido infiel a Mort. Que estuvo a punto de serlo. Una vez con un importante arquitecto, y que la quería llevar de safari a África, lo que la apasionaba, pero no se vio preparada para tener una aventura.

Dice que se obsesionó con el silencio de Dios, hasta que este le habló y le dijo que él había visto a Mort, y que, en su lugar, él el engañaría.

Jo dice que está confundida y desorientada acerca de la vida y cree que Dios las hace sufrir por sus pecados pese a que ninguna de las dos tiene pecados y el único pecado de Mort es que solo le gustan las películas subtituladas.

Al día siguiente le cuenta a su mujer mientras desayuna que, desde que llegaron al festival ha tenido pensamientos muy extraños, interrumpiéndolos Philippe para su siguiente jornada, diciéndole Mort que él irá a conocer los alrededores.

No le cuenta que va con Joanna, con la que recorre los rincones de la ciudad como el peine de los vientos o Pasajes, llevándolo luego a comer hasta un parque.

Allí vuelve a preguntarle, ahora que está sobria, por qué no deja a su marido, diciéndole ella que la quiere, no desea un segundo divorcio ni volver a empezar y además se está planteando dejar de ejercer y hacer otra cosa, pues quiere descubrir quién es realmente y disfrutar de la vida y no tener obligaciones.

Le pregunta a él si sabe quién es, diciendo él que creía que sí, pues en Nueva York solo pensaba en su novela, pero que desde que llegó al festival la mente le está jugando malas pasadas y se está cuestionando quién es y cree que era más feliz cuando impartía clases de cine.

Acaba durmiéndose ella tras comer y él tiene otra ensoñación, en que se ve cenando con un grupo de personas, entre ellos su hermano y Doris, su mujer, que recuerda que empezó a salir con Mort y que este la llevó a ver varios clásicos de cine francés que la aburrieron y se acabó casando con su hermano.

Él les recomienda varias películas japonesas

Luego ve a Doris y a su hermano como ellos, en el campo, comentando ella que cree que todavía le gusta a su hermano, algo que a él no le extraña, diciendo ella que era un quiero y no puedo, siempre con las grandes preguntas y asegura que jamás escribirá esa supuesta novela y que es un pedante por lo de las películas japonesas.

Su hermano dice que rompe siempre sus páginas para no tener que afrontar su falta de genio, pues tiene miedo al fracaso, que equipara con la muerte.

Doris no entiende cómo su mujer lo aguanta, pues, dice, es un amasijo de neurosis.

El hermano dice que se enamoró de su intelecto porque acababa de salir de un mal matrimonio y Mort le pareció inteligente, pero cree que está descontenta, y nunca creyó que fuera feliz con un cascarrabias introvertido

Va con Jo a un mercadillo, pues ella quiere comprarle algo a Paco por su cumpleaños.

Mort le cuenta que a él no le gusta viajar. Que no conoce el Taj Mahal ni las pirámides ni el Gran Cañón, aunque tampoco tiene interés en verlos, pero sí le haría feliz ver el Boulevard Saint-Michel bajo la lluvia.

Mientras van a casa de ella tienen un pinchazo, y como no lleva rueda de repuesto, piden autostop, entregándole Mort un broche que le compró en el mercadillo.

Van luego a casa de ella, viendo al llegar que está Paco en la cama con una mujer que le estaba haciendo de modelo, y se excusa diciendo que pensaba que estaría todo el día fuera, observando que además está borracho, diciendo que la estaba pintando y no pudo resistirse, porque es humano y le recuerda su acuerdo y le dice a Jo que otras veces no se lo tomó tan mal.

Mort se ofrece a llevar él a Delores, la modelo en un taxi, señalando Joanna que los llevará ella, viendo cómo Paco insiste en pedirle perdón mientras se marchan.

Los lleva hasta el hotel y le pide perdón por el espectáculo, diciendo él que no ha sido culpa de ella, y que no deje que le arruine el día, diciéndole Delores antes de irse que no debe enfadarse, pues Paco le quiere mucho.

Mort sube a su habitación encontrándose en las escaleras con Gil y hablan, contándole él que Joanna es fantástica, pero tiene una cruz con su marido.

Mort dice que a ella le parece razonable seguir con él pese a que está desquiciado

Mort le pregunta por la importante rueda de prensa que había ese día, diciéndole Gil que no hubo ningún acto ese día, pues le van a dar a Philippe el premio Luis Buñuel.

En la habitación, Sue se prepara para el acto y él le pregunta por la rueda de prensa, diciéndole ella que fue bien.

Van a la entrega del premio, aunque Mort no se quitaba a Joanna de la cabeza.

Esa noche su sueño tuvo a Buñuel como protagonista y la cena de "El ángel exterminador" y a él como uno de los invitados, brindando por el festival de cine y por la obra de Philippe, artística y comercial, proponiendo una mujer brindar también por la novela de Mort, que no es artística ni comercial al estar inacabada.

Doris dice que si la acaba será un batiburrillo, con mucho juego preliminar y ningún orgasmo.

Paco le muestra una pistola y le dice a Mort que si Joanna le deja se disparará en la cabeza, y mientras Philippe le coloca a Sue un zapato que perdió y le besa el pie, Mort le dice a Joanna que deben dejar su complicada situación personal para empezar de cero, diciendo ella que estuvo esperando toda su vida que llegara alguien y la rescatara de su marido, y deciden irse juntos.

Pero cuando se van a ir ella dice que quiere irse con él, pero no puede salir de la habitación, viendo Mort que tampoco él puede irse, ni su hermano que llega después.

Le despierta a las 4 de la madrugada Sue, que llega en ese momento después de estar bailando, al ver que tiene una pesadilla, observando Mort que está un poco borracha.

Pero no se excusa, por el contrario, le dice que como el alcohol la envalentona, va a aprovechar para hablar, diciéndole que deben separarse, pues su matrimonio agoniza.

Ella reconoce ante las preguntas de Mort que se ha acostado varias veces con Philippe, aunque, dice que, saber que estaba casada casi no la dejó disfrutar del sexo.

Él reconoce que tiene razón, pero está triste, diciendo ella que es normal, pues, aunque no había nada desde hace mucho, llevan mucho tiempo juntos, pero se sacan de quicio y ya no hay sorpresas, mientras que con Philippe se vuelve a sentir mujer, como un animal salvaje con pasión y lujuria y ávida de probar de todo.

Por ello, cuando vuelvan, ella se irá de casa y se llevará solo sus libros y su ropa y se irá a vivir con Philippe.

Mort reconoce que sintió melancolía después de perderla.

Se acerca a Gil para pedirle el teléfono personal de la doctora Rojas y la llama, diciendo que quería cerciorarse de que estaba bien y le dice que el día anterior se lo pasó genial, diciéndole que ella también y que siente que acabara así, preguntándole él si está libre, diciéndole ella que se quedará en casa para hacer cosas pendientes.

Él le dice que el festival acabó y regresa a Nueva York, pidiéndole ella que tire una moneda al lago de los barquitos por ella.

Pasea luego por la playa. Se sentía abatido y agotado tras su conversación con Sue.

Indica que siempre que se deprime piensa en la amiga de sus padres Rose Budnick, que al final se rindió.

Frente a él se aparece la muerte del "Séptimo sello" que le dice que ha ido a jugar su última partida de ajedrez.

Mientras se preparan para jugar, la muerte le dice que quiere que la conozca y la acepte, diciendo él que nunca podrá hacerlo, diciéndole la muerte que entonces no podrá relajarse y disfrutar de la vida y le dice que no soporta ver a un pobre imbécil arruinar su vida por lo inevitable.

Mort le dice que, tal como se siente ese día, podría llevárselo ya, pues tras analizar su vida ha visto que tomó muchas decisiones erróneas, cree que fue un snob pedante que caía mal a la gente y tras separarse ha visto que su vida ha resultado estar vacía.

La Muerte le dice que no está vacía, que le falta sentido, que no es lo mismo y lo que debe conseguir es hacer que esté llena.

Le pregunta si debe mandar a paseo la novela y volver a dar clases de cine, diciéndole la Muerte que él lo haría

Él recuerda que le gustaba dar clases, aunque a lo mejor era muy rígido en su enfoque y quizá no haya nacido para escribir, sino para disfrutar de lo que escriben otros.

La Muerte se dispone a marcharse, pues dice, todavía debe visitar miles de casas, pero que volverá y le parecerá demasiado pronto.

Mort le pregunta cuándo, diciéndole que coma fruta y verdura y deje las grasas saturadas y haga ejercicio de forma habitual, que no tome alimentos procesados y se haga una colonoscopia.

Continúa contándole su estancia en el Festival a su terapeuta y los sueños de esos días, en que tuvo ocasión de reflexionar.

Calificación: 2
Te cuento la película