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Un mundo normal
Un mundo normal

España (2019) *

Duración: 103min.

Música: Vanessa Garde

Fotografía: David Omedes

Guion: Achero Mañas y Andrea Velasco

Dirección: Achero Mañas

Intérpretes: Ernesto Alterio (Ernesto Caral), Gala Amyach (Cloe), Magüi Mira (Carolina), Pau Durà (Max), Ruth Díaz (Julia), Óscar Pastor (Iván), Raquel Villarejo Hervás (Sara).

Ernesto Caral acompaña a Carolina, su madre, a un funeral, viendo cómo esta se marcha del cementerio antes de que finalice.

De regreso, en el coche, la mujer le pide que no se le ocurra enterrarla y dejarla en un nicho, pues no le gustan los entierros, las ceremonias pomposas, ni las incineraciones y no le gustan las flores, pidiéndole que cuando se muera la tiren al mar, frente a Altea, donde nació.

Ya en su casa recibe la visita de Cloe, la nieta ante la que se queja de la cantidad de amigos que están muriendo y le dice luego que no entiende que siga estudiando Derecho con el talento que tiene como dibujante.

Mientras Ernesto habla con su representante al que le dice que necesita trabajar y no hacer una serie para que él viva bien, Carolina se queja a Clore de que su padre no le cuenta nada desde que se divorció, contándole su hija que se muda en dos días.

Carolina le dice que su padre no está bien, diciendo Cloe que su madre tampoco, aunque la abuela le dice que fue ella la que prefirió divorciarse, diciendo la nieta que mejor separados que todo el día discutiendo, aunque Carolina le dice que todos los matrimonios discuten, pero solo se separan cuando dejan de quererse y sus padres todavía se quieren.

Hace en efecto la mudanza, yendo Cloe a visitarlo, cuando tiene todavía las cosas a medio desembalar y lo anima a salir a comer, contándole él mientras lo hacen cómo un día su madre, harta de llamarlos para cenar sin que hicieran caso, tiró la televisión por la ventana y estuvieron más de 10 años sin ver televisión, explicándole que no le gusta la televisión y no quiere hacer la serie que le han propuesto, aunque su hija lo anima a hacerlo hasta que consiga levantar el musical con el que sueña y le dice que además en televisión hay cosas muy buenas.

Le dice luego que sabe que no son como los demás, pero que a veces le gustaría que fueran como todo el mundo.

Un día va al teatro, donde su hermano Max ensaya al piano para sus conciertos.

Van a tomar algo, y Ernesto lo anima a realizar un proyecto personal, pero le dice que ya tiene toda una gira cerrada, insistiéndole en que dé el salto, pues la gente no lo ve como compositor, sino como intérprete y cree que debe hacer algo suyo para darle una alegría a su madre, llegando entonces Iván, el novio de Max.

Unos días más tarde toda la familia celebra el cumpleaños de la madre, aunque en medio de la celebración, y mientras todos cantan y bailan, Carolina recibe una llamada de su amiga Lola, que se lo coge pensando que la va a felicitar, pero en realidad es para informarle de la muerte de otro amigo, lo que la impresiona mucho.

La notan por ello rara cuando sopla su vela y le cantan el cumpleaños feliz, diciendo ella que está emocionada.

Al día siguiente Ernesto vuelve a acompañarla al cementerio, y la madre vuelve a pedirle que le prometa que la tirará al mar.

Un día, Ernesto va a tomar unas cervezas y la camarera se presenta y le dice que es Sara y que estuvo en sus talleres de interpretación y toma una cerveza con él.

Al día siguiente Max visita a su hermano para decirle que no quiere hacer la obra, aunque antes ya se lo había contado su madre.

Sale entonces Sara, que pasó la noche con él y le cuenta a Max que Ernesto le habló mucho de él la noche anterior y le dijo que era el mejor hermano que podría haber tenido y que es un compositor genial.

Como está realmente sin dinero, un día, tras comprar algunas cosas en el Ikea habla con su representante y le preguntan cuánto dinero le ofrecen por capítulo de la serie.

Cuando Cloe llega a casa ve que su padre se compró el gramófono que siempre quiso y le extraña, ya que es muy caro, diciendo él que dijo sí a la serie y va a hacer lo que hace todo el mundo.

Empieza así a dirigir la serie pese a sus pocas ganas.

Un día, mientras trabaja, recibe una llamada de su hermano y le dice que ha fallecido su madre por un infarto.

Max le dice a su hermano que no pueden tirar a su madre al mar, que está prohibido, aunque Ernesto dice que su madre nunca siguió las normas, señalando Max que deben pedir permiso a los de la funeraria.

Ernesto conduce el coche fúnebre de su madre, aduciendo que era el deseo de esta, y le cuenta al conductor que además quería que la lanzaran al mar, preguntándole al conductor qué haría él, a lo que le responde que por su madre haría lo que fuese.

Ernesto le confiesa que en realidad no es su madre, pero que le ha cuidado desde niño.

Cloe y Max, que van detrás no entienden por qué se para el coche fúnebre, viendo que sale de este el conductor, viendo cómo Ernesto se lleva el coche.

El conductor se dirige a ellos y le dice que su hermano le pidió que les dijera que si Dios no existe todo está permitido y no deben temer a las leyes divinas ni a las terrenales.

Ernesto llama luego a Cloe para pedirle que busque en su casa la bolsa de viaje y le meta ropa para tres días y que no vaya con nadie.

Cuando se reúnen ve que lleva su bolsa, pero también su mochila, aunque él le dice que ella no va a ir, viendo que llega en una estrambótica furgoneta donde lleva a la abuela.

Mientras Ernesto recoge a Bonnie, la perrita, y algunas cosas, Cloe llama a su madre que no pudo ir al funeral porque tenía una función, y le dice que se quedará ella con su padre el fin de semana haciéndole compañía.

Aparece entonces un policía que le dice que no pueden estacionar allí y debe marcharse, aunque ella le dice que nunca condujo una furgoneta, pidiéndole el agente que se baje de la furgoneta y la abra.

Lo hace, viendo que está llena de disfraces y lleva una especie de armario tumbado, llegando en ese momento Ernesto, que le dice al policía que ya se van.

Le cuenta luego a su hija que la furgoneta es de su amigo Pedro, el mago.

Ella insiste en que no va a dejar que se vaya solo, dejando él que lo haga aunque pidiéndole que no le trate de convencer de que no lo haga.

Entretanto, en el cementerio Max trata de dar explicaciones a los que acudieron al sepelio, diciendo que su hermano cree que su madre no debe estar allí y se la llevó.

Max habla luego con el encargado de la funeraria, y cuando le cuenta el propósito de su hermano, este dice que tiene que dar parte a las autoridades.

Ernesto ve que tiene 20 llamadas perdidas de la madre de Cloe, por lo que sabe que está al tanto de todo y cuando lo coge esta le dice que le pase con su padre al que dice que Max le contó todo.

Baja para hablar con ella asegurándole que su hija no se perderá ningún examen y que no es ninguna niña y sabe lo que hace. Mientras lo hace, la perra sale de la furgoneta y se escapa.

Tras discutir con su mujer regresa al coche y continúan camino, regañando Ernesto a su hija por su dependencia del móvil, haciéndole apagarlo, dándose cuenta solo entonces de que se les olvidó de la perra y deben regresar a buscarla, aunque sin éxito, haciéndoseles de noche mientras trata de encontrarla, siendo detenido por la guardia civil de tráfico al ver su errática forma de conducir.

Les llevan al cuartelillo para poner la denuncia de la desaparición, yendo luego a un bar mientras esperan noticias.

Ernesto se queja al ver que su hija cuelga en redes sociales la desaparición. Le dice que así la policía les localizará, recordándole ella que acaba de poner una denuncia y si les estuvieran buscando ya les habrían detenido.

Pero reciben entonces la llamada de un inspector que advierte a Ernesto que si no cambia de opinión le obligará a tomar medidas, diciéndole Ernesto que haga lo que tenga que hacer, porque no piensa dar marcha atrás.

Continúan su camino mientras en la comisaría ordenan su búsqueda, debiendo parar en un hotel para descansar, pues se dormía.

Ernesto baja al bar y le cuenta a la camarera su propósito. Ella le dice que también tiró las cenizas de su marido al mar, explicándole él que no van a tirar las cenizas.

La mujer trata de consolarle y él le coge el pecho y se lo besa, viéndose ella sorprendida, aunque finalmente lo abraza, aunque mientras lo hace, ve de pronto a la perrita asomándose a la ventana y sale a recogerla feliz de encontrarla

Como la perrita quiere subir a la furgoneta, junto a su dueña, él también entra, abre el armario y llora.

Baja también Cloe que se despierta sola en la habitación y ve que apareció la perra y le dice a su padre que la encontró, diciendo él que los encontró la perra a ellos.

Al salir de la furgoneta, está tan mal, que se cae y se lo lleva a dormir.

Max le cuenta a Iván que su hermano fue un niño abandonado y cuando se hizo mayor y fue consciente, su madre le ayudó, pero sus verdaderos padres no aparecieron y por eso tenia una relación especial con su madre.

Ve Cloe al día siguiente cuando se despierta, a un tipo colocando flores por fuera de la furgoneta, diciéndole a Cloe que la acompaña en el sentimiento, diciendo ella que no han pedido flores. El hombre le da el pésame a Ernesto y le explica que está colocando flores para su madre, pues, dice, se lo encargó la señora Dulce, la dueña del hotel.

Se da cuenta entonces de que habló demasiado, viendo que su hija no le habla mientras continúan su camino, y cuando le pregunta le dice que tuvo que ser algo muy especial para que les invite al desayuno y le ponga adornos en la furgoneta, diciendo él que solo tomaron una cerveza juntos.

Cloe le dice que es idiota porque es un egoísta que solo piensa en sí mismo, diciendo él que eso es lo que dice su madre, diciendo Cloe que su madre lo que dice es que es la persona más maravillosa que ha conocido y está preocupada por él.

Él dice que cada uno ahoga la pena como puede, pidiéndole Cloe que pare y arranca las flores de la furgoneta, diciendo que a la abuela no le gustan las flores y le echa en cara que no sea capaz de hablar sin sarcasmo y tomarse las cosas en serio como una persona normal.

Le dice luego a su padre, mientras la abraza, que le están haciendo mucho daño y le da mucha rabia lo de la abuela y necesita chocolate, por lo que para en el super del primer pueblo por el que pasan y le compra un montón.

Ernesto decide tras ello que van a regresar a casa, pues le dice, la abuela ya no está y son ellos los que tienen que estar bien.

Llama también al comisario, que le dice que necesita algo más que palabras, pidiéndole datos para poder comprobar que es cierto y le pide que llame a la funeraria, pues no puede seguir llevando a su madre en un ataúd no reglamentario.

Él dice que está de acuerdo, preguntándole el inspector qué le hizo cambiar de opinión, diciendo que su hija.

Cloe llama a su madre para decirle que están volviendo, cuando de pronto un bache hace que pierda el control de la furgoneta y están a punto de volcar, aunque, pese a estar mal por un golpe, consigue dominar la furgoneta, pero en ese trance la furgoneta se abre y acaba cayendo el armario con la anciana.

Ernesto pierde la consciencia por los golpes y Cloe corre tratando de encontrar ayuda.

Llama a su madre para contarle lo ocurrido y no sabe qué hacer, pues no ve a nadie.

Ernesto recupera la consciencia aunque no sabe qué ocurrió

Entre los dos vuelven a subir a la anciana a la furgoneta. Pero de pronto Ernesto vuelve a caer inconsciente, debiendo subirlo Cloe a la furgoneta, conduce ella muy asustada y le habla para tratar de evitar que se duerma.

Entretanto, Max se prepara para su actuación y se pregunta si lo habrán hecho y dice luego que él no debería estar allí, sino con su madre, tocando con una fotografía de su madre junto a la partitura.

En la furgoneta Ernesto va repitiendo frases que decía su madre, como la de que un músico que solo interpreta según la partitura no es un músico, es un soldado.

También recuerda Max esa frase y comienza a interpretar algo suyo, sorprendiendo a su novio, que se emociona al escucharlo.

La madre va al hospital, donde se encuentra con Cloe.

Le dice que no se puede secuestrar el cadáver de una madre, diciendo Cloe que la abuela se lo pidió y le pregunta si ella lo haría si se lo pidiera ella.

Va a ver a Ernesto y bromean cuando él le toca el culo, diciéndole que Max la llamó y le pidió que le contara que había tocado un buen rock and roll y también quiere cumplir el deseo de su madre, lo que le hace muy feliz.

Cuando entra Cloe, le dice a su padre que lo que está haciendo es muy valiente y generoso y le dice que, cuando se ponga bien, llevarán a la abuela al mar, diciendo él que lo harán todos y se despedirán de ella como quería.

Cuando entra la enfermera en la habitación encuentra la cama vacía.

Siguen su viaje, conduciendo Cloe mientras su padre ordena sus apuntes, diciéndole ella que no los necesita, pues va a dejar la carrera, pues, reconoce que nunca quiso estudiar Derecho y que no sabe por qué lo hacía.

Ernesto empieza a tirar sus apuntes por la ventanilla, viendo su mujer que va detrás en su coche los papeles volando.

Toda la familia, incluyendo a Max y a su novio navegan al día siguiente, con el baúl con su madre, sacándola entre los dos hijos, mientras Cloe permanece sentada sin querer verla, consolándola su madre, que ve que se puso su hija el collar de la abuela, diciéndole que puede hacer lo que quiera y que no se ha enfadado por su decisión de dejar la carrera.

Entre Ernesto y Max llevan a su madre hasta el mar, hasta dejarla flotando, cumpliendo su deseo.

Al subir se sienta con su hija y le dice que la abuela ya está donde quería y que no deben estar tristes, pidiéndole que grite "abuela" fuerte, varias veces.

Calificación: 2
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