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TENET
TENET

TENET (2020) * USA / Gran Bretaña

Duración: 150 min.

Música: Ludwig Göransson

Fotografía: Hoyte Van Hoytema

Guion y Dirección: Christopher Nolan

Intérpretes: John David Washington (Protagonista), Robert Pattinson (Neil), Elizabeth Debicki (Katherine Barton / "Kat"), Kenneth Branagh (Andrei Sator), Dimple Kapadia (Priya Singh), Aaron Taylor-Johnson (Ives), Himesh Patel (Mahir), Fiona Dourif (Wheeler), Michael Caine (Michael Crosby), Yuri Kolokolnikov (Volkov).

En la Ópera Nacional de Moscú se va a celebrar un multitudinario concierto, cuando de pronto, y antes de que comience irrumpe un grupo de terroristas.

Fuera un grupo de personas vestidas de policías esperan en un furgón, y cuando comienza a llegar la verdadera policía ucraniana, ellos se colocan el distintivo de las fuerzas que llegan y se unen a ellos.

Los policías entran y van tomando posiciones mientras los terroristas van colocando entre el auditorio cargas, colando los policías a través de los conductos del aire, un gas, acabando el público dormido, aunque los terroristas se colocan mascarillas y comienzan a colocar cargas explosivas.

Los falsos policías, que son americanos se cuelan en uno de los palcos y le dicen a uno de los que allí están "Vivimos en un mundo crepuscular", a lo que el hombre le responde "Y no hay amigos en el ocaso", sabiendo así que es a quien deben rescatar.

Se descuelga luego con él hasta el patio de butacas, haciéndose pasar el hombre por uno de los espectadores dormidos mientras él va a rescatar una pieza que, le dicen está en el guardarropa.

Recuperada la pieza, el líder del grupo americano pregunta por el plan de escape, diciéndole que el túnel de servicio, decidiendo antes de huir desactivar los explosivos colocados por los terroristas, teniendo solo 3 minutos y medio para ello, para evitar que muera todo el público.

Varios de los agentes corren entre el público, cogiendo los explosivos, colocados entre los asientos más económicos, aunque de pronto, y mientras el líder americano trata de quitar uno, uno de los policías ucranianos le apunta y le pide que lo deje, viendo al cogerlo, junto al explosivo, un agujero de bala, del que ve de pronto cómo la bala sale del agujero, que se rellena, atravesando la bala al ucraniano.

Le indican que el policía que les ha ayudado no era de los suyos, aunque él dice, toda ayuda se agradece, fijándose en su mochila y su curioso cierro rojo.

Tras deshacerse de los explosivos, que lanzan a la parte de arriba, donde no hay nadie, ellos corren mientras se produce la explosión hasta su furgoneta, donde descubren que todo es una trampa

El líder de los americanos es atado, junto a otro compañero en la vía del tren, mientras un agente ucraniano le dice que un hombre entrenado puede aguantar 18 horas, por lo que sus colegas estarán a salvo a las 7 y son las 5,35, aunque su compañero, al que tiran al suelo no aguantó ni 18 minutos porque no tenía nada que ocultar.

Le saca del hombro una cápsula que suelen llevar los agentes de la CIA para evitar que se suicide, mientras empieza a arrancarle uno a uno todos sus dientes.

Cuando son ya casi las 7, su torturador le dice que va a retrasar el reloj una hora.

Mientras lo hace, al ver que su compañero le muestra que tiene en su mano la cápsula para suicidarse, se lanza, con silla y todo y corre para lanzarse a la mano de su compañero, también atada y logra tomarla.

Despierta en una cama hospitalaria, viendo a su lado a Fay, su jefe en la CIA, que le dice "Bienvenido al más allá" y le cuenta que estuvo en coma inducido mientras le sacaban de Ucrania y le reconstruían la boca.

Pregunta por qué eran falsas las píldoras, diciéndole su jefe que era una prueba.

Pregunta si su equipo está a salvo, pero le dicen que no, debido a los mercenarios rusos, pero él prefirió morir a entregar a sus compañeros.

Dice luego, ya recuperado, que desea dejarlo, diciéndole Fay que ya no trabaja para ellos, pues está muerto y que su deber trasciende el interés nacional, pues está en juego la supervivencia de todos.

Le dice que lo único que tiene para él es un gesto, entrecruzando los dedos y diciéndole una palabra "tenet" y le pide que lo utilice con cuidado, pues abrirá las puertas correctas, pero también algunas que no lo son.

Al llegar a tierra le espera un coche con un GPS que marca su destino.

Es atendido por una mujer tras dar el nombre de tenet que le dice que no deben hablar para no revelar quiénes son o qué hacen y le dice que está allí no por qué hacen, sino por el cómo, preguntando él a qué amenaza se enfrenta.

La mujer le dice que van a evitar la tercera guerra mundial, preguntando él si un holocausto nuclear, diciéndole ella que algo peor.

Le pide que pruebe a disparar a una diana, observando el agente que su pistola no tiene balas, pidiéndole la mujer que apunte pidiéndole la mujer tras hacerlo que mire el cargador, viendo que hay una bala, preguntándose cómo ha sucedido.

Le muestra, junto a esa bala, otra, diciendo que una de esas balas es como ellos, viaja hacia adelante en el tiempo, mientras que la otra va hacia atrás, viendo cómo sube hasta su mano. Le dice que está invertida y su entropía va al revés, por lo que, a sus ojos, su movimiento se invierte, pudiendo ser una radiación invertida desencadenada por una fisión nuclear y aún no saben cómo fue. Cree que las están fabricando en el futuro y se las están enviando.

Empieza a disparar a un trozo de pared que hace de diana viendo cómo los agujeros se cierran y vuelven a la pistola, recordando que ya vio una sobre el terreno, en Kiev, diciéndole ella que tuvo suerte, pues si le hubiera atravesado una bala invertida hubiera sido devastador.

Él comenta que las balas son iguales a las actuales, diciéndole ella que pudieron haberse fabricado ahora, pero las invirtieron en el futuro.

Le pregunta si analizó los materiales, pues la mezcla de aleaciones les podría indicar su origen y le dice que no ve en eso el Apocalipsis.

Ella le dice que la bala es una máquina simple, pero podrían invertir cualquier otra cosa y un arma invertida puede afectar no solo al futuro, como un arma nuclear, sino también a su pasado, mostrándole otros restos de objetos más complejos. Los restos de una futura guerra.

Viaja hasta India y llama a un colaborador, diciéndole que necesita un ayudante en Bombay, pues tiene que llegar hasta Sanjay Singh, que vive en un edificio fuertemente custodiado por hombres armados.

Quedan con Neil en el club náutico de Bombay, explicándole que necesita ser recibido por Singh, y que dispone de solo 10 minutos, y el problema es salir con vida.

Neil propone salir en paracaídas, pero la casa no es tan alta, proponiéndole Neil "bungee jumpear". Lanzando un cable y trepando hasta la azotea, donde se deshace fácilmente de los vigilantes y Neil neutraliza a los otros.

El agente encañona a Singh al que le dice que casi le elimina un inusual proyectil en Ucrania y quiere saber quién es el proveedor, habiendo ido a él porque la aleación es de fabricación india y él es traficante de armas, diciéndole él que no puede contárselo, diciendo su mujer que hablar de un cliente violaría los tenets por los que se rige.

Se da cuenta de que en realidad es ella, Priya, quien lleva el negocio, utilizando una fachada masculina en un mundo de hombres.

Ella le dice que el traficante que busca es Andrei Sator, oligarca ruso cuyo nombre conoce porque hizo su fortuna con el gas y vive en Londres.

Priya le dice que en realidad su fortuna no la hizo con el gas, sino por el plutonio.

Ella le dice que cuando le vendió las balas eran completamente normales y cree que es como un intermediario entre presente y futuro.

Le dice que para acercarse a Sator haría falta un protagonista fresco, que podría ser él, para averiguar qué está recibiendo y cómo.

Él pregunta si es seguro involucrar a la inteligencia británica, diciéndole ella que tiene un contacto que está fuera del alcance de Sator.

Al ver que se acercan varios coches policiales, comprende que llegó el momento de huir, saltando él y Neil que desaparecen entre la gente.

Queda en el comedor de un hotel de Londres con sir Michael Crosby.

Le habla de las ciudades secretas de la era soviética. Ciudades cerradas que no salían en los mapas y erigidas cerca de industrias sensibles, las cuales en general se abrieron y renombraron como ciudades normales, algo que no ocurrió con la ciudad donde nació Sator, Stalsk-12, que en los 70 tenía unos 200.000 habitantes y que se creía abandonada y que tras un accidente se utilizó para pruebas clandestinas y en la que dos semanas antes, el día del asalto a la Ópera de Kiev, detectaron una detonación.

Le cuenta que Sator salió de aquella ciudad con dinero suficiente como para comprar su entrada en el establishment británico gracias a Katherine Barton, su mujer y sobrina de Sir Frederick Barton y que como trabajadora de Shipley's conoció a Sator en una subasta, aunque prácticamente están separados.

Pregunta cómo llega a Sator, diciéndole Crosby que a través de su mujer, entregándole para llegar a ella un Goya, en realidad una falsificación del español Arepo, del que se rumoreaba que fue su amante y que es una de las dos que confiscaron en Berna. La otra, autentificada por Katherine, apareció en Shipley's, donde la compró su marido.

Toma contacto visual con Katherine a la que ve en la puerta del colegio de su hijo, observando que solo puede darle un beso antes de que se lo lleve su cuidadora.

Va a verla luego a su oficina con el Goya que le dice consiguió de Tomás Arepo, contándole luego, en un restaurante, que se lo compró a un banquero suizo.

Le dice que es una gran falsificación, y sabe que ayudó a estafar a su marido y con esa información quiere que le ayude a reunirse con él, ya que se dedican a lo mismo.

Kat, le dice que su marido sabe ya lo de la estafa, por lo que no puede chantajearla, pues ya lo hace él, teniéndola amenazada con la policía y la cárcel, controlándole todo, incluido el contacto con su hijo, habiéndolos obligado a hacer un viaje a Vietnam con él y allí trató de volver a quererle esperando así que le devolviera a su hijo. Se sentaban juntos a ver las puestas de sol como en el pasado, y como le vio feliz, se lo pidió, haciéndole él una oferta, la dejaría marchar si no volvía a ver a su hijo.

Enfadada, se llevó a Max a tierra, y él los llamó arrepentido, pero cuando regresaban al barco vio a una mujer tirándose del yate en que ya no estaba él.

Ella le confiesa que no sabía que era una falsificación debido a que estaba demasiado unida a Tomás, pero Andrei no concibe el error, solo la traición.

Él se ofrece a hacer desaparecer el dibujo para desactivar su chantaje.

Aparece entonces un grupo de hombres que él entiende que envió Sator, llevándosela uno, aunque antes ella le deja su número disimuladamente en su abrigo, otro hombre acompaña al agente hasta la cocina, donde le esperan otros dos matones, teniendo una pelea con ellos, a los que consigue dominar.

Fuera, Katherine permanece en el coche, pues su guardaespaldas le indica que su marido quiere que lo vea, aunque cuando ve que son los matones quienes salen despedidos y él sigue ileso, que esta vez Andrei no se salió con la suya.

El agente de la CIA vuelve a ver a Kat en la puerta del colegio y le pregunta dónde está el dibujo, diciendo ella que en el Aeropuerto de Oslo. En un puerto franco. Una sala de tránsito donde los clientes pueden ver sus obras sin tener que pagar impuestos, tal como le cuenta luego él a Neil.

La constructora Rotas construía esos puertos francos y ella proporcionaba los clientes.

Neil acude para ver la cámara acorazada como posible cliente, explicándole el encargado que allí pueden llegar los aviones privados, pudiendo viajar las obras a cualquier puerto franco sin control de aduanas.

Pregunta por los documentos que se encuentran allí, que serían vulnerables al fuego y al agua de los rociadores, aunque el encargado le explica que no utilizan rociadores, sino gas haluro, que desplaza todo el oxígeno en unos segundos, disponiendo los empleados de una alarma que les avisa con 10 segundos de tiempo para salir.

Se fija en que todas las puertas tienen disparadores electrónicos, indicando que en caso de emergencia las puertas exteriores quedan selladas por los interruptores de emergencia, pero las puertas interiores vuelven a sus valores de fábrica, por lo que son fáciles de forzar, planteándose cómo pueden pasar la suficiente fuerza de fuego a través del perímetro para activar el cierre de emergencia.

Se le ocurre estrellar un avión atravesando el muro posterior del puerto franco, provocando un incendio.

Cuentan para ello con Mahir, cuyo equipo se encargará del avión, uno de transporte, sin pasajeros. Cree que no los cogerán pero si lo hacer verán que es un atentado, pero como no morirá nadie, les extraditarán sin más, pues los lingotes de oro desviarán la atención, ya que la compañía elegida transporta una vez al mes oro del tesoro y, al tirar el oro en la pista nadie estará pendiente del edificio.

El agente de la CIA y Neil van al puerto franco mientras Mahir y sus hombres, haciéndose pasar por encargados del cátering se deshacen del personal del avión, obligando al personal a lanzarse por las rampas de emergencia, dirigiendo tras ello el avión hacia su objetivo, mientras ellos bajan y se mezclan con otros empleados.

El avión impacta, como esperaban y salta la alarma sin que ellos puedan salir, consiguiendo evitar el gas mortal tras abrir varias de las puertas.

Dentro ven armas en el suelo y restos de disparos y de una pelea. Caminan cada uno a un lado del cristal con los disparos, habiendo al fondo un torno, que, de pronto se cierra, apareciendo dos tipos que llevan mascarillas para respirar, y con los que pelean, apretando el hombre con el que se pelea el agente el gatillo, aunque las balas regresan al arma y desaparecen los agujeros de disparos.

Neil entretanto persigue al otro hombre que salió por su lado consiguiendo quitarle el caso, tras lo que regresa junto a su compañero, al que le pide que no mate a su rival, y le paraliza para evitarlo. No le dispara pero le pregunta cómo sabía que iban a estar allí, aunque entonces en ese lado el tiempo va hacia atrás, y se produce de nuevo el choque del avión, lo que abre la puerta por la que sale su atacante antes de sellarse de nuevo.

Pasado todo, abren las puertas encontrando a los dos hombres tendidos como muertos, consiguiendo así ser evacuados.

Le explica a Neil que hay una guerra fría temporal, hablándole de la tecnología capaz de invertir la entropía de un objeto, señalando Neil que le habla de la cronología inversa, la teoría de que un positrón es un electrón que viaja hacia atrás en el tiempo, explicándole que tiene un máster en Física.

Regresan a Bombay para hablar con Priya, que adivina que la noticia del aeropuerto de Oslo la provocaron ellos, contándole él que allí se enfrentaron a dos antagonistas, uno normal y otro invertido. Que acabaron con el normal, pero el invertido escapó aunque aparecieron a la vez, diciéndole Priya que eran la misma persona. Que Sator construyó un torno en esa cámara. Una máquina de inversión.

Para poder contactar con Sator, Priya le aconseja que diga que tiene algo que él quiere, plutonio-241, pues intentó robar el único que no estaba custodiado a un equipo de la CIA, en el asalto a la ópera de Kiev, pero se lo llevó el servicio de seguridad de Ucrania y estará en Tallin en una semana, aunque él dice que es inaceptable ayudar a robar plutonio para un traficante de armas, prefiriendo acabar con él, aunque Priya le dice que tiene que seguir con vida hasta que sepan su papel, pues tienen que impedir ser atacados por la gente del futuro.

Vuelve a ver a Kat, a la que le dice que no tiene que ocuparse ya del dibujo, aunque Sator aún no lo sabe.

Le pide que le presente a Andrei haciéndolo pasar por el ex primer secretario de la embajada americana en Riad al que conoció en una fiesta en junio en la que Sator se fue pronto y con el que se ha reencontrado allí.

Ella dice que pensará que están liados, concluyendo él que entonces querrá conocerlo.

Le explica que su yate tiene capacidad para 70 personas, pudiendo albergar dos helicópteros y lleva misiles defensivos.

Cuando se acercan al yate, los ve Andrei, que pregunta quién es el americano, al que recuerda intentó dar una paliza en el restaurante de Shipley's.

Kat le cuenta lo que acordaron y le dice a su marido que le invitó a cenar porque parece agradable, aunque Andrei dice que tiene buenos puños para ser diplomático.

Acuden a la cena, donde Sator le pregunta si ya se acostó con su mujer, diciendo él que aún no, amenazando el traficante con acabar con él, aunque cuando se acerca uno de sus matones, y antes de marcharse, le pregunta a Andrei si le gusta la ópera, consiguiendo que lo cite para hablar el día siguiente.

Al día siguiente ella le dice a Andrei que quiere regresar con Max a Inglaterra para que no pierda tantas clases, poniéndole él en su plato, cuando va a comer el dibujo que creía destruido, diciéndole él que una corazonada le dijo que lo sacara de la cámara, diciéndole que siempre ha tenido corazonadas sobre el futuro y así construyó esa vida.

Recibido por el ucraniano, este le hace participar en una carrera entre dos catamaranes

Hablan durante la misma, mostrándole él que sabe que en 2008 una remota base de misiles rusa fue asediada durante una semana, viendo cuando la recuperaron, que el 241 de una de las ojivas pesaba 750 gramos menos y que el plutonio desaparecido fue encontrado durante el asalto a la ópera de Kiev y le dice que quiere asociarse con él para recuperar ese plutonio, a lo que Sator se muestra reticente.

Durante uno de los giros, Kat suelta el arnés de Andrei, que cae al agua, aunque, sin atender el deseo de Kat de deshacerse de él, decide regresar a recogerlo, pues, le dice, lo necesita, rebelándole ella que le mostró que tiene aún el dibujo.

Él le explica que su marido es algo más que un traficante de armas, pues tiene todas sus vidas en sus manos y no solo la de ella, reprochándole Kat que solo piense en alcanzar su objetivo olvidándose de ella y de su hijo y le pregunta qué cree que va a hacerle, entregándole él un arma, aunque le pide que intente no utilizarla.

Ya recuperado, Sator pide verlo, agradecido por haberle salvado la vida, pues, dice, no le gusta estar en deuda, diciéndole él que la saldará si no le hace nada a su mujer, aunque Sator le dice que ella no le soltó el arnés, que el error fue de él.

El agente le indica que quiere su ayuda para hacerse con el plutonio-241, contándole el ucraniano que ya de joven vivía de recuperar plutonio en su ciudad, en Stalsk-12 y su empresa es ahora la única que opera en las ruinas.

Él le explica que el plutonio viaja por el norte de Europa hacia el depósito de almacenamiento nuclear de alta duración de Trieste y quiere contar con sus recursos en Tallin.

Kat esconde el arma en su joyero antes de que aparezca Andrei, dispuesto a hablar de lo ocurrido, viéndole cómo coloca en su cinturón los gemelos para golpearla, preguntándole ella por qué no dejó que se fuera, diciéndole él que porque si no es suya, no será de nadie.

Ella dice que si la toca gritará tan alto que lo oirá su invitado, aunque él dice que no dejará que se inmiscuya, diciéndole ella que si lo hiciera tendría que matarle y se acabaría el trato, yéndose finalmente sin hacerle nada, porque llega un helicóptero.

El agente ve la llegada de este desde un escondite pudiendo ver que le llevan algunos lingotes, que van a su mano.

Descubierto, Sator amenaza con matarlo, pero finalmente le pide que vaya a Tallin y lleve a Volkov con él, a lo que él se niega. Dice que robará el material y él le paga, encargándose Kat de hacer el intercambio, diciendo Sator que no la involucra en sus negocios, diciendo él que por eso confía en ella.

Pide que lo dejen en tierra, tirándole uno de los lingotes como adelanto.

Le cuenta a Neil, que el oro carece de cualquier marca, habiendo descubierto que actúa enterrando su cápsula del tiempo e indicando su ubicación y luego la desentierra para recuperar los materiales invertidos que le hacen llegar.

Entretanto Sator lleva a Katherine con él al puerto franco de Tallin, donde llevaron todo lo rescatado en Oslo, para que evalúe las piezas.

Neil y él montan el operativo. Como se trata de un convoy que va por una carretera muy concurrida donde es casi imposible tender una emboscada, pues el transporte se rastrea por GPS, por lo que, en cuanto se realice un giro erróneo aparecerá la policía.

Necesiten armas grandes, que intimiden sin necesidad de disparar, un coche rápido que no lo parezca y cuatro vehículos pesados, un autobús, un autocar, un 18 ruedas y un camión de bomberos, y todo sin registrar nada.

Sator le muestra a Kat sus muestras de arte favoritas, armas. Ella saca la suya al sentirse amenazada, aunque Andrei le dice que no es capaz de matarlo a sangre fría porque no está lo bastante furiosa, quitándosela fácilmente y golpeándola mientras la llama zorra mantenida y la patea.

Entretanto Neil y el agente de la CIA se unen al convoy, al que se van incorporando el resto de vehículos, subiendo él al camión de bomberos.

Consiguen encerrar al camión que transporta el material entre los vehículos de ellos, frenando su marcha uno de los camiones, mientras que el de detrás arrolla al coche que iba con escolta, observando desde la central, que no se pueden comunicar, pero que, según el GPS, siguen con la ruta.

La escalera del camión de bomberos se mueve hacia el vehículo con el material, abriendo el agente de la CIA el techo, colándose y accediendo al plutonio, que rescata.

La aparición de un coche policial que observa los extraños movimientos, les obliga a deshacerse de él.

Regresa al coche con el material rescatado, viendo que es una encapsulación que dice no haber visto antes.

Ponen la radio para ver qué transmiten, viendo que hablan al revés, observando de pronto a un coche que va hacia ellos a toda velocidad marcha atrás y que les golpea, viendo cuando se pone a su altura ve que en él va Andrei, con una mascarilla de oxígeno y que lleva a Kat, a la que amenaza con matar si no le entrega lo que llevan, diciéndole Neil que no lo haga, aunque él dice que no es plutonio, diciendo Neil que es mucho peor.

Pero temiendo que acabe con ella le lanza el maletín, viendo cómo Sator se sube a otro coche dejando a Kat atada en el suyo, que circula sin control.

Consiguen acercarse lo suficiente como para que el agente salte al coche de ella y consiga pulsar el freno justo antes de chocar contra coches parados, aunque entonces aparece Volkov con otros hombres y se los llevan a todos hasta el almacén.

Allí, separados por un cristal, como en Oslo, le mantienen a él atado y encañonado, estando Kat, que lleva una mascarilla, también encañonada por Andrei, al otro lado, preguntando dónde está el material, asegurándole que si no se lo entrega acabará con ella, viendo cómo habla al revés, revirtiendo un aparato sus palabras.

Él se resiste a decir nada, ante lo que Sator le dispara a su mujer en el vientre, viendo él como se deshace el agujero de bala y sangre que veía desde su lado, amenazando con dispararle el siguiente en la cabeza, diciendo él que está en el BMW.

Pasa a su lado y lo golpea para asegurarse de que le ha dicho la verdad, ratificándose, aunque deben huir en el torno ante la llegada de un grupo de soldados, que Sator y sus hombres se han ido al pasado y que han disparado a Kat con una bala invertida.

Llega Neil que le dice que los hombres que entraron son de los suyos, enviados por Priya, aunque él sospecha que Neil es un traidor, tras ver que les sorprendieron, diciendo él que si lo sabían es gracias a la posteridad, aunque le extraña que conocieran todos sus movimientos, por lo que cree que alguien se fue de la lengua.

Pero Ives, el hombre fuerte de Priya dice que nadie se fue de la lengua, que están en un movimiento de pinza temporal, pero no en el espacio, sino en el tiempo, pues la mitad del equipo de Sator avanza hacia adelante en el tiempo y los demás hacia atrás. Él los monitoriza y luego ataca moviéndose hacia atrás al saber ya todo lo ocurrido.

Neil dice que él les ha dicho dónde estaba lo que buscaban, diciendo él que les mintió, ya que no podía comprobarlo y le iba a disparar a ella de todas formas.

Se preocupa por Kat, que, le dicen, va a morir, preguntando Neil si no pueden estabilizar la radiación invertida, invirtiendo a la paciente, pero le dicen que llevaría días.

En el lado que avanza le quedan solo 3 horas de vida, por lo que, ya que tomaron el control del torno de Sator la pasarán al otro lado, aunque Ives cree que no habrá manera de traerle de vuelta, para eso necesitarían encontrar otra máquina una semana antes, recordando él que hay una en Oslo, aunque ellos le dicen que es territorio inexpugnable.

La cambian de lado, donde la estabilizarán y curarán, necesitando de 5 a 7 días.

Neil le desaconseja ir a Oslo, pero él dice que deben acabar con Sator, pues amenazó con matar a Kat en el pasado y se pregunta si lo hiciera, qué le pasará a ella allí.

Pese a todos los consejos decide pasar al otro lado, informándole Wheeler, la segunda de Priya de cómo serán las condiciones al otro lado.

Le explican que necesita llevar aire, pues el aire normal no atraviesa las membranas de los pulmones invertidos, no debiendo entrar en contacto con su yo progresivo.

Debe dedicar al salir un tiempo a orientarse y si se encuentra con fuego se formará hielo en su ropa, pues la transferencia de calor está invertida.

La gravedad le parecerá normal, pero estará invertida a todo lo que le rodee y puede tener distorsiones ópticas o auditivas.

Pregunta si podrá conducir, diciéndole que sí, pero la fricción y la resistencia aerodinámica estarán invertidas. Concluyen que estará él invertido, no el mundo.

Sale con su nuevo equipo, incluyendo su mascarilla, viéndolo todo al revés, pese a lo que saldrá conduciendo, en dirección contraria al resto de los coches, hacia el lugar donde tuvo lugar el tiroteo antes y donde Sator trata de localizar el producto del robo.

Localiza el maletín donde lo tiraron, y coloca un micrófono y cuando este hace el recorrido inverso escucha a Sator decir que el material no está en el maletín y pide que lleven las otras secciones del algoritmo al hipocentro, pues les mintió.

Sigue avanzando en sentido contrario en el tiempo, volviendo a vivir el momento en que Sator dejó a Kat sola en el coche tras pasarle él el maletín, siendo el suyo el coche que estaba aquel día entre el BMW en que iba él cuando le pasó el maletín a Sator y el 4X4 donde dejó luego abandonada su mujer. El coche en que rebotó el maletín cuando se lo pasó desde su coche, volcando al distraerse porque cayó dentro el contenido del maletín.

Apenas puede respirar cuando aparece Sator, que le dice que vio la jugada y que le hizo dispararle para nada, tras lo que coge el material y tira un mechero en el reguero de gasolina que dejó su coche hasta hacerlo explotar, aunque luego todo se convierte en hielo.

Despierta en una cama junto a Neil, que le dice que la transferencia de calor estaba invertida, por lo que el suyo puede ser el primer caso de hipotermia por una explosión.

Neil le explica que están volviendo a Oslo en un contenedor marítimo.

Le dice que Sator consiguió el material por culpa suya.

Le pregunta luego a Neil si trabaja para Priya, pues se ha dado cuenta de que ya formaba parte de eso antes de conocerse, diciéndole él que se lo contará cuando acabe todo.

Kat, herida, pregunta qué está pasando, diciendo que Neil sabe más que él, aunque este dice que contarle más a Kat es comprometerla de cara a Priya.

Le pregunta luego por el algoritmo del que oyó hablar a Sator, diciéndole Neil que el plutonio-241 que rescataron es una de las nueve secciones de ese algoritmo, una fórmula representada en forma física para que no pueda copiarse ni comunicarse. Una caja negra con una misión, la inversión, pero no de objetos o personas, sino del mundo que nos rodea.

Van invirtiendo la entropía cada vez de más objetos, haciendo que ambos sentidos temporales se entrelacen, aunque el entorno sigue fluyendo en nuestro sentido. Pero el algoritmo podría invertir la entropía del mundo y si eso ocurriera todo quedaría destruido al instante.

Pero él no puede entenderlo, pues, dado que ellos son sus ancestros, si les destruyen, eso les destruirá a ellos, señalando Neil que es la paradoja del abuelo, pues si viajara en el tiempo para matar a su abuelo, él no podría haber nacido para cometer ese acto, pero en el futuro creen que podrán resolverlo sin consecuencias y por eso están dispuestos a destruirlos.

Pero él se plantea que, el que estén allí ahora significa que la reversión del flujo temporal no se ha producido y se lo han impedido, aunque Neil le dice que según la teoría de los universos paralelos no pueden conocer la relación entre la consciencia y las realidades múltiples.

Llegan por fin al aeropuerto de Oslo, en el momento del impacto del avión, y ellos deben tratar de entrar aprovechando el caos tras el impacto.

Se colocan las mascarillas de oxígeno y salen, colándose en efecto por la abertura, mientras todos los demás van hacia atrás.

Al entrar, debe pelearse con su yo del pasado, haciéndolo Neil con él mismo en el otro sentido temporal, aunque Neil, al quitarle el casco vio que era él y lo dejó marcharse.

Este, entra con Kat en la camilla también adentro y la introduce en el torno, esperándolos a la salida él con una ambulancia.

Una vez reunidos, le reprocha a Neil que no le dijera que era él quien entró en la cámara, aquel día, diciéndole Neil que ya no tenía sentido, pues sabía que estaba bien y de saberlo le hubiera condicionado y hubiera actuado de otra forma.

Le dicen a Kat que lo lograron, aunque ella les recuerda que Andrei tiene el algoritmo y no saben dónde está ni cuándo va a utilizarlo.

Dispuesto a descifrarlo, le pide a Neil que lleve a Priya a Oslo.

Se reúne, en efecto con ella, que esperaba a Neil, explicándole a la mujer, que en dos días ella hará que tiente a Sator con plutonio-241 y quiere saber por qué.

Le confiesa luego que dejó que Sator se hiciera con el algoritmo.

Priya le dice que el algoritmo es único, pues la científica que lo creó se suicidó para que nadie le obligara a desarrollar otro. Una científica del futuro que concibió un método para invertir el mundo, pero pensó que destruyendo el pasado se destruían a sí mismos y por ello se rebeló y dividió el algoritmo en nueve secciones que escondió en el pasado ya que hay nueve potencias nucleares con nueve bombas celosamente guardadas y por eso las ocultó allí.

Sator ha tratado de recomponer el algoritmo y con el 241 tiene ya las 9 secciones.

El agente le pide a Priya que le advierta cuando vaya a verla en dos días, aunque ella le dice que no lo hará, pues la ignorancia es su arma y si hubiese sabido lo del algoritmo no habría dejado que cayera en manos de Sator, y su misión era perderlo.

Ella le dice que no es el único capaz de salvar al mundo, aunque él dice que lo es, porque no le va a decir dónde y cuándo va a recomponer el algoritmo y quiere un trato, pues tiene a Kat, que es la única persona capaz de acercarse a él, que la cree muerta, pidiéndole que le dé su palabra de que tanto ella como su hijo permanecerán con vida.

Priya le explica que hay un punto de encuentro mar adentro, en Trondheim y le indica que deben ir allí, pues su colaborador, Ives, tiene un equipo listo para la inversión, disponiendo ella de un torno, la misma tecnología con la que quieren acabar.

Le cuenta que hay gente en el futuro que desea que continúe el viaje del algoritmo hacia el pasado y que Tenet no se creó en el pasado, sino que se creará en el futuro.

Ya en el mar, en el punto de encuentro, Kat le pide que mate a Sator, diciendo él que no pueden hacerlo, pues su pulsera de actividad lleva, el interruptor de hombre muerto y saben que si su corazón se para activará el algoritmo y se acabará el mundo.

Kat les dice que no es así. Que él quiere acabar con su vida, pues se está muriendo debido a un cáncer de páncreas inoperable y quiere que el mundo desaparezca con él, que elegirá el momento y el lugar.

Le recuerda él que ella le habló de un viaje a Vietnam en que le hizo sentirse amado.

Recuerda que fue antes de que se enfadara con él y se fuera a tierra con Max, lo que sucedió 10 días antes, cuando él se fue a Ucrania para el asalto a la Ópera de Kiev.

Creen que él querrá acabar su vida en ese, que fue su último momento feliz, y antes de que ocurra deben sacar el algoritmo del buzón muerto sin que Sator se entere.

Le pide por ello a Kat que regrese al yate e impida que Sator se quite la vida hasta que sepan que el algoritmo está fuera del buzón muerto.

Ives les ayudará a volver al día 14, aunque, indica, sin el buzón muerto no harán nada.

Recuerda que Crosby le habló de una detonación que ocurrió el 14 en Stalsk-12 y cree que el buzón muerto está en el fondo de ese hipocentro, que es la zona cero de una prueba nuclear subterránea, consiguiendo con la explosión sellar el algoritmo.

Comandados por Wheeler, un grupo de soldados se disponen a entrar en el torno, al igual que Kat, que retrocederá en el tiempo para poder volver a Vietnam, entregándole una especie de teléfono para que, si, en algún momento o lugar se siente amenazada, dé su ubicación y cuelgue, y la posteridad recibirá el mensaje.

Ives explica a sus soldados que formarán dos equipos para efectuar una pinza temporal sobre Stalks-12, uno de los cuales, el Equipo Rojo se moverá hacia delante, y el otro, el Equipo Azul, liderado por Wheeler, estará invertido, habiéndolos dejado una hora antes en el borde del hipocentro, lo más cerca posible del momento de la detonación para despejar e informar.

Ambos equipos cuentan con relojes regresivos, y los suyos van de 10, el aterrizaje a 0, la explosión y los del equipo Azul, al revés y les advierten que si no están en la zona de aterrizaje en 0, no podrán volver.

Ellos deben despejar la zona de aterrizaje para la evacuación del equipo Azul y se abrirán paso hacia la ciudad, donde saben que hay otro torno.

Al otro lado de la ciudad el terreno se eleva hasta el hipocentro, hacia el que avanzarán, aunque habrá un subequipo que avanzará por un túnel que lleva al fondo del hipocentro

Saben ya por el equipo Azul que hay una entrada y que la bomba está bajo una roca, provocando la explosión un derrumbe que sellará la gruta, debiendo permitir ellos que eso suceda mientras el subequipo realiza su objetivo sin ser detectado.

Ives le dice al agente que ellos dos son el subequipo, pues nadie que sepa el contenido de esa cápsula puede salir con vida.

Entretanto, Kat se acerca hasta el yate de su marido con Mahir, pudiendo verse desde lejos a sí misma bajando del barco con su hijo.

Mahir le da un arma y le indica que no debe dejarle morir hasta que no le dé la señal.

Los soldados llegan hasta Stalsk-12 y bajan de los helicópteros disparando, limpiando la zona para el Equipo Azul y enfrentándose a los enemigos a medida que avanzan con la información obtenida de aquellos.

Cuando Sator regresa en el helicóptero al barco, ve que le espera Kat, que le dice que tienen que hablar, pues quiere arreglar las cosas, escuchándola él feliz, llamando para que lleven a su hijo al barco para compartir los tres la puesta de sol.

Avanzan entretanto los miembros del equipo rojo entre disparos.

El subequipo avanza hacia el túnel aprovechando la destrucción de un edificio para evitar que les vean, sin hacer caso de un vehículo militar que se acerca a ellos a toda velocidad pitando.

Pero cuando entran se produce una explosión que les cierra la salida.

En el barco, Andrei le muestra a Kat una pastilla que dice es cortesía de la CIA, indicando que el fin del mundo acabará no con una explosión, sino con un gemido.

Neil, en el equipo Azul, ve cómo un hombre de Sator coloca en el túnel la trampa que activaron al entrar.

Corre por ello hasta el torno que tiene Sator.

Entretanto el subequipo llega hasta el fondo del hipocentro, donde hay una puerta sellada contra la que no disponen de armas para derribar, viendo que al otro lado de la misma hay muerto uno de sus soldados, tratan de encontrar alguna granada entre sus cosas, observando que su mochila tiene el cierre rojo, como el de Neil.

Mientras buscan la manera de abrir aparece al otro lado Volkov, el hombre de Sator, que dispara a Ives y le coloca un teléfono desde el que puede escuchar a Sator, que, desde el barco le pregunta si le gusta el lugar donde él empezó su viaje y en el que acabará el suyo, luchando por una causa que ni siquiera entiende, con gente en la que no confía.

Les dice que tras apretar un interruptor, el apocalipsis se desencadenará y a la vez se evitará, preguntando él por qué la gente del futuro querría matarlos, diciéndole Andrei que porque sube el nivel de sus mares y sus ríos se secan, asegurándole que lo único que lamenta es haber traído un hijo a un mundo que sabe que se va a acabar.

Mientras hablan, Volkov coloca el algoritmo en un baúl, y en el barco, Kat tira crema bronceadora al suelo de cubierta y echa agua.

Neil, por su parte, accede al torno y revierte su sentido para ayudar a sus compañeros, y al salir coge un vehículo militar y se acerca hasta la entrada del túnel que lleva al hipocentro tratando de advertirles del peligro, aunque ellos no le escuchan.

Andrei se despide de él diciéndole que le dará un beso a su mujer de su parte, recordándole él que aún no lo conoce.

Le pide luego a Volkov, llegado el momento de provocar la explosión, que le vuele a él la cabeza, aunque dentro, el soldado del brazalete azul, que estaba muerto, comienza a moverse y consigue levantarse y lo evita.

Andrei no logra escuchar el final porque Kat le quita el teléfono y le dice que debe dejar de hablar de negocios para estar con ella.

Abierta la entrada, persiguen a Volkov, que, aunque herido trata de hacer explosionar el artefacto, tratando él de evitarlo con la ayuda de Ives, que parece recuperado, mientras que el soldado que se recuperó se marcha, dejándolos allí.

En el barco, Kat da crema a Andrei, mientras el barco en que va con su hijo se acerca.

No llega la llamada de Mahir, pese a lo cual ella le dice a Andrei que no puede dejar que se vaya a la tumba pensando que ha ganado y que les va a llevar con él, por lo que le apunta con la pistola, diciéndole que va a morir solo.

Dentro, consiguieron el algoritmo, pero no pueden salir al estar sellada la salida.

Fuera, Neil, extiende el cable metálico desde el coche militar

En el barco, Kat apunta a su marido y le dice que no es la mujer que podría amarle pese a sus cicatrices internas y que es la zorra vengativa a la que le dejó cicatrices por fuera, mostrándole la de su vientre, para que vea que no es la Kat que él esperaba, y cuando reacciona levantándose para golpearla ella le dispara en el pecho y lo empuja ayudada por el suelo resbaladizo por el agua y la crema, hasta arrojarlo al mar.

Mahir lo ve y avisa a Ives de que se adelantó y lo mató.

Dentro, y cuando solo quedan 9 segundos, ven que llega desde arriba llega un cable.

El equipo Azul es evacuado y cuando el tiempo se agota y suena la primera explosión, Neil arranca a toda velocidad consiguiendo ver cómo salen, arrastrados por el cable sus compañeros, a los que logra salvar junto con el algoritmo.

En el barco Kat tira su pistola al agua mientras ella y Max se acercan al barco, viéndose a sí misma lanzándose al agua, donde poco después la recoge Mahir, que le pone en comunicación con el agente de la CIA, que le reprocha que se adelantara, diciéndole ella que no podía dejar que muriera pensando que había ganado y además sabía que él lo solucionaría.

Neil se acerca a ellos, que le dicen que creían que estaba invertido, diciendo él que se dio la vuelta a mitad de camino porque pensó que necesitarían una ayuda y que alcanzará a su equipo en el siguiente paso.

Ives le pregunta a su compañero cómo abrió la cerradura, diciéndole que no fue él.

Ives coge el algoritmo y les dice que nadie que viera eso puede salir con vida, por lo que lo divide en tres partes. Les da una a cada uno y les dice que lo esconderán y luego se quitarán la vida, pues es el único modo de asegurarse, aunque cuándo, es una decisión que debe tomar cada uno de ellos.

Pero Neil devuelve su parte al agente, pues, dice, él debe volver dentro, pues es el único capaz de abrir esa puerta a tiempo, por lo que parte, dice, para tejer otro pasado en el entramado de esa misión, observando él, mientras se aleja, el cierre rojo de su mochila, aunque le pregunta mientras se aleja si no podrían hacer las cosas de otro modo, diciéndole él que lo pasado está pasado.

Le pregunta luego, quién lo contrató, diciéndole Neil que fue él mismo, aunque no lo recuerda porque fue en su futuro, y en el pasado del propio Neil, que se despide diciéndole que para él es el fin de una hermosa amistad y que toda esa operación es una pinza temporal sobre él, al que le dice que solo está a medio camino.

Indica que son los que salvaron al mundo de lo que podría haber sido. Que el mundo nunca sabrá lo que podría haber pasado y aunque lo supiera no le importaría, porque a nadie le importa la bomba que no explota, solo lo que sí lo hace.

Un día, al ir a recoger a su hijo al colegio, Kat ve un coche frente a este.

En él, Priya indica a uno de sus hombres que acabe con ella antes de que salga el hijo, aunque en ese momento entra el agente de la CIA en el coche y acaba con él, recordándole a Priya que le dio su palabra.

Ella le pregunta cómo sabía que estarían allí ese día y en ese momento.

Le hace escuchar un mensaje que Kat le envió diciendo su localización y que temía que alguien la estuviera siguiendo.

Priya le dice que no puede dejar cabos sueltos, diciéndole el agente que no era ese su trabajo, y que se ha dado cuenta de que no trabajaba él para ella, que los dos trabajaban para él, que es el protagonista, diciéndole ella que entonces es mejor que ate los cabos sueltos, lo que hace, acabando con ella, diciendo: "Misión cumplida".

Indica luego que es la bomba que no explota la que tiene el verdadero potencial de cambiar el mundo, mientras observa cómo Kat se aleja con su hijo.

Calificación: 3
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