Te cuento la película

The Brutalist

The Brutalist (2024) * USA / Gran Bretaña / Canadá

          También conocida como:
                    - "El brutalista" (Hispanoamérica)

Duración: 216 min.

Música: Daniel Blumberg

Fotografía: Lol Crawley

Guion: Brady Corbet, Mona Fastvold

Dirección: Brady Corbet

Intérpretes: Adrien Brody (László Tóth), Felicity Jones (Erzsébet), Guy Pearce (Harrison Lee Van Buren), Joe Alwyn (Harry Lee Van Buren), Stacy Martin (Maggie Van Buren), Alessandro Nivola (Attila), Isaach De Bankolé (Gordon), Raffey Cassidy (Zsófia), Emma Laird (Audrey).

Obertura

La joven, Zsófia, es retenida e interrogada sobre el paradero de su tío y le preguntan también por su antiguo domicilio en Budapest de donde dijo que era.

La joven, muy angustiada es incapaz de hablar, por lo que le piden que lo escriba para devolverla a su hogar.

Su tío, László Tóth se encuentra en ese momento en un barco camino de Nueva York.

Entretanto, Erzsébet, su mujer le escribe una carta explicándole que sigue viva y sabe por Attila, con el que va a reunirse, que él también lo está.

Que Zsófia, está con ella, pero la nota delicada de salud y espera que las repatrien.

Dice que tienen suerte porque cayeron bien a los soldados soviéticos, que admiran la capacidad de Zsófia de guardar silencio.

Las llevaron a un refugio para desplazados en Vas donde las animaron a disfrutar de su libertad, aunque ella recuerda a Goethe que dijo que "nadie está más esclavizado que aquellos que falsamente creen ser libres".

Ella, dice, se ha mantenido reservada y protege a Zsófia de insinuaciones maliciosas y, tras indicarle su dirección le dice que irá con él a Estados Unidos.

László y los demás expatriados suben a cubierta y pueden ver la estatua de la Libertad.

Al llegar les indican que pueden acudir a las clases diarias que darán allí mismo o en el hotel donde dormirán esa noche, el Hotel Maseilles, para que aprendan el idioma.

László y su amigo van a un prostíbulo, aunque le cuesta excitarse.

Llega por los pelos al autobús que debe coger hasta su nuevo destino, y se despide de su amigo antes de subir.

Parte 1. El enigma de la llegada. 1947-1952

Viaja hasta Filadelfia, donde le espera su primo Attila.

Pensilvania es un estado que progresó mucho, donde se estableció la libertad de culto y donde estaba el germen del sistema educativo estadounidense y con un gran desarrollo industrial fundamentado sobre todo en el acero.

Este le cuenta que recibió la carta en que Erzsébet le informaba de que seguía viva, y que está con Zsófia, y no puede evitar las lágrimas al saberlo.

Attila le muestra su tienda de muebles a medida, Miller & Sons y le cuenta que 8 años antes intentaron montar algo parecido en Manhattan, pero duraron dos meses, porque allí la gente prefiere las grandes marcas.

László observa que habla como un presentador, aunque ella dice que aún no suena como los americanos que ella conoce

Attila está casado con Audrey, una mujer de Connecticut que trabaja con él.

Despejaron un cuarto para él en la trastienda.

Le pregunta quién es Miller, el que figura como dueño de la tienda, y le responde que él, que ya no es Molnár. Y no es Miller ni tiene hijos, pero gustan los negocios familiares.

Le pregunta qué opina de Filadelfia y de los muebles y dice que no son muy bonitos.

Le dice que en un mes le pondrá en plantilla y podrá comer los domingos con ellos.

Le explica que su mujer es católica y él, ahora, también.

Puede leer la carta de Erzsébet.

László acude a un comedor social, donde coincide con Gordon, un hombre negro que tiene un hijo pequeño, y, como se quedan sin comida él se ofrece para madrugar al día siguiente y guardarles un lugar en la cola para que el niño pueda dormir más tiempo.

Acude a la sinagoga y habla al rabino sobre su sobrina y su mujer, retenidas en la frontera de Austria esperando que puedan ofrecerle ayuda para llevarlas, aunque le dicen que intentarán hacerlo desde Israel, pues desde allí es muy difícil.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución para la creación de un estado judío en Eretz Israel.

Crea para su primo un mueble muy moderno que no es del estilo de la tienda.

Un día, su primo le dice que tiene un cliente al que amuebló un edificio de dos plantas y quiere que le hagan una reforma en una vivienda.

Le presente al joven Harry Van Buren que desea dar una sorpresa a su padre transformando en una biblioteca su estudio.

Le cuenta a su primo que el padre se hizo de oro adaptando técnicas de producción para agilizar la fabricación de buques de carga durante la guerra.

Van con él hasta su casa para ver el espacio, y Attila cuenta que László es arquitecto e incluso diseñó una biblioteca en Budapest.

Harry les explica sus ideas e indica que la reforma no debe subir de los 1.000 dólares, pues lo pagan entre su hermana y él y no quiere sobrecostes, y, aunque Attila dijo que se ajustarían, él le dice que para hacerlo con tanta rapidez necesitarán más gente y subirá a 2.000 dólares.

Attila se lo cuenta luego con orgullo a su mujer, y beben y bailan y Attila le insiste para que baile con ella, a lo que él se resiste, aunque le insiste tanto que acaba haciéndolo y luego se les une Attila y bailan los tres y los abraza.

Pero más tarde Audrey le pregunta cuándo cree que llegará su esposa, pues ahí no hay sitio para los dos en su cuarto.

Le dice que Attila le enseñó fotos de sus proyectos en revistas, y no es como ella esperaba que fuera, y él le dice que tampoco es como él esperaba y cree que podría conseguir un trabajo mejor en algún estudio, y aunque tenga que trabajar para otro será mejor que dormir en una trastienda.

Él le dice que buscará otro sitio donde quedarse.

Comienzan los trabajos de la biblioteca, y contrata a Gordon entre los obreros.

Tienen un pequeño incidente con la cúpula que se les cae y se rompe.

Cuando termina la biblioteca observa que todos los libros son primeras ediciones.

Mientras terminan de recoger los restos de los cristales llega un coche.

Se trata de Harrison Van Buren, el padre de Harry, que llegó antes de tiempo y se enfada mucho al verlo todo patas arriba y les pide que lo recojan todo y se marchen, pues su madre está muy enferma.

Attila trata de explicarle que Harry les contrató para cambiar el estudio por una biblioteca, aunque él le dice que destrozaron su sala, a lo que László le indica que tuvieron mucho cuidado con todo, y Attila le dice que László es arquitecto.

László se muestra dispuesto a mostrarle su trabajo, pero Harrison les pide que se marchen, pues su madre está enferma y necesita descansar.

Lo despierta Attila para decirle que llamó a Harry Lee y le dijo que no les va a pagar por los daños que causaron en la casa, y no pagará ni siquiera los materiales.

Le dice tras ello que le ha espantado a los clientes y que se insinuó a su mujer, y aunque le dice que no le va a hacer daño, tampoco le puede seguir ayudando.

Le escribe a Erzsébet para decirle que cambió su dirección postal y que le espera.

Tres años más tarde, en 1950, László vive en una habitación de beneficencia regentada por unas religiosas junto con su amigo Gordon.

Entre tanto, László se ha vuelto adicto a la heroína y Gordon le pide que lo deje por lo menos hasta que fichen.

Las religiosas desean que vaya a misa los domingos, por lo que piensa en buscar otro sitio, ya que no es su religión.

Asegura que no permitirá nunca que su gente lo vea como un mendigo.

Un día, mientras trabaja cargando carbón aparece Harrison Van Buren, que dice que desea invitarlo a comer.

En el restaurante le pregunta dónde se formó y dice que en la Bauhaus de Dessau.

Le muestra luego una revista donde hay un reportaje sobre el propio Van Buren, fotografiado en su innovadora biblioteca y le pregunta por qué no se defendió cuando se puso como un energúmeno.

Le explica que habló con Attila y lo redirigió a él, que se documentó y le muestra fotos que consiguió de los edificios que creó él en Hungría, y llora al verlas, pues no se imaginaba que pudieran seguir existiendo y que tuvieran alguna trascendencia y pide que se las deje.

Se excusa de nuevo por su comportamiento, pero su madre se estaba muriendo.

Le pregunta luego qué hace un arquitecto de su talla cargando carbón

Le cuenta que el Reich los rechazó a él y a sus colegas porque consideraban que su estilo no tenía carácter germánico.

Van Buren le dice que detesta las sorpresas, pero que ha ido a pagarle su dinero y se excusa con él, pues ignoraba lo que hizo su hijo, y le da un sobre con el dinero y lo invita a ir a disfrutar de su biblioteca a la luz del día, para lo que enviará un coche a recogerlo el domingo.

Sale a bailar a un club con música de jazz y con Morgan se pinchan heroína y acaba expulsado del local y golpeado.

Ve también películas pornográficas.

El domingo lo recoge en un chófer que le pide que se ponga un smoking que lleva y ve que en la casa de los Van Buren se celebra una fiesta.

Durante la comida el anfitrión dice que su obra es admirada en toda la Europa Central y Occidental y hay muchos artículos sobre él en revistas de arquitectura.

Él, por su parte, les cuenta que su esposa está intentando reunirse con él, pero no le dan permiso porque temen que la gente como él sea un peligro de seguridad nacional.

Van Buren pide a su abogado que le ayude a agilizar el proceso, aunque él le dice que no es tan sencillo, pues su esposa no puede dejar a su sobrina porque es menor y huérfana y está enferma, aunque dice que hará las consultas pertinentes, pues hay una nueva normativa que permitirá a 20.000 europeos obtener la residencia.

Le cuenta que el abogado representa a la oficina del presidente.

Van Buren le pregunta por qué eligió la arquitectura y cuenta que, pese a la guerra, muchas de sus construcciones siguen en pie porque se construyeron para soportar la erosión de la ribera del Danubio.

Van Buren le asegura que sus conversaciones le resultan muy estimulantes.

Lleva luego afuera a todos sus invitados para darles una sorpresa.

Los sube hasta una colina cercana y dice que en ese lugar van a construir un centro para la comunidad de Doylestown en nombre de Margaret Lee Van Buren, su fallecida esposa, y se encargará de su ejecución László Tóth.

Cree que no fue coincidencia que lo conociera la víspera de la muerte de su madre y dice que le acogerán y le darán un lugar donde vivir.

Él, emocionado, y agradecido, dice que hará un boceto.

Por la noche, y mientras busca al chófer aparece Harry, que se disculpa por el teatro de su padre que dice, suele tomar ese tipo de decisiones sin consultarlo, aunque le pide que se lo tome en serio.

László le dice que no tiene infraestructura, y Harry le dice que él lo supervisará y asistirá.

Maggie, su hermana le dice que le han alojado en la casa de huéspedes y hará que vayan a buscar sus cosas.

Lo despierta una mujer del servicio, que le lleva ropa y pide que vaya a ver a Van Buren, que le dice que tuvo una visión.

Que Doylestown es bonito, pero poco cultural, y si tuviera un auditorio podría albergar un festival de teatro, y fuera de temporada podrían utilizarlo los estudiantes locales. Y piensa que necesitan también un gimnasio.

Un reportaje indica que Pensilvania es el estado con mayor cantidad de propietarios de Estados Unidos y con más poblaciones y ciudades pequeñas, aunque también algunas de las ciudades más grandes del mundo, ideal para encontrar trabajo.

Harry le dice que habló con el condado de Bucks y están abiertos a solicitar financiación local y estatal si dedican una parte del centro al culto cristiano, aunque él les recuerda que es un centro cívico, y si ponen una iglesia serán cuatro edificios.

Harry le dice que trabajará con su constructor de confianza, Leslie Woodrow y asignarán 850.000 dólares al proyecto.

Escribe a Erzsébet y les habla del abogado que puede ayudarlas y le pide que envíe una fotografía de ella y de Zsófia juntas.

Crea una maqueta. La superficie será de 2.684 metros cuadrados incluyendo un depósito soterrado para almacenar agua pluvial y con lucernarios que demarcan las unidades a cada espacio y salas polivalentes con sistemas convertibles de asientos que puede usarse como gimnasio, sala de conferencias o auditorio.

Pero el constructor, Woodrow, no está de acuerdo con el uso de hormigón, aunque él dice es resistente y barato e indica que las decisiones estéticas le corresponden a él.

Pero el día de la visita al alcalde se drogó y aparece algo torpe.

Le preguntaron por sus antecedentes personales y su ideología y asegura que respetará las tradiciones.

Erzsébet le dice que contactó con una antigua vecina que le dio varias fotos de la familia en la que salen juntos.

Parte 2: El núcleo de la belleza. 1953-1960

Acude a la estación con el abogado y con Maggie y llevan globos.

Cuando finalmente bajan, ve que Erzsébet va en silla de ruedas, pues el hambre le produjo osteoporosis y le dice que sabe que debe teñirse el pelo.

Van Buren se muestra muy amable con ellas y dice que le encanta conocerlas.

Erzsébet cuenta que fue a la universidad en Oxford, donde estudió filología inglesa y luego estudió comunicación en su país donde trabajo como periodista.

Le dicen que Zsófia también entiende el inglés, pero no habla.

Le dicen a László que por recomendación de Leslie enseñaron sus planos a otro arquitecto que diseñó para ellos un centro comercial y sugirió algunos cambios para ayudarles a ahorrar.

Su mujer le pregunta si está enfadado por lo de su enfermedad, y él le dice que la llevará a que la vea un especialista.

Le pregunta si no quiere estar con ella porque la ha visto más vieja. Él le dice que la quiere, pero no la toca. Le dice que no desea hacerle daño físico.

Ella le dice que no lo hará y que cada noche soñaba que estaba con él y dice que sabe todo y que no está celosa, porque ella estaba con él todo tiempo y no lo abandonará.

Dice que tuvo fantasías con él, pero se dio cuenta de que eran visiones.

Ella lo masturba, pero él dice que no puede soportarlo más y ella le dice que tendrán una nueva vida y empezarán de nuevo.

Zsófia ayuda a Erzsébet en su aseso. Maggie le dejó un tinte y esa tarde van a ir a ver a Attila, aunque él pretexta tener un compromiso.

Ella dice que echaba de menos escucharlo y sentir que está en la habitación de al lado.

Van Buren las lleva en su coche a Filadelfia y le dice a Erzsébet que tiene un conocido que trabaja en un periódico en Nueva York, y le dice que la recomendará y si se lo dan y tuviera que ir a Nueva York podría ir con él, pues trabaja allí de lunes a viernes.

László se enfada con Woodrow por actuar a sus espaldas hablando con otro diseñador y le pregunta si desea que le despidan, aunque Woodrow le asegura que él no les mandó y que Simpson, el otro arquitecto no desea interferir.

Le asegura que no aceptará los cambios, pero Woodrow le dice que ya no puede hacer nada, pues se ordenó un mes atrás hacer las piezas de hormigón.

Se siente engañado, pues no le informaron, y decide hacer cambios en los planos. Que ya que le quitaron tres metros de arriba, los añadirá por abajo, aunque Leslie le dice que no hay dinero para eso, ante lo que László le dice que lo reste de su salario.

Habla con Simpson, que no entiende ese espacio por debajo y él le explica que con eso será un edificio, no cuatro. Y acaban discutiendo.

El alcalde dice que reciben constantes protestas por la obra, Van Buren cree que el hecho de que Simpson sea protestante ayudaría a calmar las aguas, aunque siguen con temor de que el edificio se vaya a cargar el paisaje, por lo que Van Buren dice que harán un pequeño acto para ganárselos y pide a Simpson que se quede, aunque asesorándolos a distancia.

Harry le advierte que aunque invierta su dinero, se le puede acabar antes de terminar y le pregunta si lo habló con su mujer.

Él se queja de que la empresa se pague a sí misma honorarios para autofinanciarse, y Harry le dice que también utiliza su trabajo y su tiempo.

Le dice luego que su sobrina ha hecho que algunos de sus invitados se sientan muy incómodos y le pide que hable con ella. pues da la impresión de mala educación al no hablar y le asegura que le gustaría que fueran amigos.

Pero luego les deja claro que los toleran, pero no los consideran de los suyos.

Se acerca luego a Zsófia, que está en bañador junto al río y le propone pasear juntos.

Una vez reunidos, la familia, regresa a la sinagoga.

Una noche Erzsébet se despierta por el dolor y Zsófia le administra un calmante.

Unos días más tarde un tren que cargaba con parte del material de la obra sufre un accidente y no llega el material, y quedan gravemente heridas dos personas y Harrison, se entera en ese momento de que, tanto la empresa de transportes como los vagones eran de su empresa y, temiendo las investigaciones y el escándalo decide que las obras deben quedar paralizadas y despedir entretanto a los obreros, aunque a László le dice que puede quedarse allí hasta que encuentre otro trabajo, pues él debe hacerse cargo del desastre.

Le dice a Gordon que le dará algo de dinero, pues tiene un hijo del que ocuparse, aunque le pide algo de polvo y Gordon le dice que no tiene, pues él lo dejó.

Pasan así varios años. Para entonces, László y Erzsébet viven en Nueva York. Ella escribe una columna en el periódico y él trabaja como delineante en Rudolph Heywood y Asociados.

En 1958 acude al estudio, Michael Hoffman, el abogado de Van Buren.

Cuando regresa a casa les dice que tiene una noticia, aunque habla antes Zsófia, que ha conseguido volver a hablar y está embarazada y les anuncia que se va a ir a vivir a Jerusalén con su novio, Binyamin, que tiene allí familia.

Erzsébet le pregunta si ellos son menos judíos por estar allí, aunque luego se disculpan por su primera reacción.

Zsófia les dice que quieren que se vayan con ellos, que le dicen que ellos trabajan allí, aunque Zsófia le indica que escribir una columna con temas de mujeres está por debajo de su valía, aunque ella dice que le gusta su trabajo.

László les da luego la noticia de que Harrison quiere que vuelva a su proyecto, pues cobraron ya el dinero del seguro y renunciarán a la biblioteca para poder asumir los gastos legales, pero quieren terminar el proyecto.

Erzsébet le dice que no le gusta Harrison, que lo despidió con la misma facilidad con que lo contrató.

Pero él dice que desea ir con él a Roma para elegir el mármol de Carrara para el retablo.

Erzsébet dice que todos la abandonan, y él dice que será un viaje breve, y ella le pide que no permita que le haga perder el juicio.

En Italia, Van Buren le dice que tiene muy mal aspecto. Él le dice que fueron años terribles.

En Carrara contacta con su amigo Orazio., que le cuenta que pasaron allí la guerra, pues eran anarquistas y parte de la Resistencia y conocían muy bien las canteras.

Orazio le dice que las piezas estarían listas para abril, en un mes y los invita a una fiesta que harán esa noche.

Allí, László baila con una mujer que le presentó su amigo, y Van Buren lo observa desde arriba cómo se besan, antes de retirarse, borracho., como el propio Van Buren.

Lo ve muy mal y le dice que tiene un gran potencial, pero lo desperdicia.

Debido a todo lo que bebió y a la heroína, László vomita, y aprovechando su estado de debilidad e indefensión lo viola mientras le dice que se cree algo especial por ser culto y atractivo, pero que no es más que una mujer de la calle.

Al día siguiente deben coger un tren cuatro horas para llegar a Fiumicino.

Se reanudan, en efecto las obras y pueden enviar dinero a Zsófia y a Binyamin y Erzsébet cuenta a su sobrina que está sola y que su tío ya no va ni siquiera a la sinagoga y prefiere deambular por los pasillos del edificio de Doylestown, y, aunque las obras avanzan, no lo ve más emocionado que el primer día de la obra.

Un día, Gordon la lleva a ver la obra y debe pedir a László que deje de gritarles a todos.

Jim Simpson desea que hable con él de control de gastos, pero siempre huye.

Un día László le dice a Erzsébet que si no acaban están acabados, y ella le dice que ella no está acabada, pero que vivir con él es imposible, pues se ha convertido en un desgraciado egoísta ante sus ojos y no le queda ninguna razón para estar allí, pues podría hacer su trabajo en cualquier lugar, y no fue a la universidad para escribir sobre pintalabios.

Él dice que fueron allí porque era su única opción, porque estaba Attila.

Ella dice que sin embargo se niega a verlo y él le cuenta que lo echó a la calle y su mujer lo acusó falsamente de sobrepasarse con ella y asegura que la gente de allí no los quiere. La mujer católica no los quiere allí porque no son nada.

Por la noche ella tiene un gran dolor, pero no está Zsófia para ayudarle y solo le queda una pastilla partida en dos, y, como no aguanta, László recurre a su heroína, que le cuenta es lo que le dieron en el barco para poder soportar el dolor.

Logra así calmarle el dolor y ella le pregunta si tiene más, pero acaba sufriendo los efectos de una sobredosis y debe llevarla al hospital.

Cuando despierta, le dice que tenía razón, que todo en ese país está podrida y quiere irse a Israel con Zsófia para ejercer de abuela de su hija y le pide que la acompañe.

Él le dice que la seguirá hasta que se muera.

Cuando se recupera, Erzsébet, que ahora puede moverse con un andador, va a casa de los Van Buren, a los que encuentra reunidos ante la mesa con otros invitados y les confiesa que fue para decirles que su padre es un violador depravado y le pide que les cuente lo que le hizo a su marido.

Van Buren dice que su marido está enfermo. Que es alcohólico y drogadicto y aunque siempre fue bondadoso con él es un perro que muerde la mano de quien lo alimentó y debe ser sacrificados, tras lo que le pide que diga a su marido que está despedido.

Harry, indignado, la tira al suelo y la arrastra afuera pese a que Maggie trata de impedirlo.

Ven cómo los socios de su padre que cenaban con ellos se marchan tras escucharla pese a que Harry trata de retenerlos.

También ve que su padre no está en casa y salen a buscarlo afuera hasta llegar al edificio nuevo, donde finalmente lo encuentran muerto.

Epílogo: Primera Bienal de Arquitectura. 1980

En Venecia y cartel anuncia una retrospectiva sobre la obra de László Tóth, donde hay fotografías de los proyectos que realizó por todo el mundo en esos años, como la iglesia Episcopal Grrenwich, de Connecticut o el Comunity Center de Doylestown, finalizado en 1973, o la sinagoga reformada de Wilton, Connecticut, de 1976, u otros anteriores, como la Unidad Residencial de Budapest de 1937 entre otros muchos.

Tóth va ya en una silla de ruedas y lo acompañan Zsófia y su hija.

Y es Zsófia la encargada de presentarlo y recuerda que su primera obra americana, el instituto Van Buren no se terminó de construir hasta 1973 e indica que esa obra remite a sus años en Buchenwald, campo al que sobrevivió, como ella y su tía lo hicieron en el de Dachau y recreó en esa obra el interior claustrofóbico de las celdas del campo de concentración, aunque su altura y el techo de cristal invitaban al libre pensamiento, pues imaginó Buchenwald y Dachau conectados por un sinfín de pasillos secretos.

Y recuerda lo que él siempre decía: "No importa lo que los demás intenten venderte, es el destino, no el viaje."

Calificación: 4