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West Side Story

West Side Story (2021) * USA

          También conocida como:
                    - "Amor sin barreras" (Hispanoamérica)

Duración: 156 min.

Música: Leonard Bernstein

Fotografía: Janusz Kaminski

Guion: Tony Kushner (Libro: Arthur Laurents. Musical: Jerome Robbins)

Dirección: Steven Spiellberg

Intérpretes: Ansel Elgort (Tony), Rachel Zegler (María), Ariana DeBose (Anita), David Álvarez (Bernardo), Mike Fais (Riff), Rita Moreno (Valentina), Josh Andrés Rivera (Chino), Brian d'Arcy James (Sargento Krupke), Corey Stoll (Teniente Schrank), Iris Menas (Anybodys), Ana Isabelle (Rosalía), Sebastián Serra (Braulio).

Un cartel de la Administración de Viviendas de Nueva York indica que se trata de una propiedad adquirida por para la limpieza de barrios degradados.

En efecto, el barrio está siendo derribado y hay numerosos edificios ya derruidos, estando prevista su reconstrucción, incluido el futuro Lincoln Center.

Un grupo de muchachos sale con botes de pintura hacia San Juan Hill, el barrio de los puertorriqueños, entre tiendas donde domina el español, hasta llegar a un paredón en que está pintada una gigantesca bandera puertorriqueña, comenzando a lanzar sus botes de pintura contra esa bandera, aunque enseguida se corre la voz y los chicos puertorriqueños acudan para echarlos de allí y darles su merecido.

Durante la persecución, los puertorriqueños, que se denominan a sí mismo como Sharks, consiguen atrapar a Baby John, uno del grupo de los blancos, que se autodenominan Jets, que regresan para auxiliarlo, iniciándose una pelea que corta la llegada del sargento Krupke, que les advierte que no es tolerable esa violencia y les pide a los Jets que dejen a los puertorriqueños en paz y a estos, que si tienen algún problema, deben llamar a la policía, no actuar por su cuenta, diciendo Bernardo que cuando llaman a la policía los detienen a ellos y nunca están cuando atacan sus tiendas y sus calles, diciendo Riff que las calles son suyas, pues ellos nacieron allí.

Llega también el teniente Schrank, que ve que Baby John tiene un clavo en la oreja y pregunta quién se lo clavó, aunque dice que no lo sabe, negándose a delatar a nadie, recordando el policía que pronto ese nido de ratas quedará arrasado y los desalojarán.

Cuando uno de los puertorriqueños le recuerda que tienen derechos, el policía lo abofetea, debiendo sujetarse sus amigos para no salir en su defensa, diciéndole Bernardo que algún día lo verá pelear, pero tendrá que ir sin su arma, y se marchan con una canción en español donde reclaman su libertad y dignidad.

El teniente trata de ganarse a los Jets y le dice que los puertorriqueños se multiplican como conejos y pueden hacerse con el barrio, volviendo a preguntarles por el que le hizo eso a Baby John, aunque nadie habla.

Schrank les dice que todos los blancos que salieron del barrio, tanto los irlandeses como italianos o judíos, consiguieron buenos trabajos y conducen buenos coches, pero sus padres se quedaron allí bebiendo y preñando a una cualquiera que los tuvo a ellos, que pronto serán una banda sin territorio, y él se encargará de mantener la paz.

Cuando se van los policías, uno de los Jets dice que ya va siendo hora de que planten cara a los puertorriqueños. La batalla final, diciéndole Riff que así será, que los echarán como echaron a otras bandas con Tony a la cabeza, aunque le recuerdan que Tony ya no va con ellos desde que salió de prisión, recordando Riff que está en libertad condicional y debe tener cuidado, aunque algunos creen que dejó ya los Jets.

Riff recuerda que él y Tony crearon los Jets y canta recordando que los Jets son una familia y que nunca se sentirá solo alguien que esté con ellos.

Quedan en verse esa noche en el gimnasio, aunque señalan que no podrán pelear allí, pues estará lleno de policías y que irán para acordar la pelea de la noche siguiente.

Riff habla con Tony en el sótano de Doc's, la tienda donde trabaja y trata de convencerle para que acuda esa noche, asegurándole que solo habrá chicas y ponche, aunque Tony sabe que también estarán Sharks e hispanos.

Riff le dice que es una leyenda de los Jets y les dio su palabra de que iría y le asegura que le necesitan para ganar esa pelea, aunque Tony le dice que no desea problemas, diciéndole Riff que parece que siguiera en la cárcel, recordándole que Valentina, la dueña de la tienda le ha dado trabajo, techo, y le ha ayudado.

Dice que está encantado de ser de los Jets y que él es como un hermano, pero se teme a sí mismo por lo que le hizo a aquel chico, al que estuvo a punto de matarle y no quiere ser el de antes, pues se estaba hundiendo y arrastrándole a él, y cuando estuvo encarcelado y tuvo tiempo, miró por vez primera hacia dentro y fue duro.

Riff le dice que desde que él fue a la cárcel un año atrás todo está a la venta o en demolición o está en manos de gente que no le gusta y solo le quedan los Jets, aunque Tony le dice que su agente de la condicional le dijo que no podía salir.

Luego, mientras echa el cierre de la tienda sueña con que algo bonito caiga del cielo. Un milagro que quizá llegue esa noche.

No muy lejos de allí, María se asoma al balcón.

Tiene preparado un bonito vestido para ir al baile, aunque no le gusta porque es demasiado blanco, y le gustaría más en rojo. Uno de los que ve en Gimbels, aunque Anita, la novia de su hermano le recuerda que ella no compra en Gimbels, que limpia allí, quitándose Anita el cinturón rojo y colocándoselo a ella, que así se ve mejor, aunque no le gusta mucho su acompañante, Chino.

Este llega con Bernardo para recogerlas, manifestándole Chino a su amigo también su temor, pues no sabe bailar, aunque lo hace por Bernardo que es su mejor amigo y cuida de él, diciéndole Bernardo que quiere que su hermana salga con él porque es el chico más listo que conoce, y se niega a que entre en los Sharks, pese a que él cree que a María no le gustará un tipo así.

Para que su hermana vea su interés, le dice que Chino no ha ido a sus clases nocturnas de contabilidad y reparación de calculadoras para poder ir con ella al baile.

En el gimnasio rivalizan Sharks y Jets bailando con sus parejas, con pequeños roces que obligan a los policías a intervenir de cuando en cuando.

El director de la sala les dice que va a hacer un experimento y pide a los chicos que se pongan en círculo mirando hacia el centro y las chicas en otro más pequeño, mirando hacia fuera, y, aunque con reticencias lo van haciendo, todos menos Chino, por lo que María mira a los demás con envidia.

Y cuando empieza la música, pide que los chicos giren hacia la derecha y las chicas a la izquierda y cuando pare la música deben bailar con quien tengan delante.

Cuando paran, Riff está frente a Anita, pero en vez de bailar con quienes tienen enfrente, todos cogen a sus parejas de siempre.

Riff se pone muy alegre cuando ve entrar a Tony.

Los dos grupos rivalizan en la pista con sus bailes y finalmente Chino se atreve a salir y comienza a bailar, para alegría de María, que puede finalmente salir a la pista, consiguiendo que Tony repare en ella, que también se fija en él.

Ambos se retiran a la parte trasera de las gradas y se acercan y acaban bailando lejos de los demás, felicitándose él de haber decidido ir.

Ella se da cuenta de que no es puertorriqueño y le pregunta si le importa, diciendo ella que no lo sabe, pues es la primera vez que le ve y la primera vez que sale a bailar en Nueva York y se lanza a besarlo, echándose él atrás, al ser pillado por sorpresa, aunque luego le pide que lo repita y se besan.

Va a buscarla Anita y le pide que salga.

Cuando Bernardo en que sale Tony tras ella y que este trata de presentarse, Bernardo lo empuja hostilmente y le pregunta qué le hizo a su hermana, diciendo ella que no le hizo nada, e indicando Tony que solo quería bailar con ella.

Debe poner paz Krupke, que escucha a la novia de Riff echarle a este en cara que iniciara una pelea pese a que le dijo que solo iban a bailar y que luego les retarían.

María se despide de Tony y le dice que lo pasó muy bien bailando con él, yendo Bernardo a lanzarse de nuevo sobre él, aunque le detiene Riff, que lo cita en el baño.

Riff pide a Tony que vaya con ellos, pero este se marcha.

Le preguntan en el baño a Bernardo cuándo quieren pelear por el control del territorio.

Deciden hacerlo en el almacén de sal la media noche del día siguiente, con puños, piedras, cadenas, palos, tuberías, aunque Bernardo rechaza las navajas.

Sellan el acuerdo con un apretón de manos y Bernardo le dice a Riff que le diga a Tony que espera verlo allí.

Este deambula por el barrio, cantando una canción recordando a María.

Ella escucha ruidos y sale al balcón, viendo a Tony tratando de encontrarla, pidiéndole él que baje, algo que ella cree una locura, y le pide que se marche, pues puede haber problemas, aunque él decide subir trepando por las escaleras antiincendios.

Se escucha entonces a Bernardo anunciando su llegada, aunque ve que va don Anita a la habitación y regresa a la ventana.

Antes de despedirse hasta el día siguiente, ella le pregunta su nombre.

Ella dice que al verle todo lo demás desapareció, asegurando él que todo el día presintió que llegaría un milagro, y sube hasta su balcón y vuelven a besarse.

Quedan para el día siguiente a las dos en la estación de la calle 72, pidiéndose soñar el uno con la otra, antes de volver a besarse.

Se despierta, aun vestida, debiendo ponerse el camisón y deshacer la cama y despeinarse para que no noten que durmió así.

Anita le pide a Bernardo que, si quiere casarse con ella, deje a los gringos tranquilos y le pide que le haga feliz esa noche y que no vaya a la pelea.

Luego Bernardo, a instancias de Anita, le pide disculpas a María por su comportamiento de la noche anterior.

Ella le dice que es mayor y ella decide con quién bailar, diciéndole Bernardo que solo si es puertorriqueño, diciendo ella que Tony es bueno, insistiendo él en que no quiere que se case con un gringo, diciendo ella que solo bailaron.

Recuerda que durante 5 años vivió feliz con su padre sin él y que solo quiere ser feliz, diciendo él que allí no es feliz, que lo es en Puerto Rico, algo que ella dice no es cierto, diciendo él que mientras viva en su casa deberá obedecerle, recordando Anita que María paga el alquiler igual que ellos dos.

Él le prohíbe que lo vea, pero ella dice que aunque Chino y sus amigos besen el suelo que pisa y quizá asuste a los americanos, a ella no le asusta y él no es su jefe.

Luego Anita le dice que su hogar está allí. Que se revienta a coser para poder pagar a otras chicas que trabajen para ella y poder tener algún día su propia tienda y no piensa regresar a Puerto Rico para acostar a 6 niños con hambre cada noche.

Él le responde que en Puerto Rico sus hijos no se pondrían gordos como allí.

Luego Anita y sus amigas alaban las virtudes e vivir en América, y Bernardo y sus amigos les hacen ver todos los defectos que tiene, pues, ellos piensan que América da muchas oportunidades, pero solo si eres americano, asegurando Bernardo que regresará a Puerto Rico, donde todos se alegrarán de verlo, diciéndole Anita que cuando vaya estarán todos ya en Estados Unidos.

Tony trata de aprender algunas palabras en español para hablar con María, pues, le dice a Valentina, su jefa que quiere hacer como Doc y casarse con una puertorriqueña.

Se encuentra en el metro, como habían quedado, aunque observa a María preocupada por la pelea de esa noche, y le pide que le diga a Riff que la suspenda, pues cree que el enfrentamiento es por culpa de ellos.

Ella dice que no quiere que hagan daño a nadie por lo que están haciendo, preguntando él qué están haciendo mal, diciendo ella que no pueden actuar como si no hubiera un problema, aunque él dice que no puede separar a sus amigos de los problemas, pues los problemas son su esencia.

Los policías llevan a varios de los Jets a comisaría para interrogarlos y enterarse de dónde será la pelea, aunque ninguno habla.

Anybodys, que desea ser admitida como un Jet, pero a la que rechazan por ser una chica, discute con uno de ellos y golpea a un policía, tras lo que huye, saliendo todos los policías corriendo tras ella.

Mientras esperan su regreso, uno de los Jets imita al sargento Krupke, al que los otros piden que entienda que son un desastre, pero es porque el entorno familiar y el barrio les han generado un problema social.

Tony y María llegan a un lugar que es importante para él, una antigua iglesia convertida en museo que vio desde el furgón policial cuando iba camino de la cárcel.

Le cuenta que estuvo en prisión debido a que estuvo a punto de matar a un chico, aunque desde que sucedió no para de pensar en ello, y todo cambió cuando la vio.

Ella le pide que no se acerque a la pelea ni siquiera para pararla.

Allí Tony saca su chuleta y le dice las frases en español que le enseñó Valentina, diciéndole que quiere estar con ella para siempre.

Ella aprovecha que están en una iglesia para simular una boda, prometiéndose que se amarán y respetarán en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte les separe, y cantan, asegurando que ni la muerte les separará.

Tony le dice luego que convencerá a sus amigos, pues no podrán estar juntos si se siguen peleando por su culpa, y le asegura que no habrá ninguna pelea.

Ella pide tras ello que vaya a verla esa noche cuando regrese del trabajo.

Entretanto los Jets se entrevistan con un tipo, dispuestos a comprar una pistola, pues creen que los otros también llevarán armas, y una vez conseguida, van hasta los restos de un edificio, donde juegan con el revólver como si fuera un juguete.

Ven que les está esperando allí Tony, que pregunta a Riff cuándo crecerá, diciéndole este que morirá joven, diciéndole Tony que si le pillan con el arma serán 15 años en prisión y le pide que cancele la pelea. Que le diga a Bernardo que la poli se enteró y le quita la pistola y le pide que se tome las cosas con calma, pues le queda mucha vida y es mejor que muera en su cama.

Pelean por el arma, consiguiendo recuperarla, y diciendo que la pelea será esa noche.

Los policías temerosos de que la pelea acabe en masacre organizan un dispositivo especial pidiendo que peinen toto el barrio, pues temen que haya muchos muertos.

Los miembros de ambas bandas se reparten barras, bates, puños y cadenas.

Todos, por unas razones o por otras esperan con ansia la noche, unos esperando la gloria de su grupo, y otros, como Anita o María o Tony porque esperan el amor.

Anita, en la iglesia, piensa que Bernardo llegará exhausto, y entrará en calor con ella.

Tony piensa que esa no será una noche cualquiera y que las estrellas se detendrán.

A María, los minutos se le hacen horas esperando la noche, soñando tanto Tony como ella con que la luna brille para una noche que esperan que sea interminable.

Las dos bandas llegan al almacén de sal dispuestas a acabar con sus rivales, cerrando las puertas para que la policía no les pueda localizar.

Anybodys logra colarse, igual que Chino y Tony, que llegan más tarde.

Bernardo se enfada al ver allí a Chino, al que pidió que se quedara fuera.

Riff pregunta a Tony si es amigo o enemigo, aunque luego le entrega el revólver. Le dice, que si pelea con ellos no necesitará la pistola, y se la entrega.

Pero Tony trata de evitar la pelea dirigiéndose a Bernardo para decirle que no tiene nada contra él y le pide disculpas si se sintió ofendido por él.

Al escuchar que estuvo encarcelado, Bernardo le pregunta por las razones, diciendo él que ha cambiado y no debe preocuparle que esté con María.

Bernardo piensa que solo quiere divertirse con una morenita y comienza a darle puñetazos sin que él se defienda para desconcierto de los Jets, diciéndole que quiere a María, golpeándolo Bernardo esta vez más fuerte hasta tumbarlo.

Riff reta a Bernardo a que pelee con alguien que sí se defienda, pero Tony le pide que no se meta y acaba peleando con Bernardo, y, pese a que Bernardo es también boxeador, la habilidad de Tony sirve para tumbarlo y, enfadado lo golpea duro, para regocijo de los suyos, aunque de pronto parece recapacitar y recordar lo que ocurrió la anterior vez y se para mientras los suyos le piden que continúe, decidiendo marcharse.

Cuando Bernardo se levanta le llega una navaja de los suyos, enfrentándose en esta ocasión con Riff, por lo que comienza una pelea entre ambos con la navaja.

Riff pierde la suya en la pelea y luego Tony trata de retenerlo para evitar que siga con la pelea, aunque Riff consigue zafarse y se lanza sobre Bernardo, que le clava la navaja en el corazón, cayendo Riff muerto en los brazos de Tony, que, lleno de rabia se lanza contra Bernardo, al que le clava la navaja que sacó del pecho de Tony.

Se enfrentan luego las dos bandas con rabia hasta que el sonido de las sirenas policiales hace que huyan, obligando Anybodys a Tony a marcharse también.

Chino abraza a Bernardo antes de marcharse y recoge la pistola que tiró Tony.

Ignorante de todo, María está limpiando en los almacenes donde trabaja, comentando entre ellas el problema de los desalojos, pues algunas creen que las reubicarán allí mismos, mientras que otras aceptaron las indemnizaciones por abandonar sus casas.

Luego María sube a un expositor lleno de elegantes vestidos y actúa como si fuera una de las elegantes clientas, asegurando que es preciosa porque es amada por un chico maravilloso.

Cuando sale se encuentra a Chino, al que ve llorando, y le pregunta qué pasó.

Este le cuenta que hubo una pelea con los Jets y hubo un accidente que nadie pudo parar. Le cuenta que apuñalaron a Riff, preguntando ella por Tony, lo que indigna a Chino, que le grita que Tony mató a Bernardo, aunque ella se niega a creerlo.

Anita acude al depósito, donde se encuentran los cadáveres de los dos líderes.

Cuando María llega a su casa, ve en la ventana a Tony, y le pide que no entre o lo matará, recordándole que le prometió que pararía la pelea, diciendo él que lo intentó, diciendo ella que mató a su hermano y la mató a ella y lo llama asesino y lo golpea, sin que él haga nada por defenderse.

Tony le dice que va a entregarse a la policía, pero que antes quería verla, aunque María lo retiene y le pregunta cómo podrá perdonarle si deja que le separen de ella.

Los miembros de ambas bandas intentan esconderse, hostigados por la policía.

Valentina escucha el revuelo y sale para preguntar, contándole un grupo de puertorriqueños que mataron a Bernardo, y cuando le preguntan por Tony, le cuentan que él fue el asesino.

Valentina reflexiona y piensa que debe haber un lugar para ellos en alguna parte, lleno de paz y tranquilidad donde aprendan a perdonar.

María y Tony hacen el amor, aunque él se muestra inquieto al escuchar las sirenas, y dice que debe irse, pidiéndole a María que vaya a buscarlo a la tienda de Valentina.

Escuchan entonces llegar a Anita, que ve a Tony marchándose y le pregunta a María qué hace, diciendo ella que lo ama, ante lo que Anita la abofetea y le dice que mató a su hermano, y debe buscarse a otro. Uno de los suyos, pues un chico que mata no puede amar, aunque ella dice que le ama y ella debería entenderlo, pues, ella también estaba enamorada y le dice que es suya y que cuando el amor es tan fuerte, no existe el bien y el mal.

Anita acaba comprendiéndola, pero le dice que nunca estará a salvo allí, pues nadie lo perdonará nunca, por lo que deben marcharse.

Chino se reúne con varios puertorriqueños y les dice que Bernardo fue estúpido por morir así, aunque ellos dicen que murió por su dignidad.

Al ver que lleva la pistola, uno de los chicos, le dice que no haga lo que Bernardo, pues si mata a un gringo, le matarán a él también, diciendo él que antes o después los gringos lo matan todo y pide que no le sigan.

Pero Anybodys lo vio todo y vio que llevaba el arma.

El teniente Schrank acude a interrogar a Anita y María en su casa.

Sabe que Bernardo se enfadó de que ella bailara con un chico blanco, aunque llegó con Chino, estando enterado de que este lleva un arma y va a la caza de la persona que mató a Bernardo, aunque María le dice que Chino es pacífico y no tiene pistola.

María dice que tiene dolor de cabeza y necesita comprar algo, y que irá Anita a la farmacia y pide que le diga a Valentina que espera que su primo llegara bien a Santurce y que siente no poder ir a verlo como prometió, pero que irá cuando pueda.

Anita, pese a tratarse del asesino de su novio, accede a ir, con gran dolor mientras el policía continúa interrogando a María.

La tienda de Valentina está llena, pues se refugiaron allí los Jets.

Grazie, que está con ellos quiere hablar con Tony, pero le dicen que quiere estar solo.

Los Jets se sienten mal por haber dejado tirado a Riff, aunque llega en ese momento Anybodys, que les dice que ya se lo llevaron y les cuenta que Chino tiene el revólver de Riff y está buscando a Tony.

Se sienten confusos, sin saber qué hacer. Solo Anybodys tiene la idea de vigilar a Chino, diciéndole uno de los chicos que se ha portado bien, y la llama chaval.

Al salir, ve a Anita en la puerta y le dice que se vaya, aunque la chica entra y les dice que quiere ver a Tony pues tiene un mensaje para él.

Pero los Jets la identifican como la chica de Bernardo y no la dejan pasar hacia la puerta del sótano, donde está Valentina con Tony, no dejándola tampoco marcharse, ni siquiera cuando Grazie les pide que se lo permitan, diciéndole los chicos que baile para ellos, poniendo un disco en la caja de música, tras lo que empiezan a toquetearla y a pasársela unos a otros, sin escuchar los ruegos de Grazie, echando, de hecho a las otras chicas a la calle, y, aunque desde fuera siguen pidiendo que no le hagan daño, no la escuchan y se abalanzan sobre ella, subiendo en ese momento Valentina que los aparta, aunque Anita la llama traidora por dar techo a esos puercos.

Les dice que no tiene ninguna gana de quedarse allí y presume de no ser americana, sino puertorriqueña y le pide a Valentina que diga a Tony, el asesino, que María no va a ir, que Chino se enteró de todo y le disparó y María está muerta.

Cuando se marcha, Valentina afea la conducta a los muchachos. Les dice que les conoce desde que nacieron y que ahora se han convertido todos en unos violadores, deshonrándose a sí mismos y a sus muertos.

Regresa luego junto a Tony, que pregunta qué ha pasado, mientras prepara sus cosas para marcharse, preguntándole a Valentina si puede dejarles dinero para el autobús, pues se irá con María hacia el Oeste, asegurándole que se lo devolverán en cuanto puedan, y que llamarán a sus hijas Valentina.

Ella le dice que la vida es más importante que el amor, aunque él piensa lo contrario.

Valentina le cuenta entonces que fue Anita a tienda para contarle que Chino tenía un arma y mató a María.

Al escucharlo, Tony se desespera y sale afuera de la tienda y grita llamando a Chino para pedirle que acabe también con él.

Anybodys trata de protegerle y le dice que sabe dónde esconderlo, aunque él sigue gritando, llamando a Chino y pidiéndole que lo mate.

Este, que en efecto estaba buscándolo, llega con el arma justo al mismo tiempo que María, que va corriendo con su maleta y sonríe al verle, aunque su sonrisa se transforma en un grito cuando ve a Chino apuntando a Tony por la espalda, no pudiendo evitar que le dispare.

Pese a ello, Tony sigue corriendo hacia María, recibiendo un segundo disparo, que le hace caer frente a María, que llega hasta él y le dice que será lo único que verá siempre, muriendo el muchacho tras escuchar sus palabras.

Llegan Jets y Sharks al lugar, viendo cómo María va hacia Chino y le quita el arma y le pregunta cómo se dispara y cuántas balas le quedan, mientras le apunta, para luego apuntar a algunos de los Jets, diciendo que ahora puede matar, porque ha aprendido a odiar y le pregunta a Chino a cuántos puede matar y que le quede una bala para ella.

Pero finalmente tira el arma y se acerca a Tony y lo besa, diciéndole que lo adora, y pidiendo a sus amigos de los Jets que no lo toquen.

Finalmente uno de los puertorriqueños consigue despegarla de Tony, acercándose los Jets para llevárselo en hombros hacia Doc's, uniéndose a ellos también los Sharks, que los ayudan, olvidando sus rencillas, mientras Valentina lleva a Chino del brazo, yendo hacia los coches policiales, que llegan en ese momento para detenerlo.

Calificación: 3
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