Una casa llena de dinamita
A House of Dynamite (2025) * USA
También conocida como:
-
"Una casa de dinamita" (Hispanoamérica)
Duración: 112 Min.
Música: Volker Bertelmann
Fotografía: Barry Ackroyd
Guion: Noah Oppenheim
Dirección: Kathryn Bigelow
Intérpretes: Idris Elba (Presidente), Rebecca Ferguson (Capitana Olivia Walker), Gabriel Basso (Jake Baerington), Jared Harris (Reid Baker), Tracy Letts (Anthony Brady), Anthony Ramos (Daniel González), Moses Ingram (Cathy Rogers), Jonah Hauer-King (Robert Reeves), Greta Lee (Ana Park), Jason Clarke (Mark Miller), Brittany O'Grady (Lily Baerington).
"Con el fin de la Guerra Fría, las potencias internacionales acordaron que el mundo sería un lugar mejor con menos armas nucleares.
Esa era ha llegado a su fin."
La inclinación se aplana
Un coche militar se dirige a la base 49º del Batallón de Defensa Antimisiles Fort Greely, en Alaska.
Allí un soldado habla con su mujer que le dice que quiere el divorcio.
En la sala de control algunos militares están al frente de sus monitores.
El militar que habla con su esposa regresa enfadado a la sala de control.
La capitana Olivia Walker cuida a su hijo, que tiene mucha fiebre y la releva su marido cuando ella tiene que salir para su trabajo en la Casa Blanca.
En el autobús que circula de madrugada un hombre, el sargento Davis ve un mensaje de su esposa desde una playa paradisiaca.
Ambos llegan a la Casa Blanca y deben dejar sus móviles antes de entrar y van a la sala de crisis donde hacen el relevo a sus compañeros.
Davis le cuenta que ese día recogerá el anillo.
Cathy Rogers llega a su trabajo, ya de día al FEMA de Washington, La Agencia Federal de Emergencias.
En la Sala de Prensa de la Casa Blanca Abby Jansing representante de la CNN en la Casa Blanca da cuenta de la agenda del presidente, que ese día comienza con una visita a un campus infantil.
De pronto salta en Alaska una alerta rápida proveniente del Pacífico tras registrarse la presencia de un misil y llaman a la sala de crisis para que procedan a su interceptación y convocan una reunión de seguridad nacional.
Comentan que la señal fue captada por un radar flotante de banda X en el Pacífico, pero los satélites no detectaron el punto de origen, solo el radar flotante.
Los japoneses informan que puede deberse a maniobras de Corea del Norte.
Se reúnen por videoconferencia a los miembros de seguridad nacional, aunque el consejero de Seguridad Nacional no está disponible por una colonoscopia, por lo que debe ser sustituido por su adjunto, Jake Baerington.
Informa a todos el general Brady, de STRATCOM, el comando estratégico que informa que barajan que el misil caiga al agua en el mar de Japón.
En Alaska trazan el posible itinerario y una sargento determina a través de una señal más clara captada por un radar que la velocidad de ascenso disminuye y la inclinación se aplana y la velocidad es constante, de 6 Kilómetros por segundo, por lo que la nueva trayectoria es compatible con su impacto en alguna zona de los Estados Unidos continentales y quedan 19 minutos para el impacto, por lo que deciden añadir al Secretario de Defensa y al Presidente.
En Alaska reciben la autorización para enviar GBI (Ground Based Interceptor), interceptores terrestres y la situación pasa de DEFCON 4 a DEFCON 2, lo que ven también en la sala de prensa de la Casa Blanca y les dicen que se trata de un error de redondeo de algún satélite comercial.
De inteligencia indican que Moscú conoce el lanzamiento y observan una actividad atípica en una zona desmilitarizada y no les cogen el teléfono.
Ven que en China despliegan muchos J-15 y tampoco pueden contactar con ellos.
En Alaska les indican que deben refugiarse en la instalación ante la emergencia nuclear.
No logran tampoco dar con el presidente, que es quien tiene la competencia para autorizar el lanzamiento de los interceptores.
Dan una estimación del lugar del impacto, con indicación los sitios menos y más probables, siendo los más altos Cleveland, Cincinnati y Columbus, aunque Chicago está en riesgo medio.
Consiguen contactar con el viceprimer ministro chino y piden un traductor de mandarín.
Cathy Rogers recibe una alerta en su móvil. Jeep de Nivel 1 y se pregunta si será un simulacro.
Cuando el misil entra en la zona de interceptación realizan el lanzamiento de dos interceptores.
Aún desde la calle habla Jake Baerington que sugiere hablar con Ana Park, la responsable de Inteligencia para Corea del Norte.
Mientras hablan llega la llamada de Cathy Rogers desde la FEMA porque les llegaron instrucciones para activar el plan de Evacuación de Emergencia y desean saber a qué es debida esa petición que afecta al presidente de la Cámara de Representantes, aunque solo pueden confirmarle que la alerta Jeep es auténtica.
Dos personas del servicio de seguridad van a buscar al Almirante Miller en la sala de crisis para llevarlo al PEOC, un búnker de seguridad, aunque Miller pide que vaya Olivia, aunque esta le dice que el presidente le espera a él.
Liv llama a su marido, que está en ese momento en el pediatra y no se lo coge porque está hablando con la recepcionista, pues hay mucha gente esperando.
En Alaska hacen el seguimiento de los EKV (Exoatmospheric Kill Vehicle) y ven que el primero va bien, pero el segundo no puede separarse, por lo que deben confiar en que funcione el primero.
Informan que no lanzaron más porque tienen menos de 50 interceptores y si hay más ataques los necesitarán.
Abby se muestra inquieta en la sala de prensa al no saber qué ocurre, y las noticias que le llegan son más inquietantes.
Llega el momento del impacto, pero confirman que este fue negativo y el misil sigue su rumbo y se declara el estado de DEFCON 1.
Se escucha la conversación del presidente en que un colaborador le habla de las posibles respuestas y que pueden ser selectiva, limitada, y de envergadura.
El Comandante, Daniel González, en Alaska parece superado cuando le informan de que tienen una trayectoria de vuelo actualidad a solo 7 minutos del impacto, que será en Chicago.
En el FEMA evacuaron ya a algunas personas, pero preguntan cuál es la estimación de bajas para un ataque nuclear en Chicago y le dicen que directos 10 millones y otro 10% por el viento, en una población que no llega a los 10 millones.
Consiguen contactar con el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia y habla Olivia Walker con ellos aunque no puede conectar con él al presidente.
Por su parte STRATCOM pide lanzamientos de represalia, aunque Olivia pide al sargento que vaya afuera a buscar sus móviles.
En Alaska todos están desconcertados sin saber qué hacer y uno de los militares decide llamar a su madre para decirle que la quiere.
Llega un coche a recoger a Cathy y evacuarla a Raven Rock y una compañera no entiende que la rescaten a ella cuando no lleva más que un mes en ese puesto.
El sargento rescata los móviles y mira las fotos con su novia.
Los rusos juran que ellos no fueron, y Olivia pregunta por qué se movilizaron entonces a lo que le responden que porque vieron que ellos lanzaron sus B-2.
En la sala de prensa de la Casa Blanca ven un gran despliegue de soldados y les aconsejan a los periodistas que se vayan.
Desde Raven Rock piden un listado de todos los que permanecen en la sala de crisis, y Olivia comprende que será la lista de fallecidos, pues si dejan que el misil llegue a Chicago, será solo allí el desastre, pero si contraatacan habrá represalias.
Olivia llama a su marido, que mete a su hijo en ese momento en el coche y le pide que empiece a conducir y que se dirige hacia el Oeste y que se aleje de los núcleos urbanos.
Informan que las fuerzas nucleares están listas y piden la verificación de la identidad al presidente para cuando dé la orden.
Olivia y Davis se cogen de la mano para darse ánimos.
El General Brady, de STRATCOM se pone a las órdenes del presidente.
Interceptar un proyectil con otro proyectil
Un hombre se baña plácidamente en el mar. Es del Comando Indo-Pacífico situado en una ubicación secreta.
El General Brady llega al STRATCOM, base de la fuerza nuclear en Nebraska.
Ana Park acude con su hijo a la 162 recreación de la batalla de Gettysburg de la guerra civil americana donde hubo 50.000 muertos en tres días.
En la sala de operaciones de STRATCOM, base de la Fuerza Nuclear a una profundidad secreta, se reúnen a la espera del General Brady.
Jake Baerington regresa con su mujer de una ecografía y le dice a esta que regresar al Capitolio para trabajar tan cerca de ella sería una mala idea.
Recibe entonces una llamada para comparecer en la reunión de seguridad nacional
como adjunto del consejero de Seguridad Nacional, al haberse operado este de una colonoscopia y decide llegar caminando para evitar el atasco.
Mientras camina hacia la Casa Blanca interviene para decir que los norcoreanos quieren tener capacidad submarina y avanzaron en el diseño de propulsores y toberas, aunque les pasó desapercibido.
Desde Northcom informan que la trayectoria del misil es compatible con el impacto en alguna zona de los Estados Unidos Continentales y por ello autorizaron el lanzamiento de los interceptores y tienen doble confirmación de la trayectoria y quedan 19 minutos para el impacto.
Jake escucha el pase a DEFCON 2.y ya en la Casa Blanca, y mientras espera pasar los controles vuelve a hablar, pues dice que no deberían pasar a ese estado, pues se arriesgan a una espiral de estados de alerta, pues al hacerlo todos sus enemigos tienden a hacer lo mismo porque creen que se preparan para una acción ofensiva, por lo que aconseja comunicarse con ellos.
En Alaska, los soldados que esperan un próximo relevo, escuchan la alarma.
El general Brady pregunta al director de operaciones globales, Steven Kyle por su opinión, pero no sabe si son los norcoreanos o los rusos que utilizan a estos como señuelo.
Brady le dice que en Moscú saben que contestarán, pero Kyle cree que un ataque así siembra el caos y los pone a la defensiva y les dan la oportunidad de ser más agresivos, aunque se trata solo de hipótesis.
Cuando actualizan la lista de objetivos Red Baker, el Secretario de Defensa parece muy preocupado al enterarse que entre los objetivos está Chicago, pues su hija vive allí.
Le preguntan luego a Jake que posibilidades de éxito cree que tienen los interceptores y este les indica que la probabilidad del éxito es del 61% pese a que vale 50.000 millones de dólares.
Finalmente se conecta el presidente.
Por su parte, Lily Baerington ve al llegar al Capitolio gran movimiento y gente marchándose, por lo que llama a Jake.
Se realiza una reunión en el PEOC (Presidential Emergency Operation Center) de la casa Blanca, el centro Presidencial de Emergencia, al que llega Jake, que sugiera al presidente que contacten con Ana Park, responsable de inteligencia para Corea del Norte para tener una opinión más fundamentada sobre las intenciones de los norcoreanos.
Ana asiste con su hijo a la recreación de la batalla de Gettysburg, a la que le salta la alerta Jeep, por lo que llama y Jake la pasa con el presidente y le preguntan si Corea tiene capacidad para lanzar misiles desde el mar y ella le dice que lo están intentando, pues dos años antes desplegaron un submarino modificado con 10 misiles
Creen que tratan de que sobreviva el régimen y que tras el lanzamiento pedirán ayudas a cambio de no enviar más misiles, aunque los rusos también tienen pocos recursos y están acorralados y se coordinan con Beijing.
Jake indica que como no saben decir el lugar exacto del lanzamiento, pues no lo detectó su DSP, se vulneró su seguridad, lo que indica un ataque sofisticado y coordinado.
Park indica que la Armada china ha realizado pruebas con sistemas de lanzamiento con IA y podría deberse a un fallo técnico.
Ven que el interceptor falló y pasan a DEFCON 1
Se plantean qué hacer en esa situación, pues no tienen un plan B.
Entregan a Brady el Libro Negro e informan al presidente de las opciones diseñadas para esa situación y son tres: selectiva, limitada, y de envergadura en función de la magnitud de la respuesta que considere adecuada.
Salen tres destructores y ven que en el resto del mundo vieron que fallaron y ven que sus enemigos realizan una actividad preocupante y uno de sus barcos perdió contacto con uno de los cuatro submarinos rusos que seguían en el Atlántico Norte, cada uno de los cuales lleva 16 misiles balísticos.
Todas las potencias activan sus alertas y movilizan sus fuerzas y no saben si están reaccionando a sus movimientos o ven que su país está a punto de sufrir un golpe catastrófico y traten de aprovecharse, por lo que Brady indica que deben neutralizar a sus enemigos o perderán la posibilidad de hacerlo, por lo que deben atacar preventivamente o arriesgarse a que les lancen 100 misiles balísticos intercontinentales y habrán perdido la guerra.
El presidente seña que puede que acabe todo allí y que no haya guerra, pero Brady lo duda y piensa que es mejor lanzar ataques que acaben con los centros de mandos, silos y bombarderos enemigos mientras estén en tierra para evitar que lancen más ataques.
Avisan de que tienen al teléfono al ministro de Exteriores ruso y que no pueden conectarlo con el presidente, por lo que piden a Jake que coja la llamada, pues necesitan un motivo para no tomar represalias.
El ministro pregunta por qué todos sus bombarderos están en el aire y le dicen que es por precaución, pues su país va a ser atacado pese a no existir provocación.
El ministro asegura que ellos no han tenido nada que ver y que no intentarán rentabilizarlo, aunque el ministro también desea que le garanticen que no utilizarán eso como excusa para aniquilarlos, y si las fuerzas no se retiran, se verán obligados a responder de la misma manera.
Le dice que tienen un submarino frente a su costa y le pide que ordenen que emerja para saber dónde está como muestra de buena voluntad.
Jace indica que si no actúan bien, al día siguiente ninguno de ellos estará vivo y su mujer está embarazada.
Si ellos no fueron, no atacarán ningún objetivo ruso, por lo que le pide que retiren sus activos estratégicos de largo alcance.
El ruso le pide que si hay represalias le asegure que su respuesta no violará su espacio aéreo y él le dice que con los bombarderos no, y le preguntan por los misiles si se demuestra que fueron los chinos, y le dice que sabe que en ese caso tendrán que atravesarlo, ante lo que el ministro le dice que hablará con su presidente.
Piden al presidente que tome una decisión, pues tiene 4 B-2 en posición de espera y pide que escuche la información de su asesor estratégico, el Comandante Reeves.
Jake habla con el presidente y le dice que Rusia niega haber lanzado el ataque y que hablaron con Beijing y ellos tampoco fueron y darán marcha atrás si no hay represalias y no lanzan nada contra nadie.
Pero el presidente no cree que los americanos acepten la destrucción de Chicago sin más.
Jake le confiesa que el ruso no aceptó nada en firme hasta hablar con su presidente.
El presidente le indica que dejar que los atacantes no sufran represalias es como una rendición y Jake indica que solo les quedan dos opciones, la rendición o el suicidio.
En la base de Malmstrom, en Montana el Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea y la patrulla de disuasión en el Pacífico, en Nevada esperan las órdenes de ataque
Una casa llena de dinamita
En la sala de espera del despacho oval espera un oficial de marina con un maletín, el Comandante Reeves.
Red Baker, el Secretario de Defensa juega al golf. Da las gracias a una persona que le llama por haber acudido al entierro de su esposa.
En Laikipia, Kenia, rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad, Alison, la mujer del presidente de Estados Unidos recibe la llamada de su marido desde el despacho oval, aunque se corta la llamada después de un rato.
Jake Baerington corre hacia el capitolio y debe conectarse mientras camina.
Baker, el Secretario de Defensa se incorpora a su despacho en el Pentágono y realiza algunas llamadas.
El presidente visita el Campamento infantil del Tiro en Suspensión, donde es ovacionado y prueba sus lanzamientos. Falla el primero y encesta el segundo y es muy aplaudido y habla luego con los niños y observa cómo lanzan estos.
Baker recibe la llamada de la sala de crisis y comenta luego que su hija vive en Chicago cuando le hablan del riesgo medio de que caiga en ese punto.
Llegan las noticias de la crisis al estadio y deben sacar al presidente a toda prisa, para pasmo de los asistentes al acto, y le cuentan la noticia del ataque una vez en el coche.
Baker pide que contacten con alguna base cercana a Chicago para sacar a su hija Carrie en algún helicóptero.
Informa luego al presidente, aunque está más preocupado por su hija que por la situación para la que claramente no estaban preparados.
El presidente habla con Ana Park como experta en Corea del Norte.
Baker llama luego a su hija, aunque no le coge el teléfono y le deja un mensaje para pedirle que le llame, pues es una emergencia.
Acuden a buscarlo para proceder a su evacuación, aunque él está preocupado por su hija y alega que él no lo solicitó.
Van llegando noticias del lanzamiento del EKV y de su fallo.
En el coche, el presidente recibe la información del paso al estado de DEFCON 1, y a su lado, su asesor estratégico, el Comandante Reeves saca el Libro Negro y le explican que en esa situación hay diseñadas varias opciones de respuesta: selectiva, limitada y de envergadura y Reeves le muestra las opciones de contraataque mientras les informan de la existencia de actividad preocupante de sus enemigos en varios frentes.
Baker consigue hablar con Carrie, que dice que necesita espacio según su psicólogo, pues lo de su madre le está sobrepasando.
Le cuenta que ahora está con un amigo, y al escucharla, Baker sonríe y le dice solo que la quiere antes de que ella salga con su novio hacia el trabajo.
Le indican que debe irse ya al refugio.
La comitiva presidencial llega a un aeródromo militar y sube a un helicóptero con su equipo.
Reeves le explica que en el ataque de envergadura se incluyen bases militares, y de mando, y se trata de 89 objetivos, tienen un escuadrón de B-2 desplegado y submarinos clase Ohio cada uno con 24 misiles balísticos y una docena de misiles Minuteman.
Esos ataques eliminarían los centros de mando y control más importantes y reducirían la posibilidad de otro ataque, o, según el presidente, podría provocar otro.
El presidente prefiere esperar todavía, aunque ve cómo Reeves se santigua y le dice que si no hacen nada pensarán que pueden vencer.
El presidente le cuenta que escuchó en un podcast que habían edificado una casa llena de dinamita y eso puede hacer que las paredes puedan salir volando, pese a lo cual siguen viviendo ahí.
Reeves le dice que deben contraatacar, y así algunos sobrevivirán.
Indican al presidente que debe leer un código de verificación para que comprueben que la orden es real y tras ello leer en voz alta el código de la opción de ataque.
Baker sube a la azotea del edificio, donde le espera el helicóptero en que va a ser evacuado, pero, en vez de subir, se dirige al borde de la azotea y se lanza al vacío.
Jake le habla de su conversación con el ministro ruso y le aconseja no lanzar ningún ataque y cree que así habrá al menos una posibilidad, aunque reconoce que no aceptaron nada formalmente.
El presidente le dice que si permite que no haya represalias sería como una rendición, aunque Jake le dice que entonces deben decidir entre la rendición o el suicidio.
Les pide un minuto y llama a Alison, su mujer y le informa de la situación y de la necesidad de tomar represalias, lo que supondrá acabar con muchas vidas.
Vuelve a cortarse la llamada.
Tras ella verifica su identidad para confirmar la autoridad de mando y escucha cómo Brady se pone a sus órdenes.
Coches, autobuses y helicópteros cargados con la gente evacuada, entre quienes están Rogers y Park llegan al Complejo de la montaña Raven Rock, un búnker nuclear autosuficiente en el Condado de Adams, en Pensilvania.
Mientras tanto, en Alaska, el Comandante González se arrodilla impotente frente a Fort Greely.