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Un amigo extraordinario
Un amigo extraordinario

A beautiful day in the Neighborhood (2019) * USA / China

          También conocida como:
                    - "Un buen día en el vecindario" (Hispanoamérica)

Duración: 108 min.

Música: Nate Heller

Fotografía: Jody Lee Lipes

Guion: Micah Fitzerman-Blue, Noah Harpster (Sobre un artículo de Tom Junod)

Dirección: Marielle Heller

Intérpretes: Matthew Rhys (Lloyd), Tom Hanks (Fred Rogers), Susan Kelechi Watson (Andrea Vogel), Chris Cooper (Jerry Vogel), Maryann Plunkett (Joanne Rogers), Enrico Colantoni (Bill Isler), Wendy Makkena (Dorothy), Tammy Blanchard (Lorraine).

Fred Rogers presenta uno de los episodios de su programa, en que muestra un panel con varias fotos de sus amigos, y entre ellas presenta la foto del que dice, es un nuevo amigo, Lloyd Vogel, que aparece con la cara ensangrentada, que en ese momento era un hombre muy enfadado al que le está costando aprender a perdonar a la persona que le hizo daño, señalando que lo más difícil es perdonar a alguien que queremos.

Nos invita tras ello a conocer a Lloyd.

1998

Entrega el premio al mejor reportaje del año el ganador del año anterior, Lloyd Vogel, que alaba el trabajo de periodismo.

Se prepara con su mujer para acudir a la boda de su hermana Lorraine con Todd, debiendo él dar el discurso del brindis, aunque su hermana teme que cuando se entere de que va a ir su padre busque una excusa para no ir él.

Acude, pero no entiende que invitara a su padre, que no acudió a sus dos bodas anteriores.

El padre sale, ya borracho, aunque en vez de dar un discurso, canta una canción.

Va luego a saludarlos a ella y a Andrea, su mujer y a conocer a su nieto Gavin.

Lloyd le pide a su nuera que le deje hablar con Lloyd, llamándola muñeca, lo que ofende a su hijo, que le dice que su mujer es abogada.

Cuando se quedan solos le pregunta si es feliz, diciéndole él que lo es, preguntándole su padre si no es muy mayor para tener un bebé.

Recuerda que su madre y él casi no se conocían cuando se quedó embarazada, aunque a Lloyd no le hace gracia que hable de ella, diciéndole su padre que debería conocer toda la historia, indicándole que su madre no era tan santa, lo que provoca la reacción de Lloyd que le da un puñetazo, ante lo que el novio trata de separarlo, sufriendo un empujón, lo que hace que el vino se derrame sobre el vestido de Lorraine y que otro hombre salga en su defensa y lo golpee, haciendo que acabe sangrando su nariz tal como aparece en la fotografía que mostró Rogers.

Su mujer le reprocha que no quisiese escucharlo y el no querer hacerse responsable de nada.

Rogers indica que todo el mundo ha tenido algún momento de rabia, como Lloyd, recordando que él mismo los ha tenido, recordando que cuando era pequeño era muy gordito y los niños le ponían motes y a veces lloraba y otras se enfurecía.

Llega el cartero del programa que les lleva un ejemplar del Esquire y cuenta que Lloyd trabaja en ella.

Ponen un reportaje de cómo se hace una revista.

Cuando Lloyd llega al trabaja tras el incidente de la boda cuenta que es por un accidente de sóftbol.

Su jefa lo recibe para decirle que están preparando un número especial sobre héroes con artículos de personajes ejemplares, aunque Lloyd le recuerda que le contrataron como periodista de investigación, encomendándole que realce el perfil de uno de los héroes del país, el señor Rogers, presentador de programas infantiles, pues piensa que eso le ayudará además a cambiar su imagen.

Le dice además que Rogers fue la única persona que accedió a ser entrevistado por él, pues todos cuando leen lo que escribe sobre ellos se sienten mal.

Sale su padre a su encuentro para tratar de hablar sobre el incidente del día de la boda, y le pide excusas, pues, señala, cometió un error, aunque Lloyd se niega a escucharlo.

Ya en casa recibe una llamada de Rogers, devolviendo la llamada que hizo para tratar de fijar una cita.

Rogers le indica que están hablando ya, y le cuenta que durante sus programas siempre trata de dirigirse a un niño concreto y tratar de ver sus sentimientos y necesidades.

Su mujer le pide que no estropee su infancia, al enterarse de su encargo.

Acude a Pittsburgh para la entrevista, diciéndole su asistente que dispondrá de 20 minutos durante el descanso.

Pero el programa va muy retrasado, pues Rogers está hablando con una familia que tiene un niño con Síndrome de Down, con el que se detiene especialmente, para desesperación del resto del equipo por el retraso en la grabación.

Cuando esta continúa, Rogers la detiene nuevamente al ver a Lloyd, para acercarse a él y saludarlo, diciéndole que tiene muchas ganas de hablar con él y se lo presenta a todo su equipo como un gran escritor.

Se reúne luego con él para la entrevista. Le cuenta que nació cerca de Pittsburgh, pero que sus hijos ya nacieron allí y que no es tan importante la fama con lo que hace con ella, asegurándole que no se considera un héroe.

Pero acaban hablando más de Lloyd que del propio Bridges, pues le pregunta por su familia y por la verdadera razón de sus magulladuras, acabando por confesarle que se peleó con su padre, y es Roger quien le fotografía a él.

Cortan porque debe seguir grabando, ahora manipulando a Daniel, una marioneta.

Tras la entrevista habla con su jefa, a la que le dice que no sabe si es auténtico, aunque le recuerda que no se trata de un artículo de denuncia.

Ve algunas de sus entrevistas y le dice a su mujer que es la persona más amable que ha conocido.

Le escucha hablar de la importancia de que cada persona sea aceptada como es y no verlos como futuros consumidores y lo importante que es recordar nuestra propia infancia para entender lo que los niños desean.

Reconoce haber tenido problemas con los hijos como cualquier otra persona.

Un día les despierta el teléfono. Lo coge Andrea, la esposa de Lloyd, que se sorprende de que conozca su nombre, diciéndole Rogers que está encantado de hablar con ella y le da las gracias por permitir que su marido pase tiempo con él.

Le dice a Lloyd que le llama porque se marchó sin despedirse, y como va a Nueva York para un rodaje le propone que se acerque a saludarlos a él y a su mujer.

Va al teatro en que graba, donde su representante le dice que a Fred le gusta la gente como él. Que leyó sus trabajos y vio que no le gusta la gente y Fred quiso verlo pese a haber leído esos artículos tan críticos con sus entrevistados.

A la salida del teatro Fred saluda a sus fans y les da las manos, presentándose a Lloyd Joanne, la esposa, que contrataron a Bill, el representante, de la oficina del gobernador.

Le pregunta qué se siente al estar casada con un santo, diciendo ella que no le gusta ese término, pues sería inalcanzable y él trabaja mucho para gestionar su ira haciendo cosas que le ayudan a controlarse como leer las escrituras o nadar, rezar por la gente o escribir cientos de cartas.

Lloyd decide llevarlo a su piso neoyorquino, al que van en metro.

Mientras viajan, Lloyd le recuerda que ha tratado temas complicados en su programa, como la muerte, el divorcio o la guerra.

Pero en el metro no pasa desapercibido, y de pronto todo el vagón está cantando una de las canciones de su programa, tras lo que les aplaude, encantado.

Ya en el apartamento, Lloyd le dice que la gente hace cola para contarle sus problemas, respondiéndole Fred que es maravillosa tanta valentía, indicando que no existe ninguna vida sin dolor, pero que debe tratar de manejar los sentimientos sin hacerse daño a sí mismo ni a los demás, nadando, o tocando las teclas más graves del piano a la vez.

Saca tras ello a sus títeres, recordando Lloyd que él tuvo un viejo conejo de niño, aunque no desea hablar de él, sintiéndose incómodo cuando Fred le habla a través de Daniel, la marioneta que representa a un pequeño tigre, por lo que le pide que la guarde.

Le pregunta por qué dejó el programa a mediados de los 70 durante tres años, respondiéndole que llegó un momento en que creyó que ya había tratado todo, y regresó luego porque se dio cuenta de todavía tenía mucho de lo que hablar.

Fred le dice que ha pensado en él y en su padre y le pregunta si resolvió sus conflictos con este, decidiendo Lloyd en ese momento dar por terminada la reunión y marcharse.

Pero cuando llega a casa encuentra a su padre allí con Dorothy, su mujer, hablando con Andrea, habiendo llevado pizza.

Su padre dice que en la boda no estuvo acertado y pensó que podrían hablar, no entendiendo que le dejara pasar dos noches seguidas en el coche sin dirigirse a él.

Accede a saludar a Dorothy, pero les pide que se vayan pese a que su padre le advierte que quizá no vuelva por allí, contándole por ello que Dorothy y él llevan 15 años enamorados, aunque él le cuenta a Dorothy que su padre se marchó cuando su madre enfermó, señalando Jerry que porque ella no le quería allí, recordándole Lloyd que porque le fue infiel mientras sufría por su enfermedad.

Jerry indica que Dorothy le ayudó a madurar.

Él le cuenta que su madre gritaba sin parar mientras se moría.

Jerry pierde de pronto el conocimiento y deben llamar una ambulancia, quedándose Lloyd paralizado sin hacer nada.

En el hospital le informan que tiene una estenosis, pese a lo cual él decide marcharse a Pittsburgh para hacer su trabajo pese a que su mujer le dice que ese no es el momento de irse a trabajar, ya que todas las personas que le importan están en ese hospital.

Y cuando él se marcha ella permanece con su hijo en el hospital para acompañar a Jerry y a su familia.

En la estación de autobuses ve a Rogers, que sube en el autobús de Pittsburg, aunque una vez arriba ve que es solo una persona que se le parecía.

Acude al plató donde se graba el programa de este y le dicen que por fin llegó, pues le esperaban, ya que sale en ese episodio.

Llama a la puerta y Fred le hace pasar a plató, no entendiendo Lloyd nada, escuchando a Fred diciendo que en ese programa van a hablar de hospitales.

En realidad es un sueño en que él, con unas orejas de conejo hace el papel de Viejo Conejo, como si fuera una marioneta más, viendo que sale también Andrea que le dice que es bueno hablar de lo que sentimos.

Le pregunta cuándo empezó a estar furioso.

Él recuerda a su madre enferma. Esta le dice que él cree que se aferra a esa rabia por ella, pero que ella no la necesita.

En realidad Lloyd está en el plató sin sentido.

Despierta en el apartamento de Fred, donde este y su mujer, cada uno en su piano tocan una canción, conjuntamente.

Salen a desayunar a una cafetería Fred y él, diciéndole Lloyd que Bill tiene razón, que le gusta la gente como él, reconociendo que es una persona herida.

Fred le dice que no lo es. Que sabe que es una persona con fuertes convicciones y que la relación con su padre le ayudó también a convertirse en lo que es y le pide que dedique un minuto a pensar en las personas cuyo amor les hizo ser como son.

Guardan un minuto de silencio que comparten el resto de clientes de la cafetería.

Vuelve tras ello con su mujer, que no entiende que se fuera dejándola en esa situación, pues la doctora quería hablar con él y ella no sabía qué decirle a su padre.

Reconoce que cuando se asusta no sabe reaccionar y se pone furioso y dice lo contrario de lo que quiere, por lo que le pide perdón.

Le dice tras ello que debe ir a ver a su padre, que se está muriendo.

Fred reza por él, su familia y por varias personas más y luego nada.

Lloyd va a casa de su padre.

Dorothy le confiesa que no supo que existían él, su hermana y su madre hasta muy poco tiempo antes. Cuando enfermó un año antes habló y le contó cosas que le hubiera gustado saber antes.

También Andrea irá hasta allí para acompañarlo, durmiendo ambos en el sofá cama.

Por la noche, y cuando el bebé se despierta, Lloyd se levanta él para darle el biberón, y su padre se despierta también.

Va junto a su cama y hablan y toman un burbon. Diciendo su padre que siente haberles abandonado, pues fue egoísta y cruel. Que empieza a comprender cómo debe vivir su vida y le dice que siempre le ha querido, diciéndole Lloyd que él también le quiere.

Le muestra a Andrea su escrito, que ello observa que trata más sobre él que sobre el señor Rogers y contiene cosas sobre las que él nunca habla.

Su editora la llama para decirle que le encanta su artículo e irá en la portada del Esquire.

Llegan también su hermana y su marido, excusándose él por lo ocurrido en su boda.

También llega el señor Rogers con una tarta, descubriendo Lloyd que también Andrea habló con él.

Lorraine les indica que podría ir toda la familia juntos de vacaciones.

Fred les dice que hablar sobre la muerte suele incomodar a las personas, pero que es algo humano y debe hablarse sobre todo.

Les hace luego, antes de marcharse, una foto a toda la familia junta y se despide de Jerry diciéndole algo al oído.

Lloyd le pregunta por el secreto, diciéndole Fred que le pidió que rezara por él, pues cree que está más cerca de Dios que ellos.

Poco tiempo después muere Jerry.

Lloyd dice que se tomará unos meses de descanso para quedarse con Gavin para que Andrea pueda trabajar sin preocuparse de la guardería.

En su programa, Fred cierra la puerta del panel con la foto de Lloyd sangrando y abre otra puertecita donde está Lloyd con su familia, incluida Dorothy, celebrando la Navidad.

Se despide luego y supervisa la grabación dándola por buena y toca luego el piano.

Calificación: 3
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